sábado, 20 de febrero de 2021

Carnaval taurino (II) Manolito de María le canta al Alcalareño

 Por Jose Morente

Manolito de María (1964-Fotografía de David George)

Hablamos normalmente solo de los mejores toreros, pero en la historia de la fiesta hay muchos diestros que no alcanzaron la fama, aunque algunos llegaran a tener algún momento -fugaz- de gloria.

Ese es el caso de José García Rodríguez "Alcalareño" (Alcalá de Guadaira, 1889-1964). Cuyo mejor momento fue el día de su alternativa, en Murcia, teniendo a Rafael el Gallo de padrino y a Joselito de testigo. ¡casi ná!

El de Alcalá de los Panaderos dio esa tarde la nota de valor y mató superiormente (con guapeza se decía entonces) al toro de su alternativa, del que le concedieron las dos orejas. Tanto gustó que algunos aficionados bajaron al ruedo a abrazarle mientras daba la vuelta al ruedo. Rafael el Gallo le felicitó por su "hazaña". Incluso Joselito afirmó en declaraciones al reportero del Imparcial: "No ha sido únicamente la suerte, es que Alcalareño se lo ha jugado todo, consiguiendo una de esas tardes que parecen reservadas a los mejores toreros"

La tarde fue completísima para los tres diestros que entusiasmaron al público con sus faenas. Para muchos aficionados fue la mejor tarde de toros que se había visto nunca en Murcia.

Murcia. 13 de septiembre de 1914. El Gallo le da la alternativa a Alcalareño




El Alcalareño. Dos tomas del impresionante estoconazo al toro de su alternativa y la triunfal vuelta al ruedo tras la muerte del burel. El toro de Gregorio Campos se llamaba "Campanito" y era cárdeno ensabanao según algunos revisteros y jabonero según otros (Imágenes de Mundo Gráfico, Palmas y Pitos y la Unión Ilustrada, respectivamente)


Como Alcalá es -fue- tierra cantaora, la proeza del Alcalareño fue cantada en su pueblo y nada menos que por Joaquín el de la Paula, el mítico cantaor cuyas soleares todavía se recuerdan y se cantan. Aunque curiosamente el de la Paula no glosó a su paisano por ese palo sino por tangos de Carnaval pues fue también un activo comparsista.  

La murga de Joaquín el de la Paula (hacia 1922)

Por desgracia no tenemos grabaciones de Joaquín, ni de sus tangos ni de sus solemnes soleares, aunque al menos nos pueda servir de consuelo que algunas de sus coplillas de Carnaval hayan llegado hasta nosotros a través de Manolito de María, autor de aquel curioso y conocido padrenuestro por bulerías ("Vengo a confesarme padre/de tos los pecaos que tengo/hijo yo no soy el padre/soy el sacristán del templo") recogido por Caballero Bonald en su impagable Archivo

Se trata de una grabación casera, por lo que el sonido no es perfecto, pero el documento es impagable y merece la pena. El tango al valiente Alcalareño es el cuarto de una serie. Los tres primeros resultan, oídos hoy, cuando menos, curiosos.




Tangos de Joaquín el de la Paula
Canta: Manolito María

(I)

Este año señores 
que va corriendo
Vamos a tener que echarnos
en la barriga un remiendo.

Como hay mucho trabajo
se ganan muchas pesetas
comemos bueno el jamó
pescadillas y chuletas

Si no fijarse en la cara 
del coro de aficionados
que no han comido en el invierno
na más, que ajos meneaos

(II)

Un consejo le voy a dar
a las muchachas solteras
que lo deben de tomar
que les conviene de veras

Que se junten bien los polvos
y se den menos pintura
que algunas llevan la cara
que parece una figura

Que se pongan los vestidos 
más anchos por los tobillos
que pa subir los polletes
los suben a pies juntillos

Y al ver el talle de una moza
ay que por mi vera pasó
ay yo creí que iba metida
en una cimbra de almidón

(III)

A casa de un zapatero
una muchacha llegó
a calzarse a la medida
unas botas de charol

La niña cogió una silla
y delante se plantó
el maestro no atinaba
a ponerle el calzador

Por fin ya se lo puso
y la medida le tomó
y el maestro se fijaba
desde la punta al tacón

Y la niña le decía
maestro ya sabe usted
ay que no me moleste mucho 
que me despelleje el pie

(IV)
Plaza de toros de Murcia
en la temporá anterior
un torero de este pueblo
Guerrita se lo llevó

Toreó Curro y los Gallos
y le apadrinó el mayor
en el toro que abre plaza
en que el pueblo lloró

Lo coge de muleta
como no cabe mejor
y le pegó una estocada
que le partió el corazón

El Gallo con to su afecto
a Currito se abrazó
una ovación delirante
que la plaza le prestó.

 

La letra plantea algunas dudas. Una, el nombre del torero, al que llama Curro por dos veces -Curro y Currito- cuando el Alcalareño tenía por nombre de pila José

Otra, esa invocación tan extraña a "Guerrita se lo llevó"  que quizás se deba a un fallo de transcripción y es que las letras de los cantes de Manolito María no son, a veces, nada fáciles de entender (como ocurría en el trabalenguas del padrenuestro). En todo caso, no parece que, en ese verso, diga "excelente matador" como se propone en el folleto que acompaña al doble CD "Alcalá de Guadaira en la historia del Flamenco" (que es de donde he sacado estas coplas). Como tampoco parece que diga "se pegó un buen arrimón" en el último verso de la segunda cuarteta. 

He puesto antes la letra que me parece más ajustada al cante, aunque inserto a continuación sendas páginas del folleto citado para poder cotejar las letras.




En la segunda foto vemos a Manolito María con otros flamencos de Alcalá, entre ellos Enriquillo, el hijo de Joaquín el de la Paula.


El Alcalareño (fotografía publicada en Palmas y Pitos el día de su alternativa)

sábado, 13 de febrero de 2021

Carnaval flamenco (X) A la Perla de Cádiz

 Por Jose Morente

Un Carnaval que no será. El de Cádiz 2021. 

Si mis cuentas son correctas, hoy -sábado 13 de febrero- andaríamos con la resaca de la Final del Falla, que se habría celebrado la pasada madrugada. A estas horas andaríamos de bache en bache, en busca de los ilegales, discutiendo los méritos de los finalistas y lo injusto del "cajonazo" de este año tan malage. 

Sin embargo, apamplaos y atontolinaos por ese bastinazo del COVID-19, nos encerraremos en casa, en zapatillas y buatiné, con un tremendo jindoi a acabar en el patio de las malvas, recordando carnavales pasados. No queda otra.

Y puestos a recordar carnavales pasados, no está de más recordar que, hace muchos años, allá por el 1976, una comparsa, denominada precisamente Carnaval de 76, dedicaba una de sus letras  (escrita por el valiente y reivindicativo Pedro Romero Baro) a una cantaora genial, gaditana fetén y gitana de tronío: la Perla de Cádiz. Pocas y pocos con más arte que ella.

La Perla de Cádiz 1925-1975 (Fotografía: Diario de Cádiz)

Pasodoble a la Perla de Cádiz
Comparsa "Carnaval 76"
Letra: Pedro Romero Varo

La fragua del cante muda se ha quedao
y el color moreno cambió de expresión
y aquel verde luna color de aceituna
de una cantaora ya palideció.

Fue su voz gitana honda y desgarrada
dulce y melodiosa como una cascada
rosa deshojada que se marchitó.
Lo mismo que la... Petenera.
el pueblo en su hombros la lleva 
y entre sollozos dio su adiós.
Fue querida por grandes virtudes
amada por sus cualidades
y respetada por su don.

Los gitanos de bronce y de fuego
lloran sin consuelo
la pérdida grande de su cantaora
La guitarra con crespones negros
murmura en silencio
malhaya la muerte dañina y traidora

¡Duérmete, Curro mío de mis entrañas!

Duérmete, Curro mío, cantando decía
y el profundo quejío de un ay
quedó siempre mudo
silencio que ha muerto la Perla de Cai.


Vídeo del canal de youtube de Friki Delascoplas



Adenda. Pequeño vocabulario gaditano utilizado en esta entrada

Apamplarse: Quedarse atontado, mirando las musarañas.
Atontolinao: Poco despierto, huevón.
Bache: Bar donde uno va cayendo y dando tumbos a lo largo del camino de vuelta a casa
Bastinazo: Algo muy grande y muy incómodo, situación molesta. También, referido al tamaño de ciertos órganos, apreciación positiva.
Buatiné: El material semi-esponjoso del que están hechas las batas de andar por casa... y por la plaza.
Cajonazo: Cuando quieres olvidarte de algo, lo metes en un cajón y lo cierras. Por analogía con esta idea, cuando a juicio de alguien el jurado del concurso de agrupaciones de carnaval se ha olvidado de una agrupación merecedora de un premio, se dice que "el jurado le dio cajonazo". Por analogía también se emplea en Cádiz para denotar un fracaso (expectativas no cumplidas) o la injusticia provocada por una decisión mal tomada. En Cádiz se utiliza en cualquiera de esos dos sentidos, además del propio del Concurso.
Ilegales: Las agrupaciones “callejeras” de Cádiz que no participan en el Concurso del Falla y que constituyen la manifestación más transgresora y subversiva del Carnaval de las Coplas gaditano.
Jindoi: Miedo, temblor, el tembleque típico que sube por el estómago. Deriva de jindama (miedo, cobardía).
Patio de las malvas: Es un eufemismo gaditano que hace referencia al cementerio. Es casi una metonimia (se nombra el todo por la parte). Y en el patio de las malvas/la están peinando/de noche y día [Tango de los duros antiguos. Coro los Anticuarios. Autor: El Tío de la Tiza. 1905]


Septiembre de 2015. Inauguración del busto de la Perla en el Barrio de Santa María, en su barrio. También en el mismo barrio había nacido Pedro Romero Baro, el genial autor del pasodoble dedicado a esa genial e inmortal cantaora


sábado, 30 de enero de 2021

Cuaderno de notas (CXLV) Cuando Victoriano de la Serna envenenó el toreo

 

La Serna a la verónica en el sexto toro de Villamarta de la corrida del día 8 de mayo de 1932. Una de las cuatro verónicas míticas que ese día -como afirma Robert Ryan- le consagraron en Madrid (La mala calidad de la reproducción de esta fotografía de Alfonso publicada en la Voz junto a la crónica de la corrida, queda compensada por el valor histórico del documento)

"Otro hombre revolucionario ha vuelto a envenenar la fiesta de toros en la corrida de ayer, y precisamente cuando la corrida estaba para expirar. Este otro hombre es Victoriano de la Sema, que no es sevillano, ni "siquiera" madrileño, puesto que ha nacido en el corazón de Castilla la Vieja (...)

Pero salió el sexto toro, un castaño de bonita estampa, codicioso, y pastueño, y... el toreo volvió a envenenarse como se envenenó en el año 1913. i Qué no haría con este toro el "loco" torero de Castilla la Vieja!... A ver si lo recordamos: En cuanto pisó la arena el noble bruto, La Serna se descaró con él precipitadamente en el tercio del 2, y el caos.

El caos, al ver a aquel hombre substantiva, gramaticalmente, clavado en el suelo con las piernas en ángulo y sin mover un pie en las cuatro arrancadas que le dio la bestia; el caos al ver aquel capote también a ras del suelo, que se llevaba el toro de un lado para otro con una suavidad, una elegancia y un arte nunca vistos, y aquellos brazos movidos con la misma lentitud de derecha a izquierda; el caos al trazar aquella maravillosa media verónica en la que el toro tomó la forma de una pescadilla (como a las pescadillas estamos acostumbrados a verlas), rodeando la cintura del torero; y el caos al ver a los catorce mil espectadores que abarrotaron la plaza, en pie, entregados a un verdadero delirio que simbolizó una ovación y un olear de verdadero frenesí. Repitió su toreo, su excepcional toreo, su personalísimo toreo, el toreo cuyo estilo inverosímil ha traído otra vez el envenenamiento de la fiesta el torero segoviano, y las aclamaciones volvieron a oírse imponentes y arrolladoras.

CORINTO Y ORO. La Voz, 9 de mayo de 1932


Junto a la crónica de Corinto y Oro y las fotografías de Alfonso, la Voz incluía este dibujo que, por el estilo creo que se debe a la pluma de Manolo Tovar. Toda una declaración de principios sobre el concepto del toreo que Victoriano de la Serna trajo a los ruedos,

 

sábado, 23 de enero de 2021

La fotografía taurina de José Antonio Coderch de Sentmenat

Por Jose Morente

José Antonio Coderch de Sentmenat

Que a los arquitectos, sea cual sea su opinión sobre la fiesta, les interesan las plazas de toros,  parece una evidencia. 

Un buen ejemplo es esa interesante investigación de los alumnos de la Escuela de Arquitectura de Sevilla, coordinados por su catedrático de proyectos Gonzalo Díaz-Y. Recaséns, sobre la arquitectura de los recintos taurinos. Un trabajo que se publicaría más tarde como Catálogo de la exposición que en 1992 organizó la Junta de Andalucía.

Portada del Catálogo de la Exposición organizada por la Junta de Andalucía (1992)

La ordenación del espacio donde se desarrolla la corrida, primero utilizando las plazas mayores de pueblos y ciudades y luego en edificios expresamente diseñados para ese rito, implica un reto para el arquitecto. La redondez de la plaza, su centro, la disposición de los accesos al ruedo (chiqueros, puerta de cuadrillas, puerta de arrastre y puerta grande), la ubicación de los espectadores por orientación y niveles, exigen del profesional de la arquitectura capacidad para poner lógica y orden en un mundo donde impera el caos y el desorden. Tarea nada fácil.

De las plazas mayores de las ciudades, escenario urbano de las primeras corridas de toros...

... a los edificios diseñados específicamente para el espectáculo taurino (Análisis de la traza "oculta" de la irregular plaza de Sevilla. Trabajo de J.A. Carbajal et alt.)

Ampliación de la plaza de toros de Pamplona de Rafael Moneo

Pero esa relación de los arquitectos con el mundo de los toros no se agota en lo estrictamente profesional. Y no me refiero solo los buenos aficionados que ha dado el gremio o al interés que la fiesta ha podido suscitar incluso entre los muy alejados de nuestra cultura, como es el caso de Le Corbusier, sino a quienes ha ido un poco más allá como es el caso de Salvador Pascual, fundador primero y editor luego y durante 30 años de la revista Aplausos o el de quienes han llegado a ser ganaderos de bravo por tradición familiar como Salvador Gavira o por pura afición como Felipe Laffita. 

Brindis del Juli al ganadero del Torreón, el arquitecto Felipe Laffita

Curiosa resulta también la relación que con la fiesta taurina tuvo José Antonio Coderch de Sentmenat (Barcelona, 25 de noviembre de 1913-Espolla, 6 de noviembre de 1984), uno de nuestros grandes arquitectos, referente de varias generaciones, personaje irrepetible que nos dejó muchas obras maestras con edificios tan bellos o emblemáticos como la casa Ugalde, el edificio Girasol, la casa de la Marina o los llamativos edificios Trade.


La casa de la Marina en la Barceloneta (1951). Obra de José Antonio Coderch de Sentmenat. Una lección de buena arquitectura.

Coderch, además de esas obras de arquitectura geniales, nos regaló también su afición a la fotografía, una fotografía dedicada al retrato y.... a los toros.






De su fotografía taurina se decía en la presentación de la muestra organizada por la fundación Arquia en 2000:
"La fotografía significó para José Antonio Coderch lo que la pintura para Aalto o Le Corbusier. La observación paciente del entorno y la transformación de algunas situaciones en imágenes, intensamente elaboradas en todo el proceso hasta llegar al encuadre final de las copias, le permitió explorar en el mundo de las formas hasta conformar lo que hoy llamaríamos una mirada personal.

Las fotografías que Coderch fue elaborando durante años constituyen una muestra inequívoca de los intereses de su autor, tanto en lo que se refiere a la elección de temas y situaciones como al tratamiento visual de éstas mediante la luz, el encuadre, los contrastes. 
En conjunto, la colección fotográfica de Coderch permite descubrir tras el objetivo a un hombre que aplica a la fotografía los mismos criterios, gustos y exigencias que a su arquitectura. 
Conforman la muestra, una serie de fotografías taurinas, donde domina la idea de captación del movimiento; un conjunto de composiciones sobre las texturas de los objetos, sus perfiles, sus contrastes, las sombras y penumbras."
Coderch llegó a publicar en libro sus fotografías taurinas. Del toreo (1973) se tiró en edición limitada, hoy muy cotizada pues incluía textos de Bergamín, grabados de Tápies y fotografías de Coderch y Luis Gardeta.

Sobre Coderch, sobre su arquitectura y sus aficiones, nos hablaban un grupo de arquitectos catalanes en el documental (de obligado visionado) que la 2 de TVE le dedicaba, dentro de su imprescindible serie de los "Imprescindibles", hace muy pocos días. 

Un documento de impecable factura y del que hemos extractado, en un pequeño track, lo referente a la fotografía taurina de ese grandísimo arquitecto que fue José Antonio Coderch de Sentmenat.