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Magistral lección de Manuel Escribano en Bilbao con un buen toro, bravo y enclasado, de Victorino Martín (Foto: Arjona-Aplausos) |
miércoles, 30 de agosto de 2017
Escribano, con un Victorino en Bilbao, "hace" el toreo
miércoles, 20 de abril de 2016
Los paradigmas de la bravura: Jaquetón-Bravío-Cobradiezmos
Jaquetón. La bravura fiera del siglo XIX
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| Jaquetón. La bravura del siglo XIX (Detalle de una lámina de la Lidia publicada el 23 de mayo de 1887) |
El tópico define y describe al XIX como el siglo de los toros fieros y los toreros machos. Una época donde se derramaba mucha sangre en los ruedos. Sobre todo, sangre de los caballos de los picadores y sangre de los toreros y menos, mucho menos (hoy dirían que ni para un análisis) de los toros lidiados.
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En el XIX, La Fiesta era un espectáculo sangriento. La sangre de caballos y toreros corría copiosamente. La del toro. mucho menos (Detalle de la Lámina de la Lidia dedicada al toro Jaquetón) |
Su memoria está encerrada (y enterrada) en el Tomo I del Cossío (1943: 367-368) a donde hemos acudido a rescatarla.
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Jaquetón llegó manso a la muerte lo que no importó a los aficionados de entonces, entusiasmados con su pelea en varas |
Eran otros tiempos.
Bravío. La bravura equilibrada del siglo XX.
A principios del siglo XX, los gustos están cambiando. Guerrita ha sido el primer torero en demorar el quite dejando que el toro romanee a los caballos con el fin de que pierda poder. Se trata ya de que llegue a la muleta en mejores condiciones para el toreo.
Además, la escabechina de la suerte de varas empieza a molestar a algunos aficionados que cada vez valoran más las faenas de muleta. Y es que no en balde, los grandes diestros de este principio de siglo se llaman nada más y nada menos que Joselito el Gallo, Juan Belmonte y Rafael el Gallo,... Gente que de verdad sabe torear.
Al toro se le empieza a pedir que mantenga su bravura hasta el final. Ya no valen esos toros de Colmenar o de Veragua que hacían salidas explosiva, comiéndose la osa mayor, pero que, en banderillas, se aconchaban en tablas. Por el contrario, se empieza a valorar el toro que, saliendo frío, va a más. Serán otros encastes de bravura más sostenida, los que toman el relevo en el gusto de los aficionados.
Será, por tanto, un toro de Santa Coloma, casta Vistahermosa, el que marcará la pauta de la bravura ideal del nuevo siglo. El toro se llama Bravío y se lidiará en Madrid un 11 de mayo de 1919.
Un toro que resulta bravo, muy bravo en varas pero también noble, muy noble en la muleta. Pese a su nobleza, la de Bravío, es todavía una bravura molesta y desbordante para su matador que no acabará de entenderlo. Y eso que Saleri II, que cargará con ese sambenito toda su carrera, estuvo sensacional en su otro toro. Pero eso no importa. Cuando sale un toro de bandera, el público se pone de parte del toro.
Corrochano en ABC destacaba la bravura y la nobleza de Bravío y es que, para el toreo, es condición necesaria la franqueza. |
Cobradiezmos. La bravura noble del siglo XXI
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La brava embestida de Cobradiezmos, el toro de Victorino lidiado en Sevilla esta Feria de Abril (Fotografía de Maurice Berho-Mundotoro) |
En consecuencia, la suerte de varas ha perdido la grandeza e importancia que tuvo en otras épocas pues lo que realmente importa a los públicos modernos es el toreo a pie. El de capote y, sobre todo, la muleta. A los públicos de ahora, ver sangre cada vez les gusta menos sobe todo, si se trata de la sangre de los animales.
Por contra, al toro se le exige mucho en el último tercio que ha crecido en duración e importancia. Y es que el toreo que se practica hoy somete a los astados a una dura prueba pues frente a la media docena de pases por alto y aliviados que componían la faena estándar del XIX, hoy se le pide al toro que llegue a la muleta con fuerza, bravura y nobleza suficientes para embestir infinidad de veces con humillación, fijeza, recorrido, ritmo y clase.
"Cobradiezmos", de Victorino Martín, lidiado con solvencia por Manuel Escribano, el pasado miércoles en Sevilla es el nuevo paradigma de la bravura en este nuevo siglo. Una bravura encarnada por esas embestidas entregadas y excepcionales de las que hizo derroche. Es posiblemente, el toro al que mejor y con más duración he visto embestir en toda mi vida de aficionado. Un toro, huelga decirlo, de preciosas hechuras en la línea de su encaste. Un toro bravísimo u nobilísimo.
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| Las perfectas hechuras de Cobradiezmos (Fotografía de Maurice Berho-Mundotoro) |
La Maestranza, que así lo entendió, bramó de placer ante todas y cada una de sus incansables arrancadas en pos de la muleta de su hábil y eficaz lidiador.
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La Maestranza bramó en todas y cada una de las largas embestidas de Cobradiezmos (Fotografía de Maurice Berho-Mundotoro) |
Y es que, el toreo ya no es lucha sin cuartel, ni una pelea a muerte entre dos aguerridos contrincantes, sino entrega máxima de ambos contendientes, del toro y del torero.
Una entrega cuya conjunción hace posible el milagro del toreo tal y como hoy lo entendemos.
"Cobradiezmos" ha señalado el camino por donde debe discurrir la auténtica bravura de este siglo.
Habrá que seguirlo
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| Cobradiezmos de vuelta en las Tiesas, la finca de Victorino Martín |
jueves, 14 de abril de 2016
Una tarde para la historia
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¡Indulto de un toro bravo! Debajo del palco, los buenos aficionados de Sevilla disfrutan y comentan. Esta es la Fiesta (Fotografía de Cultoro) |
Cuando se ven tardes como la de ayer, cuando se viven tarde como la de ayer, cuando salen toros como el de ayer, uno se da cuenta que la Fiesta esta viva, muy viva y que tiene futuro. Mucho futuro.
No olvidemos que este torero estuvo demasiados años en el olvido, luchando sin perder la ilusión, hasta que le llegó el triunfo una tarde de verano en su exitosa confirmación en Las Ventas. Ya se veía con la Puerta del Príncipe casi abierta y fue todo disposición frente al sexto, pero el de Victorino no le dio ninguna opción y sus sinceros y valientes intentos fueron en vano.
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| Profundidad de Paco Ureña ¡Que buen torero es el torero murciano! (Fotografía de Cultoro) |
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| "Cobradiezmos". Una pintura por lámina y por sus perfectas hechuras (Web de Victorino Martín) |
Escribano lo recibió limpiamente con la larga y le ligó un ramillete de verónicas bien rematado con media y revolera. Fue bien picado por "Chicharito" (que rectificó rápido en el segundo puyazo), arrancándose con alegría y prontitud en ambas varas, empujando y romaneando con todo y con verdadera clase, aunque tardeó algo en la segunda. En banderillas, el propio matador colocó dos excelentes pares de poder a poder y después, su escalofriante par sentado en el estribo, en el que el ejemplar, reaccionó obediente al quiebro y clavó arriba.
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| Ya de salida el toro cantó su bravísima y nobilísima condición y su pujanza (Fotografía de Cultoro) |
Escribano empezó su faena doblándose por bajo con el toro, tratando de atemperar al bravo. Pero aquí apareció la bravura de verdad, y el toro, cuando le sometieron, se vino arriba y se entregó a la obra, en la que se fundiría con Manuel Escribano, yendo a más y a más a lo largo de la faena. En la primera serie por la derecha, ya arrancó la música ante la tremenda conexión con el tendido, pues "Cobradiezmos" se comía la muleta una y cien veces con el morro por el suelo y moviendo alegremente el rabo.
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Como decía Pablo Lozano, la bravura del toro está en su mirada (Fotografía de Maurice Berho para Mundotoro) |
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| Toro y torero entregados. (Fotografía de Arjona para Aplausos) |
Ya arrancada la banda, llegaron otras dos series por la diestra primero y otras dos sobre la zurda y el torero, ya armada la escandalera, se fue a por la espada, estallando entonces una clamorosa petición de indulto para el toro. El gerenero siguió toreando entregado por ayudados por alto, pases de pecho, cambios de mano... y el toro embistiendo sin venirse abajo, y cambió el estoque de matar por la ayuda y le dio otra serie más al toro. Entonces, al fin, el presidente, mi paisano D. José Luque (hijo del gran Andrés Luque Gago), sacó el pañuelo naranja tras haber consultado con el ganadero vía telefónica.
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| "Cobradiezmos" exhausto (Fotografía de Arjona para Aplausos) |
Pero fue un toro bravo de verdad, con un motor tremendo, noble y fijo a reventar, repetidor y humillador, con clase a raudales, con un recorrido interminable, con una transmisión explosiva y con un fondo de casta inagotable, pues no buscó las tablas en ningún momento. El toro embistió entregado hasta la muerte por mucho que le exigió Escribano en cada muletazo y finalmente, tras resistirse, regresó a los corrales, con un público que acabó con las gargantas rotas, la sangre encendida y las mejillas llenas de lágrimas.
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| Un toro que todo lo quiso por abajo (Fotografía de Maurice Berho para Mundotoro) |
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| Morenito toreó con los vuelos por la izquierda así de bien (Fotografía de Arjona para Aplausos) |
Tras irse a pie Morenito, al final del festejo, Paco Ureña y Manuel Escribano, salieron a hombros por la Puerta de Cuadrillas, como broche de oro a tan inolvidable tarde.
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| El final de una tarde inolvidable (Fotografía de Arjona para Aplausos) |
domingo, 27 de septiembre de 2015
López Simón convence en Sevilla
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El valor seco, sereno y consciente de López Simón convenció a la Maestranza. En la foto, el madrileño citando con mucha verdad al peligroso sexto (Foto Arjona-Aplausos) |
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Mucho tardó el toro del Pilar en arrancarse. Tensa espera de Escribano sentado en el estribo que se resolvió con un valiente par al quiebro en tablas (Foto Arjona-Aplausos) |
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Todo lo que hizo ayer López Simón en Sevilla tuvo mucha verdad. Sin alharacas pero sin tomar ventajas (Foto Arjona-Aplausos) |
miércoles, 19 de agosto de 2015
Sin toro, torero y público no hay emoción
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Joselito Adame en un pase del desprecio al final de la faena. Se vio muy buen toreo ayer en la Malagueta. |
| Los de Torrestrella en los corrales de la Malagueta |
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| ¡Ahora, no! |
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El mexicano toreó muy bien con el capote lo que es de agradecer. No sólo de muleta vive el aficionado. |
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| Un par de Escribano en tablas. Exponiendo mucho. |
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Cogida de Amores. Tremenda pues el toro cogió y recogió al banderillero y le zarandeó todo cuanto y como quiso |
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Si con la muleta, Garrido puso verdad y se la jugó sin cuento, su toreo de capote a la verónica fue de cante grande. Muy grande. |
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| El albur de la concesión de los trofeos cuando no es competencia del respetable. |
martes, 28 de julio de 2015
Enorme Rafaelillo en Valencia
El toreo clásico, relajado y puro de Rafaelillo con la man izquierda a un toro de Miura (Fotografía Rullot-Aplausos) |
La pelea entre sí de los Miuras, con la muerte de uno de ellos, propició una desencajonada espectacular |
Rafaelillo que pudo cortar cuatro se tuvo que conformar con el premio de una oreja por su poca fortuna en los aceros. Las orejas son prescindibles y su triunfo fue de ley |
También triunfó Escribano con un mal lote pues puso el torero lo que no le pusieron sus toros. |
lunes, 27 de abril de 2015
¿Miuriyas? ¡Vaya usted a los toros que siempre se ve algo nuevo!
Por Jose Morente
Va a salir el 5º Miura de la tarde. Manuel Escribano le espera a “porta gayola”
Una tarde de mucho interés
La corrida de Miura con la que se cerraba la feria de Sevilla, encandiló a los espectadores de una plaza casi llena. Cierto es que no hubo faenas al uso (No pudo haberlas. Con los Miuras, ya se sabe, eso es algo casi imposible) pero la tarde tuvo máximo interés tanto por la variedad del comportamiento que sacaron los toros de Lora del Río como por la disposición de dos de los diestros de la terna: Dávila Miura y Manolo Escribano.
Las faenas al uso
Esto de las faenas al uso, merece un comentario más detallado. Hoy no hemos acostumbrado a las embestidas perfectas y a las faenas perfectas. Tanto, que no se tolera defecto alguno, ni en los toros ni en los toreros. Un enganchón en la muleta o una embestida descompuesta bastan para descalificar a un torero o a un toro.
Está muy bien ver torear de esa forma a un toro que embiste de esa forma. Es un lujo evidente pero, sin embargo, como sostiene Morante y como se demostró ayer, tanta perfección no siempre es lo mejor. Una faena no redonda pero adecuada a las condiciones del toro puede máximo interés para el aficionado fetén y debería tenerlo también para el público en general.
No siempre el muletazo puede ni tiene que ser perfecto para que tenga enjundia e interés (Fotografía de José Carlos Vázquez para Diario de Sevilla)
Y ayer para el púbico sevillano, las faenas no perfectas (no podían serlo) y las estocadas casi perfectas de Dávila Miura o de Manuel Escribano tuvieron máximo interés y fueron premiadas en justicia. Lo que es novedad en el toreo de nuestros días, una buena noticia.
Estocadas de Dávila en el cuarto y Escribano en el quinto(Fotografía de José Carlos Vázquez para Diario de Sevilla)
Cierto que estábamos en Sevilla y cierto que Sevilla es especial pero creo que la regla podría valer para otras tardes y otras plazas. Siempre, en mi opinión, que se cumpla un requisito esencial y es que se sepa juzgar a los toreros como sabe hacerlo la afición de Sevilla.
Y es que la afición de Sevilla juzga al torero, no sólo por el resultado más o menos lucido de la faena sino, sobre todo y por encima de todo, en función de las condiciones del toro que tiene delante el torero. Algo de lo que otras aficiones presumen pero que luego, a la hora de la verdad, no siempre son capaces de poner en práctica.
Torear en función de las condiciones del toro. Dávila Miura (Fotografía de José Carlos Vázquez para Diario de Sevilla)
Por eso, por esa capacidad para valorar al torero en función de las condiciones del toro, una afición que pasa por torerista es quizás para mí, la afición más torista de todas pues es la que más se fija en el toro y la que mejor matiza su comportamiento. Quizás sea por eso, por esa atención que se le concede al toro por lo que aquí, en esta plaza y en esta tierra, tanto se valora y apoya a los toreros.
Es la paradoja del torerismo sevillano.
Los toros de Miura del domingo en Sevilla
Los toros de Miura, todos cárdenos o entrepelados y, menos uno, de cuatro años recién cumplidos. La fórmula ideal (visto lo visto este año y hace dos) para que embistan y no desarrollen excesivo sentido (Fotografías de Aplausos)
El juego de los toros
Y por lo que respecta al juego de los toros, otro tema que se presta a reflexión es el desigual y diverso comportamiento de los toros de ayer. Una diversidad que ayudó al interés con el que se siguió la tarde.
Y es que, ayer, los miuras recorrieron la gama que va del toro noble y bonancible (bonanza que, en esta casa suele durar poco tiempo) al toro de sentido (ese toro que se entera de todo y que parece que viene con la lección aprendida: ¡Sabe latín! se decía antes). Y está claro que tiene interés, mucho interés, ver como los diestros resuelven los problemas que plantean los toros… o como no los resuelven.
El toro de Miura nunca es fácil (Fotografía de José Carlos Vázquez para Diario de Sevilla)
Cuando hay corrida de Miura y el toro que se lidia tiene “jiribilla”, el tendido se erige en Cátedra o Foro y las opiniones abundan. Todo el mundo sabe lo que hay que hacer. Eso sí, pocos se ponen de acuerdo: ¡Por alto! Piensa uno. ¡A ese toro hay que llevarle por abajo. Dóblate! Replica el de más allá. ¡Como le recortes te coge! Musita un tercero ¡Tres y a matar! Suplica el último, sentencioso.
Son discusiones teóricas y en voz baja porque, con estos toros, nadie (ni siquiera los propios toreros) está seguro de nada y la receta infalible se puede convertir en una situación de riesgo. Así que cada aficionado da su opinión a su vecino de localidad (en voz queda, por supuesto) y allí no chista nadie. Ni en el tendido, ni en el callejón ¡Bueno fuera!
Susto de Dávila en el primero. Los Miuras ya se sabe (Fotografía de José Carlos Vázquez para Diario de Sevilla)
Entre una cosa y otra, entre el juego emocionante de los toros, las opiniones doctas de los vecinos de localidad y el trabajo solvente de los toreros (Oficio y maestría en Dávila y apuesta arriesgada en Escribano) se fue pasando la tarde en un suspiro (o, mejor dicho, en un ay).
Dávila Miura entendió perfectamente a sus toros y les dio la lidia adecuada (Fotografía de José Carlos Vázquez para Diario de Sevilla)
Escribano estuvo muy valiente y decidido toda la tarde. Aquí se adorna en banderillas (Fotografía de José Carlos Vázquez para Diario de Sevilla)
(Un inciso: Me gusta emplear la palabra trabajo al referirme a la labor de los diestros no sólo por que es indicio del esfuerzo que implica lidiar estos toros sino por su sabor decimonónico, muy adecuado a una ganadería que va ya camino de los 175 años de historia pues se fundó en 1849)
(Y una apostilla: El excepcional desempeño de los banderilleros y varilargueros en esta feria de Sevilla. Otra característica de esta afición es su atención a los detalles y, entre los detalles, no el menor es la buena labor de los de plata a pie y los de oro a caballo. Quede constancia)
En resumen que los Miuras, por su variedad, pusieron interés. Que Escribano y Dávila hicieron cosas de mucho mérito y que el público salió encantado de lo que había visto y que, también encantados y por su propio pie, salieron los toreros después de haber dado cuenta de la corrida.
De una señora corrida de toros de Miura, que decían los antiguos.
Dávila Miura apostó de forma tremenda y arriesgada en su vuelta a los ruedos y triunfó con los toros de Miura ¡Olé por él! (Fotografía de José Carlos Vázquez para Diario de Sevilla)


































