Por Jose Morente
| El cartel excepcional de esta tarde en Madrid: Saúl Jimenez Fortes, David de Miranda y Victor Hernandez ¡Casi ná! |
Pero todavía no ha llegado la hora de la vuelta. Son las 4 en punto de la tarde y todavía no ha llegado la hora del desaliento o del desencanto (¿de donde vienes?). Al contrario. Estamos en las horas previas de la corrida, Las horas de la ilusión y la esperanza. Esperando en el castizo barrio de Chamberí que empiece la corrida de Madrid. Y contando las horas que faltan (solo tres) para que comience la corrida de esta tarde. Son las 4 en punto de la tarde (¡tres horas todavía!) y luce un tiempo espléndido y parece que con no demasiado viento.
Por delante, dentro de tres horas, un cartel ilusionante, quizás de los mejores (no diré nunca el mejor) de esta feria. Cartel de aficionados puros que buscan la pureza del toreo si es que la pureza existe que, todavía, después de más de 50 años viendo toros, creemos que existe. Y con una ganadería -Alcurrucén- que siempre o casi siempre envía algún toro de orejas (no de oreja, sino de orejas), lo que en Madrid es mucho decir.
Esta tarde torean en Madrid, Saúl Jimenez Fortes, David de Miranda y Víctor Hernández. Es posible que al público transúnte no le digan mucho esos nombres. El público transeúnte conoce a los mediáticos y también algunas de las figuras, y poco más. Pero a nosotros, estos tres toreros nos han traido de Málaga, para ver toros en Madrid. Un viaje sencillo hace pocos años o pocos meses, que hoy día, en época de vacas flacas ferroviarias, no deja de tener un cierto intringulis.
Un cierto intríngulis pero nada que ver con la incertidumbre, el riesgo y la apuesta que supone para un torero venir a Madrid a torear en la plaza de las Ventas. La plaza de la jaula de los grillos, de los extremos y de los extremistas, donde se premia (a veces) lo malo y se sanciona (casi siempre) lo bueno. Una plaza muy buena para los toreros malos y muy mala para los toreros buenos, como decía Luís Miguel Dominguín..
Aunque como casi siempre hay excepciones, espero y deseo que, hoy, que hemos venido desde Málaga a ver toros en Madrid, sea una plaza superior para toreros muy buenos. Ojalá hoy lo sea.
Saúl, es la pureza y la entrega, una entrega máxima sin condiciones y sin tapujos. Y todo ello adobado de un conocimiento especial. Un conocimiento qie sirve para buscar los límites, y no para taparse ni justificarse que de eso ni entiende ni sabe nada mi paisano.
Si hablamos de límites, David Miranda cruzó la raya el año pasado y sigue al otro lado. En el toreo hay líneas rojas que algunos dicen que no deben pasarse. Se lo dijeron a Juan Belmonte y las pasó todas. Y después el toreo ya no pudo regresar al punto de donde venía. Pues lo mismo pasa con el de torero Huelva.
Víctor Hernández es otro joven torero de enorme pureza y de un valor seco, duro y probado. Aunque hoy, ante el cartel de hoy, hablar de valor resulta casi un atrevimiento. Visto lo visto, visto el cartel de hoy y la apuesta de estos diestros cada tarde que torean, solo se me ocurre recordar lo que decían los aficionados antiguos ante carteles y diestros de este calado:
¡Tila, tila, tila!
Y no creo que tenga nada más que añadir.
Esta tarde vamos a los toros ¡La fiesta del valor! ¡La fiesta de los toros bravos para los toreros valientes!
Que sea así o no, solo lo sabremos al caer la tarde. ¿De donde vienes?

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