lunes, 18 de octubre de 2021

Morante en Sevilla (V) ¡Miuras!

 Por Jose Morente


Morante se anunció en la corrida de Miura y se presentó en Sevilla el 3 de octubre para torearlos. Solo pudo matar una res de la mítica y legendaria ganadería pues su segundo toro fue devuelto a los corrales por debilidad en los remos.

Su faena estuvo sobrada de enjundia y detalles toreros y el miura (grande y boyancón) no le afligió en ningún momento. Merece la pena verlo. Son imágenes modernas pero con un sabor añejo que, a mí personalmente, me embelesan.





PD 01. Manuel Escribano cortó dos orejas al primero de su lote. Su faena pulcra, técnica y precisa permitió lucir la clase del toro de miura en todo su esplendor. Escribano estuvo francamente bien. Es de agradecer esa forma de torear en función del toro y que permite al toro (acordémonos de Cobradiezmos) desarrollar todo su potencial. Buen toreo y generosidad máxima, por tanto, en el diestro de Gerena ¡Chapeu, Manolo!

PD 02. Morante hizo una faena plena, valiente y arrolladora al sobrero de Virgen María. El detalle (que este torero haga una buena faena ya no es noticia) fue que no quiso que el público le premiara con la oreja. El toro no de era de miura y la estocada recibiendo cayó baja. Muy bien. Aunque conviene recordar que (desde las más antiguas tauromaquias) en la suerte de recibir (no así en el volapié) la colocación del estoque se ha de disculpar, mereciendo más importancia la ejecución de la suerte. Queda anotado.


domingo, 17 de octubre de 2021

Morante en Sevilla (IV) Una faena para el recuerdo (¡otra más!)

 Por Jose Morente

El día 1 de octubre y con toros de Juan Pedro firmó Morante una faena para el recuerdo en la Plaza de Sevilla. Una más en una temporada -la suya- plagada de grandes faenas.

Fue el mismo día en que Morante desempolvaba el cambio de rodillas del señor Fernando el Gallo y el galleo por tijerillas de los diestros decimonónicos. Sevilla enloquecía y enronquecía con el trasteo de muleta del mejor torero de estos días.

Una faena arrebatada y arrebatadora, sobre todo tras el incidente con la banda de música que comentábamos en anterior entrada de este blog. Una faena que no es para contarla (ya la han contado y glosado los revisteros habituales) sino para verla...



martes, 12 de octubre de 2021

Morante en Sevilla (III) ¡Que calle la música!

 Por Jose Morente

Morante (con razón) se encara con el Director de la banda de música de la Real Maestranza


Es cosa sabida (y juzgada) que la banda de música de Sevilla toca de forma aleatoria y arbitraria. Que la música suena en la Maestranza cuando a su director le parece y le apetece. Sin criterio aparente, pues suena a veces de forma cuasi inmediata y, en otras ocasiones, los primeros compases musicales se demoran hasta mediados o finales de faena.

Hace unos año, estando en activo, el Fundi se hartó de tanta guasa de la mala y de tan injusto e inexplicable proceder y mando callar a la banda cuando pretendía iniciar un tardío pasodoble.

Esta feria de San Miguel hemos visto a Morante encararse también con la banda y callarla por lo mismo. 

Toreaba el de Puebla a un buen toro de Juan Pedro, con profundidad y verdad, citando muy enfrontilado, en una faena de mucho valor y entrega (todas sus faenas este año han sido de mucho valor y entrega) sin que al director de la banda aquello le pareciera de mérito alguno. Por eso, cuando a regañadientes en las postrimerías del trasteo ordenó tocar la música, Morante se engalló y les mandó callar con la aquiescencia de todos los aficionados del tendido.

Una plaza de toros es el espacio más democrático que tenemos. No tiene sentido que el criterio de un solo individuo (en este caso el director de una banda de música) pretenda imponerse al de toda una plaza. No solo porque esos espectadores han pagado religiosamente su entrada (y la banda está y debe estar a su servicio y al servicio del buen fin del espectáculo) sino y sobre todo porque en el ruedo un hombre se juega la vida y eso merece cuando menos respeto.

La afición de Sevilla aplaude el gesto de Morante



domingo, 3 de octubre de 2021

Morante en Sevilla (II) Se llaman tijerillas

Por Jose Morente

Si con el cambio de rodillas de Morante hubo algún cronista que no acertó a etiquetarlo, lo mismo ocurrió con el galleo con el que el diestro de la Puebla llevó ese toro al caballo.

Para empezar el plus:

-Aquí está el capote, el capote del revés.... Está Morante

- Extraordinario

- Toma. Ha servido esa manera para que el picador deje el puyazo arriba  

Otro buen aficionado dice en su blog

- Pero es que después llevó al toro al caballo con un galleo cruzando los brazos que no habíamos visto nunca, ni en fotos antiguas

Y otro crítico de prestigio apostilla:

- Llevó el toro al caballo con un galleo espectacular, andando hacia atrás con el capote por delante y los brazos cruzados.

No sigo. Que se trata de un galleo es evidente, pero describir una suerte no es conocerla y ese lance "cruzando los brazos" resulta ser una simple y arcaica "tijerilla". Una suerte descrita en la Tauromaquia de Pepe-Hillo publicada en 1796, quien la llama "suerte a lo chatre".

No es que la suerte sea habitual hoy día, al contrario pues se trata de lance en desuso, pero su descripción es bien sencilla y clara, lo que permite o debe permitir identificarla. Decía Hillo:

Montes en su Tauromaquia Completa (1836) ya la llama tijerilla. Dice el diestro chiclanero que le da poca importancia:


Pero quien mejor la explica es Guerrita en su Tauromaquia (1895)


Es interesante el comentario y, en especial, ese no prestarse a lucimiento por lo fácil que es embarullarse en ella. Algo que, en general, ocurre con todas las suertes en movimiento. También habría que añadir que, en el remate del lance, los brazos deben volver a quedar cruzados si se quiere enjaretar una tijerilla con otra, tal y como hace Morante

Guerrita añade el listado de diestros expertos en esta suerte (pocos, según él).


Aunque a finales del XIX Guerrita firmaba casi un certificado de defunción de esa suerte de tijerilla o "a lo chatre", hay que señalar que los mexicanos por un lado y Antonio Bienvenida por otro han sido capaces de conservar esa vieja suerte.

Una suerte desempolvada en Sevilla, ayer mismo, por el genio de la Puebla del Río ¡Gracias, maestro!

Capeo a la tijera (La Lidia, 26 de octubre de 1891)





sábado, 2 de octubre de 2021

Morante en Sevilla (I) ¿Sabemos de toros?

 Por Jose Morente



¿Sabemos de toros? Hay veces que lo dudo. Sale ayer Morante con el capote de rodillas al hilo de las tablas y la gente se hace un lío porque pocos (ni siquiera los comentaristas de movistar plus) se atreven o saben calificar la suerte.

Transcribimos lo que dijo Emilio Muñoz:

- ¡Bueno, yo no había visto nunca esta suerte! Es una larga cambiada pero... con una tijerilla (lo de tijerilla se lo apuntan sus compañeros)

Desde luego no se trata de una larga cambiada (en las largas el capote se coge a una mano, no con las dos como hizo Morante) ni mucho menos una tijerilla (donde las manos van cruzadas al inicio y no solo al remate del lance).

El error es disculpable porque la suerte que realizó Morante ayer en Sevilla ( 3 veces, tres) para recibir al cuarto de la tarde "Jarcío" es el cambio de rodillas del señor Fernando el Gallo, padre de Joselito, quien también gustaba de practicarla con bastante frecuencia, especialmente en sus inicios novilleriles. Una suerte de la que ya hemos hablado en este blog. Una suerte en desuso que hace muchísimos años que no se ve en las plazas. 

Joselito el Gallo en Madrid. Cambio de rodillas

Solo un matiz y es que Morante coge el capote como para una verónica con las manos a ambos lados de la esclavina, aunque muy recogido (tal y como hacían Gaona y otros diestros de su época) mientras que en el cambio de rodillas de Fernando el Gallo parece ser que una de las manos coge el capote por la esclavina (tal y como se demuestra en añeja fotografía), pero esa es la única diferencia con la suerte que inventó el señor Fernando y que el genial torero de la Puebla ha tenido la gentileza de resucitarla para disfrute de los gallistas y, en general, de todos los aficionados a los toros.


Morante ya dió el cambio de rodillas en Juriquilla en enero de 2020


domingo, 22 de agosto de 2021

Carta a la Alcaldesa de Gijón de Rocío de la Cámara

 Por Rocío de la Cámara


La ganadera Rocío de la Cámara

Nota de LRI. El desconocimiento, sustituyendo argumentos y razones por tópicos y prejuicios ideológicos, es y será siempre fuente de tremendas injusticias, agravios injustificados y grandes desdichas. Gran parte de la historia de la humanidad, su parte más negra, se ha basado en el odio al "otro", en la incapacidad para entender y comprender a quienes no piensan como nosotros. Esa ha sido la fuente de los totalitarismos más feroces que tanto daño han causado a tantos.

En esa línea de maniqueísmo absurdo y total desconocimiento de la realidad del mundo taurino, se inscribe la postura de la Alcaldesa de Gijón. Manipuladora de la realidad en su propio provecho, en beneficio de su excluyente y totalitaria ideología. Por suerte, algunas voces, como la de la ganadera Rocío de la Cámara, han puesto en evidencia, en una sencilla y veraz carta, las mentiras que encierra el discurso de quien -como la Alcaldesa de Gijón- no deberían ocupar un cargo público si no son capaces de anteponer el interés de todos por encima de sus propios intereses y prejuicios.

Carta publicada en el ABC de Sevilla, el 21 de agosto de 2021


miércoles, 18 de agosto de 2021

La ortodoxia del heterodoxo Manuel Benítez

 Por Antonio Luis Aguilera


El Cordobés. V Califa del toreo. Un diestro de singular personalidad y de tremendo influjo en los públicos.
 

Nota LRI: En 2002 se publica en Córdoba un libro homenaje al diestro de Palma del Río: "Manuel Benítez El Cordobés. V Califa. Su Tauromaquia" con una recopilación de artículos sobre el torero que marcó toda una época. 

Me ha parecido interesante recuperar algunas de las reflexiones que, en ese libro, hacía un buen amigo mío, Antonio Luis Aguilera. Aficionado cabal donde los haya que no solo escribe muy bien sino que siempre dice verdades como puños. Estas son sus reflexiones sobre Manuel Benítez.


"Ahora bastantes años después, aprovechando la perspectiva que ofrece el paso de los años, observo la verdadera dimensión de quien fue figura en la historia del toreo como uno de los espadas más importantes de todos los tiempos, aunque siga siendo cuestionado por un sanedrín de aficionados y críticos que lo etiquetan como un fenómeno social, y le culpan de todos los trucos y fraudes del toreo de su época, acusación que también hubieron de soportar toreros como Guerrita, Joselito y Belmonte, Manolete... Sería absurdo ocultar que durante el reinado de El Cordobés pudieron cometerse abusos con la intención de proporcionar cierta comodidad al torero. Más ello siempre ocurrió y ocurrirá con los matadores que han mandado de verdad en el toreo, y no debe ocultar que Benítez, aceptando su condición de máxima figura dio la cara en todas las plazas importantes, tiró del carro de la Fiesta como nadie jamás lo hizo, y triunfó clamorosamente donde actuó, sin que se le resistiera ninguna puerta grande, incluida la del Príncipe en Sevilla, plaza donde cortó un rabo, o la de las Ventas, cuyo umbral cruzó cinco ferias de San Isidro, dos de ellas en 1970 tras cortar ocho orejas en dos tardes.

El Cordobés en Sevilla tras cortar un rabo a un toro de Nuñez.


El Cordobés fue la locomotora que remolcó el toreo de su tiempo. Y lo hizo con una fuerza arrolladora que no nacía de su simpatía natural, ni de los chispazos de humos que intercalaba en algunas actuaciones, ni del desenfadado salto de la rana... Si prescindimos de la puesta en escena del genio y analizamos objetivamente el fondo de su obra, comprobaremos que la verdadera energía que lo propulsó hacia la cúspide del firmamento taurino fue su propio toreo. Así de simple ¡Y de difícil! Un toreo que conectaba inmediatamente con el público que aguardaba expectante la llegada del último tercio de la lidia. Era en ese momento cuando el genial torero tomaba los trastos para dirigirse a los medios y allí, centrado con el toro, lo citaba para dejarlo venir por su terreno natural y con espléndida flexibilidad de cintura y portentoso juego de muñecas, lo llevaba hacia atrás, hacia el terreno de su espalda, donde lo recogía nuevamente para ligar interminables series de pases redondo, técnicamente resueltas con el de pecho, que por cierto era auténticamente obligado.

El natural de El Cordobés, mandón y rematado detrás de la cadera... ¡Y en series de 6 o 7!


Así de esta forma tan ortodoxa, fue como el heterodoxo Manuel Benítez rompió todos los moldes tremendistas con que los escolásticos pretendieron encasillar su toreo.