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sábado, 20 de febrero de 2016

Ampliando nuestra biblioteca taurina (VI) Flamenco y toros

Por Jose Morente



Aunque casi todo el mundo sostiene o acepta que el flamenco y los toros son dos actividades íntimamente relacionadas, resulta sorprendente comprobar que no son muchos los textos que se han escrito analizando y estudiando las relaciones entre ambas actividades artísticas y culturales.

Vamos a dar un repaso a algunos de los textos dedicados a esa temática.



1. Anselmo González Climent. "Flamencología. Toros, cante y baile (1ª ed., Madrid: 1955)

En 1955, Anselmo González Climent, sanroqueño afincado en Argentina publicaba el libro que iba a servir para bautizar a la -entonces incipiente- nueva ciencia de la flamencología. Una ciencia necesaria (el flamenco es tan digno objeto de estudio como cualquier otra actividad cultural) como denostada y discutida, quizás por algunos de esos planteamientos radicales y erróneos que se produjeron en los primeros pasos de esta disciplina. 

Flamencología era, en realidad, la segunda edición -corregida y aumentada- de otro libro de Anselmo González Climent, publicado en 1953 y que también en su título hacía mención a las relaciones del flamenco con el toreo: "Andalucía en el toreo, el cante y la danza".

Y es que hablar de flamenco, hablar de cante o baile, sin hablar de toros, no parece posible.






2. Mario Penna. Los gitanos, el flamenco y los toros.  (2ª ed. Sevilla: Signatura ediciones, 2013) (1ª ed. italiana., Storia e storie del flamenco: 1968)

Si los dos primeros libros dedicados a toros y flamenco, fueron obra de un autor argentino, el tercero se debe a la pluma de un italiano. Lo que corrobora nuestra opinión de que, si en Italia hubiese toros, los italianos serían de seguro unos grandiosos aficionados (algunos ya lo son como se encargan de demostrar diariamente los entusiastas miembros del Club Taurino Italiano).

El libro de Mario Penna es, en realidad -lo delata su título original-, una historia del flamenco que, como es lógico, no se entiende sin hablar de los gitanos y del toreo. Por eso creo, que el título de la traducción al castellano es bastante acertado.

En cualquier caso, lo que merece la pena es el contenido. Y, en eso, la capacidad analítica del autor, sorprende y da que pensar. Un libro para saborearlo igual que se saborean las buenas faenas o se paladea el buen cante.

Poquito a poco. 



3. Toros y arte flamenco. Fernando Quiñones/José Blas Vega (en El Cossío. Tomo VII, 1ª ed., 1982)

En 1982, Fernando Quiñones y José Blas Vega, publicaron dentro del Tomo VII del Cossío (el dedicado a las artes), un enjundioso y completo estudio (unas 80 páginas) donde se analizaban las relaciones del toreo con el flamenco de forma exhaustiva.

Un listado, relativamente completo de flamencos taurinos y taurinos flamencos, precedido por una amplía reflexión sobre el nexo de unión entre el flamenco y los toros y rematado con un estudio sobre la influencia del toreo en el baile flamenco y en las letras del cante flamenco.

Un trabajo definitorio y casi definitivo sobre los vínculos entre flamenco y toros. 






4. Cante y toros-Un ensayo de aproximación. Alfredo Arrebola (1ª ed., Málaga: Universidad de Málaga, 1991)

Un pequeño librito que sirve de introducción al tema. Como su propio título indica, un pequeño ensayo, una aproximación al cante y al toreo elaborado a partir de una docena de artículos publicados inicialmente en el Diario malagueño "El Sol del Mediterráneo"




5. Revista "La Caña nº 2" (1992)

No es un libro sino un número extraordinario de la revista flamenca "La Caña". Un número que sólo por esa portada donde Manolo Caracol le "enseña" a torear a Paco Camino, ya merece la pena.

Pero hay mucho más: El árbol genealógico de los Gómez-Ortega (que luego dio lugar a un libro dedicado en exclusiva a esa saga familiar tan flamenca y tan torera); La historia, contada por Antoñete, de la grabación del disco de villancicos que hizo con Rafael Gitanillo y Curro Romero; Un pequeño vocabulario tauro-flamenco; Un trabajo sobre el cartel flamenco taurino y unas cuantas cosas más, todas de mucho interés.

Imprescindible.





6. Santísima Trinidad. Pablo García Mancha (1ª ed., Bodegas Ontanón: Logroño, 2010)

Lo último que se ha escrito de interés sobre toros y flamenco.... y, sobre, vinos. Un libro que ya comentamos en su día en nuestro blog. 

Publicado en 2010, este tri-ensayo del periodista logroñés Pablo G. Mancha es de obligada lectura. 

En toros, sus pasiones -amplías y acertadas- son José Tomás, Morante, Pablo Hermoso y su paisano, Diego Urdiales. En flamenco, sus dioses mayores son -también con criterio amplío y acertado- Paco de Lucía, Camarón, Chano, Carmen Linares,.. 

En vinos, la Rioja, por supuesto.

Como se trata de un texto de periodista (que recopila artículos de prensa e incluye fragmentos de entrevistas), el estilo es ameno y directo, sin merma de jondura, por lo que se lee de un tirón y se queda uno con ganas de más.

Como ocurre con el buen cante, el buen toreo y el buen vino.

domingo, 20 de diciembre de 2015

El acento personal (I). Bernardo de los Lobitos-José Menese

Por Jose Morente

Bernardo el de los Lobitos-José Menese
"Para mí, aparte estas cuestiones técnicas, lo más importante en la lidia, sean cuales fueren los términos en que el combate se plantee, es el acento personal que en ella pone el lidiador. Es decir, el estilo"
Juan Belmonte (del libro de Chaves Nogales)

Técnica aparte, donde la técnica no es a veces sino la expresión de nuestro concepto sobre el modo de ejercer el oficio, lo que diferencia a una forma de torear de otra; a una forma de cantar de otra, es -como bien decía Juan Belmonte- el acento personal, el estilo que cada artista pone en su obras. 

Así entendido el estilo, como expresión de nuestro concepto del mundo, resulta interesante, desde luego llamativo y, a veces, chocante poner enfrente -enfrentar- las visiones contrapuestas de dos creadores cualquiera.

En el toreo, a ese juego de oposiciones, se le ha venido llamando tradicionalmente competencia. Competencias que han tenido una gran importancia pues son esas disputas entre los estilos de torear, las que jalonan, explican y definen la historia de este tarde.

De forma más soterrada pero no menos influyente, es ese juego de contrarios que permite explicar y, lo que es más importante, entender la historia del cante y al cante mismo.

Obviando las tradicionales y simplificadoras divisiones del cante: cante grande y cante chico; cante payo y cante gitano; cante jondo y cante flamenco, etc., poner en el tapete la contraposición de estilos, de acentos personales, resulta esclarecedora y, especialmente, gratificante y enriquecedora.

Hoy vamos a recordar a dos cantaores de muy diferente contextura, de muy distinta tesitura estilística: Bernardo el de los Lobitos y José Menese. Y, para que la comparación sea más efectiva, más didáctica, vamos a contraponerlos haciendo los dos un mismo cante, el garrotín.

Lo que en el cantaor de Alcalá de los Panaderos, es delicadeza, dulzura, tiento, mesura y llanto contenido, se convierte en el morisco en desgarro, lucha, fuerza, empuje y tragedia. Dos estilos, dos acentos personales radicalmente diferentes, puestos frente a frente.


Qué hermosa es la libertad (Garrotín)-José Menese
Guitarras. Juan Carmona "Habichuela"-Enrique de Melchor
"Del llanto a la protesta" Programa de la serie TVE "Flamenco (ayer y hoy)" de Fernando Quiñones (1980)



Menese interpretaba en 1980, en el programa "Del llanto a la protesta" de la televisiva serie "Flamenco (ayer y hoy"), y con las guitarras de Juan Habichuela y Enrique de Melchor, un garrotín ("Que hermosa  que ya había cantado y grabado en el Olympia de París cuando su mítico recital en ese no menos mítico escenario.

La primera y tercera letra del recital de París (1974) había sido distintas:

Y las deja repelás (bis)
andas trasquilando ovejas
con esa tijeras mismas
pueden cortarte a tí las orejas
Ay garrotín, ay garrotán
con el mismo garrotín tú a tí te darás

Se ve que algo se barrunta
otras cartas se barajan
una calor recalmá
termina calmando el agua

Ay garrotín, ay garrotán
con el mismo garrotín tú a tí te darás


Cuando retoma el cante para la televisión en 1980, han transcurrido ya seis años desde lo del Olympia, en los que habían cambiado muchas cosas en España y todavía cambiarían muchas más (1981 fue el año del golpe y 1982, el de la llegada al poder de los socialistas). Por eso, Menese cambió esas dos letras. Frente al tradicionalismo habitual de la mayoría de los cantaores flamencos, Menese procuró siempre "estar al día" y su letras han ido cambiando al compás de los acontecimientos y la historia de nuestro país.

Aunque el agua reverbere
y queden juncos en pie (bis)
no tiene peces el río
y quieren pescar con red

Ay garrotín, ay garrotán
con el mismo garrotín a tí te darán

Es que aquí no sirve nadie
siempre mandan los extraños
no mira un "aperaor" 
por la tierra como el amo.

Nos han metío a nosotros (bis)
un duro hueso en el jato
nosotros los roeremos
pero aquí hay hueso pa' rato

Que hermosa es la libertá
y algunas veces cavilo
que siendo cosa tan grande
esté pendiente de un hilo

Trantreiro, leiroleirolá...


Tú dices que no me quieres (Garrotín)-Bernardo de los Lobitos
Guitarras: Perico el del Lunar-Niño Ricardo
Antología del Cante Flamenco.Orfeón (1957-México)

  

Bernardo graba este exquisito garrotín en 1957, para la Antología de Orfeón que se publicó en México.

Como en él es habitual recurre a letras tradicionales del flamenco. En este caso, como es lógico letras propias de este cante y también de los tangos ("No me tires indiré...") pues a fin de cuentas, el garrotín no es sino un tango bailable en origen, como nos recuerda en una de las letras ("si quieres que yo te baile y te cante el garrotín..."), un origen bailable al que también se refería Fernando Quiñones en la presentación que hacía en TVE del garrotín que hemos seleccionado de Jose Menese

Sea como fuera, el garrotín que cantaban a principios del XX, Amalia Molina y el Niño Medina fue recogido, transformado y engrandecido por (¿Quien si no?) la genial Pastora Pavón que le dio la singular grandeza y prestancia que hoy tiene.

Lalele, leirolanlolanlo...

Si yo lo hubiera sabío (bis)
lo falso que era tu pecho
nunca me hubiera metío 
en callejón tan estrecho
El garrotín y el garrotán
que con el garrotín, con el garrotán

Tú dices que no me quieres (bis)
me se dan tres caracoles
más pa'rriba, más p'abajo
me están queriendo a montones
El garrotín y el garrotán
que con el garrotín, con el garrotán

No me tires indiré (bis)
mira que soy arquitecto
de la línea de Jerez
que garrotín, que garrotán.

Si quieres que yo te baile 
y te cante el garrotín
ponme una monea en la mano
y te haré trintrintrintrí
trintrintrintrín, trintrintrintrín

Pregúntale a mi sombrero
mi sombrero te dirá
la malas noches que paso
y el relente que me da.
Y el garrotín y el garrotán
y el garrotín y el garrotán

Cuanto te quieres poner
te quieres tú apostar
que me coloco en la esquina 
y no te dejo pasar
que con el garrotín, con el garrotán
que con el garrotín, con el garrotán