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viernes, 21 de diciembre de 2018

No era Van Gogh sino su hermano Theo.

Por Jose Morente


No es Van Goh sino Theo.

Hasta hace tres semanas, todo el mundo pensaba que el joven de la fotografía con la que hemos iniciado esta entrada correspondía al pintor holandés Vincent Van Gogh. Tras un reciente estudio, el Museo Van Gogh de Ámsterdam acaba de revelar que el protagonista de la foto es, en realidad, su hermano menor Theo Van Gogh, marchante de arte y su protector.

Cuando apareció la foto atribuida a Van Gogh todo el mundo se alborozó pues sólo se conocía otra imagen del genial pintor esta que insertamos a continuación.

Vicent Van Gogh.
Pero la confusión ya se ha aclarado y el error deshecho: No era Vincent Van Gogh sino su hermano Theo.

Confundir a un artista con su hermano, no es tan raro. Veamos otro curioso ejemplo.

Aquí tenemos una captura de pantalla de un vídeo que circula mucho por la red, concretamente en youtube. Aparece con diferentes títulos. el más llamativo es este: "Bombita-La película más antiguas de las corridas" 



El vídeo está sacado de la colección Achúcarro. Sí, exacto. Es aquella colección editada en VHS y que se llamaba "Toreros para la historia" y, gracias a la cual, pudimos ver torear a los toreros antiguos.



Mientras el torero, de ese vídeo que comentamos, torea en esa corrida ("la más antigua" según el título), una voz en off nos explica:
"¡Atención aficionados viejos y jóvenes! Ricardo Torres Reina 'Bombita' sonríe para todos. Están ustedes contemplando una de las películas más antiguas que se conocen sobre tema taurino. Este documento fue filmado en el coso de la calle de Játiva de Valencia, donde Ricardo Torres gozaba de una gran popularidad ganada por su destreza en el arte de lidiar reses bravas, aunque como podremos comprobar estas en ocasiones no lo fueran tanto".
Todo eso dicho mientras vemos primero, al diestro sonriente en la puerta de cuadrillas y, luego, toreando en la plaza. Una faena completa a un toro tan grande como los de ahora, pero mucho más manso y parado que los de ahora. Y eso que, antes, los toros recibían muy poco, por no decir ningún, castigo en varas. Vamo que "ni para un análisis", que diría un castizo moderno.

El problema, igual que pasaba con la fotografía del hermano de Van Gogh, es que el torero que torea en la vieja película y al que todos tenían y tienen como el torero de la eterna sonrisa, Ricardo Torres "Bombita" no es él sino que se trata, en realidad, de su hermano: Manolo Torres Reina "Bombita III", comúnmente conocido como "Manolo pescuezo" por la longitud de su cuello.

Lo vemos toreando.


Y lo vemos en el callejón, antes de empezar la corrida

El de la imagen (sacada del vídeo de Achúcarro) es Manolo Pescuezo y no su hermano Ricardo.
Desde los años 90, desde que salió a la calle, todo el mundo ha dado por buena la atribución efectuada en los vídeos de Achúcarro asignando a Ricardo Bombita la faena de Valencia. Resulta sorprendente, sobre todo porque la imagen de ambos toreros es muy diferente. Aquí vemos una foto de Ricardo.

Y primer plano de Ricardo "Bombita" también en el callejón pero de la plaza de Madrid.

Viendo este primer plano de Ricardo Torres, resulta evidente que su fisonomía no muestra ningún parecido con la de su hermano Manolo. El torero de la película de Achúcarro no es Ricardo Torres "Bombita" sino su hermano "Manolo pescuezo". Igual que el joven de la antigua fotografía no era Vincent Van Gogh sino su hermano Theo.

Quizás la ilusión por descubrir imágenes inéditas de ese admirado pintor o de esa figura del toreo antiguo pueda explicar lo sucedido pero, por lo que respecta a Bombita, me resulta sorprendente que nadie (y subrayo lo de nadie) haya reparado hasta la fecha en este error.

Esa poco acierto al analizar lo que vemos creo que se debe a nuestra exagerada confianza en la palabra escrita. Un culto injustificado, pero que explicaría el porqué los aficionados a los toros somos tan proclives a los tópicos y a los dogmas. Muchas veces miramos sin ver o, mejor dicho, vemos lo que queremos ver porque nos fiamos más de lo que otros nos cuentan que de nuestra propia percepción. Y el toreo -no conviene olvidarlo- es un arte visual, no un arte literario aunque tanta literatura barata envuelve al mundo del toro.

Nos ocurre algo parecido a lo que le pasó a don Quijote de la Mancha, que acabó con el seso sorbido por las lecturas de los libros de caballería. Por creerse lo que decían los libros. Por eso, incapaz de ver la realidad, confundía gigantes con molinos.

Don Quijote creía ver gigantes donde sólo había molinos


Lo mismo que nos ocurre a nosotros. Que confundimos a un torero con otro, creyendo ver torear a Ricardo Torres Bombita cuando quien torea es su hermano Manolo Pescuezo.


domingo, 25 de noviembre de 2018

La Resistencia Catalana y Bombita

Por Jose Morente


La Monumental de Barcelona, aquella que inauguró Joselito el Gallo en 1916, permanece hoy lamentablemente cerrada por la intolerancia de los intolerantes.
Si Joselito levantará la cabeza no daría crédito a sus ojos pues la Barcelona que el conoció -europea, culta, librepensadora- ha pasado hoy a la historia.

Nada menos que tres plazas de toros abiertas al mismo tiempo tenía la ciudad de Cerdá hace 100 años. Tenía, además, una cualificada afición al flamenco. Puede que, para algunos, sean cuestiones menores (aunque lo dudo porque estamos hablando de nuestras libertades individuales, de nuestro derecho a la cultura) pero lo cierto es que hace cien años, en una época políticamente tan convulsa como la de hoy, los otros temas (los toros, el flamenco) quedaban al margen de esas controversias y a nadie - ni a la izquierda, ni a la derecha- se le ocurría intentar prohibirlos.

Hoy sí, hoy los prohibidores de lo que a ellos no les gusta proliferan por doquier, igual que los calçots en enero. Mal asunto. Mal asunto para la cultura y, sobre todo, mal asunto para nosotros, amantes de los toros, del flamenco y de la libertad. De la libertad de elegir lo que nos gusta.

El caso es que, aunque prohibidos los toros en Cataluña, todavía nadie ha conseguido que se prohíba hablar de toros y, aunque no hay que impacientarse pues ya lo han intentado y todo se andará (Los liberticidas son insaciables), a eso, a hablar de toros es a lo que se dedican los aficionados catalanes. Resistentes en tiempos de prohibiciones, forman, lo que yo llamo, la resistencia taurina catalana. Ya que no hay toros, nada mejor que pasar el año hablando de toros en Barcelona.

Por eso, para hablar de toros, en una feria de otoño que ya va por su edición número 36, es a lo que me ha invitado la Casa de Madrid en Barcelona, a propuesta de mi amigo Nicolás Sampedro Arrubla y con la venia del moderador, don Fernando del Arco de Izco, manoletista número uno del manoletismo mundial. 

Resulta que, muy cerca de Barcelona, concretamente en Santa Coloma de Cervelló está enterrado un torero histórico, Nada más y nada menos que el diestro de Tomares, Ricardo Torres Reina "Bombita". Aquel que, junto a Machaquito, llenó el interregno que va de Guerrita a Joselito el Gallo. Dos diestros, Bomba y Machaco, si no cimeros, si de probado pundonor y entrega. Fue, por ello, época importante pero menor pues los ganaderos sacudidos del yugo del Guerra empezaron a enviar a las plazas uno de los toros de mayor tamaño, edad y presencia de la historia (para hacernos una idea, al estilo del mastodóntico toro de hoy). Suerte que Joselito y Belmonte achicaron el toro y pusieron las cosas en su sitio...

Bombita visita a Machaquito convaleciente. Ambos diestros sufrieron numerosas cogidas durante su carrera (Nuevo Mundo del 29-10-1908)
A Nicolás Sampedro se le ocurrió que, aprovechando mi viaje, no estaría de más acercarnos a visitar la tumba de Bombita para rendirle sentido homenaje (el gallismo todavía está en deuda con el pundonoroso diestro). Rápidamente se nos unió un grupo de buenos y entusiastas aficionados.

El caso es que Bombita se había casado en 1919 con María Regordosa Jover, heredera de un rico industrial catalán. La pareja se había conocido en 1905 cuando el torero le brindó un toro en la feria de Sevilla pero por la oposición paterna no pudieron unirse hasta pasado un buen tiempo. La pena fue que ella murió al año de casarse tras el parto de su único hijo y Ricardo se volvió a Sevilla aunque juró respetar su memoria por lo que nunca volvió a casarse. Además, pidió que a su muerte lo enterraran junto a ella, en el Panteón familiar, donde hoy reposan los restos de ambos. 




En el Panteón de la familia Regordosa en Santa Coloma de Cervelló, con algunos miembros de la "resistencia taurina" catalana. Allí están enterrados Bombita, su esposa, María Regordosa Jover y su hijo Ricardo Torres Regordosa.
En el Panteón, delante de su tumba, recordamos al torero, sus anécdotas y sus peripecias taurinas. Su dura lucha con su amigo y competidor Machaquito, con el emergente y arrollador Joselito, con los toros y con los públicos (puestos en contra de la pareja por el pleito de los Miuras). Dura época, sin antibióticos y sin penicilina, que Bombita sobrellevó con su sempiterna sonrisa.



De lo que se mencionó allí, merece mención especial el recuerdo a su famoso "quiebro de rodillas". Lance que se debe, en realidad, a Fernando el Gallo y que luego practicaron otros toreros como sus hijos Rafael y José y algunos otros. Uno de los que más destacó en ese quiebro fue, probablemente, el sevillano Ricardo Torres "Bombita".

Ricardo Torres "Bombita" dando el "cambio de rodillas" en Alicante, el 16 de marzo de 1912. El vuelo del capote semeja una flor grana y oro, concretamente y según el poeta Gerardo Diego, una peonía.
Por eso, ante su tumba, recordamos los versos que Gerardo Diego dedicó, a esta suerte y a este diestro, en su libro "La suerte o la muerte". Un poema que leímos ante la tumba del torero:

Quiebro de rodillas
(Recuerdo de "Bombita")

Queda en el ruedo y se mece
-oro y grana- una peonía.
(Da tiempo para que rece
Angustias su avemaría.)
Prendido por punta y cuello
el pétalo, se hinche al resuello
que el quiebro cruza y evita.
Pasó rozando la mole
y al estampido del ole
sonríe frágil "Bombita".

El cambio de rodillas (del que, en octubre de 2012 publicamos un extenso artículo que puede leerse aquí) no tiene nada que ver con la larga cambiada afarolada de rodillas aunque muchos las confunden, como Andrés Amorós en su, por otra parte, magnífica edición comentada del libro de Gerardo Diego (Editorial Biblioteca Nueva, 1999).

Si, desde el punto de vista técnico, Amorós yerra, no lo hace al analizar la poética de este poema pues nos aclara y explica las analogías que utiliza el poeta santanderino en el poema dedicado al quiebro de rodillas de Bombita. Copiamos el texto de Amorós.
"En esta décima, la punta del capote es una flor roja, una peonía. El tiempo se hace larguísimo mientras se espera que se arranque el toro. Cuando lo hace, el pétalo de la flor, lo conduce, se consuma la suerte y sonríe, frágil, Bombita, con su cara de niño feliz". 

La peonía roja con pistilos amarillos tiene un claro parecido en sus colores con el capote de los toreros.
Tenemos pues un cambio de rodillas y al hilo poético de ese cambio, una flor y una sonrisa. La flor, cual capote grana y oro, es la peonía . La sonrisa, la de Bombita, el torero de la sonrisa permanente. 

Bombita. El torero de la sonrisa permanente.

Una sonrisa que se convirtió en proverbial pues, incluso, sonreía cuando cogido lo llevaban, tantas y tantas tardes, camino de la enfermería.

Bombita en San Sebastián, en septiembre de 1913, mientras le arreglan la taleguilla tras una cogida. El diestro de Tomares mantiene su sempiterna sonrisa (ABC).
Después de recordar su memoria, dimos por finalizada nuestra visita con una sentida ovación que resonó magnífica en la magnífica acústica del Panteón de la familia Regordosa y con el grito espontáneo de "¡Vivan los buenos toreros!" en homenaje a Bombita, el torero que descansa en una tierra donde hoy están prohibidos los toros.


Nota de LRI: Este artículo está dedicado a nuestro buen amigo Nicolás Sampedro Arrubia y, por extensión, a los miembros del recién nacido "Círculo Memoria de Bombita" y, en general, a todos esos buenos aficionados (Fernando, Albert, Carles, Ernesto, Marta, Carlos, Werner, Gerard, Lola, Cuco, José Luis, Elena, Vicente, Abelardo y un largo etcétera) que tan bien y con tanto cariño nos han acogido estos días en nuestro periplo por esas tierras catalanas de tan arraigada tradición taurina. Una tradición taurina hoy rota, por desgracia, por mor de la intolerancia de los intolerantes.

sábado, 5 de mayo de 2018

Porqué los bombistas se hicieron belmontistas

Por Jose Morente

Bombita con Belmonte (Fotografía publicada en El Ruedo, el 5 de junio de 1945)
Me deleitaba ayer noche con la magnífica prosa de José María de Cossío en su maravilloso Panegírico de Joselito (1), escrito por sugerencia del Duque de Alba y leído en 1953 en la Huerta de Gelves con motivo de colocar, en dicho lugar, una placa a la memoria del gran torero muerto en Talavera, cuando me topé con un párrafo dedicado a Ricardo Torres Bombita que me provocó una cierto inquietud. El párrafo es este:
"Ricardo Torres, Bombita, esforzadísimo diestro, valeroso y dominador que a las alegrías de Guerrita añadía una sonrisa cautivadora (2). A éste si le vi torear, y el resorte de su dominio, como el de Guerrita, era la seguridad en sus piernas de hierro, que, en pugna de dominar la zona desde la que era hacedero superar el poder del toro, acababan venciendo siempre y ganándole la partida, con el continuo hurtar del cuerpo y el constante mejorar el terreno. Pero tal sistema, comenzaba a tener sus herejes, al descubrirse que en el lance largo y parado residía un resorte de dominio no utilizado y, que al par, satisfacía las exigencias de la estética y la eficacia."
Luego explicaré la razón de mi desasosiego pero ahora conviene que hablemos de Bombita.


Ricardo Torres, Bombita, expulsado del Paraíso 

Como decía Cossío, Bombita fue torero de dominio, aunque sin llegar al nivel del Guerra, con mucha fuerza en las piernas en las que basaba el dominio de su toreo, siempre en movimiento y siempre despatarrado, con el compás muy abierto.

Natural de Bombita con el compás exageradamente abierto (Fotografía publicada en El Ruedo, el 2 de mayo de 1944)
Bombita y Machaquito formaron la pareja puntera de los últimos años de la primera década del siglo XX. Pero, en 1912, toma la alternativa Joselito el Gallo, quien dedica la campaña del año 13 a intentar retirar del toreo al Bomba, en supuesto desagravio a su hermano Rafael. Lo que consiguió al final de esa temporada. De rebote, Gallito (tijera de cortar coletas) también se la cortó a Machaco ese mismo año. Aunque, esta vez, parece que sin intención. Daños colaterales, que le dicen

Portada del The Kon Leche. La tijera de cortar coletas

Tras la retirada de Bombita

Retirado Bombita se produce un curioso fenómeno taurino, pues los "bombistas" se pasan en masa a engrosar las filas del "belmontismo". Lo que resulta harto extraño pues, aparentemente, es Joselito el Gallo y no Belmonte, quien más se parece taurinamente al Bomba. Lo lógico hubiera sido que los partidarios de Ricardo se hubiesen hecho gallistas de Joselito. Sin embargo, lo que ocurre es todo lo contrario, pues se hacen belmontistas de Belmonte.

La explicación que siempre se ha dado a este curioso e inexplicable fenómeno, ha sido el rechazo e inquina hacia Joselito, como culpable de la retirada del Bomba, por parte de los partidarios del diestro de Tomares. Una reacción muy visceral, nada racional, pero justificable dada la gran carga emotiva con la que los aficionados a los toros viven la fiesta.

Ha sido una explicación fácil, generalizada y única, pero a mí, personalmente, había algo ahí que no me cuadraba, que no me convencía.

El monstruo de las tres cabezas: Joselito, Belmonte y Bombita (Portada del The Kon Leche del 4 de enero de 1915)

Belmonte en la línea de Bombita.

Tendemos a fiarnos de las apariencias y las apariencias nos dicen que Joselito, lidiador y dominador, es torero de la misma cuerda que Bombita, lidiador y dominador, mientras que Belmonte, arriesgado y entregado, está en las antípodas de ambos. Es cierto, sí, pero solo si nos dejamos guiar por las apariencias.

Belmonte, en sus primeras temporadas practicó un toreo tremendista y desgarrado
En efecto, si profundizamos algo más, las cosas pueden ser muy diferentes. Y ese trasfondo diferente es el que, de golpe, se me ha aparecido leyendo el texto de Cossío. Esa forma de torear basada en ganarle la partida al toro "con el continuo hurtar del cuerpo y el constante mejorar el terreno", tan típica de Bombita, que Cossío contrapone a ese otro modo de torear donde el dominio se consigue mediante "el lance largo y parado" que aúna eficacia y estética.

He dicho que el toreo de Bombita se basaba en el continuo hurtar del cuerpo y el constante mejorar del terreno, y es cierto. Pero, no es menos cierto, que ese era también el método de Belmonte(3), siquiera más arriesgado y entregado, más metido en el terreno del toro, y ese era también el toreo de Domingo Ortega, con otra estética más castellana, pero también en permanente movimiento.

A las pruebas me remito (4). Belmonte torea en Nimes con ese continuo hurtar del cuerpo y constante movimiento para mejorar el terreno, tan propio  y característico del toreo en ochos... Una forma de torear donde el torero solo para (el "parón") en el centro de las suertes un breve instante.



Bombita, Belmonte y Domingo Ortega toreaban en ochos, alternando pitones, con la muleta generalmente en la mano diestra, ganando y recuperando su terreno. Lo contrario que ese toreo en redondo basado en el natural largo y parado, con el torero inmóvil en el centro de la suerte, que fue santo y seña de esos otros tres toreros que se llamaron Joselito, Chicuelo y Manolete.

Al final, va a resultar que esos bombistas que se pasaron al bando de Belmonte y que se hicieron belmontistas, no eran ni inconsecuentes, ni incongruentes, ni venales, sino buenos aficionados que, coherentes y preclaros, supieron ver, más allá de las apariencias, lo que no supieron ver ni los Corrochanos, ni los Claritos, ni los don Modestos, ni ninguno de los críticos de aquella época.


Dos estéticas muy diferentes pero con un concepto del toreo más parecido de lo que parece... Por eso, quizás por eso, los bombistas se hicieron belmontistas (Portada del The Kon Leche)

Notas: 
(1) Cossío, José María de (1953): Santander, s.ed.
(2) Antecesora de la no menos cautivadora sonrisa de don Antonio Bienvenida.
(3) Digan lo que digan sus panegiristas. 
(4) Las pruebas son evidentes y concluyentes. Se ha hablado mucho de la trilogía belmontina: parar, templar y mandar. Especialmente, se ha hecho hincapié en el parar, en el toreo parado de Belmonte. Se ha dicho que Belmonte "paró" el toreo. Pero si nos fijamos en las películas y nos olvidamos de lo que nos han dicho, veremos lo contrario, veremos -como se ve en esa película de su reaparición de Nimes- un torero en continuo movimiento, avanzando hacia el toro antes del muletazo (que tiene un trazo brevísimo) y perdiendo pasos y recuperando la posición tras el remate de la suerte. Es lo mismo que se le ve hacer a Domingo Ortega, lo mismo. Toreo en ochos. El toreo en redondo, sin embargo, se basa en lo contrario: el torero como eje vertical, inmóvil y parado, y el toro girando alrededor suyo. Belmonte no es, a la vista de los hechos, precedente ni creador de ese moderno toreo en redondo pero si que es uno de los diestros que mejor han toreado en ochos. Y con más personalidad. La verdadera aportación de Belmonte está en el toreo de capote (que también se hace en ochos).

jueves, 5 de enero de 2017

Tercio de banderillas (I) ¡Matadores, maestros!

Por Jose Morente

Antonio Fuentes citando para un par de banderillas al quiebro

El tercio de banderillas

Entre los partidarios del toreo de muleta (hoy, la inmensa mayoría) y los partidarios de la suerte de varas (una minoría muy activa), el tercio de banderillas se encuentra hoy relativamente ninguneado.

Salvo alguna tarde excepcional, se ha convertido en un tercio de trámite, situado entre la emoción fuerte del toro que embiste fiero al caballo y la emoción fuerte del torero que, sólo en el ruedo, aguanta la embestida del astado.

Pero no siempre fue así. Hubo una época en que todos los matadores estaban obligados (cuando el toro se prestaba a ello, por supuesto) a banderillear. Luego, llegó Juan Belmonte y trastocó un poco todo ese esquema que había permanecido inalterado durante casi una centuria.

Pero en aquel entonces, cuando los matadores cogían los palos, el tercio de banderillas, brillaba con luz propia...

Lo mejor es que eso nos lo cuente Gregorio Corrochano.

¡Matadores, maestros!
"Cuando los matadores intervenían en la suerte de banderillas, tenía otra modalidad que acabamos de escribir con el plural: ¡los matadores!. Así era la voz del tendido: ¡matadores, maestros!. Y el espada de turno, cogía banderillas y se las ofrecía a los otros espadas que sabían banderillear, con la primicia y cortesía de que fueran por delante. Con lo que aumentaba el interés por contraste y competencia -la competencia ha sido siempre la salsa del toreo-, y se descartaba de antemano la vulgaridad. Porque ningún matador se aventuraba a poner un par corriente de cuarteo, sabiendo que venía detrás otro matador a enmendarle la plana, subirle puntos y llevarse al público. Recordamos de nuestros años mozos, el tercio de banderillas de Fuentes y Quinito.
Era uno de los momentos más interesantes de la corrida. Si el toro era de Fuentes, cogía banderillas -después de pedirlo el público: matadores, maestros- y se las ofrecía a Quinito. Si el toro era de Quinito se las ofrecía a Fuentes.
Y quedaban en una pareja de banderilleros excepcionales que ponían cuatro pares. Los dos banderilleaban al quiebro, y los dos tenían distinta personalidad. Antonio Fuentes era más elegante, más garboso, más adornado, más lucido, más banderillero que Quinito. 
Se preparaba el toro a cuerpo limpio de manera vistosísima. Para esta preparación aprovechaba las querencias, de las que sacaba efectos sorprendentes. Llamaba al toro, que no acudía porque tenía querencia contraria y ya lo sabía. Entonces se pasaba a favor de querencia y decía con la voz y con la mano: "Vamos", y el toro se le arrancaba, y él iba por delante jugueteando; cuando quería pararle, se metía contraquerencia y adelantando el brazo de las banderillas, le mandaba pararse y el toro se paraba. Toda esta preparación se acompañaba de ovaciones de sorpresa porque parecía que tenía al toro amaestrado, y que hacía cuanto el torero se proponía.
Y lo hacía; no porque el toro estuviese amaestrado, sino porque conjugaba los terrenos y las querencias, para lo que hace falta, ser lo que era Fuentes: un gran torero. Y cuando se hartaba de jugar con el toro. le colocaba en el tercio, salía hacia atrás, colocaba el pañuelo en los medios y pisando el pañuelo le quebraba".
 Gregorio Corrochano. "¿Qué es torear-Introducción a la Tauromaquia de Joselito?" (1ª ed., Madrid, Revista de Occidente, 1953. Páginas 184-185) 
Aunque hay viejas películas donde torean Fuentes y Quinito, no he encontrado ninguna que recoja a alguno de los dos banderilleando. Sin embargo, si tenemos la suerte de disponer de algunos tercios de banderillas de aquella época en los que alternan dos matadores.

En la primera película, veremos a Joselito el Gallo con su hermano Rafael en el tercio de banderillas del toro "Caballero" de Moreno Santamaría, el toro de de su alternativa en Sevilla en septiembre del año 12. 

En la segunda, un año después, el mismo Joselito ofrece los palos a Bombita. Y ello, contra el deseo del diestro de Tomares que le había pedido expresamente a Joselito que no lo sacara a banderillear en ese último toro de la tarde. Una petición que Joselito, rabioso contra Bombita, desoyó. No sabemos lo que José le pudo decir a Ricardo cuando le ofreció los palos pero si podemos ver lo que ambos hicieron en ese tercio.




sábado, 23 de abril de 2016

Cuaderno de notas (LXXX) Con viento es imposible torear

Con viento es imposible torear (Fotografía de Juan Pelegrín-Las Ventas)

"Lo segundo que hago es preguntar á Bojilla: ¿hace aire?... y de su contestación depende el que yo inmediatamente me ponga á hacer gimnasia, ó me tumbe aburrido en la cama. Nadie puede figurarse lo que para nosotros representa el aire. Con viento, es imposible manejar artísticamente el capote y la muleta, y lo que es peor, está uno constantemente vendido, no hay quien se apodere de los toros, y llegan éstos á la muerte sabiendo álgebra superior, y con todo su poder.

La lucha, esos días, pierde todo su encanto; ya no es posible habilidad ni inteligencia para dominar al enemigo; es una lucha cuerpo á cuerpo, casi de bruto á bruto.

Yo sé decir, que muchas de las cornadas que tengo, las recibí en días de viento, en los que al ejecutar una suerte, una racha de aire me descubrió y avisó al toro del cebo. Yo, prefiero torear con agua hasta las rodillas, con todos los inconvenientes, á torear con viento, y creo que todos los toreros lo mismo. 

En el Reglamento de toros sólo se atiende, para las supresiones, á la conveniencia del público. Bien está que se suspendan las corridas para que no se moje el público de los tendidos, pero... ¿no es lógico y humanitario suspenderlas cuando el viento hace imposible la lidia?..."

Ricardo Torres "Bombita" (1912) Intimidades taurinas. Madrid, Biblioteca Renacimiento

lunes, 12 de septiembre de 2011

Joselito el Gallo (III) Una tijera de cortar coletas (2ª parte)

 

Las guerras carlistas un fragor similar a la campaña del norte que desencadenó José contra Bombita.

 

La campaña del norte

Joselito toreó en Bilbao, el 31 de julio de ese año de 1913, la corrida de la Prensa,  con Antonio Fuentes y Cocherito como compañeros de cartel y con ganado de Guadalest.

1913-07-31 Joselito Guadales Bilbao Fuentes y Cocherito

Joselito, en el centro, haciendo el paseíllo en Bilbao el 31 de julio. Le acompañan Antonio Fuentes y Cocherito de Bilbao.Y también el novillero Lecumberri que no se ve en la foto y que mató una séptima res.

 

1913-07-31 Joselito Guadalest Bilbao

De este magnífico pase ayudado por bajo (que no por abajo) la prensa belmontista –sin embargo- decía que se trataba de un pase “esparrancado”.

Aunque Joselito estuvo sensacional, curiosamente ni él ni Bombita fueron contratados en el abono de ese año, que tuvo como base de los carteles a Machaquito, a Cocherito y a su hermano Rafael.

Hubo que esperar a San Sebastián para verlos otra vez enfrentados en plaza de importancia.

 

1913-08-24 San Sebastian

Magnífico ambiente el que presentaba la plaza de San Sebastián en una de las corridas de ese año de 1913.

En San Sebastián, hubo de todo como en botica, pero lo mejor llegó en la última corrida extraordinaria de Palha en la que Bombita estuvo muy por debajo de los Gallos.

Y es que Ricardo no pudo rehuir esta vez la corrida de Palha. Y eso que la empresa de San Sebastián le era afín. De hecho, a principios de temporada estaba previsto que Bombita torease en San Sebastián las corridas de Murube, Saltillo, Parladé, Santa Coloma y Guadalest. Dejando a los Gallos las duras de Miura, Pablo Romero y Palha. Aunque al final y por compromisos con la empresa, Bombita tuvo que torear también la de Palha.

Lo peor no fue eso sino que Bombita se enteró que, antes de comenzar este abono del año 13, la empresa ya había apalabrado y escriturado con José y Rafael las ocho corridas de abono del venidero año 14, mientras que a él nadie le había dicho aún nada.

Ricardo empezó a acariciar entonces la idea de retirarse.  La Prensa se hizo eco de la noticia que, como es habitual, cada cual interpretó como le convenía.

 

1913-09-08 PyP Bombita se va 01

A principios de septiembre, Palmas y Pitos sacó en portada la foto del torero y, dentro, un sustancioso artículo titulado “Bombita se retira”.

1913-09-08 TKL Bombita se la corta

La misma semana The Kon Leche, daba también la noticia de la retirada de Ricardo

 

1913-09-09 San Sebastian Guadalest Gallo y Bombita

Al conocerse la noticia de su retirada empezaron los homenajes anticipados. Quien inició la moda fue el Gallo, que en San Sebastián le brindó un toro el día 9 de septiembre.

 1913-10-12 Barcelona Banquete a Bombita

También empezó la moda de los banquetes, como el que se le dio en Barcelona, el 12 de octubre día en que toreó su última corrida en esa plaza.

 

Bombita se retira definitivamente.

Su despedida fue en Madrid, última corrida que toreó en su vida y que se celebró el día 19 de octubre de ese año de 1913.

1913-09-19 Retirada de Bombita (2)

Última foto de Bombita vestido de luces en el estudio del fotógrafo pocos días antes de su despedida.

Bombita estuvo sensacional esa corrida como sensacional estuvo Joselito, quien le estuvo apretando hasta el final, llegando a ofrecerle  banderillas en el último toro aunque Bombita expresamente le había pedido que no lo hiciera, petición que un Joselito vengativo hasta el final ignoró.

Los dos salieron a hombros de la plaza. Por cierto, que los partidarios de Bombita le medio desnudaron al querer arrancarle los alamares de la chaquetilla para guardarlos como recuerdo.

No hay nada nuevo bajo el sol.

 

1913-10-19 Bombita descabellando a Cigarrón

Bombita descabella al último toro que mató, Cigarrón de don Salvador García de la Lama. Joselito, a la izquierda de la foto, observa atentamente a su rival. Testigo de su retirada, le acecha hasta el final.

1913-09-19 Retirada de Bombita

Una foto famosa. La vuelta al ruedo de Bombita después de la muerte de Cigarrón a hombros de los toreros quienes también portan una pancarta de agradecimiento al creador del Montepío Taurino, que fue sin duda “su mejor faena”.

 

Año después se repetiría algo parecido (también por lo triunfal de la tarde) en la despedida de Marcial Lalanda, continuador de la obra de Bombita en el Montepío, quien toreó junto a un bisoño Pepe Luís Vázquez.

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La despedida de Marcial, también a hombros de sus compañeros

 

1913-10-19 Cartel despedida Bombita

El cartel de la despedida de Bombita que sufrió varias modificaciones. Al desechar los toros de Benjumea se sustituyeron por otros de Salas. Tampoco toreó Juan Belmonte, lesionado tres días antes en su alternativa, al haberse resentido de una anterior cogida. Le sustituyó Regaterín.

 

Joselito, nombrado Papa-Rey, toma el mando del toreo.

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Los días 5 y 8 de noviembre de 1913 se celebraron en Sevilla, en la huerta del Lavadero del padre de Ignacio Sánchez Mejías, sendos festivales para celebrar el santo de Rafael. Del primer día hay una foto celebérrima y muy reproducida donde se ve a los Gallos con don Eduardo Miura. La foto es la siguiente.

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La foto del día de marras. Fernando, Rafael y José con Eduardo Miura, el temible ganadero de las patillas (Del imprescindible libro Joselito, el Rey de los toreros de Paco Aguado).

Así es como esta foto se ha reproducido normalmente. Los tres toreros del gallinero y Don Eduardo Miura.

Sin embargo, lo curioso es que la foto original que se publicó en el semanario Sol y Sombra del día 13, incluye a un quinto personaje situado a la izquierda de Joselito y que ha sido suprimido en la mayor parte de las reproducciones. El personaje misterioso es, nada más y nada menos, que Don Julián Echevarría (el famoso Julianón), empresario de la plaza de toros de Madrid.

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Aquí está la foto original y completa, tal y como fue publicada en el Sol y Sombra del 13 de noviembre del año 13. A la izquierda de Joselito, Don Julián Echevarría, empresario de Madrid.

Sólo menos de un mes antes, Joselito acaba de echar a Bombita del toreo. Está a punto de tomar el mando absoluto de la Fiesta y se sitúa para la fotografía entre el más afamado ganadero, Miura y el empresario de la Plaza más importante del mundo taurino, Madrid. Todo un símbolo.

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Joselito entre Don Eduardo, el ganadero de los Miuras, y Julián Echevarría (Julianón), el empresario de Madrid. Joselito es (o está a punto de ser) en esos momentos el amo absoluto del toreo.

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Sol y Sombra publicaba esta fotografía de Joselito, en el citado festival del día 5, esperando muy tranquilo la muerte del toro Revoltoso, colorado y mogón, de la ganadería de su amigo José Anastasio Martín. Joselito cerró este día sus contratos para la siguiente temporada madrileña con el empresario de esa plaza, Julián Echevarría.

 

Siguiendo el ejemplo de Bombita, también se retirará del toreo, en esos días, el valiente Machaquito.

1913-10-21 Retirada de Machaquito

El 21 de octubre se cortó la coleta Machaquito, a quien vemos con su esposa después del “descoletamiento”.

 

Retirados Bombita y Machaquito, Joselito se encuentra convertido en el amo absoluto del toreo. Aunque no tan absoluto como pensaba, ya que José no contaba con la huéspeda que, en este caso, se llama Juan Belmonte quien, pese a su calamitosa alternativa en Madrid pocos días antes de la retirada de Bombita, le plantará cara durante las siguientes temporadas.

Épicos serán –sobre todo- los dos años venideros, 1914 y 1915.

Comienza la edad de oro del toreo.

 

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Este es un anuncio aparecido en el The Kon Leche del 21 de julio de 1913. A lo largo de todo el año, se seguirá anunciando la pronta aparición de un libro sobre los nuevos fenómenos Joselito y Belmonte. Lo curioso del caso es que en ese momento si bien José es ya matador de alternativa, Juan sigue siendo novillero (lo será hasta finales de temporada). Sin embargo, la prensa y los públicos los emparejan y todo el mundo está ansioso porque estalle la competencia entre los dos. Competencia que –con sus matices- llenará las siguientes temporadas.

martes, 6 de septiembre de 2011

Joselito el Gallo (II) Una tijera de cortar coletas (1ª parte)

 

Tijeras

Una tijera de cortar coletas

 

Cuando Joselito tomó la alternativa.

Joselito, quien después de una campaña novilleril sonora y sonada había tomado la alternativa en la feria de San Miguel sevillana del año 1912, comenzó la temporada siguiente (la del año 13), su primera temporada como matador de alternativa, con ganas de comerse el mundo.

 

1912-09-28 Joselito alternativa Rafael

Rafael da la alternativa a Joselito en Sevilla, el 28 de septiembre de 1912 (Sólo falta un año para el centenario de esta efeméride). La alternativa se tenía que haber celebrado en Madrid un día antes pero la corrida fue suspendida por el mal tiempo.

 

Joselito quiere mandar. Mandar en el toro, en la plaza, en el campo y en los despachos.

Y para empezar nada mejor que derrocar al Papa del toreo Ricardo Torres Bombita, que es el enemigo a batir.

 Bombita con Vicente Pastor

El enemigo de Joselito, Bombita. El torero de la eterna sonrisa.

 

Ricardo era un torero cosido a cornadas y con una trayectoria profesional intachable. Junto a Machaquito, habían cubierto digna aunque no brillantemente el hueco que dejó la retirada de Guerrita.

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Machaquito, el torero de la emoción.

Sin embargo, la falta de fuerza de la pareja permitió a los ganaderos recuperar el terreno perdido con Guerrita y sacudidos de su yugo imponer uno de los toros de mayor trapío que se han lidiado en la historia del toreo.

En el entorno de Joselito, además, se achacaba a Ricardo Bombita la culpa de la falta de contratos y el mal trato que las empresas daban a veces a Rafael el Gallo, cuando realmente era su abúlico carácter el responsable de sus males y el determinante de su papel menor en la Fiesta.

Por eso, José aceptando las tesis de familiares y amigos,  mascullaba entre dientes, desde muy niño, como una letanía: ¡Bombita me las tiene que pagar!

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Bombita. Destacó por su especial simpatía y demostró siempre un trato exquisito con todos compañeros por lo que llegaría a ser el primer presidente del Montepío de toreros. Sin embargo, para el Joselito niño, era  el culpable de los males taurinos de Rafael.

Curiosamente, Joselito excluía del reto al otro componente de la collera destacada de esos años, Rafael González Machaquito, quizás por la inveterada amistad de este diestro con su hermano Rafael. Reunido con Machaco, Joselito le anuncia que va a acabar con Bombita, pero que no se preocupe porque contra él (contra Machaquito) no tiene nada.

 

Jose Rafael Bombita Guerrita

En la foto (tomada el 15 de noviembre de 1915 en la finca San José de San Vicente) están casi todos los protagonistas de esta historia: Rafael, José, Machaco y el Guerra. Sólo falta uno de ellos. El principal y detonante de la guerra desatada ese año: Bombita.

Joselito, por tanto, inicia la guerra contra Bombita, que durará toda la temporada de 1913.

Machaquito (2)

El cordobés Machaquito es excluido de la guerra por amistad con su tocayo, Rafael el Gallo.

 

La venalidad de la prensa

La prensa, que no sería insensible al contencioso entre Gallito y Bombita, no había sido siempre imparcial los años anteriores, ni lo sería esta temporada.

Los críticos Amarguras y Gazul, acusaban a la prensa bombista de absoluta parcialidad en los análisis de la temporada anterior (que ellos sostenían había sido favorable a Rafael el Gallo) por lo que decidieron hacer el seguimiento del año que comenzaba.

En consecuencia, a final de temporada del año 13 publicarían su libro “Cinematógrafo taurino” con la reseña de todas las corridas toreadas por Joselito. Bombita, Rafael y Manolo el Bomba. Ellos vieron una pelea entre familias cuando la realidad es que el mayor de los Bombas era un torero menor y que Rafael era un genio aparte que iba a su aire. La guerra real se desarrollaría sólo entre Joselito y Bombita.

 

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Cinematógrafo taurino. Los Gallos y (debía decir contra) los Bombas. Este librito narraba la temporada del 13 mediante la recopilación de crónicas de los distintos críticos taurinos y pequeñas fotografías.

Vamos a ver a continuación los episodios más destacados de esta campaña bélica emprendida por Joselito contra Bombita, para la conquista del trono del toreo.

 

Feria de abril de Sevilla. La primera escaramuza.

El primer enfrentamiento serio tiene lugar en Sevilla, en su feria de abril. No hay un claro ganador pero Joselito es el que centra la atención de los públicos por su novedad. Joselito es la estrella de la Feria de ese año.

28-04-1913 pub. Los Gallos en la Feria de abril Palmas y Pitos

Mucha expectación levantaron los Gallos –y sobre todo Joselito- en Sevilla ese año. En la foto los dos hermanos –rodeados de numerosos admiradores y curiosos- visitan la feria de abril (Palmas y Pitos, número del 28 de abril de 1913)

1913-04-00 Bombita remata un quite

Bombita remata un quite a un toro de Miura el día 19 de abril

 

Bombita le rehúye en Madrid.

Joselito que había sido incluido en el primer abono de Madrid sabía que, en los prados de la Empresa, se encontraba un tremendo corridón de Palha (Los toros portugueses del ¡horror, pavor y furor!).

José ya había toreado toros de esta misma ganadería en la reciente feria de Córdoba con un éxito sensacional. Tanto que consiguió que el Guerra, siempre tan reticente exclamase al verlo: ¡Ya tengo torero!.

1913-05-28 Joselito estocada Cordoba 3 de feria Palha

3º corrida del abono de la feria cordobesa de mayo del año 13. Joselito entrando a matar a un toro de Palha. Aquí fue cuando Guerrita encontró su torero.

1913-06-01 The Kon Leche Comentario del Guerra Caricaturas

El comentario de Guerrita trajo cola. Aquí vemos una caricatura en la prensa taurina sobre este tema (Viñeta del The Kon Leche del día 1 de junio de 1913)

Confiado, por ello, en sus capacidades y deseoso de enfrentarse a Ricardo, Joselito propone al entorno de su rival (con el visto bueno de la Empresa madrileña) torear juntos, mano a mano, la terrorífica corrida de Palha.

La negativa de Bombita no se hace esperar. Distinto hubiese sido si la propuesta viniese de Rafael pero José –según Ricardo- es un principiante sin categoría suficiente.

La respuesta de Joselito fue tajante: ¡Con categoría o sin ella, Ricardo no podrá evitar que nos enfrentamos!

Pero su mejor respuesta la daría en la propia plaza. Joselito toreó los Palha con el Gallo y Machaquito, y los tres salieron a hombros, pese a la mansedumbre del ganado, en una de las mejores tardes del abono de ese año.

 

1913-06-01 The Kon Leche Joselito y los Palha

El mismo día de la corrida, el The Kon Leche la anunciaba así.

 

Pero aún más, cuatro días después, Joselito, toreando con Antonio Fuentes y su hermano Rafael, le cortaba a Jimenito del Marqués de Saltillo su primera oreja en Madrid, galardón entonces bastante inusual. José causó asombró ese día, sobre todo con los pares al quiebro (Cuatro y por el mismo lado), toreando al natural y matando. Ese día, Bombita que no figuraba tampoco en el cartel le había enviado a pelear contra su hermano Manolo.

 

1913-06-05 Joselito quiebro a Jimenito

Uno de los cuatro pares al quiebro.

1913-06-05 Joselito con Jimenito

Un natural muy natural. La planta erguida sin afectación.

1913-06-05 Joselito estocada a Jimenito

Estocada de Joselito a Jimenito en la suerte de recibir. Joselito citó a recibir a Jimenito, pinchando 2 veces antes de cobrar la magnífica estocada hasta la bola que se ve en la foto. Entonces, no como ahora, los pinchazos no hacían perder trofeos si la suerte se ejecutaba como mandan los cánones.

 

Fotografias p. 160-161 001 (2)

Joselito (Luzbel adolescente) sale a hombros en Madrid después de cortar la oreja de Jimenito (Foto Cervera)

 

1913-06-9 Joselito Portada Palmas y pitos

Tan sonados fueron los éxitos de Joselito en Madrid en esas dos corridas que hasta la prensa belmontista (En este caso, la revista Palmas y pitos del 9 de junio) lo sacaba en portada.

 

1913-06-08 Portada The Kon Leche

Con más razón, la prensa gallista (Aquí reproducimos la portada del The Kon Leche del día anterior) también echaba las campanas al vuelo. Le llaman Joselazo.

 

La ovación de Valencia

En Feria de Valencia tiene Ricardo un gran éxito una de las tardes. A la siguiente corrida (última de la Feria) estalla una ovación al deshacerse el paseíllo. Bombita piensa que lógicamente las palmas son para él. Pero el público (lo cuenta César Jalón) le rectifica: ¡No es para ti! ¡Es para el pollastre!. El pollastre es Joselito, que torea ese día con Bombita.

Lo peor para Ricardo, es que Joselito empieza ya a imponerse en los carteles y le deja esa feria con las corridas de Pablo Romero y Miura.

José, por contra, torea las corridas de Campos Varela (donde el Gallo le dará la alternativa a Limeño, el compañero de andanzas novilleriles de José), Saltillo (junto a Ricardo), Guadalest, y Concha y Sierra, última corrida de Feria, también con Ricardo Bombita, y en la que tiene lugar la anécdota comentada. 

1913-07-25 Joselito ovacion Valencia (Tercer Saltillo)

Joselito ya había sido muy ovacionado en la primera corrida que toreó en Valencia con Bombita. Aquí le vemos devolviendo prendas y objetos el día 25 de julio después de la muerte del tercer Saltillo.

1913-07-27 Valencia Guadalest Arreglando la muleta en su segundo

Más ovaciones aún recibiría el diestro de Gelves, el día 27. José estuvo sensacional con los toros de Guadalest. Aquí vemos un desplante en su segundo toro.

1913-07-28 Bombita cogido por unos de los Miuras

Bombita, por el contrario, tuvo que pechar con las siempre duras corridas de Pablo Romero y Miura, que esta vez no quiso torear José. En esta última corrida (28 de julio) fue cogido por dos veces por uno de sus toros. Estuvo, no obstante, sensacional.

1913-07-29 Joselito Valencia Concha y Sierra

Pero las ovaciones fuertes, y que confundieron a Bombita, se las llevaría José al empezar la corrida del último día (29 de julio), la de los toros de Concha y Sierra. En la foto -de esa tarde- Joselito espera la muerte de uno de sus toros.

 

1913-07-28 Joselito Valencia

La prensa gallista exultante después de las cuatro primeras corridas de la Feria de Valencia se deshacía en elogios. Joselito se posicionaba, mientras Bombita se replegaba y empezaba a pensar en su retirada.

(Continuará…)