Por Jose Morente
Si con el cambio de rodillas de Morante hubo algún cronista que no acertó a etiquetarlo, lo mismo ocurrió con el galleo con el que el diestro de la Puebla llevó ese toro al caballo.
Para empezar el plus:
-Aquí está el capote, el capote del revés.... Está Morante
- Extraordinario
- Toma. Ha servido esa manera para que el picador deje el puyazo arriba
Otro buen aficionado dice en su blog
- Pero es que después llevó al toro al caballo con un galleo cruzando los brazos que no habíamos visto nunca, ni en fotos antiguas
Y otro crítico de prestigio apostilla:
- Llevó el toro al caballo con un galleo espectacular, andando hacia atrás con el capote por delante y los brazos cruzados.
No sigo. Que se trata de un galleo es evidente, pero describir una suerte no es conocerla y ese lance "cruzando los brazos" resulta ser una simple y arcaica "tijerilla". Una suerte descrita en la Tauromaquia de Pepe-Hillo publicada en 1796, quien la llama "suerte a lo chatre".
No es que la suerte sea habitual hoy día, al contrario pues se trata de lance en desuso, pero su descripción es bien sencilla y clara, lo que permite o debe permitir identificarla. Decía Hillo:
Montes en su Tauromaquia Completa (1836) ya la llama tijerilla. Dice el diestro chiclanero que le da poca importancia:
Pero quien mejor la explica es Guerrita en su Tauromaquia (1895)
Es interesante el comentario y, en especial, ese no prestarse a lucimiento por lo fácil que es embarullarse en ella. Algo que, en general, ocurre con todas las suertes en movimiento. También habría que añadir que, en el remate del lance, los brazos deben volver a quedar cruzados si se quiere enjaretar una tijerilla con otra, tal y como hace Morante.
Guerrita añade el listado de diestros expertos en esta suerte (pocos, según él).
Aunque a finales del XIX Guerrita firmaba casi un certificado de defunción de esa suerte de tijerilla o "a lo chatre", hay que señalar que los mexicanos por un lado y Antonio Bienvenida por otro han sido capaces de conservar esa vieja suerte.
Una suerte desempolvada en Sevilla, ayer mismo, por el genio de la Puebla del Río ¡Gracias, maestro!
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| Capeo a la tijera (La Lidia, 26 de octubre de 1891) |











