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sábado, 29 de mayo de 2021

Digo yo que torear será también esto otro

Por Jose Morente

Emilio Muñoz espatarrado.

Dicen que torear es esto que se ve en la foto. Dicen que lo más fácil es dejar pasar a los toros a su aire con el torero fuera de su trayectoria y dicen además que si escondes la pierna y te pones de perfil, es más ventaja todavía; pues dicen que lo que da miedo y tiene riesgo es darle a los toros el pecho y las ingles muy asentado. Dicen que, al estar cruzado tienes que hacer que el toro cambie su viaje y te rodee y si lo traes enganchado en la bamba y le arrastras la muleta muy ceñido, el toreo es más puro y verdadero y dicen que eso es lo más difícil de hacer. Dicen que, por eso algunos han inventado el toreo moderno: para buscar más ventajas y menos riesgo. Dicen y dicen y no acaban de decir.

Digo yo que me parece bien lo que dicen, que el toreo es y será eso que dicen. Pero también digo yo que torear no será sólo eso. Digo yo que torear no será sólo cruzarse con gesto tenso y crispado en el camino del toro. Digo yo que torear será también estarse quieto, sin menear los pies y sin abrir en exceso el compás, dejando que el toro pueda elegir, llevando al toro por su camino con los vuelillos de la muleta, con un leve movimiento del brazo o, si me apuran, con un leve movimiento de la muñeca o de los dedos. Economía de movimientos. Sin estridencias ni violencias. Sin retorcimientos. Con naturalidad, parsimonia y elegancia. La difícil facilidad. Patrimonio de genios. Como quien no hace nada ¿nada

Digo yo que torear será también esto otro ¿O no?

Pepín Martín Vázquez relajado y natural. ¿Esto no es torear?

miércoles, 17 de mayo de 2017

Los tópicos (I) Las vías del tren

Por Jose Morente




Dibujo de Portada del libro de Julio de Urrutia "Toreo paralelo" donde desarrolla y critica el toreo al hilo utilizando el tópico de las vías del tren. Hay tópicos taurinos que llevan demasiado tiempo circulando entre los aficionados lo que explica que estén tan arraigados y hayan acabado convertidos en dogmas de fe.
Lo de las vías del tren es uno de esos tópicos que tanto equivocan. En el ruedo no hay carriles y el toro no es un tren que tenga que ir por un camino determinado.

Al contrario, el toro es un animal hipersensible al movimiento y tiende a cortar terreno (a anticiparse al enemigo) y mientras más se le marca el terreno de afuera (mientras más cruzado está el torero y más adelanta la pierna) más se "abre" el toro hacia afuera.

Los toreros aprovechan esa condición del animal, igual que los niños jugando al pilla-pilla o igual que el recortador que recorta al toro en la carrera y le marca  a este una dirección para tomar enseguida la contraria. Es también, el mismo mecanismo que se utiliza en el quiebro, donde basta desplazar la pierna y el cuerpo hacia un lado para, recuperando al instante la posición, conseguir salir airoso de la suerte. El toro se desplaza hacia donde se le marca la salida y luego, por pura inercia, es incapaz de rectificar.

Adelantar la pierna de salida en los lances de capa y muleta (lo que algunos llaman cargar la suerte) es, en realidad, utilizar el mismo mecanismo que en el quiebro: señalar al toro un punto donde el torero no llegará. Solo que en este caso, el diestro no tiene que recuperar la posición inicial pues, al utilizar el engaño, el toro centra y ceba en el su acometida.

Meterse en las vías del tren (cruzarse al pitón contrario) no es más heroico que mantenerse al hilo, al rafe de los pitones. Es un movimiento necesario con determinados toros pero un abuso o ventaja -como explicaba Manolete- con otros. Una ventaja necesaria cuando se practica el toreo cambiado (cuando al toro se le cita por un lado y se le da salida por el otro) porque, en ese caso, se precisa acentuar el desplazamiento con ayuda de la pierna, pero cuando se torea al natural (cuando al toro se da salida en la muleta por el mismo lado por el que se cita) es una ventaja excesiva porque ahí el diestro puede y debe contar solo con sus brazos y no ayudarse con las piernas.

Lo ideal y lo más difícil (pero eso sólo es posible con toros de buena condición) es llevar al toro sin menear los pies mandando solo con el movimiento del brazo. Pero el verdadero mérito, lo heroico, es torear bien, ya sea adelantando la pierna de salida en el toreo cambiado o situándose al hilo en el toreo natural. 

Torear bien -se toree como se toree- es lo más complicado y lo más meritorio

Es un contrasentido que se califique de poco meritoria y poco arriesgada, la forma de torear de los toreros más valientes y arriesgados que en la historia del toreo han sido. En la imagen, Manolete toreando al natural con la derecha a un toro de Miura en Sevilla. ¿Fuera de cacho? ¡Vamos, anda!
Addenda. Acuciados y preocupados por este problema, la Razón Incorpórea ha decidido contratar al sagaz Inspector Clouseau para que localice en los ruedos españoles y de todo el mundo esas supuestas vías del tren. Por desgracia, la búsqueda está siendo infructuosa.