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miércoles, 7 de octubre de 2015

Cuaderno de notas (LVII) El pequeño milagro de Tierras Taurinas


Página de inicio de la web de Tierras Taurinas

Los grandes autores afines al periodismo narrativo, que vuelve a estar de moda hoy -George Orwell, Truman Capote, Norman Mailer o Gabriel García Márquez, entre otros, habrían encontrado en las tierras taurinas una mina para contar la realidad con los recursos de la literatura.

No en vano, este método de trabajo es el que siempre hemos aplicado aquí con el objetivo de no caer en el dogmatismo, la alabanza hueca o el conformismo, que son los peligros más grandes a los que hay que enfrentarse a la hora de dar cuenta de la realidad de un mundo complejo, secreto, lleno de valores propios y, a veces, enquistado en sus tradiciones ancestrales.

Para cumplir con nuestro objetivo -investigar el pasado para entender el presente y adivinar cual será el futuro-, hemos procurado estudiar la realidad bajo puntos de vista diversos y, a menudo, contradictorios. Lo cual no está reñido con el rigor periodístico.

Dicha exigencia imprescindible -que explica parte de la buena fama de esta colección- es compatible con opiniones personales y con la puesta en escena de los personajes, que son una parte crucial de la historia, explicando su evolución (...) Conscientes de que el desarrollo del toro depende, a partes iguales, de su carga genética y de su manejo (lo heredado y lo adquirido), tenemos que acercarnos a los hombres que conviven con los animales día a día (...)

Cada pregunta abre nuevos espacios, cada encuentro provoca otros, y así poco a poco, la realidad se nos antoja mucho más compleja de lo que se adivinaba en un principio.

Obviamente, un trabajo de este tipo, al que se dedica mucho tiempo y no pocos viajes, implica un coste importante (...) No sale rentable. Desde este punto de vista, la colección de Tierras Taurinas es un pequeño milagro, puesto que desde hace once años ya, tira p'alante en un sector editorial que se hunde por doquier.

Y bien lo sabemos: en cualquier momento, editar esta colección puede ser una ruina tan bella como criar toros que no cumplan los gustos del cliente.
André Viard. Tierras Taurina. Opus 34 (Editorial Terres Taurines, Vieux-Boucau, France, 2015. Página 30). Traducción: Gloria Sánchez Grande

sábado, 8 de septiembre de 2012

El ojo de la cerradura (II) Sostiene Viard…

 

Tierras taurinas 16 (Portada) 001

El imprescindible número 16 de Tierra Taurinas (septiembre de 2012), la revista redactada y editada por André Viard. ¡Merci, André!

Un contexto complicado

La propuesta de la Razón Incorpórea de pintar, este año, el ojo de la cerradura en una corrida cualquiera de la Feria de Málaga (¡Bueno, no tan cualquiera!) con objeto de ver realizar la suerte de varas al estilo de las Corridas Concurso o sea, al estilo en que habría que realizarla todas las tardes, se inscribe en un contexto más amplío de reflexión sobre el momento actual de la Fiesta de los toros. Reflexión que abarca desde la recuperación de la lidia completa con el necesario equilibrio entre los tres tercios hasta el posible modelo de fiesta que se necesitaría cara al futuro.

Son muchos los problemas de la fiesta (internos y externos) y muchas las posibles soluciones por lo que el debate entre todos los intereses contrapuestos es imprescindible. Sin embargo, ese debate se presenta más que complicado.

Por lo que hace a los aficionados, la radical beligerancia de una parte minoritaria pero muy significativa y ruidosa (en la plaza y en la blogesfera) de la afición, aquella constituida por los aficionados autodenominados “integristas” o “toristas”, no facilita el debate sosegado y reflexivo con los restantes grupos pues parten estos aficionados (“apocalípticos” en la terminología de Umberto Eco) de una serie de conceptos “fetiche” que pretenden convertir en verdades indiscutibles, imponiéndolas a los demás.

En ese sentido, “cargar la suerte” o “nada tiene importancia si no hay toro” pasarían de ser criterios personales, respetables pero por supuesto discutibles o, como mínimo, matizables, a convertirse en dogmas de fe con contenido cuasi-sagrado.

En el bando contrario, los toreristas o esteticistas (los “integrados” en el sistema según las denominaciones propuestas por Eco) parecen carecer de capacidad de crítica, y estar preocupados solo por los aspectos más formalistas del toreo, ignorando al toro salvo como necesario colaborador del torero (mejor, por tanto, mientras más facilite la labor de este) y para los cuales, la visión global e histórica del espectáculo, carece de toda importancia.

Es decir, que mientras unos sólo miran al pasado, los apocalípticos, los otros, los integrados, se encuentran instalados en un cómodo presente.

Siendo imposible el debate (pues ninguno de estos sectores parece estar dispuesto a aceptar puntos de vista diferentes a los suyos) proponíamos, en la entrada anterior, fijar nuestra atención en aquellos otros que, en vez de adoptar la negativa postura de criticar todo lo que no encaja en sus gustos personales, se dedican a realizar propuestas concretas, y en positivo, cara al futuro, como el francés Alain Bonijol, quien con su espectacular cuadra de caballos (que este año, gracias a la empresa Casa Chopera, hemos podido disfrutar también en Málaga), trae revolucionado al orbe taurino.

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La cuadra de picar del francés Bonijol en Málaga en la pasada feria de agosto (Foto del Diario Sur).

Y es que Francia, se convierte, por obra y gracia del interés del público francés hacia la suerte de varas y las iniciativas de aficionados y profesionales de aquel país, en referente (pese a lo que puedan decir algunos) para el resto del mundo taurino. No sólo por el espectacular desarrollo de este tercio, que allí gusta tanto, sino -lo más importante- porque en el debate sobre esta añeja suerte creo que se centra el debate del modelo de fiesta del futuro.

 JA Gomez Angulo (Taurodelta 45-p.33)

Un sonriente Gómez-.Angulo afirma ufano, en el número de agosto de la revista Taurodelta, “que no nos vengan a decir que los franceses nos pueden dar lecciones”. El caso es que, frente al inmovilismo taurino español, las mejores lecciones, de como se pueden cambiar las cosas, la están dando los aficionados del país vecino.

 

2012 Ceret Tito Sandoval (Quasimodo) Moreno Silva 001

Y es que en Francia hace tiempo que todo se hace de otra forma. En la imagen, el placer de ver arrancarse a un toro al caballo. Tito Sandoval, montando a Quasimodo, cita a un toro de Moreno Silva que se arranca muy de largo en Ceret este mismo año (Fotografía del número 16 de Tierras Taurinas).

 

Tierras Taurinas de André Viard

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André Viard, el editor (entre otras muchas ocupaciones) de la excepcional revista Tierras Taurinas.

Uno de los personajes más interesantes del actual planeta taurino es, el también francés, André Viard quien se define a sí mismo como universitario, pintor, escritor, periodista, caricaturista, fotógrafo... y matador de toros. Es, además, creador y Presidente del  Observatorio Nacional de las Culturas Taurinas de Francia. En resumen, todo un personaje y un apasionado de los toros.

Viard viene editando, primero en Francia y luego (desde 2010) en España, una magnífica revista llamada Tierras Taurinas (Terres Taurines) de tanta calidad que cada número se convierte en un pequeño libro mágico sobre el toreo.

Terres Taurines

La web de Terres taurines una de las mejores revistas de toros de la historia. Su presentación es cuidadísima pero sus contenidos tienen aún más enjundia.

La edición española, más reciente pues data de 2010 y sólo lleva 15 números, se dedica, al contrario que la francesa, exclusivamente a ganaderías y encastes. Mejor sería decir se dedicaba pues Viard acaba de dar un viraje espectacular (siquiera sea puntual) y el ejemplar de septiembre (cuya portada es la reproducida al inicio de esta entrada) se dedica íntegro a la suerte de varas.

Lo importante no es que el autor dedique el número a esta suerte tan necesitada hoy de reflexión. Lo importante es lo que dice y las tesis que sostiene.

 

Sostiene Viard

Si bien el discurso torista impregna y es el punto de partida de los planteamientos de André Viard (hasta el punto que los blogs de esta cuerda ya han reproducido y destacado los párrafos más radicales de ese número de su revista), lo cierto es que el gran erudito y aficionado francés no se queda ahí sino que da un paso adelante y propone cosas muy concretas sobre la suerte de varas como punto de encuentro de las tesis toristas y toreristas.

 

Toro, torero y aficion

El magnífico blog Toro, torero y afición ha recogido en varias entradas las tesis más “ortodoxas” de André Viard sobre la suerte de varas. Se trata de uno de los blogs que mejor explicitan (por la calidad de sus presentaciones siempre muy directas y didácticas) su ideología taurina radicalmente torista.

Sostiene Viard que, al presente, coexisten dos tipos de espectáculos:

El “moderno” con sus largas faenas durante las cuales la nobleza del toro permite al torero ejecutar docenas de pases, cada vez más ajustados, casi siempre estéticos.

Y el que algunos denominan ya “arcaico”, con sus tercios de varas duros y a veces espectaculares, y sus faenas a veces reducidas a algunos pases furtivos y un espadazo a paso de banderillas.  

Sostiene Viard que “se producen más heridas en las corridas comerciales que en las duras”. Paradoja fácil de explicar, según él, pues en las primeras los toreros arriesgan más, se confían más, mientras que, en las segundas, ocurre todo lo contrario.

Sostiene Viard que, frente a la  tauromaquia actual y mayoritaria, existen plazas que aún rinden culto al pasado como Ceret y Vic-Fezensac en Francia o las Ventas (durante su semana torista) en España. La convivencia de esas dos tauromaquias  (la moderna y mayoritaria y la selecta pero arcaica) supone una riqueza que se debería, según él, cultivar y fomentar. Algo parecido a lo que ocurre en el cine donde junto a los multi-cines destinadas a las superproducciones americanas se encuentran (o, mejor dicho, se encontraban) las pequeñas salas de arte y ensayo para un público de élite.

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El Palladium, emblemático cine de arte y ensayo

Sostiene Viard que no parece razonable que ese público minoritario imponga sus criterios a la mayoría pero que tampoco parece adecuado abogar por la total desaparición de la tauromaquia que ellos defienden.

Sostiene Viard (sabia y lúcidamente) que, lo lógico, no es volver atrás sino “preparar el futuro tratando de perder la menor parte posible del pasado”.

Sostiene Viard, finalmente, que por lo que respecta al tercio de varas, clave para resolver adecuadamente el problema planteado, hay que establecer reglas comunes que sirvan para cualquier tipo de toro. Y con soluciones que resuelvan los casos extremos. Esto es, una suerte de varas que permita castigar a los toros más fieros y duros pero también ahormar y preservar a los nobles de menor fuerza.

 

gabin rehabin (corridafr)

Puyazo de Gabin Rehabi, el picador francés de moda, en Nimes (de la web Corrida France)

 

Las reglas que propone André Viard

Las importantes y amplias reflexiones que sobre el tercio de varas se hacen en ese número de Tierras Taurinas se concretan por su propio autor en las siguientes cuatro reglas que, en el fondo, son objetivos a conseguir con paciencia y sentido común:

Regla primera. Del caballo y sus protecciones

El caballo debe aligerarse para alcanzar un peso que esté por debajo de 600 Kilos. El peto será ligero y sólo el ojo derecho se vendará con anteojeras.

Peto de Bonijol (Tierras taurinas nº 16) 001

El peto ideado por Bonijol de 25 kilos de peso más 15 de los manguitos fabricado en Kevlar (Fotografía de Tierras Taurinas, nº 16)

1899-06-25 Burdeos. Paseillo Detalle picadores (2)

Cuando en España no había petos, en Francia ya se usaban aunque mucho más ligeros, como los que ahora se pretenden. Paseíllo en Bordeaux en 1899. Al frente de las cuadrillas, el Algabeño y Guerrerito. Entre los picadores, el Calesero y el Pinche.El cronista de Sol y Sombra dice que se picó mal pues se notó la ausencia de Badila y Cantares (Fotografía de Mr. Chambón publicada en Sol y Sombra).

1900-04-29 Beziers Vara de Trescales 001

Una vara de Trecalés en el tercio, fuera del amparo de las tablas. Beziers, 29 de abril de 1900 (Fotografía de Sol y Sombra)

 

2010 Ceret Juan Jose Esquivel Toro de Coimbra (TT16) 001

Hoy podemos volver a ver otra vez este tipo de espectaculares varas gracias a la ligereza de caballos y petos franceses (en la foto Juan José Esquivel ante un toro de Coimbra en Ceret en 2010 y en la esquina derecha la vara de Trescalés de 1900) .

Regla segunda. De la puya

A corto plazo se debe generalizar la puya andaluza (más pequeña que la usada en el resto del país). A largo plazo se debe reemplazar por la francesa inventada por Bonijol (menos dañina al carecer de tope de hierro y encordelado). Después del primer puyazo podría utilizarse en cualquier momento la puya de tentadero.

Y es que, a menos puya, menos lesiones y mayor número de puyazos.

Puya francesa

Modelo de puya francesa diseñado por Alain Bonijol. Esta puya causa menos daños al toro, como ya se ha comprobado en Francia.

1899-06-25 Burdeos. Vara del Calesero (Detalle)

Fotografía de una vara del Calesero de la misma corrida de Bordeaux de la que reproducíamos el paseíllo. La puya es la de limoncillo pero (como dice Viard) exprimido. El encordelado se adelgazó tanto, en esa época de fin de siglo, que no era infrecuente que el palo entrase varias cuartas en el cuerpo del toro. De hecho, en la corrida de la foto, el Calesero destrozó a uno de los toros de “un puyazo innoble” según el crítico: El eterno problema de las puyas.

 

1899-07-23 Marseille Una vara envainada 001

Las consecuencias de exprimir el limón. Sólo un mes después, en Marseille, una vara quedó envainada (lo que también era muy frecuente) en el lomo del segundo de la tarde (de la ganadería de don Juan Muriel de Castroverde). Como la empresa no había obligado a los picadores a utilizar puyas reglamentarias, fue multada con 200 francos “para los pobres”. Por enfermedad de Montes, Quinito mató ese día, en el que se inauguraba la nueva plaza, los seis toros.

 

Regla tercera. De las rayas

La distancia entre ambas líneas debe pasar de 3 a 6 metros para que la suerte se ejecute a estilo de tentadero o corrida concurso, colocando al toro de largo, favoreciendo el impacto dinámico, en lugar del empuje en corto tan brutal y destructor.  

Tentadero finca 068 (Veterinarios Taurinos de Andalucía)

En los tentaderos, las reses se colocan más de largo que en la plaza para comprobar su bravura (foto de Veterinarios Taurinos de Andalucía)

Regla cuarta. Del desarrollo y ejecución de la suerte.

Lo mejor viene en la regla cuarta. Viard propone citar, en la primera vara, con el caballo parado y el toro a 6 metros (distancia que propone entre las dos rayas). Si tras varias llamadas del picador, el toro no se arrancara, aquel adelantará el caballo acercándose al toro y volviendo a citarlo. Así se irá haciendo repetidamente, acortando la distancia, hasta que el toro se arranque.

Personalmente, me parece genial. En vez de acercar al toro, si no arranca, con nuevos capotazos, será el picador el que se desplace hacia el toro. La distancia, a la que se arranque finalmente el astado, dará la medida de su bravura.

1899-09-24 Nimes Una vara de Zurito 001

El modo de interpretar los espectadores el papel de las dos rayas reglamentarias, hoy día, no parece muy sensato pues el público protesta sin fundamento cada vez que el caballo pisa la primera raya lo que impide que hoy se puedan ver escenas como esta. En la foto, el picador Zurito cita, fuera de la barrera, a un toro de Saltiilo, de escasa presencia, en Nimes un 24 de septiembre de 1899, en corrida en la que alternaban Guerrita con Lagartijillo, que sustituía a Mazzantini cogido en la Coruña.

 

Este intercambio de papeles permitiría ponderar la casta o bravura del toro pero también la pericia y habilidad del picador y la doma (buena o mala) se su caballo.

Es importante (como también proponíamos nosotros en Málaga) que el quite se haga de inmediato para poder aumentar el número de puyazos, (y no reducirlos como han hecho los más recientes reglamentos). Se trata (reivindicamos el derecho a soñar) que el toro vaya tres veces al caballo como mínimo en todas las plazas.

1914-05-14 (p. SyS 21) Madrid Vara y gallito al quite 001

Un atentísimo Joselito pendiente del toro y del caballo para entrar presto al quite (Madrid. 14 de mayo del año 14). Antes por necesidad y hoy día por ética, el quite debería ser siempre inmediato a la entrada del toro al caballo. 

Dejemos constancia de estas bienintencionadas y más que sensatas (aunque no fáciles) propuestas para reflexión de los lectores de este blog.

Y mientras reflexionamos, que mejor que contemplar este espectacular y emocionante cite del picador Gabin Rehabi a un toro de Escolar en Ceret el día de la  encerrona triunfal de Fernando Robleño en esa plaza (Encerrona reseñada magistralmente por Vazqueño en Dominguillos).

Veamos el video del cite colgado en youtube por daviddiez10.

Lo más curioso es que el toro se arranca sólo cuando el caballo de Gabin pisa la segunda raya…¡Como nos propone André Viard!

Conclusión final

Son muchas las razones que aporta André Viard y que aconsejan que el picador vuelva a recuperar parte del prestigio que tuvo en el pasado. Una de las más importantes es que, restaurar de modo adecuado la suerte de varas, puede ser la clave de futuro para nuestra fiesta.

El terrible Agujetas 001

En la foto, “El terrible picador Agujetas”, postal francesa de finales del XIX o principios del XX

(Continuará…)