Si mis cuentas son correctas, hoy -sábado 13 de febrero- andaríamos con la resaca de la Final del Falla, que se habría celebrado la pasada madrugada. A estas horas andaríamos de bache en bache, en busca de los ilegales, discutiendo los méritos de los finalistas y lo injusto del "cajonazo" de este año tan malage.
Sin embargo, apamplaos y atontolinaos por ese bastinazo del COVID-19, nos encerraremos en casa, en zapatillas y buatiné, con un tremendo jindoi a acabar en el patio de las malvas, recordando carnavales pasados. No queda otra.
Y puestos a recordar carnavales pasados, no está de más recordar que, hace muchos años, allá por el 1976, una comparsa, denominada precisamente Carnaval de 76, dedicaba una de sus letras (escrita por el valiente y reivindicativo Pedro Romero Baro) a una cantaora genial, gaditana fetén y gitana de tronío: la Perla de Cádiz. Pocas y pocos con más arte que ella.
La Perla de Cádiz 1925-1975 (Fotografía: Diario de Cádiz)
Apamplarse: Quedarse atontado, mirando las musarañas.
Atontolinao: Poco despierto, huevón.
Bache: Bar donde uno va cayendo y dando tumbos a lo largo del camino de vuelta a casa
Bastinazo: Algo muy grande y muy incómodo, situación molesta. También, referido al tamaño de ciertos órganos, apreciación positiva.
Buatiné: El material semi-esponjoso del que están hechas las batas de andar por casa... y por la plaza.
Cajonazo: Cuando quieres olvidarte de algo, lo metes en un cajón y lo cierras. Por analogía con esta idea, cuando a juicio de alguien el jurado del concurso de agrupaciones de carnaval se ha olvidado de una agrupación merecedora de un premio, se dice que "el jurado le dio cajonazo". Por analogía también se emplea en Cádiz para denotar un fracaso (expectativas no cumplidas) o la injusticia provocada por una decisión mal tomada. En Cádiz se utiliza en cualquiera de esos dos sentidos, además del propio del Concurso.
Ilegales: Las agrupaciones “callejeras” de Cádiz que no participan en el Concurso del Falla y que constituyen la manifestación más transgresora y subversiva del Carnaval de las Coplas gaditano.
Jindoi: Miedo, temblor, el tembleque típico que sube por el estómago. Deriva de jindama (miedo, cobardía).
Patio de las malvas: Es un eufemismo gaditano que hace referencia al cementerio. Es casi una metonimia (se nombra el todo por la parte). Y en el patio de las malvas/la están peinando/de noche y día [Tango de los duros antiguos. Coro los Anticuarios. Autor: El Tío de la Tiza. 1905]
Septiembre de 2015. Inauguración del busto de la Perla en el Barrio de Santa María, en su barrio. También en el mismo barrio había nacido Pedro Romero Baro, el genial autor del pasodoble dedicado a esa genial e inmortal cantaora
Recorte del Heraldo de Madrid de 1893 con un tango de las Viejas Ricas
Uno de los más antiguos Tangos de Carnaval es el dedicado a Jerez de la Frontera por “Las Viejas Ricas”, con letra de Antonio Jiménez ‘El del Lunar’ (principios de 1880).
La atribución a las Viejas Ricas, dice Javier Osuna García, se justifica en su melodía –similar a la de la Hija de Villacampa- y a que es un cante pensado para cantar fuera de Cádiz y por tanto probable que estuviera en el repertorio de esta agrupación, ya que las Viejas Ricas salieron de "tournée" fuera de Cádiz varias veces y parece que está comprobado que actuaron en Jerez.
El elogio a Jerez viniendo de una agrupación gaditana puede hoy sorprender, no conociendo los antecedentes dichos, lo que no sorprende es el reconocimiento al caudal siguiriyero de la ciudad del vino. Y eso que en Cádiz y los Puertos también se ha cantando muy bien por ese palo, pero Jerez –hay que reconocerlo- se lleva la palma.
Canta Chaquetón, o sea José Antonio Díaz Fernández (Algeciras, 1946-Madrid, 2003), hijo del Flecha de Cádiz, y que antes del cante que comentamos interpreta el tango de “La hija de Villacampa” siguiendo bastante fielmente la versión que ya conocemos de Pericón.
Chaquetón
Cuenta Javier Osuna García, que esta grabación la primera del algecireño afincado en Madrid, se hizo con los jaleos y acompañamiento de Antonio el Chaqueta, su tío y del futuro yerno de éste, el tocaor Basilio de Cádiz.
Basilio de Cádiz y María Luisa hija del Chaqueta y su primera mujer, Margari
Jerez de la Frontera-Tanguillo Chaquetón-Guitarras: Rafael de Madrid y Basilio de Cádiz
La hija de Villacampa se fue a Madrid por donde quiera que iba le daban vivas con frenesí.
Instrucciones grandes llevaba, con el corazón partío entró en casa de Sagasta y vio a su padre detenío.
Los soldados que estaban de guardia no la dejaron pasar, ¡ay! mi pare de mi alma, me lo van a ajusticiar.
Los ministros se conmovieron y al oírla suspirar, qué cosas no le diría que hasta Sagasta se echó a temblar.
Jerez de la Frontera tuya es la fama y de la España entera te llevas la palma
Los vinos de tus bodegas no tienen comparación tus niñas son más bonitas que los rayitos del sol
Cuando van los quintos a Caí le dicen las garateras ¡Aquí están los buenos mozos de Jerez de la Frontera!
Tus hijos son barbianes castizos y de voluntad los mejores siguiriyeros son los que salen de esta ciudad
Los Médicos Modernistas (1902)
Como postre, el pregón del marisquero, también en versión de Chaquetón con cierta frescura y que nos trae a la boca el sabor de los productos de las playas gaditanas: ostiones, cañaillas, bocas, coquinas, camarones, etc.
La letra es Antonio Rodríguez “Tío de la Tiza” para los Médicos Modernistas (1902) y el enlace es:
Yo soy el marisquero mas afamao y vendo por marisco la aristocracia de los pescaos Yo llevo en mi canasto una mercancía de la que no se come todos los días
¡Cualquier cosa son estos camarones que vistos al pronto más bien parecen que son leones!
Bocas de la Isla y Puerto Real que son lo más güeno de to lo güeno que hay en la mar.
Estas cañaillas son de primera ¡Lo mejor que se come en España entera! y todavía no he mentao los langostinos que son la mejor tapa pa tomarse unos cuantos chatos de vino
También llevo mu buenas gambas y riquísimos burgaíllos con más carne que un elefante mu sabrosos y salaíllos
Gloria pura son mis cigalas cada una es un tiburón de cangrejos y de coquinas no hay en el mundo cosa mejor y esto se lo juro a usted por la gloria de Colón
Chaquetón (El primero a la izquierda con sus padres y su hermano) (Esta foto y la de Basilio de Cádiz con su mujer están obtenidas del libro de Ramón Soler sobre el Chaqueta)
En 1965, el insigne Paco Alba escribía para su agrupación “Los hombres del mar” una de la letras más sentidas del Carnaval de Cádiz. Se trata de uno de los pasodobles más cantados en la historia del Carnaval gaditano y está referido al vaporcito que cruzaba la Bahía y del que ya incluíamos una foto en una entrada anterior donde se veía a Pericón con su mujer.
El vaporcito del Puerto
En los años 20 parece ser que fue cuando se representó el sainete (Hay quien dice que Teatro de Marionetas, aunque estas son más modernas) que incluía la escena de “Norica al Puerto” con el famoso percance con el toro que se refleja en la letra de Paco Alba.
La Tía Norica y el Batillo en la escena del toro (teatro de marionetas) y libreto con el final de la escena.
En 1947, el vaporcito se utilizó en la película de “La Lola se va a los Puertos” de Juanita Reina, con cante del Pinto y la guitarra de Melchor de Marchena.
Años después, cuando murió Rafael Alberti (1902-1999) sus cenizas se lanzaron, por deseo del propio poeta, desde el vaporcito del Puerto a las aguas de la Bahía.
Si mi voz muriera en tierra llevadla al nivel del mar y dejadla en la ribera. llevadla al nivel del mar y nombradla capitana de un blanco bajel de guerra.
Oh, mi voz condecorada con la insignia marinera: ¡Sobre el corazón un ancla y sobre el ancla una estrella y sobre la estrella el viento y sobre el viento una vela!
(Rafael Alberti)
Hoy día esta travesía, que dura tres cuartos de hora, la cubre el más moderno “Adriano III” que sale del Puerto de Santa María y lleva a Cádiz, no sólo a turistas sino a bastantes viajeros habituales.
El Adriano III
La versión que oímos es de Juan Villar, excelente, como no puede ser menos en un cantaor gaditano muy integrado en el Carnaval. Juan pone a compás de bulerías el pasodoble de Paco Alba.
Le acompaña el “toque preciso y precioso de Paco Cepero” que “con gran maestría acompaña aprovechando los silencios o intervalos musicales (como hacen las agrupaciones) y se adorna con los bordones con un compás extraordinario y con un pulgar de lujo, como muy pocos tocaores saben hacerlo”. Lo cuenta Javier Osuna García, quien también informa que el guitarrista de Jerez frecuentaba por los años 60 los ensayos de las agrupaciones de Paco Alba, quien cuando Paco llamaba a la puerta del local, interrumpía el ensayo y les decía a los comparsistas:
Viene a esta tierra un barquito más típico no lo hay más blanco ni más castizo en "toito" el muelle de Cai.
Mire usted si ese barquito tiene una gracia exquisita que hasta dio su viajecito la célebre Tía Norica.
Los barcos de vela como palomitas cruzan por su vera los grandes mercantes suenan las sirenas al verlo pasar.
Y es que ese barquito es tan pinturero que le dan besitos las olas del mar.
Cómo ronea, cómo presume entre las aguas plateadas y azules.
Ay, vaporcito del Puerto cuando en ti me embarco, cuando en ti navego, me contagias los recuerdos de tus viejos sueños, sueños marineros.
Ay vaporcito del Puerto tu eres la alegría tu eres la alegría de ese muelle tan hermoso con ese rumbo garboso con que cruzas la bahía.
Incluyo también el tango de Paco Alba "El Barquito" en la versión que ha hecho otra gaditana, Carmen de la Jara en su ”Soy de Cai” (1996) con la guitarra de Jose Luís Figuereo. La oímos:
Antonio Machado y Álvarez “Demófilo”, padre de Antonio y Manuel, eminente folclorista, relata en su libro “Colección de Cantes flamencos” editado en 1881 (Facsímil de Extramuros Edición, S.L., Sevilla, 2007), lo siguiente (pág. XV):
Y añade que “esta tonadilla, como casi todas las otras, proviene de los puertos, o mejor dicho, de Cádiz”.
Parecería que esta letra proviene del Carnaval gaditano. Pues bien, Javier Osuna García, que lo ha investigado a fondo como tanatas otras cosas del Carnaval y su relación con el flamenco, nos dice en su libro "Cádiz cuna de dos cantes" (que ya citamos en su día y que reiteramos es el que seguimos para todos los apuntes que estamos realizando sobre el cante flamenco y el Carnaval) que Machado ya trató el tema en la revista “El Flok-lore Andaluz” y en uno de sus números aparece, junto a otras coplas y trabalenguas y con el nombre de “El Sombrerito”, la siguiente:
Ar salí los nasarenos e Santa María er barcón que estaba enfrente se desprendía. Mamá
Ar salí los nasarenos er Biernes Santo er barcón que estaba enfrente se bino abajo
San Juan con er deo tieso ¡Que gracia tubo! Er barcón que se cayó no lo detubo
Ahora sí que no paso yo por debajo de ese barcón No se vaya a desprendé me mande a San Juan de Dios.
El Greñúo de Santamaría frente a la Virgen
En un número posterior de la revista citada se aclaraba el origen de la copla. Actualizados y cotejados los datos por Javier Osuna, resulta que en 1880, al salir la cofradía del Nazareno (El popular Greñúo), de su Iglesia y pasar uno de sus pasos, en el que iba San Juan con el dedo señalando al cielo, por debajo de un balcón de un segundo piso, este se desplomó con todo el personal que lo ocupaba, arrastrando a los ocupantes del balcón de la primera planta y ocasionándose el natural tumulto.
San Juan con su “deo” tieso
Si eso pasa en cualquier otro sitio el suceso se hubiera reducido a una simple nota periodística. Como pasó en Cádiz, dio lugar a una probable copla de carnaval. Y con su mijita de guasa pese a lo desgraciado del suceso (San Juan de Dios es una plaza de Cádiz donde se encontraba el hospital del mismo nombre)
Barrio de Santamaría
También nos recuerda Javier Osuna que "Los Cholos del Altiplano", sacaron en 1980, una copla que evocaba al Barrio de Santamaría, aquel:
"En el que nació la Perla y el gran Enrique el Mellizo
el que tiene el Nazareno regidor perpétuo de nuestra ciudad ese padrecito bueno al que el Barrio entero, ay a sus pies va a a rezar a ese Greñúo al que una cruz regalara la genial Pastora Imperio hija de la Mejorana"
Lo curioso es que estos “tangos habaneros” (Los del "deo" tieso) alcanzaron difusión enorme por América y más curioso aún que muchos años después el genial Manuel Torre los cantase por soleares de Alcalá, concretamente por uno de los estilos de Joaquín el de la Paula (El cante anterior "Por tí abandonñe a mis niños" corresponde a otro de los estilos de Joaquín el de la Paula). Le oímos
Por tí abandoné a mis niños-Soleares (1929) Manuel Torre-Guitarra: Miguel Borrull
Por tí yo abandoné a mis niños Por tí yo abandoné a mis niños y mi marecita de penita murió ahora te vas y me abandonas no tienes perdón de Dios
Veo que te vas a quedar con el deo señalando como se queó San Juan señalando con el deo como se queó San Juan
Dice Juan Talega, sobre Manuel Torre:
"El cante bueno duele, no alegra, sino duele. Yo no he oído, que me duela a mí fuerte, a nadie en el mundo más. Manuel hacía unas cosas, Manuel Torre hacía unas cosas que no tienen explicación. Todo lo que diga la gente es mentira. Hacía una cosa tan propia que no se parecía a nada, ni a nadie. Manuel barajaba cuatro o cinco cantes por soleares, ¡na más!, cuatro o cinco cantes, ¡chiquillo, pero los decía de una manera que te volvías loco! Lo oías una vez y no te se quitaba de la cabeza. Un eco, un ¡ay! tan raro, una cosa, no se parecía a nadie... Un sonido, un sonido... Mi padre lo trajo a casa y lo tuvo siete días en casa, a Pastora, y a él, a Arturo, a mi tío Joaquín... Y estuvieron en casa y yo le decía a mi padre: 'Papá, ¿pero Manuel canta mejor que Tomás el Nitri?' Porque a mi padre no se le podía discutir Tomás el Nitri. 'Es otra cosa diferente -decía-. Tomás el Nitri es el mejor cantaor que yo he oído, pero no me ha levantao del asiento como Manolo'"
Como remate un artículo de prensa sobre la muerte de Manuel Torrey la situación en que quedaba su familia (1933).
Este artículo está en la web “papeles flamencos” que es imprescindible visitar y que contiene numerosa información periodística. El enlace con esa página es:
Retomamos el Carnaval, que cada vez está más cerca pero que, con tanto tema taurino, teníamos algo abandonado.
Hoy vamos a traer a uno de los gaditanos con más arte y guasa que han existido (Que eso en Cádiz, tiene mérito). Juan Martínez Vilches. Conocido como, Pericón de Cádiz, cantaor payo que nació y murió en Cádiz (1901-1980)
Con Rosario su mujer, en el transbordador del puerto
En 1936 ganó el premio de Soleares y Siguiriyas en el concurso del Circo Price de Madrid, dotado con mil pesetas. Cantó en fiestas y reuniones. Formó parte el mítico tablao Zambra, del que ya hablaremos más despacio, con un contrato de un mes, que al final fueron 13 años.
Pericón con Rosa Durán en el Tablao Zambra
Se le descubrió, en vida, lo que es de agradecer, una placa conmemorativa en la casa donde nació, en la calle Vea Murguía 5. Y al cumplirse un año de su muerte, por acuerdo municipal, se le rotulo una calle en el Barrio de la Viña con su nombre, de su Cádiz natal.
En el acto de descubrimiento de la placa. Canta Pericón con la guitarra de Paco de Lucía
Hay un imprescindible libro La mil y una historias de Pericón de Cádiz, escrito –mejor había que decir, transcrito- por José Luís Ortíz Nuevo, que recomendamos encarecidamente leer para poder pasar un rato agradable (Hay reediciones recientes y fáciles de encontrar en librerías)
Portada de la 1ª ed. de Ediciones Demófilo, 1975
Hoy se puede encontrar sin problemas ya que se han realizado algunas reediciones recientes
pero –ojo- con otras portadas por ejemplo, la que sigue:
El tango de carnaval que hoy traemos “Les presento tres cuadros” es de 1905 de la agrupación los Anticuarios. El autor es Antonio Rodríguez “El Tío de la Tiza” y su temática ya la comentamos en su día.
Lo remata con “La hija de Villacampa” que es otro tango, pero de “Las Viejas Ricas”. El autor es Antonio Jimenez “El del Lunar”. Es de finales de la década de 1880 ya que trata sobre la rebelión del Brigadier Villacampa (quien se sublevó en 1886) y los esfuerzos de su hija para que le indultaran (La hija fue a Madrid tres años más tarde de la rebelión). Este tango se conoce precisamente por la grabación de Pericón. La atribución a las Viejas Ricas es de Aurelio Sellés.
La historia del brigadier Villacampa se puede leer en:
En unas excavaciones Pericón de Cádiz-Félix de Utrera
Les presento aquí tres cuadros
de Zurbarán y del gran Murillo
que valen treinta mil duros
a precio de baratillo
y para venderlos pronto
los voy a dar por la mitad.
Representa el primero un edificio
donde un célebre turco
tuvo un harén en el siglo quinto,
está entre Bacaragua y Panamá,
un poquito a la izquierda del Pakistán.
El segundo cuadro es un guacamayo
que tuvo en su alcoba al Rey Don Pelayo,
mientras más se mira más lejos se ve,
igual que el Castillo de Chuchurumbé.
El último representa
la copia de un gran sofá
donde se sentaba Eva
en compañía de Adán
y allí los dos muy tranquilos,
no crean que esto es patraña,
en un árbol del Paraíso
cierto domingo por la mañana,
los dos tenían mucha hambre
y se comieron una manzana.
***
La hija de Villacampa
se fue a Madrid
por donde quiera que iba
le daban vivas con frenesí.
Instrucciones grandes llevaba,
con el corazón partío
entró en casa de Sagasta
y vio a su padre detenío.
Los soldados que estaban de guardia
no la dejaron pasar,
¡ay! mi pare de mi alma,
me lo van a ajusticiar.
Los ministros se conmovieron
y al oírla suspirar,
qué cosas no le diría
que hasta Sagasta se echó a temblar.
Este tanguillo se incluyó en el LP de 1973 Cantes de Cádiz y los Puertos.
Ahora el mismo tango de Carnaval de los Anticuarios en la voz de Antonio Mairena. Aunque esta vez lo remata con “Las ropas menores” de la Comparsa “Las Sorpresas” y cuya letra es de Enrique González que es bastante descacharrante (como diría el Pulgarcito de los años 60)- Hau que hacer notar que la versión de Antonio de este tango supera a la que incluíamos en la primera entrega del Carnaval flamenco (cuyo link hemos insertado más arriba)
Les presento tres cuadros Antonio Mairena-Melchor de Marchena
Les presentamos tres cuadros de Zurbarán y del gran Murillo, que han costao veinte mil duros compraos en un baratillo, y por si no los conocen se los voy a presentar. Este cuadro, el primero es el edificio donde tuvo el harén el Carlos Quinto de los fenicios. Y esta hermosa "loaba" en Panamá, un poquito a la izquierda, qué linda está. Y este que aquí veis es un guacamayo que tuvo en su alcoba el rey don Pelayo. Mientras más se mira más lejos se ve, igual que el castillo del Chuchurumbel. Y el último representa la historia de un gran sofá donde se sentaba Eva en compañía de Adán Y allí fue donde sentados, y no crean que es patraña, en aquel gran Paraíso cierto domingo por la mañana, tenían los dos mucha hambre y se comieron los dos la manzana.
***
Las ropas menores que aquí les presento son de un primo hermano que lo tenía en su casamiento. Un señor muy rico que en la calle Franco hace mucho tiempo, según decían, tenía un estanco. Se casó a los ochenta años con la vizcondesa de la Paspañeta y a los treinta años de casao al pobre infeliz se lo llevó Pateta. Empezó a echar por su cuerpo una cosa rara igual que el barniz, desde entonces la pintura verde se ha puesto de moda en este país.
Hay un cante por bulerías de la Niña de los Peines grabado en los años cuarenta con la guitarra de Melchor de Marchena que está sacado del siguiente estribillo de Carnaval.
“Con el ay
¡Caray, caray!
Mire usted que fiestas
Que va a haber en Cái
¿Luego?...
¡El hambre que se va a pasar!
Ayyy
Caray, caray
Caracá”
Decía Chano de forma lacónica y sentenciosa, según me informa Luís Soler, que lo que pasaba era lo siguiente: “había mucha hambre en este país, y eso, lo cantaba una comparsa”
La letra de ese estribillo es de Francisco de Llames para la Agrupación “Los autómatas Magrín” de 1912. Por cierto, que estos autómatas, según cuenta Pericón, eran realmente artistas de flamencos (Joselito el de la Rita, Antonio el Herrero, Habichuela,…) que salían a escena atados con unos hilos desde lo alto del escenario y que actuaban como marionetas con un arte que no se podía aguantar. Precisamente del tocaor Habichuela podría haber aprendido la simpar Pastora este estribillo que es una de las formas más antiguas del Carnaval y no algo de los años 50 como a veces se piensa, según nos dice Javier Osuna en su imprescindible libro “Cádiz, cuna de dos cantes” (Quórum editores, Cádiz, 2001) y que es el que estamos siguiendo para los datos utilizados en estas notas sobre el Carnaval y el Flamenco.
Javier de Osuna recuerda en el libro citado como la letra que comentamos es otro ejemplo (claro e importantísimo) de como un estilo chirigotero (actualmente remate obligado de un cuplé) no sólo ha sido y es interpretado por innumerables cantaores de flamenco, sino que ya forma parte del repertorio clásico de las bulerías gaditanas que, una vez más, se han nutrido de las fuentes festeras del carnaval gaditano.
De hecho esta letra se cantó en el espectáculo antes citado por una agrupación formada -como hemos dicho- por artistas flamencos y en los años en que se estaba definiendo la bulería como estilo flamenco (que es mucho más reciente de lo que parece) y que tiene su origen en los antiguos jaleos.
Sobre la relación flamenco y carnaval, aporta la cita de un artículo del Diariode Cádiz de 1911:
Este año los tangos tienen marcado aire andaluz, sin perder su compás genuinamente gaditano. Estas composiciones tan nuestras recuerdan al indispensable garrotín con una acertada mezcla de bulerías y marianas: Mucho que ver en la recuperación del auténtico tango, obedece a la vuelta de Antonio Rodríguez Tío de la Tiza”
Este es el cante de Pastora con Melchor de Marchena “Cái es una población” (1950)
Cai es una población que le gusta al forastero aquí no sirve alegría lo que sirve es el dinero.
Con el caray, caray, caray ¡qué fiestas más grandes van a hacer en Cai que la hambre la vamos a sentir que mire usted qué gracia tiene este país”
Según unos amigos míos en el barrio del Balón van a poner un monumento encima María Bastón.
Con el caray…
Habrá frijones pegaos en las casitas de los vecinos y habrá chuletas empanás cuando vengan los maríos.
Con el caray…
(Di)ces que tienes buen pelo porque te llegaba a ti a la cintura y es tu marío carrero se le ha escapaíto la mula.
Con el caray…
Este estribillo que -como hemos dicho- se ha grabado mucho, también lo cantaba como buena gaditana Adela la Chaqueta quien lo canta aquí antes de "Pobre mi corazón" y que grabó en 1965 con el Grupo Cortijo de la Braulia (Antonio Arenas, entre otros).
Según me ha dicho mi primo
en el barrio del Balón
van a poner un monumento
y encima a María Bastón
Con el caray, caray, caray
qué de fiesta se va a formar en Cádiz
y las hambres las vamos a sentir
que mire usted qué gracia tiene este país
Probe mi corazón
qué solo y triste está
y es tan firme el querer
que no lo puedo encontrar
Ven tú a mí porque yo
que tanto te he querido
te echaré en el olvido, mujer
por lo que me has hecho pasar
Mi madre siempre me dijo consejo
de que la amara con tu querer
inocente yo lo creía
porque a mi madre yo abandoné
Probe mi corazón ...
Por cierto, que Chano hizo una versión muy graciosa del estribillo con Mayelín en “A la plaza de abastos”, cante que pusimos hace unos días.
Hablando de Chano tiene también mucho arte lo que contestaba él a la pregunta sobre donde estaba el monumento a María Bastón (al que alude la letra del cante de Pastora) que le hacía una aficionada japonesa:
Antonio Pozo el Mochuelo es, posiblemente, el cantaor flamenco que más grabó, si contamos discos de pizarra y cilindros de cera. Si bien no era un cantaor jondo, su voz se adaptaba bastante bien a los sistemas de grabación iniciales que tanto perjudicaron a otras voces (Verbigracia, el caso de Don Antonio Chacón).
En cualquier caso, y gracias al Mochuelo nos han llegado cantidad de estilos flamencos que, sin él, se hubieran irremediablemente perdido en el olvido. Y como lo grabó todo, también grabó el tango de Carnaval y en varias ocasiones.
El "precioso" Palacio de las Cortes
Bajo el título de Tango político, el Mochuelo canta dos tangos bastantes antiguos (1884) de las Viejas Ricas, una de las más famosas agrupaciones del Carnaval y cuyo autor es Antonio Jiménez “El del Lunar”: “En la plaza de las Cortes” y “Desde que España enfermó”. Son muy curiosos los jaleos con los que adorna el cante (“Cotorras y cacatúas venenosas todas”, dice de los políticos).
En acertado análisis, Luís Soler dice que este tango es “ejemplo de tanguillo despiadado por su crítica directa. Sin duda, de corte muy reaccionario, pero que pone de relieve la libertad de expresión que teníamos los españoles en el año 1903, a diferencia de la que tuvimos años más tarde”.
Silverio Franconetti
La música es la misma de la guaracha que las Viejas Ricas dedicaron a Silverio Franconetti (quizás el primer gran cantaor de la historia que, cuando volvió de Uruguay, destempló a todos los flamencos de su época) cuando actuaron en su local de Sevilla y que grabaría en 1963 el grupo madrileño de los Viñeros con aire más caribeño (y que también incluimos). Quede como dato que las Viejas Ricas fueron quienes –agradecidos- llevaron el féretro de Silverio en su entierro.
Uno de los "dos leones de gran porte"
Tango político (1905) El Mochuelo
En la plaza de las Cortes
hay un palacio precioso
dos leones de gran porte
guardan su pórtico hermoso
A él van a discutirse
los asuntos de la España
a veces a convertirse
en teatro de patrañas
Como sirve para hablar
sandeces que el tiempo borra
hoy bien se puede llamar
palacio de las Cotorras
***
Desde que España enfermó
todos tratan de matarla
no ha habido ningún doctor
que haya podido curarla
Uno que pudo acertar
la enfermedad que tenía
tuvo a Francia que emigrar
porque matarlo querían
España se salvará
y volverá su prestigio
sin se decide a tomar
píldoras del gorro frigio
Venimos sin descansar (1963) Los Viñeros
Venimos sin descansar
a la gran ciudad del Betis
tan sólo por saludar
a Silverio Franconetti
Desde que este gran talento
del cante se retiró
el arte y el sentimiento
hasta las Indias llegó
Que él y su familia
tengan mucha salud
Dios le dé larga vida
al noble rey del cante andaluz
***
Se levantan los ladrillos
y el jefe manda a formar
se pone en marcha el castillo
las Viejas Ricas se van
Pues ya ha llegado el momento
de para siempre partir
el llanto y el sentimiento
hasta mis ojos quieren salir
Adiós, adiós, caballeros
adiós, adiós, señoritas
hasta el año venidero
ya se despiden las Viejas Ricas
El tango final del cante de Antonio Mairena que colgabamos hace dos días (lo del temporero de la Catedral) también lo cantaba mucho Chano Lobato. Aquí lo hace con la guitarra de Manolo Dominguez, (que por cierto, se sale de lo bien que acompaña a Chano) después del tango "A la plaza de Abastos" de la Agrupación los Luceros (autor El Tío de la Tiza, 1900).
Estos dos tanguillos los llevaba Chano en su repertorio y los solía cantar en sus actuaciones en público. Los volvió a grabar años más tarde acompañado al cante por Mayelín de "Mayta vende cá" (en versión más pausada pero que también tiene su gracia).
La interpretación que hacía Chano de estos dos tangos era magnífica y cuando los interpretaba en el escenario los adobaba con la mímica propia del Carnaval, lo que daba un sabor especial al cante.
A la plaza de abastos Chano Lobato-Manolo Dominguez
A la plaza de abastos de esta gran población piensa el Ayuntamiento darle una renovación
Van a hacer una montera de cristales de colores y un terno de raso verde a todos los vendedores
Al suelo ponerle alfombra y a cada sacaor un sombrero de tres picos con su levita y su bastón
A los carniceros y recoveros van a vestirlos de terciopelo y a los que ponen los baratillos los vestirán de carne membrillo
Los que fríen tejeringos para que estén elegantes calzones cortos de seda sombrero de copa y guantes
Y al cobrador de la renta le pondré un pararrayos y unos zapatos de orillo porque le duelen mucho los callos
A la venta ponen estos Anticuarios y esta gran cazuela que tiene más de quinientos años
La doy en mil duros y es casi de balde y esta gran cazuela ha tenío un mérito bastante grande
La cazuela que aquí les presento es de una sustancia que nadie conoce fabricada en Medina Sidonia el año cuarenta del siglo catorce
La tenía Don Diego Zorullo que era temporero de la Catedral se lavaba los pies los domingos y luego los lunes hacía poleá.
Y ahora la versión con Mayelín (de Mayta vende cá) más lenta pero también con mucho sabor:
Que los flamencos hacen flamenco todo lo que cogen es evidente, sobre todo en aquellas cuestiones o temas que sienten más próximos.
Si Chaqueta cogía el “Quizás, quizás, quizás” de Osvaldo Farrés o Vallejo el “Ay, ay, ay” de Fleta y lo metían por bulerías en un plis-plas, no hace falta mucha imaginación para saber lo que pueden hacer con algo que les pilla mucho más cerca como son los tangos de carnaval.
Y efectivamente, es tremenda la cantidad de cantaores que han utilizado las letras y las músicas del Carnaval gaditano para recrearlos por los palos festeros del cante flamenco.
Vamos a aprovechar estos días que se acerca el Carnaval de este año (falta sólo un mes para la final del Falla) y vamos a ir recordando y escuchando cantes de carnaval pero interpretados por cantaores flamencos. Y para ello. aunque lo lógico sería empezar por un cantaor de Cádiz y festero, me apetecía más comenzar por Antonio Mairena del que muchos quizás no sepan que grabó tanguillos y, además, no una vez sino dos y encima con bastante salero. Así vamos rompiendo ideas fijas.
He elegido la interpretación que Antonio hizo de un tango de carnaval de la agrupación los Anticuarios. Es un tango de 1905 titulado “En unas excavaciones” y su autor es el archifamoso “Tío de la Tiza”.
Coro los Anticuarios (1905)
Antonio Rodriguez Martínez, el Tío de la Tiza
(La foto se conserva en la Peña el Quini)
En la grabación que es de 1972 y se hizo con la casa Ariola, acompaña a Mairena, nada menos que Melchor de Marchena (atención a la falseta del principio ralentizada, algo más lenta de lo normal, para ir acelerando luego el cante).
Como es normal, la temática responde al nombre de la agrupación: excavaciones, hallazgos, compra de antigüedades, etc. Por cierto que estas letras las aprendió Mairena, en el tablao la Capitana, de Pastora Imperio, quien las conocía por su madre, Rosario la Mejorana.
Mairena con Pastora Imperio
Después del tango de los Anticuarios, Mairena canta lo del "temporero de la Catedral" que es de 1906 y su autor Enrique González (El verso inicial -"a la venta ponen estos anticuarios"-podría ser apócrifo, ya que este tango es de una Agrupación de la provincia, las Sorpresas, y no de los Anticuarios).
Disfrútenlo y diviertánse que llega el Carnaval:
En unas excavaciones
Antonio Mairena-Melchor de Marchena (1972)
En unas excavaciones que hizo un sabio en Almendralejo se encontraron estos huesos dentro de un zapato viejo y en mil quinientas pesetas me los vendieron a mí
Y el que acierte los huesos
de quien han sío
le regalo un jamón
y diez quintales
de oro molido
esta gran leontina
con su reloj
diez pares de alpargatas
y un salchichón
Y a pesar de todo lo que se le ofrece
será muy difícil
que nadielo acierte
silencio, señores
que voy a decirlo
y mucho cuidao
si quieren oírlo
Los huesos que estáis mirando
según históricos datos
hace siglos se encontraban
metíos en un zapato
los doy en ocho mil duros
y valen lo menos doce
son las muelas del juicio
y esto el más torpe
que lo conoce
de los Ministros de Hacienda
que hubo en España
en el siglo catorce
A la venta ponen estos Anticuarios esta gran cazuela que tiene más de quinientos años
La doy en mil duros y es casi de balde porque esta cazuela ha tenío un mérito bastante grande
La cazuela que aquí les presento es de una sustancia que nadie conoce fabricada en Medina Sidonia el año cuarenta del siglo catorce
La tenía Tío Diego Zorullo que era temporero de la Catedral se lavaba los pies los domingos y luego los lunes hacía poleá.