lunes, 14 de enero de 2013

Los extranjeros en los toros (I) La Carmen de Merimée

Por Jose Morente

2007 Carmen de Merimée 001

Portada de una de las más recientes ediciones de Carmen (Alianza Editorial, col. El Libro de Bolsillo, Madrid, 2007). La novelita de Merimée ha conocido múltiples reediciones desde su primera publicación en la “Revue des deux mondes” en 1845 y, sobre todo, a raíz de su adaptación para ópera en 1875.

 

Una de las obras musicales más conocidas y difundidas en el mundo es, sin duda, la ópera Carmen de Bizet, obra que tiene su origen y se inspira en una novelita escrita por el parisino Prósper Merimée en 1845. 

Merimée visitó España varias veces, en plena corriente romántica,  atraído por el exotismo de nuestro entonces incómodo país.

Lhardy2011_10_30_6Ob36xCkUDjf2iV3oGeca3

Lhardy. Más de 170 años de historia gastronómica. Abierto en 1839 por el pastelero Emile Huguenin a quien parece que Merimée (amigo suyo) convenció de abrir un negocio en Madrid para ofrecer comidas más del gusto de los visitantes extranjeros en España nada seducidos por las dietas de “acite y ajo”. L’hardy, que al principio fue apodo, se traduce por “el intrépido”. El apostrofe se debió perder en el camino.

En su primera visita a España en 1830, y cuando contaba con 27 años, hizo numerosas amistades siendo la más destacada la malagueña María Manuela Kirpatrick, Condesa de Montijo y madre de Eugenia, la futura emperatriz de Francia. quien luego le nombraría Senador en su patria.

1879-10-22 Condesa de Montijo (Laurent-Ilustracion Española y Americana)

Prosperó Merimée hizo amistad en España con la malagueña -pero de ascendencia escocesa y belga- María Manuela Kirpatrick, Condesa de Montijo, a la que vemos en una fotografía mortuoria muy del gusto de la época (F. Laurent publicada en la Ilustración Española y Americana)

Según Merimée, el argumento de Carmen parte –en realidad- de una historia que le relató la propia Condesa de Montijo durante uno de sus encuentros y que:

Trata sobre aquel valentón de Málaga que había matado a su querida, que se debía exclusivamente a su "público". Como yo había estudiado a los gitanos durante un tiempo, he convertido a mi heroína en gitana

Aunque uno de sus protagonistas es un picador Lucas, y una fugaz escena tiene lugar en una plaza de toros, la de Córdoba, el tema taurino no será tratado con algo más de profundidad (que no mucha) hasta la Ópera de Bizet.

El torero herido Dibujo de Carlos Vazquez para una edicion de Ca 003

El torero herido. Dibujo de Carlos Vázquez para una edición de Carmen.

Más contenido e interés para nosotros tienen sus artículos y cartas, escritos con motivo de sus frecuentes viajes a nuestro país, y donde habla de toros con más enjundia.

Cartas de España Renacimiento (2005)

Una edición reciente de las cartas de España de Merimée (Ed. Renacimiento. 2005)

Merece la pena detenerse en esos escritos, pues la visión que sobre la fiesta tienen los visitantes foráneos es muy interesante pues sin estar exenta de tópicos y clichés, comentan detalles en los que el espectador habitual, acostumbrado a estas fiestas, no suele reparar.

PROSPE~1

Próspero Merimée, escritor taurino

 

Merimée asiste a su primera corrida y se aficiona a los toros

1791 Carnicero Madrid

1791 Carnicero Madrid (2)

Este es el aspecto interior de la Plaza de Madrid a finales del siglo XVIII, en 1791 (Dibujo de Carnicero).

Merimée partió de Francia para España por primera vez el día 27 de junio de 1830 y una de las primeras cosas que hizo en nuestro país fue asistir a una corrida de toros. Así comentaba sus sensaciones:

La primera vez que entré en la plaza de Madrid temía no poder soportar la vista de la sangre que allí se hace correr pródigamente; temía sobre todo que mi sensibilidad, de que desconfiaba, me pusiera en ridículo ante los aficionados empedernidos. No hubo nada de eso.

Vi matar el primer toro, y no pensé ya en salir. Transcurrieron dos horas sin el menor entreacto, y aún no estaba yo cansado. 

No falté a una corrida mientras permanecí en España

 

Descripción de una corrida de toros de 1830

1830-10-25 Madrid Francisco Sevilla M01

1830-10-25 Madrid Francisco Sevilla M01 DETALLE

1830-10-25 Madrid Francisco Sevilla M01 Detalle (2)

Cartel de la corrida celebrada en la Plaza de Madrid el 25 de octubre de 1830 (Atención a la fecha pues esta corrida se celebró el mismo día en que está fechado el artículo de Merimée “Les combat de taureaux”). Toreaba de primer espada, Roque Miranda Rigores, con reses madrileñas, colmenareñas y castellanas. Como era habitual entonces, los picadores (Alonso Pérez y Francisco Sevilla, en este caso) todavía se anunciaban por delante de los matadores.

El día 25 de octubre, cuando lleva en España casi cuatro meses, sin haberse perdido una corrida –según propia confesión- y subyugado por el cruel pero emocionante espectáculo (probablemente acaba de llegar de la corrida de esa tarde cuyo cartel acabamos de reproducir), Merimée se decide a contar sus impresiones en un artículo que se publicaría en en la “Revue de Paris” en enero del año siguiente.

1863 (c.) Tendidos de la plaza de Madrid (Laurent) 001

Vista interior de la plaza de Madrid hacia 1863. Aunque había sufrido algunas reformas su aspecto era muy similar al que debió presentar en la época en que Merimée pisó sus tendidos.

La descripción de Merimée, está llena de detalles de interés aunque no parece corresponder a ninguna corrida concreta pues, aunque hubo toros el mismo día en el que está fechado el artículo, no fue este el único festejo de ese mes.

Una corrida de aquella época, tenía poco que ver con el espectáculo que hoy conocemos. Para empezar, Francisco Montes Paquiro (el gran primer reformador del toreo) todavía no era sino un alumno de la incipiente Escuela de Tauromaquia, que se acaba de fundar en Sevilla ese mismo año.

Por eso, el protagonismo (al menos formalmente) lo seguían ostentando los picadores, quienes aparecían en los carteles por delante de los espadas y los banderilleros y ocupaban su sitio en la plaza antes de la salida del toro, lo que ocasionaba numerosos derribos.

Uno de esos picadores, Francisco Sevilla, que acababa de debutar precisamente en la plaza de Madrid a principios de ese mismo mes de octubre (concretamente, el día 4), sería el protagonista del artículo de Merimée.

1883-08-13 nº 24 La Lidia Francisco Sevilla (Lám.) - Detalle 01

El picador Francisco Sevilla, según detalle de una lámina de la Lidia (publicada el 13 de agosto de 1883). Era moreno y fuerte, aunque no muy alto pero si agraciado según las descripciones de la época que añaden que no era un gran jinete pero que destacaba por su valentía y arrojo. 

Diestros que han toreado en Madrid en 1830 (1880 Efemerides taurinas Leopoldo Vazquez)

Relación (creo que incompleta) de diestros participantes en las corridas de la Corte del año 1830. Francisco Sevilla aparece como nuevo en esa plaza (Del libro “Efemérides taurinas” de Leopoldo Vázquez. 1880)

Una vara homérica

En una de las corridas celebradas ese mes, acaeció la anécdota que cuenta Merimée y que vamos a resumir nosotros.

Dice el escritor francés que derribado y despanzurrado el caballo del piquero Sevilla por un toro andaluz, éste se encontró debajo del caballo y a merced del toro quien hacía caso omiso de los capotes que acudieron al quite del picador.

Sevilla, con un “esfuerzo desesperado”, y mientras estaba debajo del toro, agarró a este por la oreja con una mano y con la otra por el hocico, mientras el toro le pisoteaba, golpeaba e intentaba cornearle.

La plaza se mantuvo expectante y en silencio mientras duraba esa lucha titánica que cesó cuando el toro abandonó su presa en pos de un capote.

1883-08-13 nº 24 La Lidia Francisco Sevilla (Lám.) - Detalle 02

Cuando el público esperaba que se lo llevaran en brazos de sus compañeros a la enfermería… (Detalle de lámina de la Lidia de 1883)

Y cuando el público esperaba que se llevaran al picador a la enfermería en brazos de las asistencias, este se levantó enfurecido y cogió una capa con intención de lancear al toro. Al fin, le quitan la capa y le traen un caballo

“Lo monta echando chispas por los ojos, y arremete contra el toro en medio del anillo. Fue tan terrible el choque de los dos enconados adversarios, que caballo y toro cayeron de rodillas.

¡Oh, si hubiera usted oído las aclamaciones, si hubiera visto la alegría frenética, la especie de embriaguez de la muchedumbre al presenciar tanto valor y tanta fortuna, hubiera usted envidiado como yo la suerte del gran Sevilla. Ese hombre se ha hecho inmortal en Madrid!”

Fue tal su éxito ese año y tal su fama (que alcanzó al extranjero gracias a estos escritores viajeros) que Sevilla se mantuvo en los carteles de la plaza de Madrid ininterrumpidamente desde su debut hasta su fallecimiento, el año de gracia de 1841.

El picador Sevilla Doré

El éxito popular del picador Francisco Sevilla (¿1809?-1841) lo hizo “inmortal en Madrid” según Merimée.

(En el grabado muy posterior de Gustavo Doré otro picador famoso: El picador Calderón. Un detalle: lleva la puya de limoncillo. Según Merimée. las varas no debían hacer al toro más que una “leve herida” pues su objeto no es otro que el de “irritarle”.

miércoles, 9 de enero de 2013

Joselito el Gallo (X) El pase natural ayudado de Joselito

Por Jose Morente

Imagen3

Un blog gallista donde los haya: Recortes y Galleos de Rafael Cabrera Bonet

 

En una muy reciente y espectacular entrada del blog Recortes y Galleos de Rafael Cabrera, se hace un análisis exhaustivo y muy agudo del toreo de muleta al natural o por naturales de Gallito.

No sólo me ha encantado lo que dice y como lo dice, sino que, además, Rafael ha desempolvado, entre otras cosas, un artículo magnífico y poco o nada conocido de Luís Navarro  de la revista Arte Taurino de julio del  año 1915, donde se analiza -de forma muy pormenorizada- el toreo al natural de Joselito.

Una de las cosas que más me ha llamado la atención de ese artículo  es su referencia a un detalle que, aunque conocido, no deja de tener su enjundia y es la circunstancia de que, en sus primeros años, Joselito se ayudaba con el estoque en sus pases naturales.

Vamos a hablar un poco de este tema porque el caso lo merece.

 1915-02-28 Malaga Joselito natural (Con Juan Belmonte) RCB

Joselito toreando al natural en Málaga, el 28 de febrero en un mano a mano con Juan Belmonte y toros de Murube. Una corrida que no respondió a la expectación que el enfrentamiento de los dos colosos había levantado (Fotografía del Blog “Recortes y Galleos”. 

Cossío, uno de los aficionados que más veces le vio torear pues le acompañó en numerosos viajes, señala en el análisis de su toreo, que incluyó al final de la biografía del diestro en el Tomo III de su monumental obra, que.

“Gustaba de torear al natural en redondo, y en estos pases acostumbraba a ayudarse ligeramente apoyando el estoque en la muleta”

1915-05-08 (p. 12 Mundo Grafico) Un clamoroso triunfo de Joselito 06

1915-05-08 Madrid Contreras RCB

Joselito en Madrid, en sendos naturales con toros de Contreras (Era el día 8 de mayo del año 1915 en mano a mano con Juan Belmonte). En ambos, se observa como se ayuda con el estoque. En el primero se adivina ese modo suyo especial de doblar algo la rodilla izquierda y que le confiere una estética muy personal a sus pases naturales. En el segundo, que corresponde al final del muletazo, resulta evidente la intención del torero de prolongar la embestida para ligar un natural con el siguiente. Frente al natural de Belmonte, diamante escaso, el natural de Joselito destaca por su propensión al toreo en redondo (fotografías del blog de Rafael Cabrera).

 1915-04-21 Sevilla Belmonte natural Miura 001

Un natural de Juan Belmonte, que no se ayudaba con el estoque, en la quinta de feria de Sevilla (21 de abril de 1915) a un toro de Miura. Al contrario que el natural de Joselito, el de Juan era más sesgado y hacia afuera aunque con una estética tremenda y mayestática. Un monumento en si mismo pero sin vocación –ni intención- de continuidad.

Sobre el natural de Joselito ayudado con el estoque, Don José María añadía que:

“Esta circunstancia en aquellos años de apasionamiento, le fue echada en cara como defecto.

Todo aficionado que de buena fe lo considerara había de convenir en que no era sino costumbre adquirida, según yo le oí declarar cuando le instábamos a que la abandonara, por creer que componía así mejor la figura”

 

1915-05-10 Madrid Joselito natural Gamero Cívico 001

Otro natural de Joselito en Madrid, esta vez en la corrida de Gamero Cívico (10 de mayo de 1915), celebrada dos días después del mano a mano con los toros de Contreras. En esta foto se aprecian muy bien las características del toreo al natural de Joselito, del que nos hablaba Rafael Cabrera en su entrada: Naturalidad (La pierna izquierda flexionada por la rodilla), intención de ligar el muletazo con otro natural (delatada por el giro de muñeca hacia atrás, el palillo horizontal y la punta del pie izquierdo mirando hacia la salida del toro) y la circunstancia de ayudarse con el estoque, propia de su primera época. La comparación de esta foto (que fue portada del número 1.004 de la revista Sol y Sombra) con la anterior de Juan Belmonte, es muy reveladora de la forma de torear de ambos diestros. Del cruce entre ambos nacerá el toreo moderno.

Que esa costumbre no era defecto, lo aclara el propio Luís Navarro en el artículo citado de Arte Taurino y que transcribe Rafael en su blog:

“Dícese con gran frecuencia que Gallito usa en esta suerte de enorme ventaja, consistente en extender y aumentar el tamaño del engaño con el estoque, que en él se apoya. Y no. No es exacto.

Joselito inicia el pase natural teniendo la muleta en la correcta y precisa posición. Ejecuta así el primero, y el segundo tiempos de la suerte. Y en el tercero, suavemente, da un ligero golpecito con la punta del estoque en la parte de la muleta que más cerca está del torero. Tiene esto por objeto que, al moverse la tela en su parte más próxima al diestro, el toro distraiga su atención para concentrarse en ese punto y se revuelva más prontamente para así poder más fácilmente repetir la suerte.

Pero esto no implica, cual quiérasenos hacer creer, un aumento en el tamaño del engaño. No hay tal. Además, de que si así fuese –y es para que veáis la extremadamente débil salida de ese argumento- en cambio del tamaño aumentado del engaño, el espada no podría estirar el brazo izquierdo tanto como con la muleta sola, con lo que se hallaría la compensación”.

1915-05-25 Cordoba (1ª) Joselito natural Murube 001

La foto tiene mala calidad pero vale como testimonio gráfico. Joselito en Córdoba el 25 de mayo torea al natural a un toro de Murube. Se aprecia muy bien como se ayuda con el estoque en este muletazo.

El detalle de golpear, con la espada, la parte interior de la muleta creo que no lo había señalado nadie antes de este autor y no lo he visto recogido en ningún sitio posterior a él.

Evidentemente y como dice, no parece que Joselito utilizara el estoque para aumentar el tamaño del engaño, sino para fijar la atención del toro en la muleta y, quizás, también para evitar que flameen las bambas de la misma, algo primordial si se quiere dirigir correctamente la embestida y mandar en ella y no sólo limitarse a contemplar como pasa el toro.

Sin embargo, a Joselito por esta época empiezan ya los aficionados a no dejarle pasar ni una. Hasta tal punto, que la circunstancia de ayudarse con el estoque, esa “costumbre adquirida” que decía Cossío, le fue recriminada duramente:

Recuerdo [continúa diciendo Cossío] que toreando en Santander Saltillos, creo que en el verano de 1915, un grupo de conocidos aficionados, le increpó al dar un natural en esta forma. Joselito se echó entonces la mano del estoque a la espalda y dio tres más admirables. Creo que fue esta la primera corrida en que toreó así por naturales, y así siguió toreando hasta su muerte”.

Efectivamente, la corrida de Saltillo de Santander a la que se refiere Cossío, tuvo lugar en el verano del año 15, concretamente el día 1 de agosto. La anécdota la relataba, de forma mucho más sucinta, el revistero de Sol y Sombra, José D. Soto:

1915-08-01 Santander Reseña SyS Joselito faena 2ª 003

La reseña de Sol y Sombra de la faena de Joselito a su segundo toro de Saltillo, la tarde del 1 de agosto del 15 en Santander, y que corrobora lo que afirma José María de Cossío. Al natural primero, ayudándose con el estoque, lo conceptúa como mero “ayudado”.

1915-08-01 Santander Reseña La Lidia

Algo muy parecido decía La Lidia del día 2 sobre esa faena de la que destacaba los tres “magníficos” pases naturales. El toro -detalle para la pequeña historia del toreo- se llamaba Tahonero.

1915-08-01 Santander Reseña Palmas y Pitos

Finalmente, el revistero de Palmas y Pitos, hacía hincapié en el detalle que nos ocupa (habla de tres naturales superiores sin ayudarse para nada con el estoque)

Joselito a partir de esa corrida de Saltillo en Santander, dejó de ayudarse con el estoque para el pase natural, como dice Cossío y como vemos en las imágenes que insertamos a continuación (todas de la segunda parte de esa temporada del año 15), algo que la Prensa de entonces, muy atenta, rápidamente señaló.

1915-08-14 o 15(¿) (p. 23 TKL) Joselito 6 San Sebastian Por naturales

En San Sebastián, a mediados de agosto, dando un natural, ya sin ayuda del estoque, lo que aprovechaba el revistero del The Kon Leche para hacer proselitismo gallista.

 

1915-08-22 (p 09-06 PyP) Jose en Sansebastian 3

Pocos días después (el 22 de agosto) también en San Sebastián, se encerraba en solitario con 6 de Santa Coloma y toreaba a uno de ellos –según dicen las crónicas- “por naturales” (En plural. No en singular). Alguno de ellos fue tan memorable como el de la fotografía. El vicio o costumbre de ayudarse con el estoque había ya desparecido.

1915-09-26 (p. 10-04 La Lidia portada) Joselito Natural

1915-09-26 Madrid (15ª) natural a Santa Coloma RCB

En las imágenes (la primera, de una portada de la Lidia y la segunda del blog Recortes y Galleos) vemos dos de los cinco naturales que le ligó en Madrid, el 26 de septiembre, a un pavo de Santa Coloma. Cuatro días después le cortaría a otro Santa Coloma de nombre “Cantinero” la primera oreja que se concedía en Sevilla.

 

Reflexiones y conclusiones finales.

Repasando esta pequeña historia de la evolución del pase natural de Joselito se me ocurren dos reflexiones.

Una. Que, a la vista de las fotografías disponibles y tal y como afirma Cossío, parece claro que Joselito, que se ayudaba con el estoque para el pase natural en su primera época, dejó de hacerlo a partir de la corrida de Saltillo en Santander, donde se echó la mano del estoque a la espalda, tras ser recriminado por varios “conocidos aficionados”.

Dos. En cualquier caso, esa “costumbre adquirida” del diestro de Gelves no creo que fuera en él ni vicio ni defecto, pues si bien es cierto que lo primero que se piensa es que el estoque sirve para alargar el tamaño de la muleta (como el pico serviría para alejar al toro del cuerpo del torero) creo que hay que admitir que, igual que el pico se utiliza hoy -en la mejor ejecución de la suerte- para acercar (y no alejar al toro), resulta plausible pensar que el estoque lo utilizara Joselito para mejorar el trazo del muletazo y ¿porqué, no? hacer volver al toro y facilitar la ligazón, tal y como señalaba Luis Navarro en el artículo de Arte Taurino, que ha tenido la gentileza de rescatar Rafael Cabrera Bonet.

Y esto me lleva a dos conclusiones

Primera. Frente a la habitual tendencia al encasillamiento a que propendemos los aficionados, los toreros cambian. No ya de un toro a otro o en un mismo toro (como Joselito) sino de una tarde a otra o de una temporada a otra y, sobre todo, en las distintas etapas de su vida.

No voy a citar casos recientes de buenos toreros que, en un momento dado, atraviesan un “bache” o de toreros capaces que empiezan un año a entender el toreo cabal y plenamente. Sus nombres están en la mente de todos. Sin embargo, el “aficionado medio” rara vez es capaz de aceptar y reconocer esas mudanzas pues se obstina y obsesiona en mantener sus obsoletas valoraciones. Y se queda tan ancho.

Segunda. La protesta de los aficionados santanderinos resultó, a la postre, beneficiosa para el propio torero. Sin embargo, no debemos olvidar que este caso es una excepción, debida a la inmensa clase y capacidad torera de José quien era capaz en un instante de cambiar su toreo, algo que no está al alcance de nadie o casi nadie.

Juan Mora

En la Feria de San Isidro de 2011, un indocto (y grosero) sector del público, exigía a Juan Mora que cambiase -sobre la marcha y después de tantos años de profesión- su forma de coger la muleta por el extremo del estaquillador en el pase natural. El torero, lógicamente, se plantó ante el poco respetuoso “respetable”. En la fotografía de Juan Pelegrín, Juan Mora torea al natural con la muleta cogida por el extremo del estaquillador sólo unos meses antes del anterior incidente. (Exactamente, el día 2 de octubre de 2010 –Feria de Otoño- cuando el diestro de Plasencia salió a hombros por la Puerta Grande de las Ventas)

En resumen, los toreros cambian su modo de torear pero pretender que lo hagan en la plaza y sobre la marcha –al hilo de una protesta-es un desiderátum impropio de buenos aficionados.

Que no se nos olviden estas dos enseñanzas de Joselito.

jose1

…Y Joselito siguió toreando al natural sin ayudarse del estoque hasta su muerte en Talavera (Écija, mayo de 1920)

domingo, 6 de enero de 2013

¿Quien lo dijo y en que año? (III) ¡Que no llamen puro a lo que es… pura “farsa”!

Por Jose Morente
005-Daniel-luque
Daniel Luque en un derechazo en Sevilla. Un torero de ahora (como otros) que sólo por eso, por ser de ahora, goza de la incomprensión de algunos aficionados.
Los toreros de ahora, sólo por eso, por ser de ahora y torear como ahora se torea, gozan en general de la incomprensión de un grupo, no muy numeroso pero sí muy ruidoso, de aficionados.

Y es que como hemos dicho ya muchas veces en este blog y como en esta mini-serie queremos demostrar, siempre los aficionados más radicales han renegado con vehemencia y acritud del toreo de los toreros de su época y es que (¡vaya casualidad!) siempre el buen toreo era –para ellos- el que se hacía treinta o cuarenta o cincuenta años antes, que ya son ganas de mirar para atrás.

Eso le ocurre (ocurría) al autor (cuyo nombre hay que adivinar) que hoy traemos a nuestro blog. Un cuasi-clásico de la literatura taurina (y ya no doy más pistas) que hace unos cuantos años (lo que también hay que adivinar) decía (y se quedaba tan ancho) que el toreo puro era el de treinta años antes. El toreo moderno (moderno para él, no para nosotros) era pura farsa. Vamos que decía lo mismo que los mismos han dicho siempre:
A mí lo que más me molesta de “las cosas” del toreo moderno no son los vicios de que adolece muestra hora taurina sino el juego de prestidigitación de la propaganda, merced al cual esos vicios son presentados como virtudes.
(…)
No, no: ¡Basta ya! Vamos a traer de una vez el toreo verdad (…); vamos a barrer definitivamente de los redondeles taurinos ese odioso destoreo que en tantas formas se manifiesta. Y si los ineptos o los estafadores de arte siguen pisando las arenas, que procuren continuar el engaño –por si cuela- “inventando” pases o toreando “de frente” o “intensificando” el riesgo a base de colocarse en la oreja del toro.
Pero ¡por Dios! que no nos diga la propaganda, que esa “mentira”… es la verdad torera. ¡Que no llamen “puro” a lo que es… pura farsa!” 
¿Quién lo dijo y en que año lo dijo?

Solución al Quiz II. “El público que sólo piensa en divertirse”
 
Dedicado a Mosquete
Quien supo acertar y descubrir
(En menos de un periquete)
El nombre del escritor
Que fue capaz de decir
“Hoy se torea peor”

Poca intriga tuvo el Quiz II (al contrario que el Quiz I) pues en menos que se tarda en pensarlo uno de los lectores del blog, Mosquete, un gran aficionado, tuvo el acierto de identificar el texto planteado.

Efectivamente, el párrafo seleccionado se encuentra en el librito “Hoy se torea peor que nunca” publicado en Madrid por Editorial Arba, en 1948. Aunque en realidad corresponde a una conferencia del mismo título pronunciado en el Club Taurino Madrileño un año antes, concretamente el 7 de febrero de 1947.
Hoy se torea peor que nunca 001
Hoy se torea peor que nunca” de Adolfo Bollaín, publicado en 1948, recoge una Conferencia de 1947.
El autor de la Conferencia y el libro fue Adolfo Bollaín, un grandísimo aficionado y, sobre todo, un acérrimo belmontista en familia de belmontistas militantes (aunque la palma se la llevó su hermano, Luis, prolífico autor y devoto amigo del diestro trianero).

Adolfo fue un aficionado nostálgico del pasado (del suyo o sea, de la época de José y Juan) y aun reconociendo la personalidad de Manolete no transigía con los nuevos modos de torear que se habían impuesto esos años, modos a los que motejaba de decadentes.

historia 002
Foto de grupo de los miembros de la Peña “Los de José y Juan”, una de las de mayor solera de la historia del toreo y que contó con Adolfo Bollaín (cuya cabeza sobresale de las de los demás) entre los socios que la fundaron, en 1951, para defender la pureza de la fiesta que según ellos, entonces –como ahora-, se encontraba en crisis.
Y, sin embargo, pese a su falta de visión histórica, su intransigencia y su rigor (algunos escritos suyos no hay por donde cogerlos) a mí, Adolfo Bollaín me resulta un personaje más que simpático. Vamos, que me cae fenómeno.

Y eso, creo que se debe a varios motivos:
  • Primero, por su belmontismo rayano en el fanatismo (y es que prefiero un “ista” radical que un “anti” todo)
  • Segundo, porque Adolfo era aficionado práctico y de categoría pues llegó a alternar en los ruedos con Juan Belmonte y Domingo Ortega sin ir más lejos.
  • Tercero, porque aunque no escribió mucho era muy “clarito” cuando lo hacía y además magnífico polemista. Escribía con mucho ingenio e ironía.
  • Y cuarto, por su postura torista. Pues no en balde era de Colmenar Viejo como Fernández Salcedo
Pero además de todo eso, el personaje destaca por su ingenio y anecdotario que es inagotable.
 Juan Belmonte Salida a hombros 001
Juan Belmonte, ídolo de Adolfo Bollaín y de muchos buenos y grandes aficionados más.
“Hoy se torea peor que nunca”

Entrando en materia, “Hoy se torea peor que nunca” critica el toreo moderno (el de Manolete) y se decanta por el toreo antiguo (el de Juan Belmonte) por dos cosas: Porque el toreo moderno se hace en redondo (y no en ochos) y por la reducción en el repertorio de los pases de muleta.

Manolete Foto Cara
Aunque Adolfo Bollaín transigía con Manolete, no lo hacía con el toreo de la época del diestro de Córdoba.
Sobre la segunda cuestión, poco hay que decir. Sobre la primera, conviene señalar que “Hoy se torea peor que nunca” defiende una tesis posiblemente insostenible y es que no se puede mantener, si queremos ser mínimamente rigurosos, la crítica al toreo en redondo (moderno) frente al toreo en ochos (antiguo) pues aquel vino a colmar una vieja aspiración histórica no satisfecha hasta la fecha: Convertir al torero en eje del toreo consiguiendo que el toro gire alrededor de él.

No vamos a volver sobre este tema, que ya hemos tratado en otras entradas de este blog, pero querer aplicar al toreo en redondo (como han hecho aficionados más modernos) las tesis mantenidas por Adolfo Bollaín para el toreo de pitón a pitón,  da como resultado un gazpacho que ha acabado por indigestar a más de un aficionado.

Y cuidado, que tanto Adolfo como su hermano Luis e incluso el propio Domingo Ortega tenían muy claro de que estaban hablando. Y es que una cosa es defender como mejor una forma de torear (lo que aunque discutible resulta lícito) y otra cocinar una ensalada teórica mezclando ingredientes de dos formas de toreo que resultan, a la postre, casi antagónicos. Error no de ellos, sino de sus poco atinados seguidores.
 
Adolfo Bollaín-Juan Belmonte (dedicada) 002
El premio al acertante del Quiz II (el aficionado Mosquete): Una foto dedicada por el autor (de forma apócrifa) que está acompañado nada más y nada menos que por Juan Belmonte.

martes, 1 de enero de 2013

Suertes de desuso (IV) De frente por detrás (2ª parte)

Por Jose Morente

1915 Gaona Madrid 001 (2)

Gaona ejecutando la gaonera, lance al que muchos quisieron llamar “de frente por detrás” (Fotografía de Baldomero-h. 1915)

 

Resumen del contenido de la anterior entrada sobre esta suerte.

Destacamos en la primera parte, la tremenda confusión terminológica que se había producido a principios del siglo pasado (y que todavía hoy persiste) al denominar como suerte de frente por detrás a las gaoneras. Una confusión aparentemente inexplicable, máxime cuando la suerte de frente por detrás (que hoy ya no se practica) es una suerte distinta y perfectamente conocida y definida desde los tiempos de Pepe-Hillo (su inventor) y que, para colmo, se seguía practicando en esos años (El Papa Negro es un buen ejemplo de ello).

Una pista de cual podría ser el origen de esa confusión estaría en un grabado de Daniel Perea, publicado en la Lidia en 1884 y donde se representaba  al mítico Cayetano Sanz citando con el capote a la espalda, pero de cara al toro, como en la gaonera. Grabado que se titulaba “suerte de frente por detrás a la derecha”.

img_0092 Suerte de frente por detrás a la derecha (Lám.) Detalle lance

¿Suerte de frente por detrás a la derecha?

El cite de Cayetano, similar al de Gaona, parece corresponder más bien a una variante de la suerte al costado descrita por Paquiro en su tauromaquia.  Lo que está claro, sobre todo, es que no tiene nada que ver con la suerte de frente por detrás de Pepe-Hillo. ¿Es un error el título del grabado? Y, de no ser así ¿Cómo se justifica?. Vamos a verlo a continuación. 

Sin embargo, no es el rigor y la precisión en la denominación de un lance lo que nos interesa sino el descubrir el proceso mediante el cual las suertes de capa o muleta se transmiten de una generación a otra o se reinventan.

Esta entrada se la quiero dedicar a Pepe Olid, investigador de este y otros lances, memoria de una tradición oral que no debería perderse y simpático polemista de este blog.

 

Tercer acto. La suerte de Gaona (1910)

Cayetano Sanz gozó entre los toreros de un prestigio mítico. “Como Cayetano toreando, nadie”. Ni Lagartijo, ni Frascuelo. Y lo dijo el hermano de este último, Paco. Y es que pesaba mucho el arte del madrileño y el recuerdo de su toreo de muleta en redondo y el de sus lances con el capote a la espalda.

clip_image001

De esta guisa (con el capote a la espalda) se retrataba Paco Frascuelo, en claro homenaje a Cayetano Sanz (Foto publicada en Toros y toreros. 1916)

No solo Paco Frascuelo, sino muchos otros aficionados y toreros siguieron soñaron, hasta bastantes años después, con la suerte de Cayetano a la vista de los grabados de Perea.

Uno de ellos, según Dulzuras, fue Mariano Armengol quien se la hizo practicar con becerros a las señoritas toreras a fines del XIX sugestionado por la lámina de la Lidia. Dice Dulzuras:

clip_image002

Esto es lo que contaba Dulzuras en la revista Actualidades en 1910, el año que Gaona recuperaba también esos lances pero bebiendo en otras fuentes más directas.

 

clip_image004

Esta es la lámina de la Lidia a la que se refiere Mariano Armengol. Fue publicada en 1883 y en ella se ve al diestro madrileño con el capote a la espalda en dos lances distintos. 

img_0013 Cayetano Sanz (Lám.) (2)

Primero, de espaldas, tal y como definía Pepe-Hillo la suerte de Frente por detrás.

img_0013 Cayetano Sanz (Lám.) (3)

Y, segundo, con el capote por detrás pero de cara al toro, tal y como definía Paquiro a la suerte al costado. Esta segunda posición es idéntica a la de la lámina de 1887 que publicábamos nosotros en la anterior entrada de esta serie.

A finales de la primera década del siglo XX, en Valencia, también practicó esta suerte, el novillero Eduardo Serrano (a) Gordet

1913-09-01 (PyP) Eduardo Serrano Gordet

Eduardo Serrano Gordet. Fotografía publicada en 1913 en Palmas y Pitos.

clip_image005

Eduardo Serrano “Gordet” practicaba la suerte de Cayetano en la misma época de Gaona. Sin embargo, su conocimiento de los lances de aquel no le vino a través del mexicano sino por su matrimonio con una de las señoritas toreras, Lola Pretel, con quien le vemos en esta fotografía publicada en la revista Respetable Público (1911).

Pero quien de verdad consiguió recuperar estos lances y convertirlos en habitual en los ruedos fue el mexicano Rodolfo Gaona, un torero de la mejor escuela, de corte parecido al madrileño Cayetano Sanz hasta el punto que en una entrevista sostuve, tajantemente, que: “Yo quería ser como el señor Cayetano”.

clip_image008

Quinto y último protagonista: el elegante Rodolfo Gaona Jiménez.

Y es que, Rodolfo Gaona, había tenido por maestro a un viejo banderillero español que había visto ejecutar el lance al mismísimo Cayetano Sanz. Se trataba de Saturnino Frutos (a) Ojitos quien había llegado a México de la mano de Ponciano Díaz.

clip_image006

Cuarto protagonista de la historia: Saturnino Frutos (a) Ojitos, el maestro de Gaona (Fotografiado en el estudio del Fotógrafo Compañys en 1885).

Ojitos le enseñó a Gaona las formas y modos de torear del elegante Cayetano Sanz quien las había aprendido, a su vez, de otro banderillero mítico, el genial Capita, discípulo que fue de Montes y el Chiclanero, en genial cadena de transmisión de conocimientos taurinos.

clip_image009

Gaona en la plaza del Toreo de México, realizando el que, los públicos, creyeron “nuevo” lance lo que se justificaba por la personalidad que el diestro de León le supo dar a la vieja suerte al costado de Cayetano Sanz.

Por eso cuando Gaona resucitó, primero en la plaza del Toreo de México y luego en Madrid en la primera de abono celebrada el 28 de marzo de 1910, con el toro Sardinito de Benjumea (“fino como la seda”) la suerte al costado, (“con superior estilo de torero, con elegancia, con valentía”) los públicos recibieron entusiasmados el que creyeron nuevo lance pues su memoria se había ya perdido en el olvido.

Los revisteros no, pues conocían las láminas de la Lidia y el recuerdo del madrileño Cayetano Sanz. Quizás por eso, influenciados por esas láminas y esos recuerdos, fue por lo que dijeron -en las primeras reseñas- que el lance ejecutado por Gaona era la verdadera “suerte de frente por detrás”.

1910-03-28 (p. 04-01) Los toros y el teatro

El revistero de “Los toros y el teatro”, en la reseña publicada el día 1 de abril sobre esa corrida, destacaba los lances de Gaona con el capote a la espalda al toro 3º (Sardinito) pero confundiendo –no fue el único- la suerte de frente por detrás con la suerte que ejecutó Gaona. Eso si, la referencia a Cayetano Sanz era correcta pues Gaona había aprendido esos lances de Ojitos.

La polémica estaba servida pues como ya hemos dicho el nombrecito se prestaba a ella, máxime cuando Gaona tuvo la humorada de ir practicando en sus distintas actuaciones las dos suertes en liza, citando con el capote a la espalda  ora de cara al toro, ora de espaldas a este, según se terciase .

Gaona- de frente por detras (Madrid) 001

Gaona. Con el capote a la espalda y citando de espaldas al toro

clip_image011

Gaona. Con el capote a la espalda y de cara al toro.

1912-07-03 (Mundo Grafico) Gaona campo frente por detras

Gaona toreando de salón ante unos aficionados, ejecuta y explica la dos suertes con el capote a la espalda que heredó de Cayetano vía Ojitos.

Un inciso.

Si bien Gaona encadenaba varios lances seguidos de una de las formas vistas (bien de espaldas o bien de cara al toro), otras veces los combinaba alternando unos pases con otros.

Así lo explicaba un artículo de Samuel Tena Lacen publicado en “Respetable Público” en 1911. Decía este autor que Gaona comenzaba por el lance “de frente por detrás a la derecha” (el de Cayetano), al que seguía un lance “de frente por detrás a la izquierda” (el de espaldas) para rematar con una larga.

El artículo hacía referencia al grabado de Perea, pero Tena Lacen creía reconocer, en él torero dibujado, el estilo e ingenio del ingenioso Curro Cúchares, no el del elegante Cayetano Sanz.

Lo mejor es que lo ilustraba con estas tres imágenes.

clip_image012

clip_image013

clip_image014

La secuencia de un cite al costado (pues el cuerpo del torero está hacia los adentros) para un por un lado y el siguiente por el otro lado, siempre con el capote a la espalda, serviría para explicar el nombre utilizado por Perea.

Robert Ryan (que no cita la fuente) afirma que el quite clásico de Cayetano Sanz era aún más complejo pues lo componían cuatro suertes diferentes: Un medio farol para echarse el capote a la espalda, la suerte de espaldas de Hillo, la suerte al costado con el capote por detrás y un recorte al molinete. Todo seguido. Casi lo mismo que decía Tena Lancen aunque invirtiendo el orden de los capotazos por la espalda.

 

En este video homenaje de Dinastía Arruza podemos ver a Gaona interpretando las gaoneras en serie. El detalle es como se echa el capote a la espalda con el medio farol al que hace referencia Robert Ryan después de una verónica y sin solución de continuidad.

 

A la vista del artículo de Tena Lacen y de las imágenes publicadas por este escritor, todo quedaba mucho más claro y el nombre dado por Perea al cite de Cayetano empezaba a tener una explicación lógica.

Sin embargo, este artículo pasó desapercibido y la polémica sobre que término debía emplearse continuaba, por lo que pronto salieron a la palestra los críticos más ocurrentes, como el gallista “Don Pío”, rectificando errores y proponiendo, ante el galimatías formado, llamar “gaoneras” a la (nueva) suerte que había traído Gaona.

Lo cosa tenía lógica e hizo fortuna. Lo malo es que, en este mundillo, tener razón no trae cuenta pues a “Don Pío” le replicaron vehementemente y le acusaron de todo.

clip_image015

Otro secundario, pero menos lujoso, Maximiliano Clavo “Corinto y Oro” (a quien vemos disfrazado de torero). Uno de los más exaltados detractores de la propuesta de Don Pío porque –según él-“ ¿para que complicar con nuevos nombrecitos unas suertes tan antiguas como “la sopa de ajo” y que estaban tan claras (sic)?” Para colmo, el peleón de Maximiliano confundía los nombres de ambas suertes en un artículo publicado en Sol y Sombra.

 

clip_image016

De frente por detrás. ¿Cual es la buena?

 

Final. Caída del telón. Deshaciendo entuertos

Cuando los pases se dan con el capote a la espalda y citando de espaldas (ya sean sueltos o en tandas) se deben llamar “de frente por detrás” 

clip_image017

Don Manuel Mejías Rapela “Bienvenida” en Madrid en 1905. El Papa Negro cita a un novillo de Pablo-Romero, que viene arrancado (¿o quizás, gazapeando?) en la “suerte de frente por detrás (a la izquierda)” o “suerte de espaldas” o “suerte a la aragonesa”. Una suerte que hoy sólo se practica en los galleos del tercio de varas para llevar al toro al caballo.

Pero cuando, con el capote a la espalda, el cite se hace con el cuerpo de frente no de espaldas al toro, lo que es una variante del “lance al costado” iniciada por Cayetano Sanz y que acabó por definir Gaona, debe llamarse “gaonera” pues la denominación “de frente por detrás (a la derecha)” induce a confusión.

1916-06-07 (p. 20 TyT) Gaona de frente por detras (¿)

Gaona en 1916 con un toro de Saltillo en Barcelona (en corrida de 9 toros para tres diestros: Él, Gallito y Ballesteros), toreando en la (impropiamente) llamada “suerte de frente por detrás (a la derecha)”. En realidad ejecuta su versión personal (vía Ojitos) de la “suerte al costado con el capote a la espalda” de Cayetano Sanz. Lo mejor es llamarlo “gaonera”  para evitar confusiones y, sobre todo, porque de paso, con ello, recordamos y rendimos homenaje al gran y elegante torero mexicano.

Sin embargo, el quite de Cayetano, que también recuperó Gaona y que hoy duerme en el olvido más absoluto, donde se alternan, con el capote a la espalda, capotazos por uno y otro pitón, explicaría y justificaría el uso de la misma expresión (“de frente por detrás”) para dos suertes distintas.

Este último lance (o sucesión de lances) se encuentra desde hace mucho tiempo en desuso, no así la gaonera que cuenta con máxima vitalidad y magníficos intérpretes. 

Gaonera de Luis Miguel Dominguin 001

La “gaonera” interpretada por Luis Miguel Dominguín. Quietud y verticalidad.

Epílogo con moraleja

Digan lo que digan, el toreo lo hacen (lo sueñan) los toreros quienes lo reinventan continuamente. A veces, delante de nuestras propias narices, aunque nosotros no nos demos cuenta.

clip_image020

El toreo se reinventa continuamente…cuando hay toreros con capacidad para ello. En la foto de José Ramón Lozano, “gaonera” de José Tomás quien en Valencia, el pasado año, reinventaba el lance de Cayetano Sanz, citando al toro de frente y con el capote a la espalda pero con el compás muy abierto. Tres toreros en la plaza y en un solo lance: Cayetano Sanz, Rodolfo Gaona y José Tomás.