viernes, 18 de marzo de 2016

Las saetas de Antonio Mairena

Por Jose Morente

Antonio Mairena cantando al Cristo de los Gitanos en la Plaza de San Román, acompañado de Gitanillo de Triana
Que Antonio Mairena fue, entre otras muchas cosas, un saetero egregio, resulta evidente. Baste  para confirmarlo recordar solo este dato que comentaba el propio cantaor en su libro de memorias:
"Durante treinta años he sido para muchos el ídolo de la Semana Santa de Sevilla. No es exageración ni vanidad. Donde yo cantaba la parcela de sillas se alquilaba a doble precio."
La cosa tiene mérito, no sólo porque no siempre el cantaor flamenco profesional es capaz de cantar bien por saetas ya que la saeta, aunque flamenca, tiene sello propio, sino porque, en la época a la que se refiere Antonio, cantaban saetas en Sevilla, la Niña de los Peines, el Gloria, la Niña de la Alfalfa, Manolo Caracol, Manuel Vallejo y Manuel Centeno entre otros.

Tenemos la fortuna, además, de que Antonio dejó grabadas en disco varias de sus saetas (aunque quizás no tantas como nos hubiera gustado), Hagamos el recuento.

Las dos saetas de 1959

En el recopilatorio "Sevilla. Cuna del cante flamenco" se incluyó la primera grabación de saeta de Antonio Mairena (Imagen de portada

En 1959, Antonio Mairena realizó sus dos primeras grabaciones por saetas. Ambas con la casa Columbia (que fue absorbida por RCA muy poco después).

La primera de esas saetas, se incluyó en el LP "Sevilla. Cuna del Cante Flamenco". Se trata de un disco importante porque, además de esa saeta y otros cantes de Antonio, incluye las primeras grabaciones de algunos de los artistas que participaron en ese disco.

Junto al maestro de los Alcores intervienen los Hermanos Toronjo, El Gordito de Triana, La Perla de Cádiz, Juan Talega, Fernanda y Bernarda de Utrera y el Coro de Campanilleros de Bormujos. Amén de la Banda de cornetas y tambores que le acompaña en la saeta, una saeta cuya letra es la siguiente:
Saeta: Semana Santa en Sevilla 
¿Porqué no te detienes
Judas, en la venta?
Y no maltrates al cordero
que ya su amo vendrá
y te dará mucho dinero
pa' que aumente tu caudal
La letra había sido grabada ya por Tomás Pavón en 1930. Por lo que respecta a la melodía, según Luís Soler, en este grabación Antonio se aparta del efectismo al hacer derivar su saeta hacia Triana, concretamente hacia las tonás trianeras. Algo lógico pues para el maestro de los Alcores, en opinión que compartía con Luis Caballero, la saeta, la saeta flamenca, no es sino un tipo más de toná.

Portada de una de las reediciones de la "Antología del Cante Flamenco y Cante Gitano" un recopilatorio histórico que incluye la segunda de las saetas grabadas por el maestro de los Alcore

El mismo año de 1959 y también para incluirla en otra obra colectiva, esta vez la "Antología del Cante flamenco y cante gitano", Mairena grabaría su segunda Saeta "Entre dos (sic) hombres".

También en aires trianeros.
Saeta gitana (Entre dos hombres) 
¿Por qué razón y por qué ley
porqué ley y por qué razón
estás en esa cruz pendiente?
Porque dijiste que el amor
entre los hombres sería
la Divina Redención.

 Las (4) saetas de Antonio Mairena (EP-1969)


En 1969, RCA publicaba este EP con 4 saetas de Antonio Mairena

Un año después de grabar conjuntamente con Naranjito de Triana y Luís Caballero, la Misa Flamenca, Antonio Mairena decidió sacar al mercado un disco pequeño con 4 saetas. Un disco que se grabó en Madrid por los mismos días en que impresionaba el LP "Honores a la Niña de los Peines".

Esas 4 saetas se inspiraban, según el propio Mairena, en las de Manuel Torre y el Gloria, aderezadas con con las aportaciones de Tomás y Pastora Pavón ¡Casi ná!

Las letras de esas saetas son las siguientes.
Tu agonía
Al ver tu agonía triste y penosa
el cielo se vistió de tinieblas oscuras
y hasta la tierra tembló
se rompió el velo del templo
y la profecía se cumplió 
Contemplar su dolor
Paradla, por Dios, paradla
¿Por qué no la paráis un momento
y que contempléis su dolor?
Porque su color es triste y dolorosa
pero pura como el sol
y fragante como una rosa 
Después de coronarlo
Después de coronarlo y azotar su cuerpo
lo han enclavao de pies y manos
el mirar su cuerpo causaba dolor  
y al ver crucificao en el maero
al bueno y al mal ladrón
pidiéndole clemencia al cielo 
El corazón lo lleva
El corazón lo lleva hecho peazos
sus dolores no tienen comparación
porque a tu hijo lo llevan agonizante en el maero
lleno de sangre y de sudor
pidiendo clemencia al cielo
miradlo, miradlo
Según Melgar Reina y Martín Rújula, la aportación de Mairena a la saeta es haberla enraizado en lo más primario del cante por seguiriyas, rompiendo por un prurito expresivo, la estructura literaria del verso.

Pero como dice, y dice bien, Luis Soler, aunque las saetas grabadas por Antonio Mairena son de "gran calidad quedan ensombrecidas con las conservadas en una grabación doméstica efectuada en Morón de la Frontera, durante el jueves Santo de 1967".

Gracias a la generosidad de Antonio Cruz, sobrino y heredero universal de los derechos del cantaor, hoy podemos disfrutar de esas grabaciones domesticas (y de algunas otras cuantas más hasta completar la docena) pues se han publicado en el CD que comentamos a continuación.


El mundo de la saeta en Antonio Mairena (2007)


En 2007 se publicó un CD recopilatorio conteniendo 12 saetas del Maestro de los Alcores grabadas en directo, en Mairena, Triana y Morón
En el año 2007, Regina Cofrade de Sevilla, con el patrocinio de la Fundación Antonio Mairena y la autorización de la familia, editó un CD con nada más y nada menos que 12 grabaciones privadas de saetas de Antonio Mairena.

Las cuatro primeras fueron grabadas en 1978 en Triana, en casa de Manuel Almero, cantadas, respectivamente, al Señor de las Tres Caídas y su madre, la Esperanza de Triana, al Cachorro y a la Virgen del Patrocinio:
Callarse por un momento  
Callarse,
callarse por un momento
Y que ya pegó las tres caídas
y no puede alevantarse
con grandes suores de agonía
su corazón se deshace 
Mas gitana no la hay 
Mas bonita y más hermosa y más gitana no la hay como esta gitana,  como tu cara yo no había visto ninguna
Eres Reina y Soberana
eres un rayo de luna
y en la noche de Triana
Yo no he vista una cara más bonita y más gitana
una mañana temprano
en el barrio de Triana 
Me están doliendo los ojos 
A mí me estaban doliendo los ojos 
y de tanto mirarte yo a la cara 
Cachorro, me estoy yo muriendo 
Y hasta el pulso se me para
de yo verte a tí, Dios mío, en la Cruz sufriendo
Y hasta el pulso a mi se me había parao
de verte en la Cruz sufriendo. 
Las lágrimas que María derramó 
Las lágrimas que María
había derramao
y en su Divino pañuelo
eran prendas de gran valía
que por rescate del cielo
y al Pare eterno ofrecía
Las lágrimas que María
ha derramao Patrocinio
y en su divino pañuelo.
Le sigue una saeta dedicada al Cristo de la Vera Cruz, de Mairena del Alcor, un Viernes Santo de 1972 y cantada desde el balcón del Ayuntamiento.
Al ver tu agonía 
Al ver tu agonía triste y penosa
el cielo se vestía de tinieblas oscuras
y el firmamento tembló
al ver la triste figura
del Nazareno en la Cruz de pies y manos crucificao
Al ver tu agonía triste y penosa
del Cristo sobre el maero
ahí lo tenéis crucificado

Las dos siguientes, también se grabaron en Mairena del Alcor, pero esta vez, un año antes y desde el bar de José María Rodríguez. Se las dedicó a la Virgen de la Ancila.
El corazón lo lleva
 El corazón miradlo a la cara
 como lo lleva hecho peazos
 Miradlo a Jesús que no tiene comparación
 porque a tu hijo lo llevan agonizante en el maero
 como su cuerpo lo llevan lleno de sangre
 y sus ojos iban pidiéndole clemencia al cielo
 Su corazón lo llevan, miradlo como lo llevan,
 traspasaoa esa Virgen de la Ancila,
 lleno de sangre y sudor.
María llena de pena y dolor 
María llena de pena y dolor 
subiste al cielo 
más brillante que una estrella 
y a cambiar tu manto azul 
por uno de seda negra 
y para el luto de tu hijo el Redentor Jesús 
María tu habías subío a los altos cielos 
y a cambiar ese manto azul 
por uno de seda negra.

En 1974, en casa de Rafael Belmonte, en Sevilla, dedicó dos impresionantes y sentidas saetas al Cachorro agradeciendo al cielo que se hubiese salvado la imagen de ese Cristo en un incendio que, sin embargo, destruyó la de la Virgen del Patrocinio.

Padre mío del Cachorro 
Sin que ya tuvieras sangre en tu corazón
y tú te estabas muriendo a chorros
Cristo mío de la Expiración,
Padre mío del Cachorro
y en estatua de Pasión
Sin que llevaras sangre en tus venas
ni tampoco en tu corazón 
Qué pena más grande lleva 
Qué pena más grande lleva,  
qué pena debes de tener
y que cierro mío en tu corazón
y que tu mare de tu alma viste arder
y que por salvar al que murió
echa cenizas a tu pies
Que pena, Dios mío que pena más grande lleva el Cachorro de Triana
Que pena más grande debe de tener

Y finalmente, las tres saetas de Morón, las que grabó para Radio Juventud, en la casa de Isabel Colunga, madre de Rafael Álvarez Colunga, el primer Hijo Predilecto de Andalucía, al Cristo de la Expiración y a la Virgen de la Esperanza, un jueves Santo de 1967.

En este día señalao 
En este día señalao
se cumple la profecía del Profeta  
porque antes de expirar 
sonaron roncas trompetas  
y el mundo se echó a temblar 
Como yo había sentío clarines roncos 
y la voz del pregonero 
porque antes de Expirar 
Al ver tu presencia 
Al ver tu presencia
el sol y la luna se habían eclipsado
las estrellas claras ya no alumbran
y el firmamento ha temblao
Al ver la triste figura
de Cristo sobre el maero crucificao
Al ver tu presencia
el sol y la luna se habían eclipsado
y las estrellas claras ya no alumbran
 
Vienes más bella 
Vienes más bella que una mañana de mayo
Y tu eres la esencia de jazmín
como todo el mundo sabe
que de frente ya más bonita no cabe
Y tu eres una mañana de mayo
eres la mujer más bella, 
eres una estrella 
y la esencia del jazmín

La saeta de un gitano andaluz (2009)


La última grabación (esperemos que no sea la última) que se ha publicado de una saeta de Antonio Mairena es la realizada en el CD "Gitano y Andaluz" en 2009.
Finalmente, en 2009, la Junta de Andalucía publicó, en otro recopilatorio de grabaciones privadas y otra vez también gracias a la gentileza de Antonio Cruz, esta saeta primitiva de Mairena del Alcor grabada en 1971 en una reunión con amigos.

Es una saeta bellísima y muy arcaica que todavía se conserva y se puede escuchar en el bonito pueblo sevillano.
Saeta primitiva de Mairena del Alcor 
Ya se formó la procesión
de luto sale el cielo
y los ángeles lloraron
y al ver ese Cristo entierro
de su Redentor amado

Del estudio al balcón

El Mairena perfeccionista del estudio de grabación, no tiene nada que ver con el Mairena entregado, roto y exaltado que desborda de pasión cantando en los balcones de Mairena, Sevilla o Morón a los Cristos y a las Vírgenes que salen en las procesiones de la Semana Santa de esas ciudades.

Creo que es muy interesante comparar esas dos versiones de la misma letra. Vamos por tanto, a escuchar a Antonio Mairena cantando una misma letra de Saeta (El corazón lo llevo) primero, en la grabación que hizo para el EP de 1969 y luego en una u otra situación.

La letra "El corazón lo lleva" la grabó Mairena en el EP de 1969. Es una grabación más que correcta donde Mairena canta esa saeta con mucha rotundidad y seguridad. Dice la letra de un tirón. Sin alargamientos ni adornos superfluos. Una saeta muy bien cantada.

El corazón lo lleva hecho peazos 
sus dolores no tienen comparación
porque a tu hijo lo llevan agonizante en el maero
lleno de sangre y de sudor
pidiendo clemencia al cielo
miradlo, miradlo

Vamos a escucharla

Pero cuando Mairena retoma esa letra y se la canta en Mairena del Alcor en 1971, a la Virgen de la Ancila, desde el bar de José María Rodríguez, el cante se desborda.

Y es que Mairena canta aquí "su" saeta, alargando los tercios de forma desmesurada, rompiendo la rima, llorando más que hablando y dejándose llevar por su sentimiento más profundo y por la inspiración del momento.

Así se canta por saetas. Así se cantan las saetas.

Ayayaayaaaaayy El corazón, el corazón miradla a la cara como lo lleva hecho peazos
Aaaaayayay Miradla sus dolores no tienen comparación
porque a su hijo lo llevan agonizante en el maero
lleno de sangre, como su cuerpo, lo llevan lleno de sangre
y sus ojos iban pidiéndole clemencia al cielo
Aaaayy Su corazón, su corazón lo llevan, miradlo como la llevan,
traspasaoa, esa Virgeeeeen de la Ancila,
lleno de sangre y sudor.

El Mairena menos formalista posible y más doloridamente jondo es el que podemos encontrar en esas saetas grabadas en directo.

Vamos a escuchar esa última y tremenda saeta. La saeta dedicada a la Virgen de la Ancila (Mairena del Alcor-1971)



Antonio Mairena en el estudio grabando la Gran Historia del Cante Gitano-Andaluz (Fotografías incluidas en la caratula del libreto que acompañaba a la caja con los tres LP's y publicadas en la web "El arte de vivir el Flamenco")

domingo, 13 de marzo de 2016

Carta a la Defensora del Lector del Diario El País

Por Jose Morente
Artículo del País sobre la manifestación taurina de Valencia

Acabo de enviar por mail la siguiente carta al Defensor del Lector del Diario el País:

Sr. Defensor del Lector del Diario El País:

En la edición digital de su periódico del día 13 de marzo y con el título “Los taurinos reclaman a los poderes públicos que respeten el toreo” la redactora Cristina Vázquez informaba de la multitudinaria manifestación en favor de la Fiesta de los Toros celebrada en Valencia.

Siendo el título correcto, no me lo parece el subtítulo “Aficionados a los toros y colectivos animalistas defienden en la calle posturas contrarias” pues lo encuentro tendencioso y partidista así como la forma de presentar la noticia y relatarla en el cuerpo del artículo.

Me explico. La manifestación en pro de la Fiesta ha convocado a varias decenas de miles de aficionados y profesionales del toreo (según los organizadores, unos 45.000 aproximadamente). Por el contrario, los manifestantes antitaurinos no pasaban de varias decenas (unos 30 según el propio periódico)

Sin embargo, el texto de la Redactora de su diario planteaba la noticia:
-Obviando el éxito de una convocatoria en favor de los toros tan multitudinaria.
-Omitiendo de entrada las cifras (número de asistentes) de ambas convocatorias.
-Presentando la jornada como un debate entre partidarios y enemigos del toreo de tú a tú y en igualdad de condiciones númerica
-Sólo casi al final del artículo se informa de los números de asistentes a cada evento.

En mi opinión, creo que la forma de relatar los hechos es parcial, sesgada, tendenciosa e induce al engaño a los lectores haciéndoles creer que ambas posturas han contado en las calles de Valencia con similares apoyos. O, dicho de otro modo, como si la sociedad española se encontrase fraccionada y enfrentadas en dos bandos de similar poder de convocatoria. Lo que no es cierto.

Las convocatorias antitaurinas rara vez pasan la veintena de asistentes sin embargo, la repercusión que obtienen en los medios de comunicación (en algunos) multiplica sus efectos y propaga en nuestra sociedad una idea equivocada de su aceptación a nivel popular, que sigue siendo mínima pese a todos los pesares y apoyos que recibe siquiera estos sean minoritarios.

No discuto el derecho de ningún periódico a fijar de forma independiente, en este y en otros temas, su línea editorial, pero si discuto el derecho de la Prensa (o la televisión) a manipular la información presentando una imagen sesgada y parcial de la realidad que es lo que, en este caso, ha hecho la redactora Cristina Vázquez, presentando como información lo que no es sino su particular visión de la jornada vivida hoy en Valencia.

Agradecido por su atención
Jose Morente

13.M

Sobran las palabras

jueves, 10 de marzo de 2016

Cuaderno de notas (LXXV) El tamaño si que importa

Las Plazas Monumentales se inventaron para abaratar el precio de las entradas y propiciar la asistencia a los toros en grandes poblaciones pero...según Domingo Ortega, imposibilitan "entrar" en el espectáculo con suficiente fundamento.
"Respecto al tamaño de las plazas con relación al torero en su labor, estimo que el aforo ideal de la plaza de toros es de 12 a 14.000 espectadores. Estos espectadores a plaza llena dan el necesario y suficiente calor y pasión al espectáculo, y pueden todos ellos participar íntegramente en él. 

La Plaza del Toreo, de Méjico (sic), y aún las de Madrid y Barcelona, dejan fuera de ambiente a un gran sector de espectadores, a quienes es materialmente imposible "entrar" en el espectáculo, y que, por tanto, gritan o aplauden sin oportunidad ni medida -porque carecen de elementos de juicio-, con evidente perjuicio para la fiesta de toros, tal como ahora la entendemos."

Domingo Ortega. "El torero y las plazas de toros" 
Artículo publicado en el nº 93-94 (extraordinario) de septiembre-octubre de 1949 de la Revista Nacional de Arquitectura, editada por el Colegio de Arquitectos de Madrid 


martes, 8 de marzo de 2016

Cuaderno de notas (LXXIV) La cuesta de Morante

Sección del ruedo de las Ventas... ¡Sin exagerar!


A Morante, que es un perspicaz observador de las condiciones en que se encuentra el escenario donde ha de actuar, siempre le ha preocupado la imponente curvatura del piso de la primera Plaza del mundo. A los demás, les preocupan otras cosas: el toro, el público, el viento… y la repercusión que pueda alcanzar un triunfo o un fracaso en tan codiciado palenque. Y ustedes, echando mano del manual de pura lógica, dirán que esto último es lo verdaderamente importante; pero, sin embargo creo que la reticencia morantista también lleva implícita una parte de lógica considerable.

En primer lugar debemos hacer un breve ejercicio de repaso retrospectivo y fijar el cómo, el por qué y el cuándo se decidió empinar el ruedo de Las Ventas. Y, también, a quién se le ocurrió tan peregrina idea.

Desde luego, aquí el firmante no conoció tal desviación del redondel hasta los últimos años de Manolo Chopera en la gestión de la Monumental madrileña y los posteriores de los Lozano. Puede que con anterioridad, durante la actividad de don Livinio y con Juanito Martínez de eficaz partícipe en el entramado organizativo de los espectáculos, se hicieran algunos pinitos del referido empinamiento, pero desde luego nada que llamara poderosamente la atención.

A nadie se le oculta que el citado Manolo Chopera era magnífico empresario y ponía especial énfasis en cuidar la presentación del toro, que es algo consustancial con el credo taurino de todo vasco que se precie de aficionado a esta Fiesta. A Manolo le gustaba el toro amplio, a pesar de que sus poderdantes –figuras del toreo en la mayoría de los casos—no comulgaban con el pugnaz empeño en semejante amplitud, a tal punto que enarbolaba sin ambages su predilección por el toro de Bilbao, de toda la vida. Y ese fue el toro que extrapoló a Madrid, influenciado, también, por la corriente torista que echó raíces en algunos sectores bien identificados, tanto en los graderíos de Las Ventas como en las páginas de algunos medios de comunicación.

Sin embargo, a pesar de su evidente intención de exponer ejemplares de imponente aspecto, Chopera se encontró con la enconada protesta de una pequeña parte del público, lo cual –según todos los indicios—obligó al añorado empresario a poner en práctica un subterfugio elemental: situar cuesta arriba los terrenos del ruedo, desde el de tablas hasta los medios, para que el toro, al aparecer en el ruedo y buscar su espacio natural –las afueras–, elevara su volumen a ojo de buen cubero. Abultara más. Es como si se levantara al animal la cruz del cerviguillo, de la misma manera que el conductor de un automóvil se yergue y amplía el campo de visión cuando coloca un cojín sobre el asiento. Ventajas del subterfugio, así de sencillo.

Ventajas teóricas, siempre que la cuesta no tenga una prominencia desmesurada, porque si así fuere –como lo es, en la actualidad–, se ven anuladas por los inconvenientes.

Los inconvenientes principales se cifran en los que tiene que superar el animal cuando galopa sobre una superficie inclinada. Si su trayectoria es ascendente, porque requiere un esfuerzo suplementario para acelerar el ritmo de la embestida, y si es descendente porque requiere otro esfuerzo para aminorarlo, si no quiere irse de bruces contra el suelo.

Todas estas consideraciones, que pudieran parecer exageradas a los ojos de cualquier observador, no lo son tanto para quienes tienen que afrontar el riesgo con un trapo entre sus dedos y sobre una superficie carente de planeidad, de un promontorio deliberadamente provocado. Y, para colmo, este sube-y-baja de la cuesta arenosa también puede provocar claudicaciones en los toros, excitados en sus primeras carreras, por las razones ya expuestas.

¿Compensa, entonces, mantener la tremenda cuesta que hoy se muestra en el ruedo de Las Ventas?

Fernando Fernández Román (Publicado en Obispo y Oro-El blog de Tauromaquia de República de las Ideas)

viernes, 4 de marzo de 2016

Cuaderno de notas (LXXIII) Como debe ser el piso de la plaza según Domingo Ortega

Portada del número extraordinario de la Revista Nacional de Arquitectura dedicado a los toros
"El torero pide que en las plazas se cuide ante todo el ruedo, puesto que es en él donde tiene lugar el espectáculo y allí ha de llevar a cabo su arriesgada labor. Es de la mayor importancia que el piso esté en buenas condiciones, y esto, tan principal, no suele ocurrir en todas las plazas de toros.

Con independencia de que el piso cumpla con las elementales condiciones de estar bien horizontal, sin hoyos, etc., el terreno debe ser de una consistencia semidura, porque si está blando el toro se agarra a él -no hay que olvidar que el toro no está herrado- y se defiende, con gran peligro para el lidiador. El toro, en su acometida, debe deslizarse, y si en su viaje encuentra un piso donde agarrarse y detenerse, esto implica que el lance sea deslucido, y para el torero, una segura cornada.

Si el terreno está muy duro, es el lidiador quien puede escurrirse resbalar".

Domingo Ortega. "El torero y las plazas de toros" 
Artículo publicado en el nº 93-94 (extraordinario) de septiembre-octubre de 1949 de la Revista Nacional de Arquitectura, editada por el Colegio de Arquitectos de Madrid y cuya referencia me ha facilitado mi amigo Jack Coursier.




Domingo Ortega en Madrid en la corrida del Montepío de 1936. Según Ortega, es importante que el piso de la plaza esté en adecuadas condiciones (horizontal,sin hoyos, semiduro, etc,). Si el ruedo está muy duro, por ejemplo, la res puede agarrarse al piso (al no deslizar) lo que dificulta y desluce el toreo o provoca la cornada 

Uno de los toreros de hoy día que más preocupación ha mostrado por el estado del ruedo ha sido Morante de la Puebla, digno heredero de las figuras de antaño, de sus anhelos y preocupaciones por el buen torear (En las imágenes. Morante -junto a Antonio Barrera- inspecciona las obras de corrección de la excesiva pendiente del ruedo de las Ventas. Como bien dice Domingo Ortega, es elemental que el ruedo sea horizontal).

lunes, 29 de febrero de 2016

Siempre se ha dicho lo mismo (I) Voto en contra

Por Jose Morente
Curro Cúchares. Uno de los toreros más criticados por los aficionados intransigentes de su época. Cúchares era un torero imaginativo y creativo, en el que predominaba el conocimiento de las reses sobre el de las suertes. Esa capacidad de adaptación a las condiciones de los toros era entendida por esos aficionados como falta de pureza: Sin embargo, al margen de las críticas, Cúchares fue un referente del toreo de su época y su herencia fecunda y fértil (Fotografía: J. Laurent)
En la fiesta de los toros, llama la atención, en todas las épocas, la recurrente crítica de algunos aficionados al toreo de sus contemporáneos y la también recurrente nostalgia por el toreo y los toreros de épocas pasadas.

De hecho, si nos adentramos en las Hemerotecas leeremos las mismas críticas hechas casi con las mismas palabras a lo largo de toda la Historia del Toreo.

Algunos justifican esa tendencia en la existencia de un, según ellos, fraude estructural en la Fiesta. La Fiesta sería corrupta por naturaleza (naturaleza humana, por supuesto) y la obligación del buen aficionado sería la de denunciar sin desmayo esas corruptelas.

Si los artículos (de ayer y de ahora) fuesen denuncia de fraudes, estaría de acuerdo. Me parece bien que se denuncie el afeitado o la lidia de utreros en corridas de toros. 

El problema es que lo que se denuncia (ayer y hoy), no es lo denunciable sino "la forma de torear". Los denunciantes siempre dan por hecho que el toreo que a ellos les gusta es el más puro, el más correcto y el que más verdad encierra. Y que el toreo que no les gusta ni es puro, ni verdadero, ni correcto. Se creen (y se han creído siempre) en posesión de la verdad absoluta.

Creo que ese planteamiento (creerse en posesión de la verdad absoluta) es esencialmente erróneo. En mi opinión, era un error hace 100 años y lo sigue siendo hoy. Y creo que ese error se debe a ese tradicionalismo recalcitrante que impregna la mentalidad de algunos aficionados. A su resistencia y su miedo a las innovaciones. Los cambios nunca les satisfacen y, por tanto, añoran lo antiguo que se propone como modelo de perfección. Sin percatarse que lo que hoy es antiguo fue moderno y, por eso, criticado y mucho, en su día. 

Es una falta de perspectiva histórica que va unida a la carencia de conocimientos técnicos reales (pues conocimientos teóricos en el toreo siempre han sobrado)

El artículo que viene a continuación lo escribió Sánchez de Neira en 1891 y se publicó en el número de la Lidia del 20 de abril de ese año


O sea, que según Sánchez de Neira:

1. La fiesta nacional era una farsa en 1891 (igualito que hoy)

2. La culpa la tienen los públicos, los ganaderos y los toreros (no el articulista, claro. Ni los aficionados puristas. Esos, no tienen ninguna culpa, por supuesto)

3. El arte va desapareciendo y camina por una mala senda (¿Será la senda del destoreo?)

4. Los que deben impedir que degenere no lo hacen (¿Se referirá Neira premonitoriamente a José Tomás quien, según algunos aficionados actuales, no se echa el toreo a sus espaldas?)

5. Hay toreros de cualidades excepcionales que practican un toreo equivocado pues piensan que el toreo es una cuestión de jugueteo y no una lucha con una fiera (Está claro que Neira se refiere a las figuras actuales y al toreo actual ¿O no?)

6.Lo peor es que esos toreros acuden a rastreros procedimientos técnicos (Otra vez se alude al destoreo. Posiblemente se refiera al toreo en redondo, hecho al hilo y con la pierna retrasada y sin cargar la suerte ¡La caraba!)

7. La muestra de lo mal que está la Fiesta: La temporada pasada en Madrid (Aquí sin comentarios)

Tiene mérito ¡Llevan más de cien años diciendo lo mismo y no se aburren! 

(Desde luego constancia no les falta a algunos... y paciencia a los demás, tampoco)