jueves, 21 de abril de 2011

Una saeta de Manuel Torre detiene la Semana Santa sevillana

Manuel Torre 002
Manuel Torre, la pena sonora que dijera Juan de la Plata
 
Manuel Torre (Jerez, 1878-Sevilla, 1933) ha sido posiblemente el cantaor de la historia del flamenco que más dependía de su estado de ánimo para poder cantar.
 
Las noches negras.
 
Decía Fernando el de Triana, en su libro “Arte y artistas flamencos” que aunque Chacón era mejor cantaor:
“Quien más gañafones le tiraba a uno al alma era Manuel Torres”
Pero eso era cuando le cogía bien, porque cuando le cogía mal….
 
Cuando le cogía mal, Manuel era un desastre y cantaba peor que un “fandanguero de perra chica”. La gente gritaba pidiendo que le metieran preso. A su irregularidad se unían sus extravagancias, sus “rarezas”. Era aficionado a los galgos, a los gallos de pelea y a los relojes. Y por cualquiera de estas aficiones se podía olvidar de sus compromisos para cantar.
 
Manuel Torre Retrato años 20 001
Manuel Torre en su juventud
 
Capacidad de transmisión.
 
Pero cuando Manuel Torre quería y podía cantaba no bien, sino excepcionalmente bien. Entonces, emocionaba hasta extremos insospechados, incluso a aquellos que no les gustaba o conocían el flamenco.
 
Según Juan Talega, su voz tenía un “sonío” que se metía en la cabeza y su eco te duraba tres días. Con él en vena, la reacciones de los que tenían la suerte de oírle hacían buenos todos los tópicos: “No se puede aguantar”, “Es para romperse la camisa”, etc., llegando, en el colmo del paroxismo y la fiesta,  a romperse la camisa o, peor aún, una botella en la cabeza o bien querer tirarse por un balcón. Lo que es indudable es que, como mínimo, conseguía que quien le escuchaba acabara llorando a moco tendido.
 
Fiesta flamenca (Oleo Jose Garcia Ramos)
Fiesta flamenca (Óleo de José García Ramos). Un ambiente luminoso muy alejado de la densidad del cante que imaginamos en Manuel Torre.
 
Las saetas de Manuel
 
A tal punto llegaba su poder de transmisión, de comunicación de emociones que, lo cuenta su hijo Tomás y lo transcribe Manuel Barrios, estando Manuel en el balcón de la casa de Don Eduardo Miura una mañana de Viernes Santo,  al aparecer en la calle la Sentencia empezó a cantar Manuel con su voz densa y nasal una saeta, con tal enjundia que cuando acabó, la multitud congregada en la plaza de la Encarnación no sabiendo como expresar sus emociones y no pudiendo (estamos en Semana Santa) aplaudir ni vitorear, empezó a agitar pañuelos blancos en emotivo y silencioso homenaje al cantaor.
 
La Sentencia a finales del XVIII
El paso de la Sentencia de la Macarena a finales del 800 en fotografía de la época.
Un gitanillo que le acompañaba, le dijo a Manuel señalándole a Eduardo Miura:
“Fíjate, primo, con la “malage” que gasta criando toros y ahí lo tienes que lo has hecho llorar
Eduardo Miura Fernandez 1909
Don Eduardo Miura Fernández. El ganadero de los toros “malages” según el gitanillo amigo de Manuel.
 
Ricardo Molina completa el cuadro y comentaba que a Manuel se le  atribuye ser el causante de la costumbre sevillana y andaluza de mecer los pasos de la Semana Santa.  Dicen que en una ocasión cuando el Torre cantaba una de sus estremecedoras saetas y el capataz dio orden de iniciar la marcha, los costaleros levantaron el paso, pero sin avanzar y lo siguieron moviendo a ritmo, en el mismo sitio, para poder escuchar bien la saeta del cantaor jerezano. Añadía Ricardo Molina que la historia le parecía verosímil y le daba todo el crédito.
 
Saeta a pie de paso
Las saetas se cantan desde los balcones (como lo hiciera Manuel Torre en casa de Eduardo Miura en la plaza de la Encarnación) pero también de forma espontánea a pie del paso. En la imagen, un aficionado le canta a la Virgen de la Esperanza Macarena, cuyo paso acompaña a Jesús de la Sentencia.
Audición
 
Vamos a escuchar a Manuel Torre en las 4 saetas por seguiriyas al estilo de jerez que grabó en el año 1929 (Antes ya había grabado otra saeta en 1909).
 
Según Eusebio Rioja (Historia del Flamenco. Tomo IV. Editorial Tartessos. pág. 343) las saetas que canta corresponden a la forma ya perfeccionada de la flamenca saeta por seguiriyas que resulta de la evolución de la primitiva que había grabado la Niña de los Peines a principios de siglo.
 
Según el magnífico tratadista, se trata de unas saetas “desnudas de todo recurso ornamental, con estructura tan sobria y arcaizante”, pero (añadimos nosotros) con un alto contenido emocional.
 
Al son de roncas trompetas-Saeta (1929-Gramófono)
Manuel Torre-Banda de cornetas y tambores
Al son de roncas trompetas, ayyyy
a la voz del pregonero
y el pueblo se escandaliza
el pueblo se alborotaba
y es de la muerte amarga del Nazareno
El pueblo se escandaliza
y es de la muerte amarga del Nazareno
 
Y en el rostro le escupían-Saeta (1929-Gramófono)
Manuel Torre-Banda de cornetas y tambores
De sus barbas
de sus barbas blancas le jalaban
ay, ay y en el rostro le escupían
y los pícaros malvados
esos pícaros tiranos por la rampa lo herían
que de las barbitas santas le jalaban
y en el rostro le escupían
 
Lo pasean por el pueblo-Saeta (1929-Odeón)
Manuel Torre-Banda de cornetas y tambores
 
Lo pasean por el pueblo, ayyy
como si fuera un ladrón
delante lleva un pregonera
que le pregona en alta voz
la muerte amarga del Nazareno
delante lleva un pregonero
que le pregona en alta voz
 
Los cielos se oscurecieron-Saeta (1929-Odeón)
Manuel Torre-Banda de cornetas y tambores
Se oscurecieron
los cielos se oscurecieron ayyy
se eclipsó el sol y la luna
porque lo ponen encueros
y le dan azotes crueles
y amarraíto a una columna
ay, azotes crueles le dieron
y amarraíto a una columna
 
1997 2CD. Manuel Torre-Grabaciones Históricas
La obra completa de Manuel Torre fue editada por la Junta de Andalucía en su colección de Grabaciones Históricas, en 1997 aunque todavía se encuentran a la venta estas grabaciones.

miércoles, 20 de abril de 2011

Don Luís Mazzantini (II) El rey del volapié

 

Mazzantini Retrato torero (Beauchy) 001

Luís Mazzantini

Su toreo

El toreo de Mazzantini fue como su propia figura (la que vemos en este paseíllo) tosco, basto, duro y seco aunque, eso sí, demostraba ser muy valiente.

Mazzantini toreando 1899-04-23 Beziers Paseillo (2)

Imagen de ambiente. Paseíllo con Conejito, en una corrida en Béziers que se comenta más adelante.

Mazzantini toreando 1899-04-23 Beziers Paseillo (3)

Sus biógrafos (Sánchez Vigil y Durán Blázquez) han pretendido reivindicarle, pero lo cierto es que leyendo las crónicas de la época sólo destacó en los quites (por largas) y en las estocadas, que son precisamente las suertes donde más falta hace el valor.

Mazzantini en un quite_thumb[2]

Mazzantini entrando al quite en Madrid.

Mazzantini-Fuentes-Bombita Quite Valencia Marzo 1897 Oraw-Raff_thumb[2]

Mazzantini entrando a otro quite (Fuentes y Bombita le acompañan) esta vez en Valencia en marzo de 1897 (fotografía Sol y Sombra)

Además de quites y estocadas, Mazzantini destacó y fue “gente” en la dirección de lidia que entonces se valoraba adecuadamente.

Mazzantini toreando Madrid Quite

Una imagen del tercio de varas. Frente al barullo del momento de entrar el toro al caballo, aquí se respira tranquilidad. Y eso que Mazzantini sale del quite rodeado de muchos toreros en el ruedo, pero se mantiene el orden en la lidia.

Mazzantini toreando Toledo 25-08-1898 001 (Quite)

Idéntica situación en Toledo el 25 de agosto de 1898. Parece que el tiempo se ha parado.

Mazzantini toreando Madrid 28-04-1897 quite - detalle

En abril de 1897 en Madrid, saliendo de un quite .

Para la lidia, casi tanta importancia como las cualidades y aptitud del matador la tiene la cuadrilla de la que se rodea. En la suya fue pieza clave su hermano Tomás.

(La Lidia 16-04-1900) Banderilleros de Cuadrilla de Mazzantini  001

La cuadrilla de Mazzantini en 1900: Galea, su hermano Tomás y Regaterín (Lámina de la Lidia 16-04-1900)

Mazzantini y cuadrilla en Mexico 1902 (Taurina pag 183)

Fotografía firmada de 1902 en México. Mazzantini y su cuadrilla de entonces. Tomás, su hermano, sentado a la izquierda de la fotografía.

(La Lidia 02-09-1895) Mazzantini pareando en corto001

En aquella época, casi todos los toreros intervenían en todos los tercios. Aquí vemos en esta lámina de la Lidia de 2-09-1895 a Don Luís citando en corto para un par de banderillas.

Siguiendo con su toreo, en el último tercio se limitaba  a preparar al toro para la muerte.

Mazzantini preparando la muerte Valencia Julio 1902_thumb[3]

Inicio de faena a un toro en Valencia en julio de 1902, muy sereno y erguido, como entonces gustaba el toreo.

Mazzantini Toledo 25-08-1898 001 (2)_thumb[2]

Toledo, 25 de agosto de 1898. Armando la muleta y preparando el pase

Mazzantini Nimes 23-09-00 001 (2)_thumb[2]

Una de las pocas fotos que he localizado de Mazzantini pasando de muleta a un toro. Estamos en Nimes en septiembre de 1900. Obsérvese como le auxilia un peón, lo que entonces era aún habitual según lo requiriesen las condiciones del burel.

Estocadas

Pero con todo, la estocada fue su punto fuerte y donde –pese a las carencias de su toreo- sustentó su larga carrera. Y ¿cual fue la clave de su éxito en la suerte de matar? Nos lo cuenta el propio diestro:

“Comprendí que el secreto [de la estocada] estaba en mi estatura, en la fuerza de mis piernas y en la ventaja de mi mano izquierda: en que vaciaba los toros con la muleta de una manera magistral, en que estaba en mi poder ejecutar la suerte [de matar] de una manera instintiva, sin saber que lo hacía”

Sigue el mismo Mazzantini explicando como se colocaba para citar:

“El volapié ha de hacerse así: teniendo al toro perfectamente cuadrado, se arma el espada muy en corto, a medio metro del testuz, porque de largo sólo puede hacerse bien con los toros muy nobles, pero con los otros es muy expuesto, porque en el viaje se enteran de todo lo que necesita el torero que ignoren.

Mazzantini entrando a matar 1º toro inauguracion San Sebastian 001_thumb[1]

Tal como explicaba, Mazzantini perfilado muy en corto con el primer toro del día de inauguración de la plaza de San Sebastián (9-08-1903), cuyo cartel abría. Le acompañaban Emilio Bomba, Antonio Montes (que sustituía a Reverte) y Lagartijo Chico. Los toros fueron de Ibarra.

Mazzantini estocada Madrid 001_thumb[2]

Aquí, sin embargo (Fotografía de Hauser y Menet), está perfilado más en largo, lo que según él era admisible en el toro muy noble. El toro aunque demuestra cierta fijeza, está más pendiente del torero que de su muleta. Al fondo, la actitud de Antonio Fuentes y un banderillero muy pendientes y preparados para el quite parece corroborar la dificultad del astado.

Mazzantini toreando Lisboa 17-07-04 Entrando a matar 001

La edad no perdona. Pese a los pitones embolados, Mazzantini se perfila muy, pero que muy lejos a un toro con la cabeza muy alta. Estamos en Portugal, en 1904 y se ha iniciado ya su decadencia. Mazzantini se retiró más tarde de lo debido como reconoció después a algún crítico amigo.

Sobre su forma de citar, y a la vista de estas fotografías, me llaman la atención dos cosas:  Primero, la  forma de liar la muleta (siempre la misma tanto en todas las fotografías que he localizado como en los grabados de la Lidia). Forma de liar, que según los críticos de la época  era la "correcta”. Y, segundo, la colocación de la mano derecha, quizás un poco alta, casi a la altura de la barbilla.

Don Luís sigue explicándonos como ejecutaba la suerte:

¿Como lo hacía yo? Casi no lo sé. Era  una cosa de instinto, de seguridad. Me afirmaba sobre los pies, erguía el cuerpo, liaba, metía la muleta en la cabeza del toro y resbalando el pie izquierdo avanzaba yo a tiempo que obligaba a avanzar a mi enemigo. Indudablemente mi poder estaba en mi mano izquierda más que en mis piernas. En realidad yo no me he dado perfecta cuenta a pesar de los 3.500 toros que he matado, de esta pasmosa y extraordinaria facilidad que yo tenía para matar al volapié.

La mitad del viaje la hacía yo y la otra el bicho. Cuando el toro está cuadrado me armo en corto. Al mandar con la mano izquierda el que se desvía es el toro, que al descubrirse es cuando se le puede clavar el estoque”.

En realidad, está describiendo la estocada a un tiempo o, en todo caso, la estocada arrancando. Vamos a verlo en la práctica, con las estocadas que propinó a dos de los toros de Miura que mató en Béziers, el 23 de abril de 1899, en un mano a mano con Conejito. Incluimos la reseña del crítico de Sol y Sombra a cada estocada:

Mazzantini Beziers 23-04-99 3º_thumb[1]

Mazzantini Beziers 23-04-99 Reseña_thumb[3]

Mazzantini Beziers 23-04-99 5º_thumb[1]

Mazzantini Beziers 23-04-99 Reseña 2_thumb[2]

Fotografías y comentarios, de la revista Sol y Sombra, de las estocadas al 3º y 5º toro de Miura de la corrida celebrada en Béziers en abril del 1899.

Don Luís había estado mal en el primero (demasiados pinchazos), pero a sus otros dos toros los mató sensacionalmente. Como se ve las descripciones del cronista de Sol y Sombra son absolutamente fieles a lo que ocurrió en la plaza, reflejado en las fotografías, lo que me ha llamado bastante la atención.

Esta fidelidad de lo que contaban los revisteros de entonces respecto a lo que ocurría en el ruedo, nos puede resultar inusual y sorprendente a los aficionados de hoy día acostumbrados a crónicas taurinas de tipo costumbrista (los revisteros de esta línea más representativos han sido –en mi opinión- Antonio Díaz-Cañabate y Joaquín Vidal), mucho mejor escritas que las antiguas, pero bastante menos precisas  en los aspectos técnicos del toreo y que no nos explican cabalmente lo que ocurre en el ruedo, sino que pintan el ambiente de la plaza y nos transmiten las meras sensaciones subjetivas de sus autores.

Volviendo a Mazzantini, decían que perfilado con los pies juntos, se dejaba caer encima del morrillo,  aunque eso duró sólo tres o cuatro años. Después echaba atrás la pierna derecha (el famoso “paso atrás” de Lagartijo. Su “melecina”), pero la izquierda la mantenía clavada al suelo y apoyado en ella arrancaba a matar.

Mazzantini entrando a matar Madrid 1910 (Sol y Sombra)

Mazzantini, en la Plaza de Madrid, arrancando a matar en corto apoyándose en la pierna izquierda .

Mazzantini toreando México 1898 002

México, 1898. Esta vez el toro ha necesitado puntilla, lo que en él era raro. La plaza llena para ver al rival de Ponciano Díaz.

En cualquier caso, el título del rey del volapié que le adjudicaron se lo reconocía hasta “el Tato”:

“Mira hijo mío [le decía éste] , Costillares inventó el volapié y yo lo practiqué mejor que nadie. Pero tu das volapiés mejor que Costillares y yo

Mazzantini entrando a matar (La Lidia 01-07-1895) 001

El rey del volapié (Lámina de la Lidia 01-07-1895. “Mazzantini entrando a matar”)

(Continuará…)

lunes, 18 de abril de 2011

Don Luís Mazzantini (I) El señorito loco, un “fashion victim” de su época

 

Mazzantini Sombrero 001

Luís Mazzantini en una foto incluida en el libro de su amigo Natalio Rivas “Semblanzas taurinas”

El señorito loco

Luís Mazzantini y Eguía nació en Elgóibar en octubre de 1856. Se hizo torero, porque como el decía “En este país de los prosaicos garbanzos, sólo se puede ser cantante o torero, y yo no he sabido dar el do de pecho

Mazzantini Agosto 1884

Un Mazzantini muy joven cuando empezaba como novillero.

La frase es verídica. De hecho, lo primero que hizo Mazzantini fue conseguir una recomendación para entrevistarse con el actor Antonio Vico. Este después de someterle a varias pruebas, le desengañó por lo que nuestro personaje decidió dedicarse al toreo. Así que presentó su renuncia en la Compañía ferroviaria en la que trabajaba.

“Me llamaban el señorito loco porque creían locura que un muchachito que no pertenecía a las más humildes capas sociales, que había estudiado, que no se había curtido al sol de caminos y dehesas, en el dramático calvario del hambre y del dolor, se dedicara al toreo”

Mazzantini traje corto novillero 001

Mazzantini novillero con traje corto.

Además para acentuar su diferencia con los toreros de su época, Mazzantini eligió el camino directo y en vez de hacerse banderillero se probó con becerros y participó en varias mojigangas, alguna de ellas organizadas por los famosos “El Maca” y “Antoñeja”.

Cayetano Sanz descabellando 001

En esta curiosa foto de mediados el XIX se puede ver a Cayetano Sanz descabellando un toro rodeado de nada menos que 8 toreros. El Bachiller González de Rivera decía que los dos de la derecha (pegados a la barrera) podrían ser los célebres El Maca y Antoñeja. El que está a su lado es el “Buñolero”. La fotografía se publicó en el Sol y Sombra nº 776 de 9 de febrero de 1911, ilustrando con otras cinco un artículo del citado autor titulado “Las primeras instantáneas taurinas”. El Bachiller comenta también que estos dos curiosos personajes eran archivos vivientes de la tauromaquia del XIX pues murieron “ancianos como loros”.

Cayetano Sanz descabellando 002

A partir de estas actuaciones se empezó a hablar de nuestro torero en los mentideros taurinos. A Frascuelo llegó la noticia de que un “joven elegante” pretendía hacerse matador sin pasar por banderillero en ninguna cuadrilla. Hizo que se lo presentaran y le cayó en gracia. Como Frascuelo era algo brutote, en vez de Mazzantini le llamaba “Mozambique”. En la prueba que le puso, Mazzantini tumbó de un estoconazo a un toro viejo y resabiado, lo que valió el favor de Salvador quien decidió ayudarle en su carrera.

Mazzantini novillero h. 1883

Mazzantini novillero (Fotografía h. 1883)

De novillero toreó en Francia y Montevideo. En España toreó en solitario en 1883 una novillada a la que asistió Alfonso XII con María Cristina y las dos Infantas, dada la fama que había alcanzado el torero, quien destacó desde el principio por su habilidad con el estoque, señalando las críticas que sin embargo no hacía progresos con la muleta.

Tomó la alternativa en Sevilla, un 13 de abril de 1884, Domingo de Resurrección, con toros de Adalid de manos de Frascuelo. Asistió Isabel II.

Confirmó la alternativa en Madrid, el 29 de mayo con Lagartijo de padrino. Tal era la expectación que dicen las viejas crónicas que la reventa (hoy como ayer) hizo su agosto.

Los toros fueron “finos, pequeños y jóvenes” pero en el último toro armó la tremolina y lo sacaron a hombros:

“Colocado en línea recta con el testuz del toro, cuadrado como un quinto, armose con elegancia, lió con soltura y arrancose rápidamente. Consumando el volapié de tan magistral manera que si no hiciera muchos, muchos años que el célebre Costillares, autor de la suerte yace convertido en cenizas, habría sentido envidia al verle”

Mazzantini Nimes 23-09-00 002

La sensacional estocada propinada a un toro en Nimes años más tarde en septiembre de 1900.

En Francia toreó en el coso de la rue Pergolese, en Paris y en varias plazas del mediodía. Fue la época de la ley Grammont cuyas secuelas sufrió, siendo incluso expulsado del país galo como otros toreros. Al final, la situación se normalizó y el toreo se afianzó en el país vecino.

Incidente ley Gramont 001

Incidentes causados por la Ley Grammnot en Bayona. Mazzantini fue expulsado del país vecino.

A finales de 1886 embarcó para Cuba con un contrato para 14 corridas que ante el éxito se convirtieron en 16. Alcanzó tal notoriedad que según un cronista de la época

“Intimó con lo más florido de la sociedad cubana, impuso modas y costumbres, dio su nombre a las marcas más selectas de cigarros y logró hacerse en una palabra el hombre del día”

Mazzantini Cartel La Habana 001

Corrida en la Habana h. 1880 (litografia Marquier) 001

La Habana. Cartel anunciando las actuaciones de Mazzantini en esa ciudad y vista interior del ambiente de la plaza pocos años antes en 1880.

En Cuba coincidió con la actriz dramática francesa Sarah Bernhardt a la que hizo participar junto a los miembros de su compañía teatral en una becerrada ya que la actriz tenía mucho interés en experimentar lo que se siente al bajar al ruedo de una plaza de toros. Según dicen corrió bastante pero, al final, fue capaz de controlar el miedo.

Sarah Bernhardt

La actriz Sarah Bernhardt quien parece que fascinó al torero

Mazzantini se hizo un hueco en el toreo, gracias a su habilidad en la estocada, al lado de Lagartijo y Frascuelo primero y junto a Guerrita después.

Luis Mazzantini y Egía (La lidia 07-09-1885) 001

Luis Mazzantini y Eguía (La Lidia 07-09-1895)

Fashion victim

Cossío decía que Mazzantini pretendió y consiguió borrar del toreo lo castizo y típico, aspirando a que el torero, fuera de su labor en los ruedos, se pudiera confundir con cualquier ciudadano.

Mazzantini (Foto Matarrodona) 001

Mazzantini en una foto de estudio (Foto Matarrodona). Una imagen muy alejada de los toreros de su época.

Esta postura y su evidente cultura (había estudiado en los Escolapios, lo que entonces no era habitual en la gray taurina) le granjearon la admiración y respeto del público y de sus propios compañeros, quien no tardaron en llamarle Don Luís.

Mazzantini 2 retratos

Con este look no es extraño que se ganara el apelativo de Don Luís.

Más polémico que su comportamiento fue su modo de vestir fuera de los ruedos. Pro primera vez, un torero va a utilizar el vestuario de la burguesía opulenta de la época y emplear un lenguaje rebuscado y quizás algo cursi. Fue un verdadero “fashion victim” de su época.

Mazzantini (1886) 001

En la plaza prefería los trajes de luces de color verde, lo que fue objeto también de alguna guasa entre los revisteros, ya que durante un año completo utilizó un único terno de color verde bronce.

Mazzantini Cromo troquelado

Mazzantini. En un cromo troquelado de la época. El capote es de color verde su preferido según decían.

En las cuestiones de estética tendría un seguidor en Juan Belmonte quien también rompería con otras tradiciones taurinas como la coleta.

Mazzantini Natalio Rivas Belmonte 001

Mazzantini leyendo sus Memorias a Natalio Rivas y a Juan Belmonte.

Desde hace muchos años y gracias a Mazzantini primero y Juan Belmonte después, los toreros en la calle no se diferencian de cualquier otro ciudadano. No obstante, ha habido excepciones. En la foto los hermanos Bienvenida en Nueva York en 1927.

Hermanos Bienvenida Nueva York 1927 001

 

(Continuará…)

jueves, 14 de abril de 2011

La bravura del toro (y III) Urge modificar la suerte de varas

 

Puyazo en 1890 001

Durante todo el XIX y parte del XX la bravura se medía necesariamente en la suerte de varas.

Conclusiones. La bravura como concepto dinámico.

Después de este paseo por la historia, parece evidente que el concepto de bravura no es un concepto estático e inamovible en el tiempo sino que ha ido evolucionando y modificándose con el transcurso de los años. Cada época ha tenido su propia definición de la bravura y consecuentemente, también su distinta forma de medirla. Sobre este tema (relatividad de la bravura) es aconsejable leer –como casi siempre- a don Luís Fernández Salcedo.

Tres ensayos sobre relatividad taurina 001

Tres ensayos sobre relatividad taurina” de Luís Fernández Salcedo (1ª ed., Madrid, 1948). El segundo de los capítulos, que se titula Relatividad de la bravura o mañana será otro día, trata ampliamente este tema.

Coherentemente con el desplazamiento del interés de los espectadores hacia el último tercio en detrimento del primero, el concepto de bravura ha evolucionado desde la fiereza en respuesta al castigo (medible sobre todo en el primer tercio) hasta la embestida continua frente a una mínima provocación (medible fundamentalmente en el último tercio).

Antoñete toro blanco 001

Hoy la bravura del toro se mide también en la muleta. Arrancada de largo del toro "blanco” de Antoñete (Un detalle técnico que no resisto la tentación de comentar: Atención al cite y la colocación de la muleta perfilada con el cuerpo muy en la línea del toreo de Manolete, aunque la estética es muy otra. Hace falta mucho valor para citar así. Otro detalle técnico: El torero da el pecho, pero la pierna de salida está retrasada tal y como se sigue haciendo hoy en el toreo de línea natural para profundizar la embestida y facilitar la ligazón del pase).

Sobre esto, me planteo la siguiente  pregunta ¿cual sería hoy el porcentaje que, acorde al concepto actual de bravura, debería tener realmente la suerte de varas? ¿El 45 o 40% que propone Salcedo o debería ser aun menor como parece que sugiere Juan Pedro Domecq?.

Invito a cada uno a proponer su propia respuesta, pero me parece evidente que el tercio de varas nos guste o no (Desde luego a mí no me gusta y pienso que quizás no debería ser así) ha perdido mucha importancia a la hora de determinar la bravura del toro.

Un tercio en decadencia.

Las causas –dejo aparte la primordial evolución de los gustos del público ya apuntada- son varias pero se pueden reducir principalmente a dos: En primer lugar, la reducción del número de varas (habitualmente, 2 en plazas de primera y sólo 1 vara en el resto de plazas, cuando siempre se ha dicho que al toro se le “ve” a partir de la tercera vara), y en segundo lugar y sobre todo, la desmesura del castigo que hoy sufre el toro de lidia en ese tercio.

En efecto, la aplicación del concepto decimonónico de bravura como capacidad de respuesta al castigo, exige para su correcta ponderación que éste castigo sea proporcionado, lo que hoy no ocurre al cambiar la suerte de varas y donde antes todas las ventajas eran del toro, ahora todas las ventajas son del picador. Siendo el castigo que hoy soporta el toro infinitamente superior respecto al que se le infligía antes.

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La (brutal) suerte de varas actual (y eso que en este caso, la ejecución parece correcta y el picador no está tapando la salida natural del toro)

En consecuencia, y aunque nos pese habrá que reducir el peso del tercio de varas en la medición de la bravura, ya que como se practica ahora no sirve. Además y como decía Don Luís Fernández Salcedo, el toro bravo “siempre debe ir a más” lo que se comprueba sólo al final de la pelea.

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Morante de la Puebla en Sevilla. Al toro de hoy se le exige que embista hasta el final de su lidia, lo que no ocurría en el siglo XIX, y lo que explica la práctica desaparición del encaste Veragua (Foto Arjona)

Que este proceso nos agrade o no al aficionado es otra cuestión. Personalmente no me agrada y me gustaría que pudiera modificarse esa tendencia, para ello creo necesario exigir la radical revisión del actual tercio de varas. Mientras la suerte de varas se realice tal y como se realiza hoy, entiendo que no es válida (por lo dicho) para calibrar de forma real y objetiva la bravura del toro.

Baratero

 Después de esto….. (Arrancada de Baratero, de Victorino Martín)

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No puede venir esto….

El toro de hoy ¿más o menos bravo que el de ayer?

Incidentalmente, otro tema que se plantea repetidamente a colación de lo anterior es la cuestión de si el toro de hoy es más bravo o no que el de antes. Parte de los aficionados, no pocos ganaderos y la mayoría de los toreros piensan que sí. Por el contrario, los aficionados más exigentes y algunos ganaderos, nos dicen que no. ¿Quien tiene razón?

En mi opinión, creo que ambas partes. Ya que aunque todo el mundo utiliza el mismo término, la palabra bravura tiene significados distintos (como apuntábamos) según quien la use (Aunque como decía Lewis Carrol en “Alicia en el País de las Maravillas” el significado de las palabras depende de quien “manda”. Y en este caso, el que manda es el público)

No obstante, y personalmente, opino que aplicando cualquiera de los baremos que hemos visto en las anteriores entradas, el toro de hoy ganaría por goleada en bravura a casi cualquiera de los de ayer.

Con los baremos actuales, porque  las cualidades que se puntúan ahora (fijeza, nobleza, arrancada larga, codicia, mucho castigo, etc.) son aquellas en las que el toro actual ha alcanzado objetivamente mayores cotas respecto al toro de antes.

Suerte de varas (1900) 001

El toro de antes no siempre era tan fiero como lo pintan, Un toro tardo en varas (1900)

Con los baremos antiguos porque el toro actual no se aflige pese al brutal castigo al que se le somete, por lo que seguramente luciría más que el toro de antes en la antigua suerte de varas (la que se hacía sin peto). Sin embargo, esto último es sólo una hipótesis o intuición personal de imposible comprobación empírica mientras no cambien las cosas en este tercio.

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Picando en terreno de toriles a un toro manso en la Maestranza de Sevilla. Un puyazo alto pero muy trasero, ya que el picador no ha conseguido una ejecución correcta (sólo hay que fijarse en la postura del brazo derecho), posiblemente por los difíciles terrenos donde se desarrolla la suerte.

Reforma de la suerte de varas.

Lo que tengo claro –por tanto- es que necesitamos urgentemente la reforma de la suerte de varas. En ese sentido, sólo hay dos opciones: modificar el peto o modificar la puya (que los picadores hagan bien la suerte y piquen con peto como si no hubiera peto, como se ha propuesto algunas veces, no se lo cree nadie)

Modificar el peto.

Mi amigo José Ramón Márquez me informa de la propuesta de Benjamín Bentura Remacha que se ha publicado en el blog “Del toro al infinito” y donde propone:

“implantar un peto anatómico de material resistente, sin faldones ni manguitos para que los toros no se topen con la muralla y se les cierren todas las salidas y posibilidades de pelea”

Peto de prueba de 1917 001

Prueba de petos (1917) 001

En el año 1917 se hicieron ya pruebas para poner petos a los caballos de picadores. La cosa quedó en el olvido hasta la dictadura de Primo de Rivera.

Petos 001

El peto republicano del año 31 que no evitaba el despanzurramiento de los caballos.

Peto Valencia 1932 001

Valencia, marzo del 32. El peto ha crecido y además el faldón lateral aunque aún flexible impedirá en el futuro al toro desarrollar su empuje hacia arriba sin acabar de proteger al caballo.

Suerte de varas peto años 30 Bilbao 001

Suerte de varas en Bilbao con el peto del año 32. Es como el anterior, pero por la foto parece otra cosa. Un peto que no cuelgue por el vientre pero que proteja al caballo es, en mi opinión, el peto ideal. Uno muy parecido a este (sin faldón central y que cubra también el lado izquierdo es el que a mí me gustaría ver por las plazas de toros.

Peto actual 001

El inaceptable (técnica y estéticamente) peto actual.

Personalmente me gustaría que se redujera el peto, pero lo veo inviable o cuando menos muy difícil. No creo que sea momento para alterar lo más mínimo la seguridad del caballo.

Reformar las puyas

Por el contrario, si que creo posible ensayar un nuevo modelo de puya, distinto al actual, que tenga menor capacidad de corte y que imposibilite destrozar el lomo del toro (en el morillo –delantero- se pica en contadas ocasiones). Una puya intermedia entre la actual y la de la plaza de tientas o parecida a la que en su día propuso nuestro viejo conocido “Hache” (y que insertamos a continuación) o como la que se ha propuesto en la Corrida Concurso de Zaragoza de este año.

Puyas Tauromquia de la A-Z Marceliano Ortiz 001

Puyas Tauromquia de la A-Z Marceliano Ortiz 002

Los distintos tipo de puya: (A) Época de Daza (B) Época de Pepe-Hillo (C) Puya anaranjada del Duque de Veragua, mediados del XIX. Tenía el problema de que si no se picaba con el palo vertical se marraba, pero en ese caso, el derribo era inevitable (D) Puya de Limoncillo de 1869 (E y F) Puyas de 1880 la primera de limoncillo (G) Puya de 1906 sin tope con lo que entraba todo el palo (H) Puya de 1917 con tope de arandela al final del encordelado (I) Puya de Fernández Heredia “Hache” con tope giratorio que no se llegó a implantar (J) Modelo actual de puya con el tope al final de las “cuerdas” que entran siempre.

El toro tendría que ir más veces al caballo, tantas como estimara oportuno el matador el cual sería responsable absoluto de su lidia (sin intromisión de la Presidencia), lo que serviría para comprobar la bravura del toro en el caballo, recuperando el concepto de ésta más relacionado con la fiereza (Como también propone curiosamente Juan Pedro Domecq).

En todo caso estas reformas, debería contar con el beneplácito de los picadores y, sobre todo, de los matadores.Sin embargo, no tengo ninguna confianza en que prospere esta ni alguna otra propuesta tendente a modificar la actual suerte de varas. Tal como ha sucedido con el último intento de prueba de nuevas puyas en la Corrida Concurso de Zaragoza a lo que se negaron los representantes de los picadores, alegando que las nuevas puyas eran (atentos al comentario) antirreglamentarias. Tiene mucho arte. Aunque más arte tiene el comentario que hace Corrochanito en su blog.

Esta actitud de los picadores no es nueva. Recordemos lo anécdota que contaba Gregorio Corrochano en “¿Que es torear?-Introducción a la Tauromaquia de Joselito?”. Atención, que es de antología:

 Que es torear Corrochano Anecdota picadores 001 (2)_thumb[3]

 

Paseillo de picadores Blog

El batallón de picadores al completo cuando no existía el peto de ahora. Antes como hoy, un sector excesivamente inmovilista.

Por otro lado, cualquier medida de este tipo exigiría contar hoy con un matador con la categoría y visión de futuro de un Joselito el Gallo y con el suficiente mando en la Fiesta para imponer nuevos criterios a sus compañeros y, sobre todo, al gremio de picadores. ¿Existe hoy algún matador que reúna estas condiciones? Croe que es difícil, ya que la estructura del mundo de los toros no es la misma que en la segunda década del siglo pasado, pero la Fiesta necesitaría un torero como él y con su visión de futuro.

Gallito 001

Joselito, con mando en plaza … y en la calle.

Nota final: Estas tres entradas –tan numéricas- sobre la bravura están dedicadas, en general, a todos los autores de estadísticas, anuarios y prontuarios taurinos y en particular a Juan Medina (blog “El escalafón del aficionado”) ya que gracias a ellos y a la información que proporcionan se pone algo de objetividad en este Planeta de los toros tan suyo, tan (divertidamente) subjetivo y tan lleno de opiniones y afirmaciones diversas y en ocasiones tan pintorescas.