domingo, 25 de octubre de 2015

Don Francisco Bentué nos replica y explica las razones de su decisión

Alejandro Talavante agradece al público de Zaragoza la entusiasta reacción que provocó su faena a Colchonero de Garcigrande (Fotografía de la web de la Plaza de Toros de Zaragoza).
 
 
Una entrada de este blog (formulada, en parte, en clave de humor) relativa a la no concesión a Alejandro Talavante de la segunda oreja por su faena al toro Colchonero de Garcigrande, en la corrida celebrada en Zaragoza, el día 17 de octubre pasado, ha sido objeto de comentario por el Presidente de dicha corrida, don Francisco Bentué. Un comentario donde explica y puntualiza las razones de su decisión.
 
Su comentario ha sido ya publicado en el lugar oportuno de este blog (así como nuestra respuesta a sus argumentos de los que disentimos). No obstante y sin perjuicio de lo anterior, nos ha parecido conveniente darle a sus palabras, el mismo espacio y tratamiento que le dimos en su día a nuestra crítica a su actuación, agradeciéndole su deferencia con nosotros:
"Buenas noches, soy Francisco Bentué, Presidente del festejo a que se hace alusión en este artículo.  
Sin intención de polemizar con nadie quiero expresar, en primer lugar, que en ningún momento sufrí presiones como se da a entender en algún comentario y como se ha dicho en algún medio de comunicación.  
En segundo lugar decir que si al matador de toros Alejandro Talavante no le concedí la segunda oreja es simple y llanamente por que no mató bien. Las imágenes que se han publicado son im lactantes, con el pitón en la tripa y la mano con la empuñadura de la espada en los lomos del toro. Hay más imágenes, que no se por que motivos espureos no se han publicado. El toro fue escupiendo la espada, pudiéndose ver perfectamente como iba muy tendida. El torero, depues de mucho tiempo y comprobar que el toro no caía, tuvo que usar en estoque de descabellado. Conclusión:no era una buena estocada.
Un saludo"

2 comentarios:

Barbara Pons Garcias dijo...

Respecto su criterio, de no ser por la trayectoria de la espada era faena de dos orejas y rabo, sigo pensando que había que concederle las dos orejas.

Anónimo dijo...

Señor presidente, me parece, muy bien que de sus explicaciones,por la no concesión del segundo trofeo, pero bajo mi punto de vista de aficionado, ex novillero,pero sobre todo, oyente de grandes maestros del toreo, difiero.Primero, hay que valorar la rectitud, a la hora de entrar a matar,segundo, la colocación de la espada, si esta arriba, o rinconera, o caída hacía el lado derecho , donde se sale de la suerte, pero esta siempre va ligado al razonamiento primero, es una ley física, no es posible, entrar recto, y atravesar, a la res,o colocarla caída,y tercero, estar tendida, que fue el caso, al atracarse de toro, no es por tanto defecto, para conceder el segundo apéndice, que por otra parte, se le esta dando más publicidad, que si lo hubiera dado, respetando su criterio, atentamente, Manolo Vázquez