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domingo, 5 de agosto de 2018

Cuaderno de notas flamenco (VIII) Admiración mutua de Pastora y Manuel

Por José Sánchez Bernal "Naranjito de Triana"

Manuel Vallejo le hace palmas a Pastora Pavón. El Niño Ricardo a la guitarra.

Hoy nos escuchamos pocos unos a otros, que eso es lo peor, porque lo oímos una vez, o lo escuchamos en un disco, y ya sabemos como canta. Antiguamente, nos poníamos a escucharlo todos los días y, si cantaba bien, no nos importaba que fuera de Sevilla o Córdoba, ni si era payo o gitano; lo escuchábamos desde un punto de vista artístico, y le dábamos sus ¡olés! sinceros.

En aquella época La Niña de los Peines le decía olé a Vallejo y, cuando grababa un disco Pastora se molestaba en ir a Madrid, si hacía falta, a hacerle las palmas, y no es que fuese a cobrar nada; lo hacía porque era admiradora de ese artista.

Y lo mismo ocurría cuando era ella la que tenía que hacer una grabación: allí estaba Manuel para tocarle las palmas y decirle sus ¡olés!

NAVARRO, José Luís y TRIGO, José Manuel, "Naranjito de Triana-Fiel a sus sentimientos", Sevilla, Editorial Castillejo, 1992. Página 157.    

martes, 5 de julio de 2016

Cuaderno de notas flamenco (VII) La creación en el cante, según Ramón Soler



En su imprescindible libro "4 estudios sobre Antonio Mairena", Ramón Soler nos desvela muchas de las claves del flamenco, tanto sobre la creación o recreación de las letras como sobre la transmisión ya sea oral, ya discográfica, de las músicas. 

En la introducción al Capítulo 4 ("Los cantes del repertorio de Enrique el Mellizo y su presencia en la obra de Antonio Mairena"), Ramón reflexiona de forma magistral sobre "la creación en el cante" y al hilo de una Siguiriya antigua, la del Marrurro, nos dice -y enseña- lo siguiente:


"A Diego Monge 'El Marrurro', cantaor gitano de Jerez de mediados del XIX, se le debe un estilo de siguiriya que grabó en 1913 su paisano don Antonio Chacón con la letra "Si yo supiera la lengua / que de mi murmura" (Audio 2) (Ver nota a pie de página).

Parece ser que el Marrurro se basó en la seguiriya del Viejo de la Isla, cantaor de San Fernando anterior a él. En la grabación de Chacón percibimos como la quinta sílaba del primer y tercer tercio ("si yo supiera la lengua") y la última del quinto tercio ("Yo la cortara por en medio, en medio")se alargan algo más que el resto, lo que supone ya un leve un distanciamiento del patrón precedente del Viejo de la Isla.

En esas silabas -o en las que hay inmediatamente antes o después- incidirán cantaores posteriores como Cepero ("Con la Virgen del Carmen", Audio 3) , la Niña de los Peines ("Tú no tienes la culpa", Audio 4), el Gloria ("Siéntate tú a mi vera", Audio 5), Vallejo ("La Pastora Divina", Audio 6), Caracol ("Que me quiere buscar", Audio 7), que paulatinamente irán exagerando esa tendencia para ampliar incluso ese alargamiento a otras sílabas más. En la grabación de 1930, el Gloria termina los tercios impares (1, 3, 5 y 7) con un ay que sirve de apoyatura para ligar los tercios siguientes. 

Cuando en 1959 Antonio Mairena graba la siguiriya del Marrurro ("SI esta pena mía, Audio 8) toma las modificaciones anteriores y duplica además los "ayes" del Gloria en los mismos sitios, con lo que consigue una versión muy peculiar.

La línea de Mairena la llevó más allá Agustín Núñez ("Que me quieres tú buscar, Audio 9) cantaor gitano de Estepona seguidor de los cantes de Mairena.

Así lo que nació como una incipiente variación se fue perfilando de una forma clara como una siguiriya desgajada de la del Viejo de la Isla, de la cual provenía. Paradójicamente, se podría decir que la siguiriya que grabó Agustín Núñez en 1985 la consideramos hoy como más del Marrurro que la que cantaría éste un siglo antes, pues debía interpretarla de una forma mucho menos diferenciada de la del Viejo de la Isla.

Y lo mismo es aplicable a otros muchos cantes."


Nota: No confundir con otra siguiriya que grabó Chacón en 1909 con la misma letra acompañado por Juan Gandulla "Habichuela", en la que sigue el estilo del Viejo de la Isla (Audio 1)

SOLER, Ramón "Los cantes del repertorio de Enrique el Mellizo y su presencia en la obra de Antonio Mairena" en "4 Estudios sobre Antonio Mairena" (1ªed., Málaga, 2015. Páginas 70 y 71)




domingo, 12 de junio de 2016

Cuaderno de notas flamenco (VI) Los toros de la soleá y la seguiriya según Pepe de la Matrona

Portada del imprescindible libro de memorias de Pepe de la Matrona

"La fuente primitiva es la de las tonás, los cantes sin guitarra, y de ahí vienen los martinetes, la debla, todos los cantes sin acompañamiento de guitarra y de las mismas tonás -me decían a mí algunos señores viejos- se hicieron las dos fuentes divisorias del flamenco: la soleá y la seguiriya.

Y esas dos fuentes se corresponden con las dos emociones: la soleá con la emoción de la alegría y la seguiriya con la emoción de la tristeza.

A la seguiriya le doy el título de toro de casta pastueño, porque le deja al torero colocarse como quiera, por su rítmica que tiene más espacio, y a la soleá le llamo el toro bravo de casta que muy difícil saberlo torear, p'hacer y deshacer dentro de su ritmo, porque es un ritmo con más precisión, que tiene menos sitio el que canta y tiene que entrar con precisión en el ritmo de la guitarra.

Por eso yo le pongo a uno el toro bravo de casta y al otro toro bravo pastueño, porque los dos son de casta , pero uno deja torear y el otro no".

ORTÍZ NUEVO, José Luís "Pepe el de la Matrona-Recuerdos de un cantaor sevillano" (Madrid, Ediciones Demófilo S.A., 1ª ed., 1975. Páginas 223-224)

miércoles, 17 de febrero de 2016

Cuaderno de notas flamenco (V) Opiniones sobre Pepe Marchena

Pepe Marchena. El gachonsito de la voz de miel, según Pastora.



"En el Niño de Marchena se marca la cumbre indiscutible del cante"
La Argentinita


"De los de ahora, Pepe Marchena, el más completo de todos y el que conoce más que nadie los cantes flamenco en todos los estilos"
Ramón Montoya


"Marchena era un ruiseñor cuando cantaba poemas. Lo quieran o no quieran reconocer, como él no ha habido ninguno"
El Pali


"Cuando Dios creó el cielo tiró la sal y toda le cayó al Niño de Marchena, porque sólo andando tiene más arte que todo el mundo"
Tomás Pavón


¡Como canta este ángel caído del cielo!
Manuel Torre


"Marchena, Faraón del cante, merecería ser gitano"
Carmen Amaya



(Opiniones sobre Marchena recogidas en el libro de Eugenio Cobo "Vida y cante del Niño de Marchena".1ª ed. Córdoba: Virgilio Márquez editor, 1990)


sábado, 16 de enero de 2016

Cuaderno de notas flamenco (IV) La era de Mairena

Antonio Mairena: Una fórmula infalible: Muchas horas de estudio, mucha memoria, mucha sabiduría y mucha invención (Fotografía facilitada por Luis Soler)
En una ocasión preguntaron a dos grandes cantaores que era para ellos el cante. "El sentimiento" dijo el Caracol; "la afición", fue la respuesta de Mairena.

Mairena fue un gran profesional porque fue un gran aficionado; un hombre que vivía en el cante y para el cante y para el que la técnica y los recursos eran tan importantes como el "instrumento" que Dios le dio. La voz de Mairena, un tanto nasal a veces y metálica, aleación de metales nobles, subía sin dificultad a las estrellas,

Aquella noche cordobesa [la del homenaje a Pastora, en 1961, en el patio del Convento de la Merced] la plenitud del arte se llamó Mairena. Cada uno de sus cantes fue una lección.

Se piensa del gitano que es un ser alocado y genialoide que cuando está inspirado arma el alboroto sin que sepa él mismo cómo ni por qué. No fue el caso de Mairena como no lo fue, según cuentan quienes lo vieron, el de Joselito el Gallo.

Joselito el Gallo tampoco responde -igual que Antonio Mairena- al cliché del gitano alocado y genialoide. Por el contrario, los dos fueron grandiosos profesionales. Posiblemente, los más grandes en sus respectivos oficios. La clave de ambos: su rigor profesional, su conocimiento enciclopédico, su dominio de la técnica y su enorme afición.
El alboroto de Mairena tenía un como y un por qué y su inspiración se apoyaba en un sólido soporte técnico. Detrás de aquella facilidad y de aquel gusto había muchas horas de estudio y de ejercicio: mucha memoria, mucha sabiduría y mucha invención.


Aquilino Duque"La era de Mairena" (1ª ed., Sevilla, La Carbonería, 1995. Págs. 39-40)


Una lectura imprescindible como todas las de Aquilino Duque.

miércoles, 29 de julio de 2015

Cuaderno de notas flamenco (III) Gabriela Ortega Feria

Detalle de una famosa fotografía de Baeuchy del elenco del café del Burrero (nº 142-c. 1885). El flamencólogo Manuel Bohorquez en su libro "El cartel maldito" afirma que la bailaora de negro que se toca el sombrero sería Gabriela Ortega.

Gabriela Ortega era una excelente cantaora y bailaora, que al contrario que sus hermanos Paquiro, Enrique y Rita, prefirió bailar en cafés cantantes y evitar las reuniones privadas de señoritos, aunque en realidad no tuvo una vida artística muy larga. 

Primero actuó en el Burrero, después conocido como la Escalerilla. Actuando en el Burrero de Sevilla la conoció el ya célebre matador de toros Fernando Gómez el Gallo, quien se enamoró de ella y la retiró del baile. Para el Gallo, acostumbrado a lidiar con toros de todo tipo y hechuras, la conquista de la bella y juncal bailaora no fue un camino de rosas por la fuerte oposición familiar, pero este aguerrido torero no se repuchó ante las primeras dificultades que se presentaron y ni corto ni perezoso, la raptó y se la llevó a Madrid, donde nació en 1882, Rafael el que después fuera El Divino Calvo, no contrayendo matrimonio hasta tres años después, en 1885.

Este hecho, como es de suponer, conmocionó a la ñoña sociedad sevillana, máxime cuando el matador de toros aportaba al matrimonio una hija: Rufina Gómez [Otros biógrafos dicen que se llamaba Eloísa], que Gabriela Ortega acogió y crió como si de su propia hija se tratara (...)

Del matrimonio con el señor Fernando el Gallo, Gabriela tuvo una larga prole: Rafael, Fernando y Joselito, que fueron toreros perpetuando el apodo del padre: También nacieron tres hembras que casaron con toreros: Gabriela. con su primo Enrique Ortega El Cuco; Trinidad, quien casó con Manuel Martín Vázquez y Dolores, con Ignacio Sánchez Mejías.

Rodriguez Aguado, Francisco "Toreo por seguiriyas-Aproximación a la genealogía gitana de los Ortega. Paradigma de una familia torera y flamenca" (1ª ed., Arganda del Rey (Madrid), 2013. Página 140) 

Gabriela Ortega en el café del Burrero con veintipocos años (izquierda) y en su casa de la Alameda con cincuenta y tantos (derecha)

miércoles, 25 de febrero de 2015

Cuaderno de notas flamenco (II) ¡Vivan los Tartessos!

 

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La pieza tartésica más famosa es la conocida como “Bronce Carriazo”. Representa a la diosa fenicia Astarté, la diosa de las marismas y los esteros y se encuentra en el Museo Arqueológico de Sevilla.

 

“Un día, hay un señor que se llamaba Terrada, que estaba en la Tienda el Matadero [con] todos los flamencos. Antes no había televisión ni nada de esas cosas. Todos sentados allí y este hombre hablaba de Cádiz, cuando los romanos, cuando aquello de los Tartessos.

Yo sé lo de los Tartessos porque había un señor que siempre iba al Duende y decía ¡Vivan los Tartessos! Y nosotros: ¡Vivan! Pero yo no sabía lo que era.

Un día le pregunté quienes eran los Tartessos. ¿Los Tartessos? Los padres de ustedes, de los andaluces, no querían guerras, las casitas blancas pintadas, nada más que mucha comida, sus pelotazos, sus siestas

Y ya cuando me dijo las siestas, digo… ¡Vivan los Tartessos!”

Declaraciones de Chano Lobato en el CD que acompaña al libro Chano Lobato-Memorias de Cádiz (1ª ed., Cádiz, Diputación de Cádiz, 2003. Track 8)

 

sábado, 6 de diciembre de 2014

Cuaderno de notas flamenco (I) La bata de cola es una cosa muy seria

 

Lupi ArteSano

La Lupi se rompe bailando con bata de cola

 

Decía Rafael Lafuente de Adolfo el Cuchillero que ”a pesar de sus años, conservaba la gallarda prestancia física de un gallo de pelea

Según el Cuchillero, eso se debía a “haber llevado capa muchos años. Cuando un hombre se ha liado en su capa muchos años sabe lo que es sentirse un rey, aunque no tenga donde caerse muerto”

Y añadía que:

“Las ropas de antes obligaban a tener garbo. Y no hablemos de los vestidos de las mujeres (…) ¿Sabe usted lo que yo haría si fuera el Gobierno? Dictar una ley que obligara a las andaluzas a llevar bata de cola

Lafuente recordaba que esta conversación, sobre la importancia de la indumentaria en general y sobre las batas de cola en particular, la sostuvieron el mismo día en que estallaba la Guerra de Corea.

“La noche antes habíamos puesto fin a las grabaciones y nos encontrábamos en los Estudios de la emisora, esperando a que todo estuviera dispuesto para oír la serie completa de las coplas grabadas, cuando un empleado nos comunicó la noticia de que había comenzado una nueva guerra.

El Cuchillero murmuró un “Está bien, muchas gracias” como si le hubieran informado de que se había puesto a llover, y reanudó la charla.

(…)

En esto apareció de nuevo el empleado de antes para decirnos, con la excitación de un guripa que acaba de saber por la radio que el Atlético ha metido otro gol:

-Están bombardeando la capital de Corea del Sur

A lo que respondió mi amigo con pausada gravedad:

-Niño, ¿nos quieres dejar tranquilos? ¿no ves que este señor y yo estamos hablando de cosas serias?”

 

Rafael Lafuente “Los gitanos, el flamenco y los flamencos” (2ª ed., Sevilla, Signatura de Ediciones de Andalucía, S.L., 2005. Páginas 111 y 112)

 

 

ADOLFO EL  CUCHILLERO - copia

Para Adolfo Carrasco CerónAdolfo el Cuchillero” (Flamenco y filósofo) la cuestión de la indumentaria era un tema muy serio. Más si cabe que la Guerra de Corea.