| Pepe Moral |
Cuando el frío aprieta, enero apura sus últimos días y en espera de una nueva temporada taurina, los aficionados tratamos de mantener viva la llama de nuestra afición mediante la lectura. Releyendo el libro “El Juli, sin comillas” (Ed. Espasa Libros), escrito por Ignacio López, hermano del torero, en la página 242, me ha llamado la atención lo que le decía Roberto Domínguez a su poderdante. Lo cuenta así El Juli:
-Con Roberto he conseguido muchas cosas. Ha sido el eslabón entre el torero y mi vida privada, el que los ha hecho fundirse. Ha captado todas mis ideas y me ha explicado cómo conseguirlas y cómo plasmarlas. Recuerdo muchas cosas que me adelantó el primer año y que luego se fueron cumpliendo. Una vez me dijo: “Mira, la gente te va a respetar cuando dejes de banderillear, pero sólo será el día que coincida que no lo hagas y además cuajes un toro en una plaza importante". Y así pasó...Y continúo con lo que me interesa:
“Incluso en las épocas más difíciles me comentaba que llegaría un momento en que me aplaudirían solo por la forma de colocar la muleta. Yo le decía: “Pero si me pitan hasta haciendo el paseíllo…” Entonces, él con toda tranquilidad, me contestaba: “No te preocupes y hazme caso”.
Reparé en lo de de “la forma de colocar la muleta” y lo que profetizó Roberto. Mi mente, de forma automática, me llevó a la imagen de aquel cite que hizo Aranjuez, el día de San Fernando de 2013. Ese día, que tuve el inmenso placer de compartir la tarde con el añorado y siempre recordado Juan Antonio Polo. A los dos nos llamó poderosamente la atención esa “nueva forma de citar”, y así se lo comentamos, por separado, a nuestro amigo común José Morente.
La imagen, la inmortalizó José Mendoza “El Bomba” en esta foto y dio lugar allá por junio de ese año, a una primera entrada en La Razón Incorpórea “El Juli, una vuelta de rosca al toreo”, que levantó gran polémica y batió record de comentarios. Y con posterioridad, a otras dos de una misma serie, "Un ¿nuevo? concepto del toreo (1ª parte)" y "Un ¿nuevo? concepto del toreo (2ª parte)", que siguieron con la misma tónica. De polémica y de comentarios...
Hoy, las vuelvo a releer con especial atención y reparo en una respuesta que me dio el autor del blog:
“…El tiempo dirá si estas propuestas perduran o no”.
Y mi mente de aficionado, me lleva a estas otras imágenes, que también tuve la suerte de vivir in situ, esta vez en la temporada 2017:
¿Les suena esa forma de colocar la muleta?
Es Pepe Moral en Illescas, el 7 de octubre de 2017, en el indulto del toro de Victorino Martín de nombre “Jarretero”. Interpretando el mejor toreo que vieron mis ojos en vivo en la pasada temporada. O al menos, para evitar polémicas, el que más me emocionó.
No les puedo decir si esa forma de colocar la muleta es la misma a la que se refería Roberto Domínguez en el libro que cito al inicio de esta entrada. Tampoco si el público ya le aplaude por eso mismo, como profetizó. Lo que les puedo asegurar es que esa forma de citar, que en su momento a mí me hizo replantearme muchas cosas y así lo comentaba “… renuncia totalmente a la estética o mejor dicho, sacrifica ésta, en pos de la profundidad y largura de los muletazos. Los intenta enganchar tan delante y llevar tan atrás, con la muleta tan baja…, que su cuerpo se retuerce en demasía. Aunque no sé si esto es defecto, virtud o que realmente no se adecua a mi gusto personal en la estética del toreo.”, particularmente, me encanta y me ha hecho disfrutar de este toreo observándolo desde otro prisma distinto, alejado de tanto prejuicio.
Cuatro años después, un torero de tan diferente concepto como Pepe Moral, ante “Jarretero”, un toro de un encaste tan diferente a aquel colorado de Garcigrande, al que presentaba la muleta de esa forma El Juli en el Real Sitio, la foto, esa misma foto, se vuelve a repetir… Aquella que José Morente interpretó al momento como “una vuelta de rosca al toreo”, es un hecho incuestionable que perdura en el tiempo. El “tiempo” ha dictado sentencia.
Quisiera terminar con dos puntualizaciones:
Primera: Para que se pueda citar de esta forma el toro debe ser muy bravo, embestir muy humillado, colocando muy bien la cara, independientemente de su encaste. Lo fueron el de Garcigrande y este “Jarretero” de Victorino, que hoy disfruta de su vida de semental en “Las Tiesas de Santa María”. De éste último, no es que lo diga Victorino, Álvaro Núñez del Cuvillo ha manifestado recientemente que ha sido el toro que más le ha impresionado por su forma de embestir este año y que particularmente, le ha gustado incluso más que “Cobradiezmos”.
Segunda y final: Hay que tener mucho valor para dejar la muleta muerta, tan baja, con casi ausencia de toques. Para ver pasar por allí al toro durante un tiempo que se debe hacer eterno. Y dar un pase tan largo, tan profundo, tan sometido, tan por abajo... Independientemente de nuestros gustos estéticos. Eso ya es harina de otro costal.
Por todo esto, ahora que nuestra querida Razón Incorpórea ha bajado su actividad por motivos laborales de su autor, D. José Morente. Para que su corazón vuelva a latir, este humilde aficionado ha tenido el atrevimiento de escribir esta entrada a forma de acta.
Luis Miguel López Rojas (28 de enero de 2018).





