Le decía Chacón al periodista Galerín en el Liberal de Sevilla en una entrevista publicada en julio de 1922 y que está transcrita íntegramente en la página web de flamenco-world:
De este café pasé [en el verano de 1886] a Cádiz, a la feria del Perejil, ganando siete pesetas diarias. Allí cantaba por seguiriyas Enrique Ortega, tío del padre de ese niño Caracolito, y el Mellizo.
En otra entrevista que le había hecho el caricaturista Bagaria unos días antes (el 28 de junio del mismo año) para la Voz, Chacón añadía que, entre los asistentes, se encontraba también Mangoli, el hermano del Mellizo (Fragmento de la entrevista donde nombra a Mangoli, publicado en la página Papeles Flamencos)
Cartelería del Café Madrid de Cádiz de 1873. Entre los participantes se anuncia a Manuel Jimenez, hermano de Enrique El Mellizo, y que era conocido con el sobrenombre de Mangoli (Mingoli en el cartel).Ese día se iban a cantar las piezas más escogidas del repertorio moderno (Cartel publicado en Los fardos de Pericón)
La Velada de los Ángeles se celebraba en los primeros días de agosto. Se la conocía como Feria del Perejil por celebrarse en la Alameda o Paseo del Perejil, nombre que es el clásico sarcasmo gaditano y que alude al escaso arbolado que, en sus primeros años, presentaba esa Avenida llamada realmente de las Delicias (Foto publicada en el número de 8 de agosto de 1901 de la Ilustración Española y Americana)
Y añadía Chacón que, la presencia de esos grandes cantaores, le impresionó:
Ya ve usted cómo cantarían, que yo, al verlos en el café cantante, dije a mi tocaor, el maestro Patiño: Yo no canto por seguiriyas. Me da vergüenza. ¿Y entonces, qué quieres cantar, "armamía"?... Tóqueme por malagueñas. Y canté por ese cante, que no sabía bien, y me aplaudieron mucho.
Desde aquella noche quedé enamorado de las malagueñas, y empecé a quitar y poner de mi cosecha.
A partir de ahí, Chacón tuvo un éxito enorme con su “invento”
Tanto gustaban que quedó en el café establecida una competencia entre el Mellizo y yo.
Una cosa horrible. Subíamos al tablao Enrique el Mellizo, que ganaba ochenta pesetas por noche, con su tocador el maestro Tapia, y yo, que ganaba siete pesetas, con el maestro Patiño. Cantaba él una copla de seguiriya y luego yo una malagueña. Las discusiones duraban un rato, y volvía él de nuevo, y otra vez el niño, como a mí me decían.
Única fotografía conocida del Mellizo
¿Recuerda usted la malagueña que cantaba entonces?
Como si fuera ahora. Esta era (textual):
Dando en el reloj la una de aquella campana triste hasta las dos estoy pensando el querer que me fingiste y me dan las tres llorando.
Chacón grabó ese cante en 1909, 23 años después de estrenarlo, en una grabación con Habichuela para la casa Odeón. Un disco que fue reeditado por Sonifolk muchos años después con una espectacular limpieza de sonido, por medios digitales.
Eran las primeras grabaciones del jerezano y aunque su voz no se adecuaba a los medios de grabación de entonces como la de otros cantaores de menor valía, el resultado merece la pena pues don Antonio conservaba aún intactas todas sus facultades. Lo que se nota y mucho en esas grabaciones del año nueve.
Lo oímos
Fonotrón editó en 1994 un “Álbum de Oro” con las primeras grabaciones del jerezano. El tratamiento digital del sonido permitió conocer estos cantes sin el ruido de fritura característico de los viejos discos de pizarra.
Audición
De aquella campana triste (Malagueña de Chacón)
Don Antonio Chacón. Guit,: Juan Gandulla “Habichuela”
Odeón 68.103 (1909)
Este cante corresponde a una las malagueñas creación del propio Chacón como bien decía el artista en las entrevistas que le hicieron Galerín y Bagaría.
Esta misma malagueña (grabada en una única ocasión) la grabó Chacón con otras dos letras distintas ”¿Qué tienes por mi persona?” (4 veces) y “A dar gritos me ponía” (1 vez).
Para Blas Vega, esta malagueña tiene leves ecos del Mellizo, nada extraño visto su origen. Sin embargo, el genio musical de Chacón le aporta a este cante tal riqueza de matices (“empecé a quitar y poner de mi cosecha”) que lo convirtien en algo diferente de las malagueñas hasta entonces conocidas. No es raro, por ello, que a estas malagueñas de Chacón (igual que a las que compuso Fosforito el de Cádiz) se las empezara a denominar y conocer como “malagueñas nuevas”
Trinidad Navarro Carrillo en su imagen más difundida (aunque Blas Vega dudaba que esta foto correspondiera realmente a la Trini)
El título tiene doble sentido, por un lado habla de la belleza de una cantaora, “La Trini” de Málaga, por otro habla de la belleza de un cante.
En efecto, se conoce como la “guapa” de la Trini a una de las malagueñas de esta cantaora que según decían fue una de las grandes especialistas de este palo flamenco.
Esta es la imagen real de la Trini según Blas Vega (Esta foto es la que se incluye en su Diccionario Enciclopédico del Flamenco)
¿Quien fue la Trini?
Trinidad Navarro Castillo, nació en Málaga en 1868. Fue, sin, discusión la “máxima figura femenina del cante por malagueñas” tanto por su capacidad creadora como por su calidad de intérprete (lo dice Jorge Martín Salazar, en mi opinión, máxima autoridad en estos cantes).
Así lo reconocía, muchos años antes, Fernando el de Triana en su imprescindible libro “Arte y artistas flamencos” (la 1ª ed. es de 1935) quien cuenta que la conoció y alternó con ella en el Café del Turco. Según Fernando, el cante de la Trini le decepcionó ya que aunque brillante carecía de emoción por exceso de facultades, algo que a veces olvidan algunos de los artistas más dotados. En todo caso, la Trini era una mujer guapa, destaca su atractivo y elegancia, resaltado por su buen gusto en el vestir.
La vida de esta mujer transcurre con episodios algo truculentos. Tuvo una borrascosa relación con un tal Agustín el Caracolero, chulo de navaja y autor de letras en su mayor parte plagiadas. Se cuenta que la relación acabó al ofrecerle en una riña una aceituna pinchada en su faca. En el forcejeo la navaja se clavó en el ojo de la cantaora. Otras versiones hablan de un tenedor lanzado contra ella. Sea lo que fuere la Trini quedó tuerta, lo que quizás explicaría las pocas fotografías que hay de la cantaora malagueña.
En 1897, la Trini fue operada de un tumor en la vagina, lo que le inspiraría la letra:
No se borra de mi mente
el día catorce de abril
siempre lo tendré presente
pues ese día me ví
a las puertas de la muerte
En 1900, se casó con Ignacio Maroto de Valdepeñas. Pero aquello tampoco resultó y cuando su marido murió en 1911, no se volvió a saber de la hija que tuvo con él.
Se dedicó a regentar un Ventorrillo en la Caleta durante varias años.
La Caleta hacia 1880
En esa época se la volvió a encontrar Fernando el de Triana quien pudo escucharla de nuevo con motivo de un homenaje al NIño de Cabra y dijo de ella:
“Mientras más se agotaba físicamente, más sublime era el arte que iba descubriendo, hasta el extremo que en sus últimos años, cuando ya no cantaba en público y, de cuando en cuando, alternaba unos momentos en algunas de las reuniones que frecuentaban su famoso Ventorrillo de la Caleta, en Málaga, entonces era cuando estaba verdaderamente incopiable¡Qué cosas le hacía a los cantes!
La Trini parece que murió en Antequera hacia 1930 aunque el dato no es seguro.
Su cante por malagueñas
Resulta increíble que una cantaora de su calibre y que murió muchos años después de implantarse los sistemas de grabación discográfico y en pleno auge de los discos de pizarra, no llegara a grabar nunca sus cantes. Sin embargo es así y sus cantes los conocemos por algunos de sus discípulos.
Se le atribuyen con seguridad dos cantes por malagueñas. Blas Vega dice que sus cantes son secuelas de los de Chacón. Por el contrario, Martín Salazar, con mucho mejor criterio en mi opinión, sostiene que son cantes de transición entre las malagueñas antiguas (de las que conservan su aire más vivo) y las malagueñas nuevas (las de Francisco Lema “Fosforito” y Chacón).
Chacón
La primera malagueña de la Trini es un cante que grabaron Sebastián El Pena y Paca Aguilera pero con bastantes matices que diferencian mucho sus dos versiones que casi, casi podrían considerarse estilos distintos.
El Pena la grabó con la letra “El camino de la vida” y la rondeña Paca Aguilera con la letra “A mi mare por su alma”.
La segunda de sus malagueñas, es la que se ha dado en llamar “la guapa de la Trini” y que Paca Aguilera cantaba con esta letra (que parece que grabó):
“Yo recuerdo que una vez
fuiste la paloma mía
que arrullabas mi placer
pero unas habladurías
mataron nuestro querer”
Paca Aguilera
También la cantaba Chacón, pero la versión de Don Antonio nos ha llegado a través de uno de sus discípulos, Bernardo el de los Lobitos, el exquisito cantaor de Alcalá de Guadaira, con la letra “Siquiera por compasión”.
Bernardo el de los Lobitos
Es una de las más bellas malagueñas que se conocen, y empieza con un tercio corto de tres versos (un grito, según Martín Salazar) y sigue con un cante de tercios cortos pero intensos, fuertes y melodiosos a la vez.
Audiciones
Malagueña (1907)
Paca Aguillera-Guitarra: Salvador Román
En el 25 aniversario, la Peña Tóbalo de Ronda editó una parte importante de la discografía de la cantaora rondeña
Escuchamos, primero a la gran Paca Aguilera, la mejor continuadora de los cantes de Trinidad interpretando sus dos malagueñas y rematando con un fandango también de la Trini:
Nota: Si bien Jorge Ordoñez Sierra data esta malagueña en 1911, en mi opinión creo que son cantes de su última grabación, la de 1907 (como la mayoría de los cantes de la rondeña), aunque reeditados en la fecha citada.
A mi mare por su alma
toítas las noches le rezo
a mi mare por su alma
cojo el retrato y lo beso
y entra en mi pecho una calma
que sólo en su muerte pienso
***
Varío
Aborrecerte quisiera
Pensando en tí desvarío
pa vivir de esta manera
no quisiera haber nacío
porque me da mucha pena
***
Para lavarte la cara
no sé como tiene gusto
para lavarte la cara
sabiendo lo que me pasa (bis)
Malagueña de la Trini (1968)
Bernardo de los Lobitos-Guitarra: Luís Maravilla
Escuchamos ahora la malagueña guapa de la Trini en la versión de Chacón y que grabó su discípulo Bernardo de los Lobitos, y donde se nota mucho la mano (mejor dicho, la voz) de Don Antonio, a quien le gustaba “poner y quitar” cosas en los cantes que aprendía de otros cantaores. Es la versión que más se canta hoy día cuando se aborda este cante.
Alguna vez
siquiera por compasión
escríbeme alguna vez
que yo tengo el corazón
marchito de padecer
que ya no siente ni el dolor
Malagueñas
María José Pérez-Guitarras: Rafael Riqueni/Miguel Ochando
Son varios los cantaores (Antonio Piñana, Pepe de Algeciras, Diego Clavel, etc.) que han hecho los cantes de la Trini, empezando por Pastora Pavón, amiga personal de Trinidad y con quien parece que vivió en Málaga.
Pero a quien escuchamos es a una voz nueva. Se trata de una cantaora joven de Almería, María José Pérez, que incluye el cante corto de la Trini en su primer disco, y que hace una versión de Enrique Morente. La oímos con la letra clásica de la “paloma mía”.
Un artículo sobre la Trini
Hace unos años, Manuel Bohórquez publicaba en su magnífico blog La Gazapera un largo artículo del Duende de la Colegiata sobre la Trini. No abundan en prensa datos sobre esta cantaora por lo que merece la pena su lectura: