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| Manuel Vallejo le hace palmas a Pastora Pavón. El Niño Ricardo a la guitarra. |
NAVARRO, José Luís y TRIGO, José Manuel, "Naranjito de Triana-Fiel a sus sentimientos", Sevilla, Editorial Castillejo, 1992. Página 157.
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| Manuel Vallejo le hace palmas a Pastora Pavón. El Niño Ricardo a la guitarra. |
NAVARRO, José Luís y TRIGO, José Manuel, "Naranjito de Triana-Fiel a sus sentimientos", Sevilla, Editorial Castillejo, 1992. Página 157.
SOLER, Ramón "Los cantes del repertorio de Enrique el Mellizo y su presencia en la obra de Antonio Mairena" en "4 Estudios sobre Antonio Mairena" (1ªed., Málaga, 2015. Páginas 70 y 71)
Por Jose Morente
Don Antonio Chacón (Hacia 1925)
De la media granaína de Chacón…
A la vista de lo comentado en la anterior entrada, la distinción entre la granaína y la media granaína parece estar muy clara.
Al margen de sus diferencias musicales, mientras la granaína (el cante largo derivado de los fandangos locales) presenta casi siempre letras referidas a la ciudad de Granada, la media granaína (el cante corto de preparación inventado por Chacón) utiliza temáticas nada localistas.
Veamos una de las grabaciones de Chacón de estos cantes del año 1927 con la guitarra de Montoya.
Engarzá en oro y marfil
tú llevas una cruz al cuello
engarzá en oro y marfil
dejame que muera en ella
y crucificarme a mí
una cruz llevas al cuello
Vive el Puente del Genil
Viva Graná que es mi tierra
Y viva el Puente del Genil
La Virgen de las Angustias
La Alhambra y el Albaicín
La Alahambra y el Albaicín
Chacón canta primero la granaína corta que el creó o recreó como cante de preparación con una letra que, al ser un cante suyo personal, no se refiere a Granada sino a una temática distinta (en este caso, un tema amoroso) y luego canta la granaína larga (derivada del fandango de Granada) que engrandeció dotándola de mucha mayor riqueza y complejidad musical y con letra alusiva a Granada y a los lugares emblemáticos de esa bellísima ciudad.
Los títulos de la carátula del disco de pizarra son correctos pues denomina a los cantes: media granaína (a la granaína corta) y granaína (a la larga), respectivamente.
Manuel Vallejo (Hacia 1920)
…a la media granaína de Vallejo
Lo que no está nada claro es porque, cuando Manuel Vallejo coge las granaínas y medias granaínas de Chacón, decide alterar los títulos de esos cantes.
A partir de la granaína larga de Chacón (la granaína a secas) Vallejo recrea un cante muy personal, muy barroco y recargado pero de una belleza inusitada al que pondrá sorprendentemente por nombre “media granaína” y que es hoy conocido por los aficionados como la “media granaína de Vallejo”
Escuchemos una de las versiones de este significativo cante.
Si yo te quiero de verás
gitana del Sacromonte
si yo te quiero de verás
se la puedes preguntar
a la que está en la Carrera
la patrona de Graná.
Aunque se titule media granaína, el cante de Vallejo corresponde a la granaína de Chacón si bien más desarrollada y barroca.
Como es granaína, la letra es alusiva a la ciudad de Granada pues se cita al Sacromonte y, elusivamente, a la Virgen de las Angustias (“la que está en la Carrera”)
Por ello, no tiene sentido el cambio de denominación que se realizó en las etiquetas de esos discos de Vallejo donde lo que para Chacón era “granaína” pasó a denominarse, en Vallejo, “media granaína” al tiempo que la “media granaína” de Chacón acabó siendo “granaína” a secas.
Blas Vega
Confundiendo que es gerundio.
Blas Vega, el biógrafo oficial de Chacón, justificó esta inversión terminológica en su libro “Vida y Obra de don Antonio Chacón” y elaboró una teoría inconsistente para justificar lo injustificable.
Para el escritor madrileño, los títulos de las placas de Chacón estaban mal siendo correctas las etiquetas de los discos de Vallejo.
Estimo que Blas Vega yerra por lo que lo razonable sería volver a la nomenclatura original y correcta (llamando media granaína al cante corto de preparación y granaína al cante largo derivado del fandango).
Pero el caso es que la nomenclatura vallejiana ha cuajado entre los aficionados.por lo que el desaguisado es difícil de deshacer ahora.
Por eso, al ser difícil recuperar y volver a los términos originales, una posible solución podría ser la de utilizar las denominaciones de granaína corta y granaína larga para estos cantes pues esta terminología resulta posiblemente más apropiada y, sobre todo, menos confusa, que la que hoy venimos utilizamos.
Por Jose Morente
Manuel Vallejo, enseñando su llave de oro del cante flamenco, la segunda que se concedía después de la del Nitri y antes de la de Mairena.
Vallejo. Un republicano católico
Manuel Vallejo, una de las pocas Llaves de Oro del Cante, cantaor relegado al olvido por cuestiones de raza, política y elitismo cultural. Hoy muy poca gente le conoce y valora
En relación con el sonido de la voz de Vallejo (muy aguda, casi femenina), existe una divertida anécdota. Amigos y compañeros del cantaor le aconsejaron que bebiera mucho aguardiente, para convertir su voz en grave o aguardentosa. Manuel les hizo caso, pero transcurrían los meses y el sonido seguía siendo agudo, sin cambios, no así el color de su piel, que tanto se iba amarilleando que le diagnosticaron principios de cirrosis hepática.
En otra ocasión, Manolo Caracol espetó a Vallejo que el cante flamenco no estaba hecho para sordos, en clara alusión a su potente voz. Seguro de su arte, el de la calle Padilla le respondió tajante al excepcional cantaor tataranieto del Planeta: “Ni para mudos”.
Republicano, una vez rompió un contrato por poder cantar a su Virgen Macarena en la Semana Santa de Sevilla.
Codificador de la bulería, con la Niña de los Peines, canta aquí por bulerías un Villancico navideño (una delicia de cante).
El año pasado se editó la obra completa de Manuel Vallejo. Imprescindible
Más Hermoso es mi Dios (Bulerías). Manuel Vallejo con Antonio Moreno a la guitarra. Gramófono 1932
Hermoso es el sol
más hermoso es el niño
que en el portal de Belén
y en un pesebre ha nacío
y mientras un buey lo bajea
Jesús se quea dormío
Tanta dicha y alegría
los pastores sentirán
al ver que ese hermoso niño
al mundo redimirá
Pastores al belén
Decid con placer
La gente del pueblo
lo alaba también
Y un buey y una mula también
Estaban los dos dándole el calor
Ay, para adorar al niño, al niño de Dios
Flores del jardín
el mayor pesebre
la puerta del portal, del portal
y abriéndola está un ángel
y allí nos espera Manuel
llevemos pues turrones y dulces
para adorar al niño Manuel
Las dalias y las camelias
no se pueden comparar
con el niño Manuel
que ha nacido en el portal
Un buey y una mula también
estaban los dos dándole el calor
para dormir al niño de Dios.
El secular olvido que venimos denunciando de algunos cantaores de flamenco alcanza no sólo a los de raza gitana, sino también a los payos.
Uno de los casos más significativos es el de Manuel Vallejo (Manuel Jiménez y Martínez de Pinillos), aunque este por suerte tiene a algunos aficionados de hoy empeñados en mantener viva su figura y recuperar su recuerdo como, por ejemplo, Manuel Cerrejón y Juan Luís Franco que hace unos años publicaron un libro sobre el cantaor de la calle Padilla “Manuel Vallejo.Vida y obra de una leyenda del Flamenco” (1ª Ed., Sevilla, Ediciones Giralda, 2002) y que además incluía 4 CD´s con la recopilación de una parte importante de su obra discográfica.
Vallejo fue un personaje muy curioso huraño, nada amable y de trato difícil, pero en el fondo “no era mala gente”, aunque tímido y reservado. En todo caso, no se callaba lo que pensaba.
Esto es lo que contestó Vallejo, cuando Caracol le propuso trabajar pagándole lo mismo que a otros cantaores de menos fuste:
Vallejo se implicó además en la convulsa época que le toco vivir. Participando por ejemplo con sus Fandangos Republicanos igual que hiciera el Corruco de Algeciras, pero al mismo tiempo manteniendo sus ideas religiosas, por las que era capaz de dejar de ganar algún dinero.
En efecto, devoto del Gran Poder, estaba considerado uno de los mejores saeteros de Sevilla en una época donde competían por ese título La Niña de los Peines, Manuel Torre, Centeno, El Gloria, Tomás Pavón, La Niña de la Alfalfa,…
En 1934, se encontraba en Madrid a punto de cruzar el Atlántico, ya que estaba contratado para grabar en América. Era el Jueves Santo y Vallejo empezó a ponerse nervioso y comentar a quienes le acompañaban que solo faltaba una hora para que la Macarena estuviera en la calle. Luego recordaba como podría estar la plaza de San Lorenzo con la salida del Gran Poder.
Al final, no puede más y les dice.
“¡Ea! Se acabó. Nos vamos a Sevilla, viajando toda la noche podremos estar allí por la mañana, al Gran Poder no me da tiempo a cantarle, pero a las doce estamos en la Macarena. Se acabó el contrato y si quieren denunciarme que lo hagan”
La Macarena en el Arco. Mañana del Viernes Santo
En todo caso, después de la Guerra Civil, se tuvo que refugiar en las actuaciones privadas, él que había sido artista de masas, ganador de concursos (Tiene en su haber la segunda llave de oro del cante concedida en la historia y también ganó la Copa Pavón en 1925) y que fue cotizadísimo (Siguió cobrando, hasta su muerte, royalties de las grabaciones que hizo en sus años dorados).
Vallejo enseñando a Emilio Mezquita la Llave de oro del Cante.
Por cierto que cuando ganó la Copa Pavón, Chacón le dijo:
“Te he dado el premio porque te lo mereces, pero la Vieja [Chacón se refiere a Marchena a quien llamaban así por su precocidad] ganará más dinero que tú”
Como cantaor fue tremendo, con una voz cantaora, de clara dicción y afinada, aunque no era una voz gitana, sino una voz muy peculiar y atiplada, casi femenina, pero con un sentido exagerado del compás que, en la bulerías, lo coloca a la altura de Pastora, a quien muchas veces, le hizo son en sus grabaciones (lo que fue recíproco).
Vallejo toca las palmas para el cante de Pastora. Acompaña a la guitarra el Niño Ricardo.
Gran seguiriyero, nos dejo una versión del Reniego de Triana muy curiosa y diferente de la Tomás Pavón que se tiene por más canónica. Su versión de la seguiriya de cambio de Manuel Molina es muy efectista y espectacular y todavía hoy se canta. Igual que sus fandangos por soleá que son cante grande.
Curioso cartel de una actuación de Vallejo anunciado como el Fleta del Flamenco después de ganar la Copa Pavón. Por cierto también se anuncia la proyección de la película de una corrida de la Prensa de Madrid con Gaona, Joselito y Belmonte.
Destacó también en los cantes de Levante, Málaga y Granada. Su media granaína, “la media granaína de Vallejo” (en realidad, la granaína larga), hizo furor y todavía se canta. Dominó también los tangos y las cantiñas. En resumen un cantaor largo y muy completo.
Manuel Cerrejón, incansable reivindicador de la figura de Vallejo
Audiciones
1. El “Ay, ay, ay” de Miguel Fleta en versión de Manuel Vallejo
Vallejo convirtió en bulerías el éxito del tenor Miguel Fleta “Ay, ay, ay” que ambos grabaron el mismo año (1929) y que les escuchamos para comprobar como Vallejo metió por bulerías esa canción. Este cante lo montó del tirón una noche en Villa Rosa, cuando Fleta gran aficionado al flamenco le cantó su media granaína. Vallejo le dijo a Fleta:
“Ya verás lo que voy a hacer con tu ay, ay, ay…”
Miguel Fleta
Y ahora, la versión de Vallejo del cante del Fleta.
Asómate a la ventana-Ay, ay, ay, gitano (Bulerías)
Manuel Vallejo-Guitarra: Ramón Montoya
Asómate a la ventana, ya, yay
paloma del alma, mía
que ya la aurora temprana
no viene anunciando el día
Y el amor mío se muere, ya, yay
y se me muere de frío
porque en tu pecho de piedra
ya no quiere darle abrigo
Ya, yay, ya, yaaaaaaaa
2. Saeta de Manuel Vallejo.
También escuchamos, ya que nos acercamos a la Semana Santa, una de sus saetas. Está Saeta fue la misma que, con un pequeño arreglo en la letra, cantó la Semana Santa sevillana de 1932 en la Plaza de San Lorenzo, cuando no salió el Gran Poder por los disturbios de la época (sólo se procesionó ese año la Virgen de la Estrella, que por eso llamaron “La Valiente”). La anécdota nos la cuenta Nicolás Sala:
La única cofradía que se procesionó el año 32 fue la Virgen de la Estrella
La letra con la que la grabó es la siguiente:
Descubrirse hermanos míos
vamos a hincarnos de rodillas
que va a pasar el Nazareno
honra y gloria de Sevilla
el Cristo del Gran Poder
Canta después de esa saeta, la Toná del Cristo que es una toná antigua que Chacón salvó del olvido al ponerla como estrambote de sus saetas. Aunque Don Antonio no llegó a grabarla si lo hicieron otros cantaores como Vallejo.
Y eres Pare de almas
y Ministro de Cristo
Tronco de Nuestra Madre Iglesia Santa
y árbol del Paraíso.