Por Mario García Santos
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¡Indulto de un toro bravo! Debajo del palco, los buenos aficionados de Sevilla disfrutan y comentan. Esta es la Fiesta (Fotografía de Cultoro)
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Nota de LRI:
Cuando se ven tardes como la de ayer, cuando se viven tarde como la de ayer, cuando salen toros como el de ayer, uno se da cuenta que la Fiesta esta viva, muy viva y que tiene futuro. Mucho futuro.
Los aficionados vivimos siempre mirando al pasado pero ahora no es el momento de hacerlo. Ahora es el momento de mirar el presente. Mejor aún, ahora hay que mirar al futuro, sólo al futuro.
Por eso, porque la embestida de "Cobradiezmos" es el símbolo del futuro de la Fiesta, hoy hemos querido que la reseña de la corrida donde se ha premiado esa excepcional embestida. la firme alguien que tiene todo el futuro por delante.
Mario García Santos es un chaval jovencísimo, de la Escuela Taurina de Camas que además de torero, de buen torero, hace sus pinitos como cronista taurino desde su magnífico blog "Dando el pecho desde la tapia" donde nos cuenta lo que ve pero. eso sí, y como el mismo dice, "Siempre intentando escribir con humildad e intentado contar la verdad".
Y es Mario García Santos, además de torero y cronista taurino en ciernes es, sobre todo, aficionado. Un grandísimo aficionado. Mario es el futuro.
Cuando le preguntaban al maestro Rafael Ortega, si le daba pena matar los toros, él respondía que solo a aquellos que no merecían ser estoqueados, sino morir de viejos en el campo y dejando su simiente. Y es que hasta que se estrenó el nuevo reglamento en 1992 (que sigue vigente), los indultos solo estaban permitidos en las corridas concurso de ganaderías y precisamente Rafael Ortega, fue uno de quienes defendieron la conveniencia del indulto cuando es realmente merecido.
Hoy en Sevilla entrábamos en el tramo final de la Feria de Abril 2016, en la cual, a pesar de ciertas orejas y toros sueltos, no había llegado el triunfo de los toreros ni tampoco había salido un toro bravo. Y hoy, tras horribles petardos ganaderos de hierros en teoría de garantías, pudimos dejar atrás el desastre anterior, sobre todo, con un toro de bandera que salió en cuarto lugar.
La corrida de Victorino fue desigual en presentación y en juego, pues fue deslucido el primero y mucho más el sexto; importante el tercero y de bandera el cuarto, mientras que el lote de Morenito de Aranda, fue algo intermedio, siendo interesante el segundo y el quinto hasta que se orientó.
Frente al tercero, el bravo "
Galapagueño",
Ureña realizó una
gran faena desplegando parte de su
puro concepto. El toro peleó bravamente en varas y empezó embistiendo de
categoría en las primeras series,
apagándose de golpe un tanto y viniéndose arriba de nuevo al final de la faena.
Ureña entendió al toro y lo toreó c
on gusto, sentimiento, cadencia y profundidad sobre ambas manos, logrando muletazos al
ralentí. Finalizó, de una forma
preciosa, genuflexo y se fue detrás de la
espada para dejar una estocada hasta los
gavilanes,
doblando el bravo en los medios y siendo concedidas
las dos orejas para el torero de
Lorca. Las paseó en una vuelta al ruedo con la misma
naturalidad con la que toreó y tremendamente
feliz y
emocionado a la vez.
No olvidemos que este torero estuvo
demasiados años en el olvido, luchando
sin perder la ilusión, hasta que le llegó el triunfo
una tarde de verano en su exitosa confirmación en Las
Ventas. Ya se veía con la
Puerta del Príncipe casi abierta y fue todo
disposición frente al sexto, pero el de Victorino no le dio
ninguna opción y sus sinceros y valientes intentos fueron en
vano.
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| Profundidad de Paco Ureña ¡Que buen torero es el torero murciano! (Fotografía de Cultoro) |
Pero el
suceso de la
tarde, de la
feria y me atrevería a decir que de la
temporada, llegó en el
cuarto toro.
Escribano, que por cierto vistió un elegante terno
berenjena y azabache, no había podido levantar faena con el que abrió plaza y tras el triunfo de
Ureña en el toro anterior, se fue
a porta gayola. Y lo que
salió por el zaguán de toriles fue
la bendición convertida en toro bravo. Se llamaba "
Cobradiezmos", herrado con el número 37, nacido en diciembre de 2011 y con 565 kilos de peso.
Cárdeno claro,
bajo de agujas y una
pintura por lámina y
perfectas hechuras.
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| "Cobradiezmos". Una pintura por lámina y por sus perfectas hechuras (Web de Victorino Martín) |
Escribano lo recibió limpiamente con la
larga y le ligó un
ramillete de verónicas bien rematado con
media y revolera. Fue bien picado por "
Chicharito" (que
rectificó rápido en el segundo puyazo), arrancándose
con alegría y prontitud en ambas varas, empujando y romaneando con todo y con verdadera clase, aunque tardeó algo en la segunda. En
banderillas, el propio matador colocó dos
excelentes pares de poder a poder y después, su escalofriante par
sentado en el estribo, en el que el ejemplar, reaccionó
obediente al quiebro y clavó arriba.
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| Ya de salida el toro cantó su bravísima y nobilísima condición y su pujanza (Fotografía de Cultoro) |
El toro tenía condiciones
excelentes y
Manuel, que lo supo ver, lo
brindó al público. Pero, no creo que nadie pudiera
presagiar algo tan
grande, un suceso que pasará a los
anales de la historia del toreo.
Escribano empezó su faena
doblándose por bajo con el toro, tratando de
atemperar al bravo. Pero aquí apareció la
bravura de verdad, y el toro, cuando le
sometieron, se vino
arriba y se entregó a la obra, en la que se fundiría con
Manuel Escribano, yendo
a más y a más a lo largo de la faena. En la primera serie por la
derecha, ya
arrancó la música ante la tremenda
conexión con el tendido, pues "
Cobradiezmos" se
comía la muleta una y cien veces
con el morro por el suelo y moviendo alegremente el
rabo.
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Como decía Pablo Lozano, la bravura del toro está en su mirada (Fotografía de Maurice Berho para Mundotoro)
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Escribano estuvo a la
altura de tan
importante ejemplar y la faena acabó por alcanzar cotas
indescriptibles. El trasteo fue
largo, vibrante y explosivo, con toro y torero
entregados y dispuestos a morir en el ruedo.
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| Toro y torero entregados. (Fotografía de Arjona para Aplausos) |
Ya arrancada la banda, llegaron otras dos series por la diestra primero y otras dos sobre la zurda y el torero, ya armada la
escandalera, se fue a por la espada, estallando entonces una
clamorosa petición de indulto para el toro. El
gerenero siguió toreando entregado por
ayudados por alto, pases
de pecho,
cambios de mano... y el toro
embistiendo sin venirse abajo, y cambió el estoque de matar por la ayuda y le dio otra serie más al toro. Entonces, al fin, el presidente, mi paisano
D. José Luque (hijo del gran
Andrés Luque Gago), sacó el pañuelo
naranja tras haber consultado con el
ganadero vía telefónica.
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El Presidente, Don José Gago (hijo de Don Andrés Luque Gago, insigne rehiletero), asesorado por Luís Arenas, saca el pañuelo naranja que certifica su afición y conocimiento y la afición y conocimiento de la plaza de Sevilla (Fotografía de Arjona para Aplausos)
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Entonces la plaza
estalló de
júbilo y euforia y el torero se retiró a
abrazarse con su cuadrilla, dejando al toro en el ruedo,
exhausto, pero aún
desafiante. Regresó
Manuel con una banderilla con la intención de simular la estocada, pero, para entonces ya habían aparecido los
mansos y
Escribano desistió, aunque seguro el diestro quería tener esa foto histórica de la estocada simulada, como la famosa de
Astola y "Laborioso". Además, el torero, para no
provocarle otra herida más y tampoco arriesgarse a cortarse, le había
quitado el arpón al rehilete.
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| "Cobradiezmos" exhausto (Fotografía de Arjona para Aplausos) |
El indulto fue absolutamente merecido y digno de una plaza de la categoría de La Maestranza, pues el "victorino" fue un monumento al toro de lidia, del que todo lo que se diga se quedará corto. "Cobradiezmos", tuvo un único defecto (por contarlo todo): el de escarbar en más de una ocasión.
Pero fue un toro bravo de verdad, con un motor tremendo, noble y fijo a reventar, repetidor y humillador, con clase a raudales, con un recorrido interminable, con una transmisión explosiva y con un fondo de casta inagotable, pues no buscó las tablas en ningún momento. El toro embistió entregado hasta la muerte por mucho que le exigió Escribano en cada muletazo y finalmente, tras resistirse, regresó a los corrales, con un público que acabó con las gargantas rotas, la sangre encendida y las mejillas llenas de lágrimas.
Escribano recibió
dos orejas simbólicas (las mismas que había paseado
Ureña) como premio a su impecable y
entregada faena, en la que toreó
solventando también al viento y en la que supo
entender al toro desde el principio, pues "
Cobradiezmos", como bravo de verdad, lo pidió todo por
abajo y exigió un torero que lo
torease y se
entregase con la misma verdad con la que él le regaló sus arrancadas de oro, por lo que ese
grandioso toro, además de por su bravura, volverá al campo
gracias a Manuel Escribano.
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| Un toro que todo lo quiso por abajo (Fotografía de Maurice Berho para Mundotoro) |
Morenito de Aranda, mientras tanto, no pudo brillar como lo hicieron sus compañeros de terna, pues los dos "premios gordos" que se sortearon no cayeron ninguno en su lote. Pero, aunque fue todo disposición y entrega en sus dos toros, en parte por no tener la experiencia de Ureña ni Escribano con este encaste, sus oponentes tuvieron complicaciones a las que no se terminó de acoplar, dejando bastantes detalles de mucha torería y buen gusto, pero sin levantar el vuelo de sus faenas.
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| Morenito toreó con los vuelos por la izquierda así de bien (Fotografía de Arjona para Aplausos) |
Tras irse a pie
Morenito, al final del festejo,
Paco Ureña y Manuel Escribano, salieron a hombros por la Puerta de Cuadrillas, como broche de oro a tan
inolvidable tarde.
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| El final de una tarde inolvidable (Fotografía de Arjona para Aplausos) |
Para mi desgracia, después de haberme tragado todo lo que va de feria, no pude asistir al festejo de hoy por motivos de salud, lo cual será motivo de arrepentimiento e impotencia durante el resto de mis días, aunque lo viese en directo por televisión. Pero espero que, dentro de unos cuantos años, pueda ver embestir la mitad de bien a uno de los hijos de "Cobradiezmos", quien en estos momentos está ya en "Las Tiesas de Santa María". Ojalá que el toro pueda recuperarse de sus heridas y disfrutar del paraíso que se ganó para dar continuidad a su estirpe, así que no puedo sino acabar mi crónica deseando...
¡Larga
vida a los toros
BRAVOS!..
Fdo: Marío García Santos
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| Regreso a las Tiesas (Foto Web de Victorino Martín) |