lunes, 4 de mayo de 2020
Tauromaquia (Haiku)
viernes, 30 de agosto de 2019
Toreros y matadores
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Lámina publicada en la Lidia el 18 de noviembre de 1895. El diestro remata un pase en redondo, cuando el toreo en redondo (inefable en nuestros días) era un ideal casi inalcanzable. |
"Tendencia, no de ahora, sino de bastantes años atrás, es la de marcar la linea divisoria, tratándose de la más caracterizada representación de los lidiadores de reses bravas, en virtud de la cual, unos son considerados como más toreros y otros como más matadores de toros, dentro de la misma categoría de espadas ó jefes de cuadrilla. Esta subdivisión aparece indudablemente, cuando un arte ó profesión cualquiera cuenta con pocos representantes completos, y por consiguiente, la mayoría adolece de defectos que encuentran compensación en el extremo que da origen á que se les considere en uno ú otro sentido.
Entendemos que en buena conciencia artística no debía existir tal diferencia; pero atendiendo á lo difícil que es reunir ambas condiciones, y á la laudable costumbre de atenuar las deficiencias de los ídolos populares de modo más ó menos directo, entramos por la jurisprudencia establecida, y admitimos pacientemente la raya tirada por la afición sobre la entidad espada, colocándole según sus aptitudes, bien en la parte designada á los toreros, ó bien en la correspondiente á los matadores de toros.
Tenemos, pues, y es ahora fruta de todo tiempo, que un maestro puede ignorar en absoluto el manejo ó aplicación de la muleta, pero que por consecuencia de reunir serenidad suficiente para colocarse entre los cuernos de una fiera y ánimo sobrado para sepultar el estoque en su morrillo, desplomándola sobre la arena, justifica aquel concepto ante los partidarios de ese espectáculo, ó por el contrario, que un diestro puede pasarse lo mejor de su vida agujereando el pellejo de una res, y en el mero hecho de jugar con soltura y elegancia el rojo trapo, adquirir igualmente aquella preponderancia y categoría.
Hecho ya este deslinde convencional, justo es convenir en que para los aficionados libres de parcialidad y apasionamiento, tanto mérito encierra una faena de muleta, desempeñada á conciencia y con arte, como una muerte dada á un toro con valentía y oportunidad, siquiera en uno ó en otro caso falte el complemento que, de existir, llegaría á constituir la perfección".
La suerte para ellos es que siempre han encontrado algún tranquillo para resolver ese trance. La mucha salida que daba Paquiro, el ataque eléctrico de Guerrita y el brazo suelto de Joselito, son paradigmáticos.
Peor lo tienen en general los artistas, pues para ellos y salvo honrosas excepciones, la suerte suprema puede acabar en debacle.
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Los toreros artistas -aunque hay egregias excepciones- han sido tradicionalmente medrosos y, por tanto, malos matadores. En la foto Rafael el Gallo mechando a un toro. |
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Sin embargo, a la hora de torear, la cosa cambia y el estoqueador chapucero se transmuta en torero sublime. |
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| El estilo eficaz pero poco depurado de Curro Martín Vázquez con el capote |
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| Toreando corridas "duras" es casi imposible desarrollar el toreo de calidad que se exige hoy. El Fundi ha sido un gran torero de una absoluta dignidad y profesionalidad. |
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Pero en lo que realmente destacó fue en la suerte suprema. Aquí ejecuta la suerte con radical verdad y tremenda entrega (Foto: Pepe Pastor) |
Pero Manolete fue punto y aparte.
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| Manolete toreaba y mataba |
Aunque en ambos casos falte el complemento de la buena estocada o la buena faena, complemento que "de existir llegaría a constituir la perfección" pero, como diría Billy Wilder...
¡Nadie es perfecto!
jueves, 21 de julio de 2016
Un toque de atención sobre el toque
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| ¡Toca, toca! (Granada. Corpus 2008-Fotografía de Fermín R.F.) |
Hubo peones que durante las faenas de sus maestros no paraban de gritarles: "¡Toca!", "¡El toque!", "¡Toqui, toqui!". Hasta toqui decían. Eso del toque parece el ungüento amarillo, la purga de Benito, la piedra filosofal en los extraños conceptos de la tauromaquia moderna. Y no es eso, no es eso. En toreo, cuantos menos toques, mejor. En toreo, como en tantas cosas de la vida, las manos quietas. Les insistían toca, toque, toqui a los toreros, y más acertado habría sido recordarles que no se torea con el pico dejando la pierna contraria atrás,...; tampoco sin temple ni ganancia de terrenos, ....
Joaquín Vidal-"Toreo grande de José Antonio Iniesta" (El País. 28 de abril de 1997)
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Clarines y timbales de las Ventas. Hasta siete toques diferentes para marcar las incidencias de la lidia. Toques que pueden oírse aquí (Foto Web Las Ventas) |
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El primer año como matador de Andrés Roca Rey está resultando apabullante. El peruano está tocando pelo todas o casi todas las tardes y, por tanto, tocando la gloria del toreo con los dedos |
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| Un torero tocado por la gracia divina: Curro Romero. |
Tocan los toreros al toro con los engaños por necesidad defensiva (¡Toca, toca!) o para sublimar el toreo (¡Daba un toque tan suave gracias a su prodigiosa muñeca!) o para poderle al astado ("Como no le toques los costados, te gana la partida").
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Manolete tenia una muñeca prodigiosa lo que le permitía un toque suave en la muleta con el marcaba su camino al toro (Emilio Arroyo en el Ruedo de 26 de agosto de 1975) |
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8 de mayo del año 15. Joselito toca el pitón de un toro en Madrid. Un adorno "emocionante" según Mundo Gráfico. |
¿Queda ya más claro o tendremos que dar otro toque de atención sobre este tema?
lunes, 28 de marzo de 2016
Morante evoca en Sevilla a tres toreros de Sevilla
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Morante, genio y figura en desplante pleno de torería. Ecos de una tauromaquia añeja que ya no se suele ver por las plazas.(Fotografía de Arjona para Aplausos) |
Primera evocación. La oración de Pepe-Hillo
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"La oración de los toreros" representa a un diestro y su cuadrilla rezando antes de la corrida en la época de Pepe-Hillo. (Detalle de un dibujo de Lizcano publicado en la Lidia en 1883) |
¡Qué lástima me ha dadover a Hillorezando en la capilladel Baratillo!
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Morante de la Puebla, rezando ayer en la Capilla del Baratillo, tal y como hace dos siglos hacían Pepe-Hillo y los demás diestros sevillanos de la época |
Joselito el Gallo durante sus faenas y en demostración de poderío, gustaba de sacar el pañuelo que llevaba en el bolsillo y, tranquilamente, delante de la cara de un toro expectante, procedía a secarse el sudor. Luego guardaba otra vez el pañuelo y seguía la faena.
Así hizo Gallito en Valencia, en las imágenes que hemos rescatado para este blog de la película de la tarde en la que se encerró, para cerrar su temporada, en solitario con seis toros de don Juan Contreras. Joselito de rodillas y ante el toro tercero, de nombre Algabeño, se seca el sudor
Ayer, Domingo de Resurrección en Sevilla, Morante de la Puebla, antes de entrar a matar en toriles al cuarto toro, Fantástico de Domingo Hernández de 589 kilos, toro al que no mató, se detuvo un momento y, con la misma tranquilidad de Joselito, sacó su pañuelo, se secó el sudor y montó el estoque.
Ayer al secarse el sudor con el pañuelo, nos recordó a Joselito el Gallo.
Morante mientras está igualando al 4º toro en toriles, coge el pañuelo que llevaba en el bolsillo, se seca el sudor y, después, lo tira al suelo |
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El de la fotografía de arriba es Rafael el Gallo. El de la fotografía de abajo es también Rafael el Gallo. Está claro: "Del éxito al fracaso hay sólo un paso". |
Aunque el propio Rafael lo negara, fueron varios los toros que le echaron al corral durante su dilatada carrera. Las debacles de Rafael, sin embargo, no sólo no empañaban su imagen, sino que incluso acrecentaban su leyenda de torero mágico y misterioso.
Sobre todo, las debacles de Rafael.
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Morante pasó ayer, en el mismo toro, del toreo de ensueño a contemplar, después del tercer aviso, como apuntillaban a ese toro que no quiso dejarse matar. Empero, la leyenda crece y no mengua. |
sábado, 13 de febrero de 2016
Torear para gustarse
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Para los grandes toreros que han basado su toreo en la estética, que han puesto en la postura (la compostura) todo su empeño, torear no es una cuestión de testículos (valor) ni de cerebro (técnica) sino de corazón o sea, de sentimiento y de inspiración.
En el toreo, el arte y la personalidad ni se enseñan ni se aprenden, sino que se tienen o no se tienen. Se nace con arte o se nace sin arte. Y punto.
Los toreros que nacen con arte no torean para el toro ni para el público, sino que torean para ellos mismos, para "gustarse". Lo que buscan en el ruedo los toreros de esta cuerda, está, en realidad, dentro de ellos mismos. Por eso, el arte en el toreo no es algo que aparezca"después de" una dura y trabajada pelea con un astado fiero y complicado. Al contrario, el arte en el toreo, es algo que se busca y desea constantemente pero que no siempre se encuentra.
Que surja el arte precisa un toro bravo y noble, un torero en estado de gracia y un ambiente propicio. Que surja el arte en el toreo viene a ser, entonces, como una cuestión de magia, de conjunción astral o de afortunada concatenación de circunstancias. Un cruce de causalidades y casualidades. Y es que, el arte no es recompensa a nuestros esfuerzos, afanes y desvelos ni premio por nuestros méritos o virtudes sino un don divino, un regalo de los dioses. Que surja el arte en el toreo es, realmente, un milagro. Por eso, se le valora y aprecia tanto.
Cuando los grandes toreros de arte (Rafael el Gallo, Cagancho, Pepe Luís Vázquez, Curro Romero, Rafael de Paula, Morante de la Puebla,..) hablan de sus sensaciones delante del toro, dicen "me he sentido" o "me he gustado". Su toreo discurre con "suavidad" y "sin brusquedades" pues torear es, como decía Rafael el Gallo, autoridad máxima en esta materia, "acariciar suavemente".
Consecuentemente, en el toreo de arte predomina la "naturalidad", el "desmayo", la "elegancia" pues todo debe fluir "sin esfuerzo aparente", "sin brusquedades", "sin crispaciones". Pero es la suya una elegancia no impostada sino auténtica. El torero que ha nacido "con gracia" es, como decía Gerardo Diego hablando de Antonio Fuentes, la "elegancia ignorándose de la naturaleza".
Lo frecuente es que tras el lance luminoso y mágico aparezca la negra espantá. Tras la verónica de alhelí, el muletazo deslavazado y huyendo. Puro contraste (el sol y la sombra) que aquilata aún más si cabe los momentos felices.
Pero son momentos brillantes como ese lance de Curro Romero a la verónica que encabeza esta entrada, con su capotillo cogido con dos deditos, muy cerca de la esclavina, al estilo de Curro Puya, Un capotazo perfecto se mire por donde se mire. Con esa pierna adelantada que se adivina llevará al torero hasta los medios para que allí se produzca el feliz remate.
Un lance, uno solo, pero por el que, para verlo, iríamos al fin del mundo si preciso fuera.
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Pepe Luis Vazquez. Un detalle, una pincelada. Un sólo muletazo que no parece nada pero que encierra todo un mundo. Por verlo, merece la pena pagar la entrada |
viernes, 25 de septiembre de 2015
La torería
Curro se desplanta ante Flautino de Gabriel Rojas, el lunes de preferia de 1984. Ese desplante sirvió de modelo para la estatua que se erigió en su homenaje en los alrededores de la Maestranza. |
sábado, 24 de diciembre de 2011
Villancicos flamencos (VII) Cantan tres toreros
Un cartelazo. Rafael Gitanillo, Antoñete y Curro
¡Olé mi niño!. Gitanillo de Triana, Antoñete y Curro Romero con la guitarra de Paco Cepero. CEM (1967)
(Recitado)Son las cinco de la tardeabre marcha alguacililloque aquí estamos tres torerospara hacer el paseíllo
Pide la llave del cieloa los Ángeles de gradaque recen al Dios que nacepor mi muleta y mi espada
(Cantado)Ole con ole mi niñoOle con ole y oléLas orejas y los triunfosserán todo para él (bis)
Ole con ole mi niñoOle con ole y oléTres toreros y tres reyes magosvamos juntos a Belén (bis)
(Reitado)Los caireles como el orobajo el sol a tus pies brillanvelas de seda rizadasparecen las banderillas
Para ti niño de inciensoen las tardes con historiayo sé que mi vuelta al ruedoes tu corona de gloria
(Cantado)Ole con ole mi niñoOle con ole y oléLas orejas y los triunfosserán todo para él (bis)
Ole con ole mi niñoOle con ole y oléTres toreros y tres reyes magosvamos juntos a Belén (bis)
viernes, 21 de enero de 2011
Cante flamenco taurino (II). Camarón y Curro Romero
La segunda entrega de flamenco y toros: Camarón le canta a Curro Romero: Arte y Majestad
Canta (y torea): Camarón de la Isla
Camarón de aficionado práctico en el campo con una vaquilla
Camarón quiso ser torero y lo dejó cuando vio que por ahí no tenía futuro.
Ha sido uno de los más grandes del cante y, además, un mito de masas (Esto último cosa rara en el flamenco)
Aficionado a los toros, moría con Curro Romero. Llegó a cantarle mientras este toreaba en la plaza.
Torea (y canta) Curro Romero
Curro en su plaza de la Maestranza
El Faraón de Camas. Un torero agitanado y del gusto de los gitanos, sin ser gitano.
Un portento, aunque bastante irregular. Capaz de lo mejor y de lo peor en una misma tarde y, a veces, en el mismo toro.
Aficionado al cante bueno y capaz de echarse un fandanguito. Llegó a grabar unos villancicos flamencos, con Gitanillo de Triana y Antoñete, hace ya bastantes años.
Curro cantando. Antonio el Pescailla a la guitarra y el Beni escuchando
Arte y majestad
1975 Guitarra: Paco de Lucía
De un pueblo de Sevilla
ha nacío Curro Romero.
Condición noble y sencilla
de Camas es este torero
torero, torero
Tiene arte y majestad
cuando abre su capote
nadie lo puede igualar
La afición te ha seguido
por donde quiera que vas
siempre está contigo
y siempre está contigo
estés bien o estés mal
Con verte un quite me sobra
de los que tú sabes hacer
como el toro te embista
y como el toro te embista
ya tienes, ya tienes
a la gente en pié
Que el Gran Poder te proteja
y te de su bendición
pa’ que sigas toreando
pa’ que sigas toreando
para bien de la afición
Curro Romero
Curro Romero
Eres la esencia
de los toreros
Se puede oír en youtube:
http://www.youtube.com/watch?v=V0gE_KbU_EA
José

























