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domingo, 16 de octubre de 2016

Morante. La reserva espiritual del toreo

Por Fernando Cámara

Morante ayer en Zaragoza (Tuneado de una magnífica fotografía de Arjona para Aplausos)

Representante del sevillanisimo toreo, Morante, en este caso embajador en tierras de Aragón, deja su esencia en el alberizo escenario maño. Trajo Morante un puñadito de albero maestrante para reunirlo con el de Zaragoza, creando dualidad en su esencia, y así, poder deslizarse en un precioso baile con Lanudo

Trajo consigo sus primorosas formas para mover los paños y acariciar con sus muñecas la clase del de tierras del Grullo como en su día con Dudosillo a las orillas del Guadalquivir. Sutiles caricias acompañan una apasionante danza. Ambos derraman fluidez  y suscitan siluetas en el oro redondel de la vida, la muerte y la gloria

Precioso escenario resguardado de elementos inclementes bajo acogedora cubierta, cuyo cobijo recoge a un público erudito, apasionado y receptivo al talento, a la elegancia y al arte del toreo. Haciendo parte del espectáculo, el público mañico, acompaña la tauromaquia que aflora en Morante, haciendo eco de sugestión al rítmico temple del de la Puebla

Idílicamente Lanudo hace honor a su nombre con la suavidad de un sedoso vellón. Suavidad y nobleza que embravan un sublime gusto para interpretar y expresar el sentir de un toreo rescatado de esencias añejas, esculpido al más puro estilo neobarroco. Refinadas y ornamentales formas hacen aparición espontánea en su gesto, en sus muñecas, en sus pasos danzantes que buscan las vueltas de los costados deslizándose en primorosos círculos al compás del ritmo

Distinguida prestancia fundida para el toreo en la grandiosidad de un singular hombre. Un torero, una persona como otra cualquiera, con la excepción de ser Morante, Morante de la Puebla. El que torea, el que se siente, el que interpreta y expresa el principio fundamental del toreo bajo la creativa expresión artística de la tauromaquia...

domingo, 20 de diciembre de 2015

Cuadermo de notas (LXX) No hay recompensa mayor para premiar las buenas acciones de los toreros


Antonio Montes, la tarde del 24 de septiembre de 1905 en Zaragoza, citando a recibir a un toro de casta Navarra de Pobes y Santos (antes de Jorge Díaz). Su éxito, esa tarde fue apoteósico, saliendo en hombros -según decía Sol y Sombra, que publicó la foto- "no de los golfos de costumbre, sino de los señoritos de kaki y jipi"

"Ahora descúbranse ustedes respetuosamente, y guarden silencio. Antonio Montes se va hacia el toro, le da un soberbio pase en rodillas, varios de pecho superiorísimos, entre bravos y olés, y metiendo el pie, cita al Contrabandista, se arranca el toro y, recibiendo, clava una estocada inmensa en lo alto y cae lo mismo que si hubiera producido un terremoto en el suelo. (Ovación inenarrable)

Allá arriba se oye el rasgueo de una guitarra. Es Paquiro que canta:

El arte de los toros
vino del cielo...

A Montes se le dio la oreja, porque no hay recompensa mayor para premiar las buenas acciones de los toreros." 
Reseña. publicada en la Prensa de Zaragoza, de la faena de Montes a su segundo toro en la corrida celebrada el 24 de septiembre de 1905. Reproducida en el número de Sol y Sombra de 14 de febreo de 1907, tras la muerte de Montes en México

martes, 27 de octubre de 2015

Una estocada frascuelina

Por Jose Morente


Frascuelo en Sevilla, cuadra en la cara del toro. Muy enfrontilado. De tanto estrecharse, la mayoría de las veces salía apurado cuando no trompicado de la suerte. Unas estocadas que había que calificar de superiores, aunque no se pudieran considerar perfectas. En cualquier caso, sus estocadas (frascuelinas las llamaron) han pasado como modélicas a la historia del toreo y todavía permanecen en el recuerdo y en la memoria de los buenos aficionados.

El negro Frascuelo representaba -dice Néstor Luján- "la seriedad, la sequedad, la arrogancia y el valor desmedido y resonante, el gesto recio de cuando la angustia hace el vacío en la plaza y, sobre todo, la audacia en la suerte suprema".
 
Sobre todo, eso: la audacia en la suerte suprema. Sus estocadas, a las que conviene llamar frascuelinas, han quedado como modélicas. No ha habido después de él diestro que domine esa suerte de manera tan rotunda, de manera tan brutal. Ha habido matadores muy seguros y, también finos estilitas de la suerte pero estoqueadores con el temple de acero del corazón de Frascuelo, ni uno.
 
Y no se piense que sus estocadas eran perfectas. Antes al contrario. En la revista la Lidia están reseñadas igual que están reseñadas esas viejas polémicas sobre el mérito de las mismas. Pues Frascuelo salía, muchas veces y de tanto estrecharse, rebotado de la suerte y por la cara, perdidos los agremanes de la chaquetilla en el pitón derecho de sus toros.
 
Pese a eso o mejor, gracias a eso, no es de extrañar que sus estocadas enloquecieran a los espectadores hasta tal punto que sólo por ellas (o casi sólo por ellas) Frascuelo pudo mantener la competencia con Lagartijo, gran artista y fino lidiador, mucho más torero que el de Churriana, durante un cuarto de siglo largo. ¡Qué tiempos aquellos!
 
Pero he dicho que sus estocadas no eran perfectas y conviene aclararlo. Lo hacemos de la mano de Peña y Goñi y de Mariano de la Riestra. Dice Goñi:
"(...) estrechándose tanto en el centro, lo cual indica que consiente extraordinariamente a los toros, éstos hacen con frecuencia de más y salen rebozados con el matador (...) los toros le han hecho perder terreno frecuentemente por estrecharse demasiado con ellos (...) Salvador pierde terreno por embraguetarse con exceso"
Y puntualiza De la Riestra:
"se deja caer despacio y con empuje, saliendo muchas veces apurado, y algunas trompicado"
Sus estocadas no eran perfectas de tanto como se atracaba de toro...No eran perfectas, eran -como entonces se decía- superiores.
 
 
Talavante con Colchonero el bravo toro de Garcigrande en Zaragoza. Talavante sale trompicado de tanto atracarse de toro después de entrar a matar con la máxima entrega y verdad posibles en la suerte más arriesgada. Evidentemente, no es una estocada perfecta... sino -como decían aquellos viejos aficionados que sí que sabían de toros- superior ¡Una estocada frascuelina!

Frascuelina Etiquetas: F. 1. f. Taurom. Estocada entera, hasta el puño, llamada así en homenaje a Frascuelo, gran dominador de esa suerte.

domingo, 25 de octubre de 2015

Don Francisco Bentué nos replica y explica las razones de su decisión

Alejandro Talavante agradece al público de Zaragoza la entusiasta reacción que provocó su faena a Colchonero de Garcigrande (Fotografía de la web de la Plaza de Toros de Zaragoza).
 
 
Una entrada de este blog (formulada, en parte, en clave de humor) relativa a la no concesión a Alejandro Talavante de la segunda oreja por su faena al toro Colchonero de Garcigrande, en la corrida celebrada en Zaragoza, el día 17 de octubre pasado, ha sido objeto de comentario por el Presidente de dicha corrida, don Francisco Bentué. Un comentario donde explica y puntualiza las razones de su decisión.
 
Su comentario ha sido ya publicado en el lugar oportuno de este blog (así como nuestra respuesta a sus argumentos de los que disentimos). No obstante y sin perjuicio de lo anterior, nos ha parecido conveniente darle a sus palabras, el mismo espacio y tratamiento que le dimos en su día a nuestra crítica a su actuación, agradeciéndole su deferencia con nosotros:
"Buenas noches, soy Francisco Bentué, Presidente del festejo a que se hace alusión en este artículo.  
Sin intención de polemizar con nadie quiero expresar, en primer lugar, que en ningún momento sufrí presiones como se da a entender en algún comentario y como se ha dicho en algún medio de comunicación.  
En segundo lugar decir que si al matador de toros Alejandro Talavante no le concedí la segunda oreja es simple y llanamente por que no mató bien. Las imágenes que se han publicado son im lactantes, con el pitón en la tripa y la mano con la empuñadura de la espada en los lomos del toro. Hay más imágenes, que no se por que motivos espureos no se han publicado. El toro fue escupiendo la espada, pudiéndose ver perfectamente como iba muy tendida. El torero, depues de mucho tiempo y comprobar que el toro no caía, tuvo que usar en estoque de descabellado. Conclusión:no era una buena estocada.
Un saludo"

domingo, 18 de octubre de 2015

La cárcel de papel taurina (VII) ¡Fuera del palco!

Por Jose Morente

El desatino total y absoluto. Por esta tremenda estocada negó el Presidente D. Francisco Bentué a Talavante la segunda oreja del quinto toro (Prueba documental nº 1)

Vuelvo del campo justo a tiempo de ver la corrida de Zaragoza, del máximo interés -para mí- pues se enfrentan un figurón del toreo, Alejandro Talavante, en la que ha sido posiblemente su mejor temporada, y Alberto López Simón, el torero que más empuja de todos los que vienen empujando. Es muy bueno para todos que se abran los carteles de las Ferias.

Toros de Garcigrande, que siempre ponen el punto de emoción que da el toro que embiste con codicia, para Talavante y toros del Vellosino para López Simón. Sin sorteo, Nadie es perfecto.

No voy a reseñar la corrida pero resumo telegráficamente. Devolución fulgurante del primero de la tarde (¿Tan rápido, porqué?). Devolución del tercero, después de banderillas pues se había lesionado en el primer lance de recibo (¿Tan tarde porqué?). Dos sobreros para Talavante que dan pocas opciones y la tarde cuesta arriba para el extremeño. Enfrente, un López Simón disparado hacia arriba con dos faenones, de mucho mérito, marca de la casa con lo que ya está todo dicho.

En estas, que sale el quinto toro de Garcigrande y Talavante, da cumplida réplica a López Simón, al público y a la propia historia del toreo..
Faenón de los que hacen época a un toro encastadísimo que embestía con todo. El toro que quieren (y necesitan) las figuras verdaderas. Emoción a raudales. Grandioso el toro y el torero. Faena de la que se hablará muchos años.

Talavante se tira a matar de verdad pues quiere asegurar el triunfo. Estocada hasta la empuñadura de la que sale enganchado y trompicado el torero, de tanto como expone, pero, por fortuna, sin consecuencias. El público estalla y se desborda. Se piden con muchas fuerza las dos orejas aunque, para una faena así, las dos orejas se me antojan poco premio.

El palco tarda en dar los trofeos... Ya estamos... Lo de siempre... En el plus comentan que la estocada está tendida. Lo estará pero, tal y como ha ejecutado la suerte, eso no es demérito ni justificaría, en ningún caso, la negativa.

El presidente concede sólo una oreja y se cierra en banda. Hace un claro gesto de que no va a conceder la segunda. El público protesta como pocas veces se protestan estas arbitrariedades presidenciales.
Protagonismo absurdo de quien no debe ser protagonista. Desconocimiento de las más elementales normas básicas del toreo de quien está obligado a conocerlas. Falta de sensibilidad ante lo que el torero ha hecho en la plaza  de quien debe hacer gala de ponderación y equilibrio y, sobre todo. Chulería infinita del que piensa que su criterio es más importante que el de toda una plaza. Provocación con incitación a la algarada de quien tiene como principal misión ser garante del orden público. El toreo es una fiesta popular ¿Tanto cuesta entenderlo? A los poderes públicos, parece que sí.

Una historia que se repite demasiadas veces y una actitud que sólo encuentra el apoyo de algunos reglamentistas ¿Hasta cuando?
Sale el sexto y López Simón, lo que no era nada fácil, vuelve a calentar la plaza con su toreo-verdad. Gran tarde de toros. ¡Viva el toreo!

Pese a todo, el enfado NO se me pasa y presento la correspondiente denuncia ante el Tribunal de la Cárcel de Papel con sedeen Madrid. Es la única instancia de este país con capacidad de deshacer este entuerto ¡Que decidan los jueces de la Cárcel de Papel taurina!



En Madrid, a 18 de octubre de 2015, reunidos los miembros del Tribunal Superior del Toreo para juzgar al Presidente de la Plaza de Toros de esta ciudad, don Francisco Bentué, por su negativa a conceder la segunda oreja al diestro don Alejandro Talavante por su faena al quinto toro de la corrida celebrada ayer sábado en la Plaza de Toros de Zaragoza

RESULTANDO Que el diestro don Alejandro Talavante cuajó, al quinto toro de la tarde de nombre de la ganadería de Garcigrande, una faena de excepcional calidad a la altura de la excepcional calidad y bravura del toro, destacando por la justeza en sus movimientos y por el buen trazo de los muletazos así como su excelente concepto del toreo y su probada capacidad creativa.

Este Tribunal no cree pecar de exageración si califica a esta faena como una de las mejores realizadas por diestro alguno esta temporada en las plazas españolas. Lo que se considera hecho probado.

RESULTANDO Que también tuvo indudable mérito por su exposición y riesgo la estocada con la que el diestro remató su faena,. Se aporta como Prueba Documental nº 1, fotografía de dicha estocada. Lo que también se considera hecho probado

Dicha estocada puede parangonarse en emoción a algunas de las que realizaron a la largo de la historia del toreo aquellos diestros que cimentaron su fama en esta suerte, tales como Frascuelo, Mazzantini, Varelito, Luis Freg, etc., y cuyos nombres parece oportuno traer a colación en esta Sentencia.

RESULTANDO Que la absoluta mayoría de los plaza solicitó para don Alejandro Talavante la concesión de las dos orejas del toro como merecido premio por la faena realizada. Lo que también se considera hecho probado.

RESULTANDO Que la Presidencia otorgó la primera oreja pero se negó en redondo y de forma inexplicable a conceder la segunda. Lo que también se considera hecho probado.

CONSIDERANDO Que la negativa del Presidente Sr. Bentué, a la concesión de los trofeos solicitados parece fundamentarse en la colocación tendida del estoque, argumento que este Tribunal no puede aceptar pues supondría desconocer nuestra jurisprudencia en la materia y, lo que es más grave, desconocer o contravenir los criterios seguidos en la concesión de trofeos por los Presidentes de las Plazas de toros de mayor categoría desde los remotos tiempos en que se vienen concediendo las orejas como trofeos a los lidiadores, criterios que priman la ejecución frente a la colocación, hecho que el señor Bentué como buen aficionado no puede desconocer. Como no puede (o no debería) desconocer  la diferencia que existe entre un bajonazo o golletazo intencionado y una estocada tendida como fue la que nos ocupa.

Por todo ello, extremar el rigor, en la valoración de la colocación tendida del estoque, primando el resultado frente a la ejecución, como se ha hecho, puede resultar un criterio cómodo para el aficionado de tendido que de tal modo procediera, pero es siempre un criterio altamente desacertado e injusto, especialmente si se aplica desde el Palco.

CONSIDERANDO Por lo anterior, que el argumento esgrimido no pasa, en todo caso,  de ser una pobre justificación de una decisión injustificable, lo que agrava aún más los hechos enjuiciados.

CONSIDERANDO Que la decisión Presidencial, como opuesta al sentir popular,  tiene un carácter negligente y despótico que no sólo no es garantía alguna de pureza y seriedad del espectáculo o de la necesaria vigilancia de sus posibles vicios, como algunos aficionados pretenden, sino que, antes al contrario, dicha forma de actuar cae de lleno en la arbitrariedad incompatible con el ejercicio de la autoridad y provoca el total rechazo y descrédito de dicha autoridad.

Dado además, que corresponde a los poderes públicos arbitrar los cauces adecuados para el ejercicio de los legítimos derechos de los ciudadanos (expresión, reunión, etc.) pero no imponer sus dudosos e indefendibles criterios, dicha actitud, claramente antidemocrática, debe ser reprobada y sancionada por este Tribunal ya que puede incitar a la algarada y consiguiente alteración del orden público.

CONSIDERANDO Que no cabe oponer a todo lo anterior que la negativa de concesión de la segunda oreja se pueda justificar en el estricto cumplimiento del Reglamento Taurino vigente pues no existe artículo reglamentario alguno que ampare tal pretensión.

CONSIDERANDO Que vienen siendo ya demasiado frecuentes en nuestros cosos y por parte de los Presidentes de las plazas de Toros, actitudes similares a la que hoy se enjuicia, por lo que este Tribunal esta obligado, en aras de ejemplaridad, a extremar el rigor en la persecución de estas conductas cuya gravedad algunos pretenden ignorar o minusvalorar.

CONSIDERANDO Que, al margen de los anterior y dado lo evidente del error cometido, existen dudas más que razonables que nos impiden considerar que nos encontramos ante un mero error Presidencial, por lo que parece oportuno iniciar las pertinentes diligencias para depurar e indagar sobre las causas reales y últimas que pudieran subyacer detrás de la anómala decisión enjuiciada sin que,  a priori, quepa descartar ninguna posibilidad al respecto.

CONSIDERANDO Que los actuaciones judiciales de este Tribunal deben extenderse contra quien o quienes nombraron a don Francisco Bentué para el cargo que ocupa, con objeto de depurar las responsabilidades en las que han notoriamente han incurrido.

Por todo ello, a la vista de lo anterior y consideradas la prueba documental aportada.

FALLAMOS Y CONDENAMOS

don Francisco Bentué, a la pena de Prisión de tres años y un día en la Cárcel de Papel de esta Villa y Corte. Dicha pena de prisión incondicional, acarrea la de inhabilitación perpetua para el cargo de Presidente de las corridas de toros por su probada incapacidad para el desempeño de las funciones que corresponden a dicho cargo.

A quien o quienes nombraron a don Francisco Bentué para el cargo de Presidente de la Plaza de Toros de Zaragoza, a la pena de Prisión de un año y un día en la Cárcel de Papel de esta Villa y Corte.

Lo que declaramos en Madrid para su inmediata ejecución.

Entradilla de ABC digital

Don Francisco Bentué. Las actitudes intransigentes y despóticas deberían ser incompatibles con el ejercicio del cargo de Presidente de Plazas de Toros, cargo para el que se precisa un talante democrático y un mínimo de sensibilidad del que algunos usías carecen.

lunes, 20 de octubre de 2014

El Juli. El gran desconocido

Por Paco Carmona

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El Juli. Contra viento y marea


Lo que me interesa del toreo

Hace mucho tiempo que no me interesan los nombres sino las personas. Del mismo modo, me interesa sobremanera el toreo; no quien lo lleve a cabo, menos aún si estos son figuras. Entonces ahí pierden casi todo mi interés como protagonistas. Lo que hagan o no con sus vidas y con sus carreras (sin mirar para otro lado claro está) tampoco me obsesiona.

Debo ser un bicho raro al afirmar que me sobrecoge el toreo de José Tomás y que admiro profundamente la tauromaquia de El Juli. Me estremece Morante y procuro fijarme todo lo que puedo de un grandioso torero como Perera.

No me gustan las etiquetas, pero sí tengo claro cuales son mis gustos. Digo esto porque parece que aquí no te puede gustar Antonio Mairena si te gusta Manuel Torre o que si escuchas a Terremoto ya no puedes ponerte un disco de Enrique Morente. Yo lo que miro es el Toreo con sorpresa, con admiración, con la esperanza de ver que, aquello que como aficionado busco, ese torero me lo está dando.

Juli

Cuando Juli tenía 10 o 12 años se saltaba la barrera de la placita de la Escuela para banderillear vacas utreras, le cogían una y otra vez y ya su ambición era infranqueable. Tenía más claro que nadie que sería lo que hoy es, ni más ni menos. Nunca tuvo la mínima duda.

Con 13 años, una serie de matadores a los que todos admiramos e idolatramos le hicieron una medio encerrona en un festival en Palencia y dejaron que matara un toro con 520kg al que cortó el rabo. La cara que tenían mejor nos la ahorramos.

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El Juli. Contundente becerrista

Cuando llegó a México, tieso como una regla, se ocupó en año y medio de arreglar la vida de una familia entera.

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Los inicios en un México, lindo y querido pero muy duro para un chaval de 14 años.

Con 15, matador de toros. Con 20 llevaba casi 1000 corridas de toros; con 30 más de 2000 y, ahora, rico perdido le hace al toro las cosas que debió soñar entrenando día tras día en aquella placita de la Venta del Batán, bajo la atenta mirada de esos que éramos sus compañeros pero que ya veíamos en él en nuevo líder, el nuevo referente en cuanto a poder, capacidad, sabiduría, esfuerzo, inteligencia, ambición y afición.

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La dificultad de triunfar en Madrid, una plaza muy complicada para los grandes toreros

Una tauromaquia impensable. El listo de la clase, el abusón del patio, no solo se ha salido con la suya sino que también ha querido mirarse en la Historia y le interesa su profesión más que nada en el mundo.

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La importancia de triunfar en Sevilla, una plaza capaz de entregarse (a la larga) al buen toreo venga de donde venga.

Estaría bien, que pudiéramos quitarle la cabeza (solo de las imágenes claro) y empecemos a mirar lo que le hace al toro, porque somos unos suertudos que coincida con nosotros en el tiempo un torero tan grande y tan, tan admirado por todos y cada uno de sus compañeros de profesión.

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Por las calles del Ensanche Cerdá. Todo un símbolo

 

Tauroteca: El corazón de la técnica

12/10/2014. Zaragoza. El Juli. Toro de Parladé

Si no ve el video pinche aquí

Guía de visionado

00:08 La difícil facilidad

Juli siempre fue un virtuoso del capote pero su verónica es aún más grande. Facilidad y estudio.

Aquí le vemos de inicio, parando un toro bravo que no regala nada. Muy abierto, dando espacio y tiempo para echárselo siempre en el momento justo.

Un toreo más de cambiar la trayectoria que de enganchar adelante, sirviéndose de una posición natural para economizar y no gastar embestidas. ¡Ya habrá tiempo!

00:26 Quietud y control.

Perfección inicial. En el inicio de faena de muleta, Juli espera al toro quieto e inmóvil, hasta que éste se coloca por completo después de cada muletazo.

Así, una y otra vez, sin forzar. Lo que le ayuda a fijar una embestida aún sin definir.

00:55 Pasión y entrega

Una tanda tremenda. Entrega absoluta en la primera serie por abajo.

La muleta siempre puesta, encarando de forma perfecta después del remate para hilvanar, engarzar y ligar los muletazos.

Juli se hunde en la posición, asumiendo el riesgo, antes de que el toro llegue a la muleta. Por tanto, da igual la pierna si la colocación es tan buena.

En esta tanda destacan dos grandes muletazos donde una vez fijado el toro en el engaño el torero se abandona por completo y se olvida de la técnica.

01:11 Choque de bravuras

Se juntaron dos muy bravos.

Con un temple poderoso y prodigioso, Juli alarga las embestidas sin quebrantar la voluntad del toro que acude cada vez más entregado a un torero en estado de gracia.

01:31 “Haciendo” al toro por el pitón izquierdo.

Una colocación precisa y natural.

Su muñeca sostiene la embestida para soltarla justo al final. Los muletazos son cada más reunidos, largos. Cada vez más despaciosos.

Cumbre el pase de pecho final.

01:49 “Exprimiendo” la embestida

De la intensa calma a lo más profundo.

Por abajo roto, encajado, ya no hay control ni medida.

Una vez que inicia la embestida hay que exprimirla al máximo.

02:08 La obsesión por “bajar la mano”

A estas alturas de la faena, el bravo Parladé ya exige toques precisos y firmes para mantener fija su brava y encastada embestida.

Bajar la mano, en estos momentos, no es sólo una apuesta sino también responder a la pregunta ¿Quien manda aquí?

Bajar la mano confiere la máxima profundidad y reunión en el trazo del muletazo pero supone un riesgo añadido por parte del torero.

02:33 Recordando a Ojeda

El Toreo en ochos... Pura geometría.

El torero como eje absoluto, engancha por fuera para hacer circular la embestida alrededor suya a un toro que exige lo que no se ve.

Aplastante seguridad en un cuerpo a cuerpo que se resuelve como no podía ser de otra forma en este grandioso torero. Triunfando.

Conocedor de todo el toreo y líder absoluto. Cuando pase el tiempo, Juli será menos discutido y su tauromaquia, plena y rebosante de todo, habrá servido de base y cimiento para el futuro.