miércoles, 22 de julio de 2015

¿Tiene el toreo de perfil menor mérito?

Por Jose Morente


Manolete torea de perfil como si no tuviera cuerpo... pero lo tenía

Guerrita a finales del XIX y Manolete a mediados del siglo XX pusieron de perfil el toreo de capa y el de muleta, respectivamente. Mientras que, en el capote, la posición perfilada no ha planteado mayores problemas, el perfil en la muleta (el llamado, con tono despectivo, toreo perfilero) ha sido fuente de sempiternas y acaloradas denuncias por parte de algunos aficionados.

Ya hemos tratado en este blog, reiteradas veces, este mismo tema. Sin embargo, en todas las ocasiones lo hemos hecho desde el punto de vista de la técnica o sea, desde la mayor o menor eficacia que cada forma de citar pudiera tener respecto a las restantes.

No estaría mal (no lo está, desde luego) que, por una vez y, como se dice, sin que sirva de precedente, tratemos esta cuestión desde el punto de vista de la ética o sea, desde el punto de vista de las ventajas, reales o supuestas, que toma el torero respecto al toro en cada forma de citar. 

Y es que circula entre los aficionados más radicales, la opinión generalizada de que el cite de frente implica mayores riesgos para el torero. Riesgos que, en el cite de perfil y según esa misma opinión, serían inexistentes o mínimos. Esa creencia ha generado una inquina permanente contra los diestros -Manolete a la cabeza- que han toreado y torean de perfil.

Indagar en cuales son las razones por las que muchos aficionados piensan eso y dilucidar si esa forma de pensar está realmente fundamentada y se ajusta o no a la realidad, serán las dos cuestiones a las que intentaremos dar respuesta en esta entrada.


Para algunos aficionados, el cite de frente tendría un riesgo inexistente en el cite de perfil (Sensacional derechazo de Emilio Muñoz en la Maestranza de Sevilla)

Porqué se piensa lo que se piensa sobre el cite de perfil

La del menor riesgo del cite de perfil es una de esas reglas que -como tantas otras- los aficionados aceptamos como principio indiscutible sin analizarla ni cuestionarla en profundidad.

Quizás la razón principal por la que se piensa así sea por nuestra inveterada manía de conceder más valor a lo antiguo que a lo moderno. Y es que el aficionado a los toros es, en esencia, "tradicionalista" y valora siempre más el ayer que el hoy. La sempiterna enemiga de esos aficionados contra todo lo que "huela a nuevo" pueden explicar la inquina contra el cite de perfil.

Para Raúl Galindo, explica muy bien en su libro "El toreo, en teoría", las razones por la que a los aficionados nos encandila tanto el cite de frente.:
"En este sentido, lo primero que se nos viene a la memoria es esa ancestral identificación entre toreo puro y toreo de frente y, por otro lado, entre toreo de ventaja y toreo perfilero. Quizás sean estos prejuicios que provienen de la época en que la mera quietud era ya una osadía y mucho más si esta es una quietud que ofrece al toro el pecho en un alarde de entrega y confianza porque el torero parece renunciar a la posibilidad de rectificación  o huida, aportándole al lance o muletazo una gran emoción que se sublima cuando el toro se arranca y pasa junto a él, que continúa inmóvil" (págs. 121-122)
Como señala con acierto Galindo, se atribuye menor riesgo al cite de perfil posiblemente porque, en el cite de frente, el torero se presenta al toro "ofreciéndole" las partes nobles de su anatomía (femorales, corazón, etc.) mientras que, de otra forma, citando de perfil, se presenta el costado.

La cuestión se agrava en el toreo actual en el que se cita, muchas veces, casi de espaldas (cite de nalgas señalan algunos aficionados). Una posición casi idónea -aparentemente- para iniciar la huida y abandonar la lucha.

El torero de espaldas al toro. "Espantá" de Rafael el Gallo.

El cite de perfil tiene también su mérito

Pero no es una lectura correcta. El torero se pone de perfil o casi de espaldas al toro, no para salir corriendo sino para todo lo contrario: para, partiendo de esa posición tan poco ventajosa, mantenerse quieto a lo largo de todo el muletazo.

Hemos dicho posición poco ventajosa y conviene que lo precisemos y justifiquemos. Citando de perfil y, sobre todo, de espaldas con las piernas atornilladas en la arena. el torero tiene una visión más sesgada del toro y menor movilidad en su cuerpo y en sus brazos para defenderse ante un extraño de este o una trayectoria que se salga de la prevista. Está, por decirlo claramente, en posición de desventaja respecto al animal en ese tramo inicial del muletazo.

Por el contrario, colocado de frente, el torero tiene más facilidad de movimientos del brazo para corregir cualquier extraño del animal. Tiene, por tanto, una posición relativamente más ventajosa en ese tramo inicial del muletazo. Digo relativamente, porque en el toreo la mayoría de las supuestas ventajas son siempre relativas.

Lo anterior explicaría el porque se suele citar de frente en los inicios de faena o en los primeros muletazos de cada tanda (cuando no se sabe muy bien como va a venir el toro) para ir buscando una posición más perfilada a medida que avanza la faena o la tanda.

Una colocación que tendría mucha lógica también cara al remate de cada muletazo. En efecto, si bien colocado de frente el torero estaría en posición menos ventajosa en el tramo final del muletazo, parece claro que, en los inicios de faena, eso quedaría compensado con las mayores inercias que todavía en esos momentos puede presentar la embestida del toro.

La situación se invierte en los tramos finales, cuando el toro por agotado, ralentiza su embestida. El torero que se coloca de perfil renuncia al mejor control que la posición de frente le permite en el inicio del muletazo a cambio de mejorar su posición al final del mismo que es cuando tiene que apurar la embestida del astado.

Otro dato que permite también valorar el mérito que tiene el cite de perfil es un aforismo que no por repetido deja de ser menos cierto. Dice así: "Al torero que se pone de frente el toro le pasa por un costado mientras que, por el contrario, al torero que se pone de costado, el toro le pasa por todo el frente". 

Que los pitones del toro pasen primero delante de una de las piernas del torero y luego pasen por delante de la otra, que es lo que ocurre cuando se cita de perfil tal y como se puede comprobar en la foto de Manolete que encabeza este post, entraña un riesgo evidente que no podemos ni debemos obviar.

Llegados a este punto es el momento de que, usted lector, coja una toalla de su cuarto de baño (como hacía por ejemplo Picasso) y compruebe lo que decimos. Si después de esto sigue pensando que el cite de perfil no tiene mérito ni peligro, entonces tiene usted un problema. Pero no se preocupe demasiado, quizás lo único que le ocurre es que ha nacido usted cien años tarde.


Picasso toreando de salón con una toalla y comprobando los matices de las diferentes formas de citar al toro, En la foto, está citando de frente y cargando la suerte. ¡Olé Don Pablo!.

Conclusiones

Como hemos visto, las dos formas de cite (de frente o de perfil) presentan sus ventajas y sus inconvenientes. Ventajas e inconvenientes que debe sopesar el torero a la hora de optar por una u otra y, sobre todo, ponerlas en relación con las cambiantes condiciones del astado que, en cada momento, tenga delante.

El cite de frente nos retrotrae a los primeros tiempos del toreo, cuando ponerse delante del toro era una hazaña. Hoy día lo sigue siendo. Por eso, ese cite sigue emocionando y gustando a los buenos aficionados.

Sin embargo, en nuestros días, el tramo del muletazo que más importa es el remate pues se exige que los muletazos sean largos, templados y ligados. Ahí, en esos muletazos largos, templados y ligados, es donde se escuchan los olés más largos y profundos. 

Quizás por eso, por controlar el remate, los diestros han ido cambiando su posición a lo largo de la historia, buscando más el perfil e, incluso, citando casi de espaldas, aunque en este último caso, a costa de un menor control en el inicio del muletazo y una discutible estética (lo que no es poco y quizás debería reconsiderarse)

No obstante, los públicos que, en general, intuyen con acierto el mérito de lo que ven (aunque sin saber muy bien explicar el porqué) han acogido con agrado estas innovaciones. Por el contrario, los aficionado, más conocedores pero también siempre más atentos a lo que se hizo que a lo que vendrá, somos más reacios a aceptarlas.

Dice un cante flamenco que: "el conocimiento, la pasión no quita".

Digo yo que siempre debería ser así y que nuestro mayor conocimiento no nos debería impedir apasionarnos con todo el toreo. Incluso con aquello del toreo que no nos gusta o nos gusta menos pero que también tiene su mérito.

Como, por ejemplo, el cite de perfil.


sábado, 18 de julio de 2015

El toreo de muleta por Fernando Cámara (II) El trazo del muletazo

Por Jose Morente

No hay mejor teoría que la que se sustenta en una adecuada y contrastada práctica. Fernando Cámara en la Sala Cajamar de Málaga, el pasado 6 de marzo, explicando los movimientos correctos de la muleta en el toreo actual.

Como ya comentamos hace unos días , el pasado 6 de marzo el maestro Fernando Cámara impartió (cual sacerdote taurino y espero que se me perdone la irreverencia pero el toreo es rito o no es) una charla, que no dudo en calificar de magistral, sobre el toreo de muleta.

Desde el muletazo aislado hasta la construcción de las tandas, desde el cite al remate, Fernando desmenuzó todos y cada uno de los matices técnicos que hacen tan apasionante el toreo.

Unos matices técnicos que suelen ser desconocidos por los aficionados pues, en general, nunca ha sido fácil acceder al conocimiento de la técnica del toreo ya que los profesionales han sido tan celosos en preservarlos como los cocineros con sus recetas.

Hoy las cosas están cambiando y, por una parte, las Escuelas Taurinas y, por otra, la buena disposición de los toreros en revelar esos arcanos, están permitiendo al aficionado de a pie entrar en ese mundo tan mágico y fascinante.

Eso nos está permitiendo, entre otras cosas, la revisión de los antiguos cánones que responden a conceptos del toreo ya superados y mejorados y su sustitución por reglas técnicas más adecuadas al momento actual.


Los movimientos de la muleta

En la primera entrada de esta mini-serie, recogíamos las enseñanzas del maestro Cámara sobre el cite, sobre la colocación del torero del frente al perfil.

Según Fernando, la muleta es un instrumento para crear arte. Un instrumento que tiene pico y panza y, por tanto, en el que hay que utilizar el pico y la panza... el pico y la panza y el palillo, el cáncamo y los vuelos.

Tiene -dice Fernando- carácter defensivo. El objetivo primordial es, por tanto, que el toro elija siempre la muleta. Una muleta cuyas dimensiones deben achicarse gracias al movimiento de muñeca

Aunque el torero sigue hoy día dando el pecho al toro, las piernas se colocan ya de perfil para alargar el muletazo. Un muletazo cuya trayectoria debe visualizar el torero antes de iniciarlo.

Es importante recalcar que, tal y como hace un torero tan emblemático como José Tomás, la muleta en el toreo actual adopta una posición totalmente oblicua. Lo importante es que eso se hace para acercar el toro al cuerpo del torero, no para alejarlo. Al contrario, la muleta plana es la que, al contrario de lo que se piensa, permite más fácilmente su uso como pantalla de modo harto defensivo.

Es eso algo que resulta difícil de entender para muchos aficionados (añado yo) que confunden esa posición oblicua de la muleta con el uso del pico para, de forma ventajista, eludir riesgos.

En el coloquio posterior (que no se recoge en vídeo) Fernando añadía algunas cosas muy sustanciosas como la confusión que existe entre adelantar la pierna y cargar la suerte. Aclaró que el movimiento correcto implica adelantar la pierna después de arrancado el toro, no antes de la arrancada (lo que exige una cierta distancia en el cite). En cualquier caso, puntualizó que frente a esa forma de torear, entendía que era mucho más correcta y perfecta la posición de perfil, con las piernas en línea o ligeramente retrasada la de salida, lo que es la clave para conseguir alargar el muletazo y ligarlo con el siguiente. Aunque esa cuestión se tratará con más detalle en la tercera y última entrega de esta serie.



martes, 14 de julio de 2015

Dice Barquerito

Por el Sobresaliente

Juli salió a hombros por la Puerta Grande

Este sobresaliente es consciente de que no puede estar a la altura del titular. Ya lo dijimos ayer. También es consciente de su vagancia. Por eso, porque escribir como Juan Antonio Polo es tan complicado y el esfuerzo que nos exigiría a nosotros (no a él) desmesurado, hemos decidido cortar por lo sano. Y la mejor manera de hacerlo es acudir a quien de verdad entiende y sabe de esto. Póngase, por ejemplo, y sin ir más lejos, a Barquerito.

Publica sus crónicas el Diario de Navarra. Una, medida y precisa, sobre la corrida y otra, minuciosa y detallada sobre el comportamiento de los toros. Un lujo para los aficionados.

El quinto se despitorró de forma lamentable al derrotar en un burladero. Un par de días antes un toro de José Escolar acabó descoordinado de manos en el mismo empeño y tuvo que ser devuelto a los corrales. La costumbre de utilizar los burladeros para hacer derrotar a los toros en ellos no es de recibo (Foto Jesús Diges para EFE)

Sobre los toros de ayer dice el gran crítico
"De las 7 corridas de San Fermín vistas, la más desigual fue esta última de Garcigrande. La más desigual en punto a hechuras y escaparate de los toros. No hubo ni dos parecidos. Tres cinqueños y tres cuatreños (...) 
Las ganaderías largas son las únicas que pueden permitirse el lujo de lidiar corridas parejas (...) En la línea más pura del encaste Juan Pedro Domecq, la de Garcigrande es la ganadería más larga, la más regular, la más premiada y la más solicitada. Equilibrar regularidad y largura es muy difícil. Tanto como mantenerse en el tiempo sin acusar los baches propios de la cría de bravo. Medir la vida activa de un semental es tan importante como saber elegirlo. Un error, solo uno, es capaz de dar al traste con el invento que sea. 
Los Garcigrande se han ganado el respeto y la admiración de su gremio –de los criadores del encaste Domecq- justamente por su instinto: abierta de sementales y líneas, la ganadería no ha hecho más que ganar en calidades a pesar de ir creciendo y seguir haciéndolo en cantidad. Toros como el cuarto, el primero, el sexto y el tercero de ayer los firma cualquier ganadero. Solo que en Pamplona están mal vistas dos cosas: las corridas demasiado desiguales y los toros sin trapío ni cara, que fueron cuatro también".
El primero de la tarde. De Domingo Hernández (Foto Javier Arroyo-Aplausos)

Y sobre los toreros, dice
"Padilla desplazó al toro por sistema, le perdió pasos, abusó de molinillos, reolinas y molinetes. Desplantes forzados o no, efímeros, sin convicción. Solo que ese toreo de artificio también fatiga. El efectismo es un tigre de papel".
Desplante de Padilla en el primero (Foto Javier Arroyo-Aplausos)

"Perera estaba lanzado. Le había hecho al tercero la faena mejor de la corrida. Un toro despuntado y justo de respeto, pero bravo de verdad en el caballo. Sacó en la muleta ese puntito díscolo que a veces brota en Garcigrande. El toro díscolo empuja, aprieta y ataca. Nada que ver con el feliz son pastueño del primero. Perera lo toreó embraguetado, a suerte cargada, en muletazos largos, ligeramente abierto el compás, ni de perfil ni el medio pecho, lacios pero poderosos los brazos, temple mayor. Son caro con la diestra, pero el toro, por escobillado, no terminó de provocar a la gente. Contraste tremendo después de seis corridas sanfermineras de pavorosa artillería. A pies juntos, la trenza inverosímil de toreo cambiado. Ni un engachón.".
Perera en su faena al tercero (Foto Javier Arroyo-Aplausos)

"Para El Juli fue el lote menos propicio y lucido. De una ganadería que conoce casi tan bien como el ganadero. Un segundo noblón pero de los que no terminan de romper. Tal vez porque Julián abusara del toreo de poder y por bajo casi desde el arranque. Para eso no tuvo fuelle el toro. El quinto se escobilló al rematar. Dos alcachofas en los pitones. No paró de claudicar. El Juli llegó a asentarlo tras un trasteo casi sin pausas, metódico pero machacón. De pronto, una lujosa tanda con la izquierda. La mejor de la tarde por esa mano. Fue más airosa la primera faena, tan de torero técnico como la otra. Pero contaron casi lo mismo".
El Juli remata una tanda (Foto Javier Arroyo-Aplausos)

Y digo yo

Así copiando descaradamente a Barquerito, hemos hecho la crónica. Con dos ventajas: que el lector puede leer a un crítico que merece la pena y que nosotros nos ahorramos tener que leer a quien no lo merece...

Y no lo merecen, esos periodistas de la prensa nacional que han optado por asumir el estilo tuitero, asesinar la sintaxis, olvidar la buena educación, obviar los matices que presentan toros y toreros y caer de pleno en el lenguaje chabacano y barriobajero. Lo contrario, lo contrario de lo que hace Barquerito.

A ver si toman nota. Si no la toman, habrá que ir pensando en reabrir la Cárcel de Papel taurina para ellos y para sus seguidores.

lunes, 13 de julio de 2015

El toreo peca hoy de insinceridad

Por el Sobresaliente

Pamplona, la plaza llena todas las tardes toree quien toree, lo que permite carteles interesantes y del gusto del aficionado (ayer, Eugenio de Mora, Antonio Nazaré y Juan del Álamosin tener que claudicar ante  el intercambio de cromos de los monopolios ni ante el tirón taquillero de los mediáticos (Foto: Javier Arroyo-Aplausos)

Un contratiempo clínico nos va a privar, en lo que queda de Feria de Pamplona, de las impagables crónicas de Juan Antonio Polo (a quien desde aquí saludamos). Nos toca a nosotros (en calidad de sobresalientes) finiquitar las tres corridas que restan.

Compleja y ardua tarea pues el toreo anda hoy revuelto y ser sincero, como lo es Juan Antonio (que no tiene pelos en la lengua) no es tarea fácil pues corren malos tiempos para quien se atreva a decir la verdad, ya sea torero, ganadero, periodista o aficionado.

No pasa el toreo por una de sus épocas malas, más bien todo lo contrario, pero escasean hoy día aquellos cronistas de antaño capaces de la crítica mordaz pero también del ditirambo más hipérbolico. Elogios que encendían la pasión de los públicos a favor de los mejores. Hoy, nos hemos acostumbrado a contar las cosas con sordina. Los éxitos y los fracasos. Sobre todo, si los éxitos son los de las figuras y los fracasos los de las ganaderías duras.

Al elogio al triunfo del torero puntero lo llaman triunfalismo. A la crítica del mal comportamiento del toro de ganadería dura lo llaman derrotismo.

No voy a hacer por ello crónica de la corrida de ayer. No me atrevo a relatar el mal juego que dieron los toros del Conde de la Maza. Y es que no tengo el valor ni la sinceridad del titular de estas reseñas pamplonicas, Juan Antonio Polo.

Solo diré que la terna estuvo bien. En ocasiones, incluso, muy bien y, siempre, por encima de las condiciones de los toros. Unos toros que ni siquiera eran aptos para la lidia antigua pues esa exige un toro duro y fiero y los de ayer no lo fueron. Tuvieron peligro, cierto es. Pero un peligro sordo. Ese que no llega al público y que no trae premio para el torero valiente y/o lidiador.

Copio un texto de Don Gregorio Corrochano. Quiero dedicarlo a los palmeros de las figuras y a los palmeros de los ganaderos duros. Tales para cuales:
"Las corridas de toros pecan de insinceridad. La insinceridad es el morbo de las corridas de toros. Se ha vuelto la cara a la verdad: Todo es disimulo, ficción y bien lograda farsa con tan vivas apariencias de realidad, que la insinceridad parece sincera. Todos acusan y todos se excusan"
Lo dicho: las corridas de toros, los aficionados a las corridas de toros, pecan hoy de insinceridad.


domingo, 12 de julio de 2015

Toros bravos y pregonaos

Por Juan Antonio Polo

Triunfó Ureña en la corrida de Escolar (Foto: Jesús Diges-EFE)

Pamplona. Quinta de Feria. 11 julio 2015

No sé hasta qué punto era realmente anhelada por la afición la presentación en la Feria del Toro de la ganadería de José Escolar, cuyos éxitos en las plazas francesas rayan en lo legendario, pero en cualquier caso y teniendo en cuenta la ausencia en los carteles de este año de hierros como los de Victorino y Adolfo Martín, debemos convenir que su contratación ha resultado oportuna y nos ha permitido presenciar en la feria el juego del encaste Albaserrada.

Ocurre, sin embargo, que el encierro escogido por el Señor Escolar fue muy desigual. En su presencia: nada tenía que ver el hermoso toro que abrió plaza —y que hubo de ser sustituido por otro del mismo hierro tras topar con un burladero— con la anovillada y casi famélica res lidiada en quinto lugar.

Y en su comportamiento: menos aún tuvieron que ver las incalificables reses integrantes de los lotes de Marco y Paulita con los toros, en este caso sí, que la suerte deparó al debutante Paco Ureña. En cambio, la corrida resultó totalmente pareja en sus incómodas y, en algún caso, casi camarguesas encornaduras.

Comprendo la desazón y el desespero que debe embargar a toreros del oficio de Marco y del arte de Paulita, al afrontar temporadas de casi perpetuo paro sin más esperanza de peso que su comparecencia en la feria sanferminera. Nada pudieron hacer uno y otro con los regalitos que les cayeron en suerte, el tercero fue un autentico pregonao y los demás no le anduvieron a la zaga. La plaza —quizá por razón de paisanajesilenció las actuaciones del torero local. Con Paulita, en cambio, se pasaron. Fue muy pitado en sus dos toros y, en mi opinión, no lo merecía.

Por su parte, Ureña acertó con sus toques al aparente tercero y construyó una faena buena y vibrante a la excelente res que cerró plaza. Sendas orejas, benévola la del tercero y apabullante la del sexto, permitieron al debutante salir en hombros por la puerta grande.

No deja de ser curioso que sean varias las tardes de esta feria en las que los mejores toros hayan coincidido en un mismo lote. Así pasó ayer con los toros de Abellán y hoy con los de Paco Ureña. Ocurre que la suerte de los alternantes con Abellán y Ureña es muy distinta. Mientras Perera y Fandiño no han perdido nada, Marco y Paulita han quedado al borde del precipicio.

Juan Antonio Polo

Cuaderno de notas (LIII) Hacer el avión


"Costurero" de José Escolar (encaste Albaserrada) haciendo "el avión" en la muleta de Paco Ureña en la tarde de ayer sábado en Pamplona, Una corrida en la que el torero de Lorca salió a hombros por la Puerta Grande merecidamente (Imagen: Captura de pantalla de Canal Plus)

Siguiendo ya con la zona ciega vemos que toma una relevancia mayor dentro ya de la embestida: cuando el toro tiene ya el objeto al alcance del pitón y pretende cornearlo. Tanto para el capote como para la muleta, esta zona ciega impediría al toro ver el centro del objeto al que acomete, con lo que tendría que optar por situarse para poder verlo con un solo ojo.

La elección del ojo es evidente: aquel cuyo campo [visual] contenga la totalidad de la figura que el toro tiene delante: torero y engaño, intuyendo el animal la posición de la cabeza que ha de proporcionarle una vigilancia más precisa del enemigo.

Si estamos toreando por el pitón derecho, este ojo sería el derecho, porque en su campo visual está el torero cuando el toro pasa, y viceversa: cuando esto sucede decimos que el toro "va toreado". Al adelantar ligeramente el ojo y el pitón que torean, el animal no tiene más remedio que separar la cara del cuerpo del torero: lo que llamaremos "apertura".

Los animales muy bravos y humilladores, también tienden a bajar el ojo que, digamos, embiste, y por tanto, a perseguir el engaño con el cuerno de ese lado más humillado, haciendo lo que denominamos "el avión".

Raúl Galindo. "El toreo, en teoría" (1ª ed., Barcelona, 2004, Editorial Bellaterra S.L.)


sábado, 11 de julio de 2015

Miguel Abellán

Por Juan Antonio Polo

Desplante de Miguel Abellán en Pamplona (Foto: EFE)


Pamplona. Cuarta de Feria - 10 julio 2015

El presente apunte no puede llevar otro título que el de Miguel Abellán. Y es que el torero madrileño no sólo ha sido el protagonista absoluto de la corrida de ayer, en la que con su actuación ha dado un nuevo golpe de atención —¡y van…!— recordando su presencia en el panorama taurino al público, a la afición y a sus propios compañeros, sino que ha evidenciado hallarse en ese “momento dulce” de estado de ánimo y seguridad en sí mismo tan difícil de alcanzar por los toreros, que le lleva a superar con éxito situaciones que hace sólo unos años habrían rebasado sus posibilidades.

En efecto, Abellán, al que podemos situar cronológicamente en la quinta de El Juli, desarrolló durante años una muy digna —aunque no arrolladora— trayectoria, que fue languideciendo paulatinamente hasta que, tras tomarse una temporada de respiro y recuperar cierta popularidad con su participación —y triunfo— en un concurso de baile televisivo, reapareció el pasado año con las buenas maneras de siempre y una firmeza de ánimo —a prueba de cornadas— de la que hasta entonces carecía.

Ayer, además, tuvo suerte. Se llevó el mejor lote de una seria y bonita corrida de Fuente Ymbro, pareja de hechuras y desigual en su juego, y a fe que supo aprovecharlo. Por encima de cualquier otra consideración, se mostró como un torero inteligente y, aún sin lograr esa faena cumbre que posiblemente mereciera su primer oponente, supo construir y rematar con la espada dos vibrantes y ajustados trasteos, en los que combinó admirablemente el toreo clásico y fundamental con los oportunos guiños y rodillazos sanfermineros, llevándose dos merecidas orejas.

El resto de la corrida fue otra cosa. Los toros, faltos de fuerza y en ocasiones de bravura, plantearon muchas dificultades a sus matadores. Perera logró sus mejores momento en el tercero, un marmolillo al que consiguió “meter en la muleta”, aunque finalmente se diluyera la faena. Por su parte, Fandiño tampoco consiguió culminar con éxito su faena al sexto, res que le propinó una voltereta realmente espeluznante.

En cualquier caso, justo es constatar que el Perera y el Fandiño de ayer no rayaron a la altura a la que nos tienen acostumbrados, personalmente he visto a ambos toreros superar con éxito toros más dificultosos que los de ayer. Y otro tanto puede decirse del ganadero. Tras los triunfos de Sevilla y Madrid, todos esperábamos más de los Fuenteymbro

Otra vez será.


Espectacular la voltereta de Fandiño (Foro: EFE)

Juan Antonio Polo