viernes, 16 de mayo de 2014

Si mi tumba cría yerba

Por Jose Morente

BAILADOR

Bailaor de la Viuda de Ortega en el campo

 

 img_0023

El conocedor de la ganadería de la Viuda de Ortega conduce a los bueyes para recoger los toros de la corrida de Talavera

 

Cante por malagueñas del Niño del Genil (1924) 

Le dijo a su apoderado

antes de morir Gallito

le dijo a su apoderado

si mi tumba cría yerba

que se la coma el ganado

de la Viuda de Ortega

 

Te recuerdan los toreros

funesto mes de mayo

te recuerdan los toreros

murió Joselito el Gallo,

Varelito y Granero.

Funesto mes de mayo

 

miércoles, 14 de mayo de 2014

Cuaderno de notas (XXVII) Fandiño por Viard

 

14000167650721

La noticia de que Fandiño entró a matar sin muleta, ha circulado con profusión y se ha destacado en todos los medios de comunicación pero, en realidad, la verdadera noticia es que la casta de este gran torero hizo frente a la casta de los toros de Parladé (Foto de Javier Barbancho para el Mundo)

 

Frente a la unanimidad de una prensa que ha saludado como se debe el triunfo de Fandiño en Madrid, han respondido las mal llamadas redes sociales con un aluvión de críticas demasiado injustas que pretenden reducir el mérito del torero al de una estocada sin muleta.

A fuerza de no controlar las palabras, y muchas veces gracias al anonimato, Internet ha conseguido obtener un resultado paradójico: Todas las opiniones tienen el mismo peso, incluso las menos fundamentadas, incluso las más estúpidas.

A fuerza de criticar de manera sistemática todo lo que pasa en el ruedo, ciertos aficionados parecen haber caído en el absurdo que consiste en no creer en nada. Este nihilismo no conduce a ninguna parte, sino solo a aumentar la enfermedad que aqueja al espectáculo de una tauromaquia en decadencia por culpa de aquellos que serían los mejor situados para preservarla.

Entonces, cuanto un torero ofrece lo que él es, a su manera quizás gastada, pero con una gran verdad, cuando un hombre se ofrece al desnudo para reivindicar el lugar que merece, chapotear en la ortodoxia de sus maneras denota poco sentido común.

En Madrid, en todos los tiempos, una estocada siempre ha valido una oreja. Que a veces no se haya concedido no significa que el mérito no exista. Pero cuando se ha logrado, y cuando además supone la Puerta Grande para un torero que tendría que haberla abierto ya en cuatro ocasiones al menos, curiosamente matando mejor, la única actitud posible es un inmenso respeto, por la voluntad y la constancia demostradas.

Un respeto aumentado por una gran gratitud. Gracias a Fandiño la feria de San Isidro ha estallado y se ha fijado el nivel de intensidad mínimo que debe alcanzar una faena. A las figuras que quieren entrar en escena, ese torero del que ellos no quieren oír hablar acaba de lanzarles un claro mensaje: Para privarle del título de triunfador de San isidro, será necesario que demuestren tanta sinceridad como él ha demostrado.

Lo que no es un reto pequeño.

 

André Viard.Sinceridad” Editorial de Terres Taurines (traducción de Jose Morente)

martes, 13 de mayo de 2014

El Disparate de Ferrera

Por Jose Morente

 

027

Simbología de Ferrera en Sevilla: Un toro de Victorino Martín, una banderilla y un estoque clavado en la arena (Foto de Mauricio Berho para Mundotoro)

 

Aquello fue un sueño

Llegaba Juan Ramón Romero a entrevistar a Ferrera, dos horas después de finalizada la última corrida de feria de Sevilla, y se encontraba al torero en el hotel todavía vestido de luces. Ante la extrañeza del periodista, el diestro extremeño le confesaba que no había querido desvestirse para no despertar del sueño que había vivido esa tarde en la Maestranza.

Y efectivamente, la tarde había sido un sueño para Ferrera quien se encontró con un grandioso toro de Victorino Martín, “Disparate”, un toro con una clase y una profundidad en las embestidas excepcionales. Un toro para hacer el toreo soñado.

Que es, nada más y nada menos que lo que hizo el torero.

 

8f0a1002716cbb2eda257b7d3128e008_xl

Disparate en el campo (foto de la web de Victorino). Un gran toro con unas magníficas hechuras, fino y bien conformado. El toro de Sevilla. Un toro de ensueño 

La faena de Ferrera estuvo perfectamente planteada y construida de principio a fin y en todos sus detalles, como el de aumentar el número de muletazos de cada tanda cuando el torero ya sabía lo que podía dar de sí el toro. Por eso, no fue faena de menos a más, como se ha dicho, sino de más a mucho más.

Y, por eso, es por lo que fue calando en el tendido, de forma inexorable, hasta estallar en ese tramo final cuando la Maestranza enteraba bramaba de placer ante cada natural (ora con la izquierda, ora con la derecha) de Antonio Ferrera.

Hay faenas que se construyen desde el derroche de valor del torero y otras que se desgranan indolentemente en la arena cual partitura musical pero hay otras, de una rara y especial calidad que surgen del conocimiento. Del conocimiento de las reses y del conocimiento de las suertes. Ese fue el caso de la faena de ayer de Antonio Ferrera al toro Disparate de Victorino.

_ARJ0173

Soñando el toreo. Ferrera con Disparate (Fotografía de Arjona para Aplausos)

 

Conocimiento de las reses.

El buen toreo exige el entendimiento pleno del comportamiento del toro, la cabal comprensión de sus terrenos y sus querencias, la adecuación a las peculiaridades de su encaste y a las propias de cada res.

Ferrera planteó el inicio de faena en los medios y en la media-larga distancia, con la muleta por arriba en el cite y con un trazo del muletazo en línea recta como queriendo enseñar a embestir al toro.

Hubo además mucha suavidad y templanza pues al toro de Victorino, no parecían sobrarle las fuerzas.

 Ferrera cite natural 00

Los primeros muletazos con la muleta por arriba en el cite. Mucho de todo. Mucha distancia, mucha firmeza, mucha longitud del trazo y, sobre todo, mucha suavidad y templanza. Lo que pedía el Victorino.

Luego, con la izquierda y con el burel ya muy centrado en la muleta, pues era toro de mucha fijeza, seguía el recital de buen toreo. Ferrera apostó y mucho por el toro y a un primer muletazo con mano alta le seguían los siguientes con la muleta ya puesta muy por abajo, con más de media tela apoyada en el albero, esperando la embestida del toro, sin toques, salvo un leve movimiento del pincho del palillo y subiendo la mano en los remates, lo que era lo más adecuado dadas las condiciones del toro.

 

Ferrera cite natural 03

El cite para el segundo muletazo de cada tanda (y para los siguientes) con la muleta totalmente apoyada en el albero.

Es el mismo tipo de cite que le veíamos al Juli hace un año Aranjuez y que tanta polémica ocasionó en su día.

Juli tanda 01

El Juli en Aranjuez. Un cite sin complejos pues una muleta tan, tan baja exige descomponer la figura, como señalaba tan acertadamente Fernando Farfán en Facebook

Un cite muy comprometido pues el engaño se reduce a su mínima expresión, lo que disminuye la defensa del torero si el toro viene con la cara alta o hace un extraño. Es, por tanto, un cite que sólo es posible con un toro de enorme calidad (como el Garcigrande de Aranjuez o el Victorino de Sevilla) que no pida toques y con un torero de enorme valor y desparpajo que sea capaz de ponerla así y ahí. 

 

Conocimiento de las suertes.

El cite señalado tiene la virtud de que consigue el olé del público desde el inicio del pase mientras que, en un muletazo normal, el público jalea casi siempre el remate. Por eso, los olés del domingo sonaban tan largos a los oídos del espectador.

Como además el toro empezó a “gatear” al final de la faena, con una elasticidad y un temple inusitados los olés sonaban también muy profundos.

021

Al final de faena, Disparate empezó a embestir “gateando”.

 

El problema de la estocada

Valoran los públicos y las Presidencias la prontitud en la muerte del toro más que la forma de ejecutar la suerte. No es buen criterio de adicionado pero responde a nuestra actual sensibilidad respecto a los animales. Los pinchazos en hueso hacen perder muchos trofeos a los toreros que, por ello, buscan evitarlos y, en consecuencia, proliferan las estocadas caídas y/o atravesadas. Como la que propinó Ferrera antes de agarrar una entera hasta la bola que fulminó al Victorino.

028

Sentido natural después de la estocada (Fotografía de Mauricio Berho para Mundotoro)

Tenemos que cambiar de criterio y empezar a valorar la ejecución de la suerte. Un pinchazo en hueso ejecutando la suerte a ley tiene más mérito y debe valorarse más que una estocada entera pero habilidosa y mal ejecutada.

Belmonte en Madrid. cortó un rabo después de varios pinchazos. Tomemos nota.

 

Colofón

Antonio Ferrera dio, el domingo, una lección de lidia total, de buena dirección de lidia, en todos los tercios. Quede como ejemplo cuando mandó retirar un caballo herido. 

f08

Ferrera estuvo sembrado en todos los tercios (Fotografía de López&Matito para Burladero)

Para colmo, se encontró con Disparate y juntos nos brindaron una faena emocionante e histórica.

Una faena soñada.

 

_ARJ0187

La faena de la feria. Antonio Ferrera da la vuelta al ruedo en Sevilla (Fotografía de Arjona para Aplausos)

sábado, 10 de mayo de 2014

Silveti. Derroche de valor

Por Jose Morente

t3010 (Copia)

David Silveti es cogido por el toro de Valdefresno que se le coló al intentar el toreo al natural (Imagen elaborada a partir de una fotografía de Juan Pelegrín)

 

Vimos en Sevilla a un David Silveti correcto, aunque algo frío, en su toreo y le veíamos de nuevo en Madrid con esa misma corrección intentando torear al natural –ahí es nada- a un muy complicado toro de Valdefresno.

Un toro al que había que llevar muy sometido en la muleta pues protestaba continuamente con un cabeceo no sólo molesto sino aparentemente peligroso.

El peligro no era sólo aparente sino real y, en uno de los naturales, el toro metió su pitón izquierdo por debajo de las piernas del torero mexicano y lo lanzó al aire donde de un refilonazo, con la punta del pitón, le partía el labio.

t3014 (Copia)

Final de faena. Silveti lleva ya el labio partido del pitonazo del toro (Foto de Juan Pelegrín)

Silveti, que hasta entonces había permanecido impasible y relajado, se encorajinó con el animal que había osado herirle, siquiera fuera tan levemente, y se enfrentó a él con ese gesto de rabia no contenida y de imponente arrojo que, se me antoja, tanto debió abundar en el toreo antiguo cuando los recursos técnicos y el conocimiento escaseaban y los toreros se hacían a salto de mata en capeas y cercados nocturnos peleando contra el toro y contra el mundo.

Que esas actitudes las adopten los torerillos de capea y cercado, entra dentro del guión pero cuando es un torero de escuela el que se arrebata, me parece sublime. Sublime y heroico pues el torero olvida en esos momentos, lo que no es nada fácil, todas las enseñanzas recibidas y se entrega a las astas de los toros con la verdad desnuda de su propio cuerpo.

El público, generalmente, no entiende ni comprende esas apuestas pues las cataloga de suicidas, y puesto que no las entiende las repudia y protesta.

Sin embargo, personalmente, creo que son necesarias pues el valor, el derroche de valor es la base de esta fiesta. Habrá quien diga que es un derroche gratuito y posiblemente tendrá razón pero hay un punto límite en algunas faenas que cuando se cruza (y se debe cruzar siquiera sea en raras ocasiones), nos devuelve la esencia de la fiesta de los toros. Su verdad más pura.

Ese punto límite es el que atravesó en la atardecida de ayer el valeroso diestro mexicano David Silveti cuando, finalizando su trasteo y encerrado en tablas con un complicado toro de Valdefresno, se dirigió a este con la muleta en la espalda dispuesto a citarlo para una bernardinas que a todos (y creo que incluso al propio torero) se nos antojaban imposibles.

Tan imposibles que espantaban al asustadizo y asustado público de las Ventas el cual, sin saber como evitarlo, pitaba el gesto del torero en un intento de impedir que siguiera en la cara del toro.

Pero Silveti siguió, porque no podía hacer otra cosa y el toro le volvía a coger porque tampoco podía hacer otra cosa.

Luego, después de su derroche de valor, en el filo de nla navaja, el valiente torero mexicano cogió la espada, mató al toro, fuese y no hubo nada….

¿Nada?

 

viernes, 9 de mayo de 2014

La Santa Inquisición

Por Jose Morente

tribunal-de-inq

Los juicios del Tribunal de la Inquisición. Mera apariencia de justicia pues esta brilla por su ausencia

 

Condenados antes de juicio

Si algo caracterizaba al Tribunal de la Santa Inquisición era su absoluta indiferencia hacia la verdad y sobre todo, hacia las razones que pudieran dar los acusados quienes de antemano podían darse ya por condenados pues sus jueces habían sentenciado el caso antes de comenzar el juicio.

Si algo caracteriza a la actual afición madrileña es su absoluta indiferencia hacia la verdad de lo que ocurra en el ruedo de las Ventas pues los toreros que van a Madrid han sido ya juzgados y condenados de antemano y nada de lo que hagan podrá hacer variar el criterio de esa afición que ha sentenciado ya el resultado de la corrida antes de comenzar esta.

 

Comienza hoy la Isidrada

Hoy, a las 7 en punto de la tarde, comienza la Isidrada y hoy comienza a ejercer sus funciones el grupo social que más nos puede recordar, en nuestros días, al Tribunal de la Santa Inquisición, la afición madrileña.

En la plaza de las Ventas, vamos a encontrarnos con el mejor remedo de la España del siglo XVI sin que falte detalle alguno. Así, en el Tendido 7 y sus aledaños se aposentan los señores inquisidores duros e insensibles a todo lo que no sean sus preconcebidas ideas. Ellos están en posesión de la verdad y a los demás nos toca callar y acatar.

La sufrida grey católica o pueblo llano, se distribuye por el resto de la plaza. Un pueblo llano  acogotado e incapaz de rebelarse y que incluso, a veces, cual síndrome de Estocolmo, se incorpora y refuerza al pelotón de protestones (que no protestantes).

Finalmente, encontramos también en las Ventas, aunque dispersos, algunos disidentes y herejes aunque incapaces de poner coto a las tropelías de los inquisidores pues les condiciona un miedo soberano a ser anatemizados por los ortodoxos.

En resumen, debajo del aparente colorido y casticismo de la otrora emblemática plaza madrileña, subyace una atmósfera densa y asfixiante que baja desde  las gradas al ruedo, propiciada por unos tendidos repletos de espectadores armados de lupa, escuadra y cartabón, lo que proporciona a las corridas isidriles ese tenso hálito tenebroso que las asemeja muchas tardes a los pinturas goyescas de la Quinta del Sordo. Su mejor reflejo.

 

La turbia atmósfera de los cuadros de la Quinta del Sordo es la misma que subyace tras el aparente colorido de las corridas isidriles

Los principios de la fe y los delitos de herejía

Dos son los dogmas básicos del Tribunal taurino madrileño proclamados en su día por sus teólogos (revisteros) de cabecera: La pureza y la emoción. Pero no la pureza y la emoción verdaderas, que esas les son desconocidas, sino las impostadas, las que los intérpretes del dogma consideran como tales.

Como consecuencia de estos dos dogmas básicos, el Tribunal se afana en la defensa de sus dos objetivos primordiales:

  • El toro complicado que se supone garantiza la emoción
  • El toreo de expulsión que se supone garantiza la pureza

Y, por tanto, se consideran delitos nefandos:

  • El toro bravo y noble
  • El toreo ligado en redondo

La nobleza del toro y la ligazón del toreo (que son, sin embargo, las que permiten la emoción verdadera y la máxima pureza en las suertes) se castigan y persiguen con saña y para ello se utilizan los instrumentos de tortura más refinados que imaginarse pueda y que son:

  • El consabido y maléfico pañuelo verde
  • Las ruidosas y monocordes palmas de tango
  • Los inoportunos y molestos bocinazos, ya sean coreados o no.

El sermón de los Inquisidores se basa, sobre todo, en la repetición, hasta el aburrimiento (pues los inquisidores son incansables y aburridos), de los mandamientos-eslóganes más en boga, y que en nuestros días son también dos: “Nada tiene importancia si no hay toro” y “¡Abajo el destoreo!”.

Dos eslóganes que, como todos los eslóganes, no significan nada (aunque podrían significar mucho si se utilizaran correctamente) pero que, repetidos hasta la saciedad, acaban calando en el cerebro del sufrido aficionado de a pie que termina –alucinado- por creérselos a pies juntillas. Mal asunto este, el de las técnicas simplificadoras de la realidad, aplicado a un arte como el toreo de por sí tan complejo y rico en matices.

Mal asunto este, el de sustituir el rigor, aún extremo, de la Cátedra, por la injusta condena previa del Inquisidor. Un Inquisidor amparado además en el cobarde anonimato que le proporciona la multitud.

Así nos va…Que es muy malamente.

Es bueno comparar esta imagen con la que encabeza esta entrada. El acusado-condenado (el torero) sólo en el ruedo. En los tendidos, gradas y andanadas los numerosos señores inquisidores (el público de las Ventas) dispuesto a condenarlo sin juicio.

jueves, 8 de mayo de 2014

La cogida de David Galván

Por Jose Morente

2014_5_7_0W1C33dlrttZ5OUsbjjKt5

David Galván tuvo una buena actuación en Sevilla la tarde del martes. Una tarde muy complicada con el público de espaldas a lo que pasaba en el ruedo. El sexto toro le propinó una fuerte cornada de la que se recupera satisfactoriamente

La teoría de la cogida-error

Decía Luis Miguel Dominguín que todas las cogidas se debían a errores del torero.

Esa evidente exageración puede ser aceptada si proviene de la boca de un torero pues, en ese caso, tiene más carácter de advertencia que de reprimenda.

Sin embargo, cuando es el aficionado quien, al analizar las razones de una cogida, la atribuye a error del torero conviene que nos pongamos en guardia porque entonces, tras esa opinión subyace, casi siempre, un reproche que también, casi siempre, carece de justificación.

Estas reflexiones me las hacía yo al final de la corrida del martes en Sevilla. Una corrida densa y difícil de seguir para el público y el aficionado que desconectaron demasiado pronto de lo que pasaba en el ruedo.

Una cierta predisposición previa, quizás debida al matinal baile de corrales, unido al escaso trapío del primero de la tarde más la vocación volatinera (tres trechas, tres) del segundo que fue devuelto, produjeron en la plaza una sensación de hastío y desencanto difíciles de superar pese a la buena disposición de la terna (Un solvente Adame, un elegante Nazaré y un entusiasta David Galván).

Distraído el público de la corrida (y no con la corrida), llegaba esta a sus postrimerías cuando, el sexto de la tarde, un manso Fuente Ymbro (como casi todos sus hermanos de la camada de este año) le propinaba en tablas de sombra una cornada seca a David Galván quien había estado muy voluntarioso y decidido con el manso huido que le había tocado en primer lugar.

A pesar de que le vimos ya en el aire y no vimos llegar la cornada (aunque la presagiamos a principios del trasteo), hubo más de un aficionado que sentenció senequista:

-¡El torero se ha equivocado. El toro lo ha cogido por cometer un error!.

Que es lo que suele decir en estos casos siguiendo las teorías de Luis Miguel Dominguín antes señalada.

A mi, estos juicios de valor, siempre me han descolocado un poco. No sólo por la seguridad con la que se emiten (siendo, como es, la materia tan resbaladiza en esas cuestiones de suyo harto dificultosas de apreciar en la plaza) sino porque, además, encierran un reproche soterrado hacia el torero. Una crítica que, en esas situaciones, resulta si equivocada, asaz inoportuna.

 

Todas las femorales

Algo parecido ocurría hace un año cuando el toro de Victoriano del Río cogía, también en Sevilla y también de cornada seca a Julián López el Juli. Lo que a priori (jugarse la vida) podría interpretarse como un bello (aunque inútil) gesto torero, fue reconvertido por sus detractores en un fiasco del torero, devaluado mediante la recurrente sentencia.

-¡El Juli se ha equivocado con el toro. La cogida se ha debido a un error suyo!.

Lo tremendo de esto (pues aquí se pone en juego la vida de un hombre) es que, cuando el torero cogido es diestro del agrado del aficionado, entonces la cogida ya no se debe a error alguno sino que se imputa a su torería y heroísmo. Ese ha sido el caso de la reciente cornada que recibió Enrique Ponce hace días en Valencia al entrar a matar y de la que ya se ha repuesto.

Y el caso es que, las cogidas, pueden deberse o no a errores del toreo pero lo que no cabe es ese sesgo en la mirada, esa parcialidad mostrenca, de la que hacemos gala los aficionados cada vez que enjuiciamos a los diestros que nos gustan y a los que no nos gustan. Toreros a los que valoramos de una forma u otra según nuestros gustos y preferencias. Eso no es de recibo pues, en mi opinión, todas las femorales debían merecer el mismo respeto. Y la misma objetividad.

 

La cornada de David Galván

Volviendo a Sevilla y al “error” de Galván, hay que señalar que no hubo tal o que si lo hubo fue mucho más relativo de lo que pretendían o suponían algunos aficionados que le reprochaban haberse encerrado en las tablas.

Se enfrentaba el toreros de la Isla al último de la tarde, un manso de Fuente Ymbro, mal llamado Virtuoso, aquerenciado en tablas y desgranaba allí, en tablas, su faena en redondo con la mano derecha robando pasas al burel.

Lógicamente, los pases a favor de la querencia, en los que el toro iba por dentro y hacia dentro, le salían al diestro más largos y limpios que aquellos otros pases en los que el toro iba por el terreno de fuera. En los primeros, el toro iba sólo y el torero aprovechaba el viaje. En los segundos (a contra-querencia), el torero era el que tenía que tirar del toro.

En uno de estos pases a contraquerencia, con el toro saliendo de tablas y, por tanto, remando a contracorriente y a regañadientes, el toro perdió la mano derecha al iniciar la arrancada, levemente, pero lo suficiente para detener su marcha un momento. Lo justo para que la muleta, que ya había iniciado su recorrido, se alejara de su cara, dejando descubierto al torero.

En esa tesitura, la cornada era inevitable.

Al caer y por la forma de quedarse tendido el diestro en el suelo, ya se vio que iba cogido.

Debacle ganadero y cornada grave al gaditano David Galván

Cogida de David Galván. Se ve perfectamente el orificio de entrada del pitón en la pierna derecha (Foto Agencia EFE)

Eso es lo que pasó.Todas las cogidas (y esta también) se deben a un error del torero… pero menos. Y otros imponderables pueden jugar en lo que pasa.

Lo vemos en el siguiente track montado a partir del video de resumen que, la empresa Pagés, prepara en cada corrida.

 

domingo, 4 de mayo de 2014

La cárcel de papel taurina (V) Condenada UTAA-Sevilla

Por Jose Morente

 

UTAA-Sevilla

Nota: La denuncia de las corruptelas y males de la fiesta, ya sean supuestos o reales, ha sido máxima preocupación del aficionado a los toros, en todas las épocas.

No resulta pues nada extraño que las Asociaciones de Abonados y Aficionados canalicen esas denuncias. Una actitud que siempre que se mantenga en los límites de la educación o el respeto (lo que sucede en general), resulta por tanto encomiable y elogiable.

Más difícil de aceptar es la mezcolanza de la necesaria denuncia de aquellos aspectos de la Fiesta que necesitan ser corregidos con la utilización de esas plataformas para canalizar opiniones personales incluso de los aspectos técnicos o puramente coyunturales o estratégicos del toreo, opiniones respetables siempre pero que, por lo que tienen de subjetivo y personal, no deberían ampararse de grupos o entidades de carácter colectivo y cuyos objetivos son y deben ser bien distintos.

Con el máximo afecto por tanto (no exento de admiración) insertamos este pequeño reproche a una de las Asociaciones más activas de nuestros días, activismo en el que no tiene poca parte, la desmedida afición y pasión de su actual Presidente, don Diego Martínez, y a quien, en cualquier caso, los aficionados debemos agradecer su celo y empeño constante en defensa de nuestros comunes intereses.

 

La carcel de papel 001 (2)_thumb[1]

 

En Sevilla, a 3 de mayo de 2014, reunidos los miembros del Tribunal Superior del Toreo, para juzgar de oficio a la Unión Taurina de Abonados y Aficionados de Sevilla (UTAA-Sevilla), por su intento de suplantar a este Tribunal usurpando las funciones que legalmente nos corresponden.

RESULTANDO Que UTAA-Sevilla viene publicando desde hace algún tiempo, y con motivo de los festejos que se celebran en la plaza de Sevilla, escritos de denuncias sobre los fraudes, supuestos o reales cometidos en dichos festejos.

RESULTANDO Que dichos escritos forman parte, y así lo considera este Tribunal, de las funciones propias y habituales de las Asociaciones de Abonados y Aficionados por lo que ningún reproche merecen en ese sentido más allá del acierto y proporcionalidad de las denuncias planteadas, cuestión esta que no nos compete.

De igual modo, advierte este Alto Tribunal que, en dichos escritos se deslizan también, junto a las denuncias formuladas, valoraciones sobre técnica taurina y sobre el juego de las reses así como consejos a los diestros actuantes sobre el modo de ejercer la profesión e, incluso, recomendaciones para el cese de la mismas.

Opiniones esas que, además de su alto grado de subjetividad, parecen exceder a los cometidos propios de los escritos de denuncia. No obstante, procede señalar que tampoco procede que se pronuncie este Tribunal al sobre dichas cuestiones, al no tener relación directa con el fondo de la cosa juzgada.

RESULTANDO Que en los escritos más recientes de la citada Asociación y, en concreto, en los escritos emitidos durante la Feria de Sevilla en curso, se viene enviando, o más precisamente pretendiendo enviar, a la Cárcel de Papel  a diestros, ganaderos, empresarios, presidentes y cuantos participan en los citados festejos.  Circunstancia esta que no ha podido pasar inadvertida a los ojos de este Tribunal.

Se aporta como PRUEBA DOCUMENTAL ÚNICA y a título de ejemplo, copia del comunicado de UTAA-Sevilla remitido con motivo del festejo del pasado sábado 3 de mayo.

Escrito UTAA (2ª pagina)

CONSIDERANDO Que la competencia exclusiva para juzgar, fallar y condenar a los encausados del mundillo taurino y, sobre todo, considerando que la competencia para ordenar el ingreso en la Cárcel de Papel Taurina, la ostenta en la actualidad el Alto Tribunal al que representamos

CONSIDERANDO Que la postura adoptada por UTAA-Sevilla supone por ello un caso claro y grave de intromisión en funciones que no le corresponde pues la competencia de las Asociaciones de Abonados y Aficionados se limita a denunciar pero nunca alcanza ni puede alcanzar la de juzgar o condenar pues no es admisible que quien sea parte se convierte al mismo tiempo en juez.

Por todo ello, a la vista de lo anterior y consideradas las pruebas documentales aportadas.

FALLAMOS Y CONDENAMOS a la Unión Taurina de Abonados y Aficionados de Sevilla (UTAA-Sevilla) a la pena de Prisión Incondicional de una semana y un día durante cuyo transcurso, los miembros de la citada Asociación serán obligados a leer y releer cuantos reglamentos taurinos se encuentren vigentes o derogados tanto de España como de los otros países donde existe la Fiesta, así como todos los textos de análisis o comentarios a las citadas reglamentaciones.

Este Tribunal quiere hacer constar expresamente que, dada la dureza de la Pena impuesta, se autoriza a los Condenados a su salida de la Cárcel de Papel diariamente para poder asistir a las corridas de Feria de Sevilla debiendo regresar a prisión inmediatamente después de finalizar cada festejo pero apercibiéndoles que, de persistir en su actitud y mantener el intento de usurpar competencias que no les corresponden, este Tribunal aplicaría las normas del Derecho taurino en su máximo rigor y extensión, obligando a los encausados a asistir a cuantas corridas de Juan Pedro Domecq se celebren en toda España y sur de Francia.

Lo que declaramos en Sevilla para su ejecución inmediata.