domingo, 20 de julio de 2014

El cite (1ª parte) ¿De frente o de perfil?

Por Jose Morente

 

Excelente natural de frente, de Yiyo en Bilbao (Imagen obtenida en una página de Facebook dedicada al torero)

 

El toreo de frente y la verdad del toreo

De forma harto frecuente, los aficionados suelen identificar el toreo de frente con el toreo puro y de verdad y el toreo de perfil con un toreo más ventajista y mentiroso.

Por un prurito de precisión (y para evitar que se malinterpreten los términos que usamos, como nos ocurría ayer en facebook), conviene señalar que llamo toreo de frente, al que se hace citando al toro de frente o sea, con las puntas de las zapatillas mirando a las pezuñas del toro (Siguiendo esa gráfica descripción que tanto le gusta repetir al torero Emilio Muñoz en sus retransmisiones de Canal+).

Un magnífico ejemplo de este modo de toreo lo proporciona el derechazo del Yiyo en Bilbao con el que abrimos esta entrada. Un muletazo excepcional por su planteamiento y por la postura y la apostura del llorado torero madrileño.

Otro ejemplo, también magnífico, lo proporcionan esos muletazos citando de frente a pies juntos que recuperó, en los años 50, Manolo Vázquez y que se convirtieron en su sello propio. Una forma de torear a la que se conoce con el calificativo de “toreo de frente”.

manolo_vazquez_de_frente[1]

El toreo de frente, según Manolo Vázquez. Cite de frente y a pies juntos.

Que la forma de citar de Manolo Vázquez es la más clásica nadie debería dudarlo pues es la forma que preconizan las viejas tauromaquias. Que ese es un toreo de muchos quilates tampoco parece discutible.

Pero que sólo puede ser puro y verdadero el modo de citar de frente o, peor aún, que su opuesto, el cite perfilero, es impuro y falso, es un grave error de apreciación en el que incurrimos, a veces, los aficionados..

La escuela de Tauromaquia de sevilla 001

Clase en la Escuela de Tauromaquia de Sevilla según una Lámina de La Lidia. Pedro Romero enseña a Cúchares a colocarse. Lo interesante para nosotros es la posición del genial Curro. De frente con el compás cerrado, las puntas de las zapatillas mirando a las pezuñas de la res, la muleta en la izquierda, la espada en la derecha y el corazón en el centro, como cantara Felipe Sassone. Un cite clásico al que nunca le han faltado cantores.

El cite clásico

Según comenta Fernando Galindo, en su libro “El toreo, en teoría”, esos prejuicios de los aficionados contra el cite de perfil, provienen de la época antigua del toreo, cuando sólo el mero hecho de quedarse quieto ante el toro, era un atrevimiento y una hazaña.

Frascuelo (Laurent detalle)

En el toreo antiguo quedarse quieto era un atrevimiento y una osadía, incluso en el caso de los toreros más atrevidos y osados. como era el caso del valiente diestro Salvador Sánchez Frascuelo, a quien vemos pasando de muleta sin quietud alguna (Detalle de una fotografía de Laurent).

Citando de frente y dando el pecho, la impresión que recibe el espectador que está en el tendido es que el torero, en esa posición, no tiene escapatoria, no tiene opción de rectificar. Por eso, citando de frente cuando el toro arranca y pasa junto al torero, el muletazo tiene siempre una gran emoción… para el público.

Como solemos identificar el “huy” con la “verdad”, esos muletazos citando de frente, se consideran, por algunos aficionados, como el exponente máximo de la verdad y la pureza en el toreo.

 

Los tiempos cambian

Sin embargo, los tiempos cambian y la emoción del muletazo se ha desplazado desde el momento del cite hasta el momento del remate. O, como bien dice Fernando Galindo, a quien seguimos en estas reflexiones, en su libro “Ei toreo, en teoría”:

“Lo que ocurre hoy es que no es este [el del cite] el tramo del muletazo que más importa, no emociona ya tanto ver pasar al toro junto al torero como la profundidad del remate del muletazo. Digamos que el tramo que emociona, hoy se postergado

 

Manolete Citando al natural (blog)

Manolete trajo la posición de perfil en el cite, lo que, según la opinión de la crítica de la época, le permitió dar los muletazos más largos que se habían dado hasta entonces. Y, además, esa posición le permitía ligarlos en series de número cada vez más creciente. 

Como señala el antes torero y ahora también tratadista taurino, hoy el torero necesita algo más que quedarse quieto pues tiene que mandar en el toro desde el principio hasta el fin. El toreo puro de hoy exige un buen trazo y un buen remate. Y, sobre todo, añado yo, un remate que permita ligar adecuadamente cada muletazo con el siguiente.

Se ha sustituido la emoción del atragantón en el embroque, por la emoción que despierta el torero capaz de llevar toreado al toro en un muletazo lo más largo y lo más lento posible.

 

Luis Miguel Dominguin derechazo largo (Cuando suena el clarin) 001

Gracias al cite de perfil, se pudieron ver en las plazas muletazos como este muletazo largo, muy largo, y mandón, muy mandón, de Luis Miguel Dominguín. (Fotografía del libro de Corrochano “Cuando suena el clarín”).

Es un objetivo, ese de ligar muletazos largos y lentos, que toreando de frente se torna en tarea casi imposible. Por pura geometría.  

Lo vemos en un fragmento de video que corresponde a un momento mágico y emocionante. Corresponde a la tarde de la despedida de Manolo Vázquez en Sevilla, cuando el maestro de San Bernardo, al final de la faena a su segundo toro, regaló a la Maestranza varios muletazos característicos de su personal estilo: De frente y a pies juntos. No hay ligazón y el torero tiene que rectificar entre pase y pase pero la emoción del cite unida a la emoción del momento (histórico) es indescriptible.

 

 

Recapitulando y concluyendo

El aficionado considera más puro y, sobre todo, más verdadero, el cite de frente.que el de perfil.

Es un percepción, en mi opinión errónea, que se explica por la pervivencia de arcaicos conceptos correspondientes al toreo antiguo cuando el torero se situaba frente al toro y se limitaba a dejarlo pasar en un encuentro fugaz pero emocionante.

Sin merma de emoción, hoy los públicos dan más importancia a la longitud y profundidad del muletazo. Ya no se trata solo de que el toro pase en un embroque vibrante, sino de que el toro pase por donde y como quiera el torero, en un muletazo lo más largo y lento posible. Y, sobre todo, que se engarce o hilvane cada muletazo con el siguiente. Lo que se llama ligar los pases.

Ahí es donde radica la emoción del toreo moderno. Una emoción que no nace sólo de la bragueta (aunque hace falta tener mucha para ver pasar el toro por todo el frente del torero no sólo por su costado) sino también de la capacidad de los toreros. De su capacidad y de su conocimiento de las reses y de las suertes.

 

natural de frente Litri 001

Relatividad de conceptos: Al torero que se pone de frente, el toro le pasa por su costado…. (Fotografía del libro “El toreo” de Luis Bollaín).

 

1944-07-25 (p. Ruedo) Valencia Manolete derechazo - copia

…. Mientras que al torero que se pone de costado, el toro le pasa por todo su frente (Manolete en Valencia en la feria de Julio de 1944. Fotografía de El Ruedo).

 

En el toreo moderno, por tanto y concluimos, la emoción y el interés del muletazo se ha desplazado desde el instante fugaz del cite hasta el momento eterno de su propio trazo. Hemos pasado del instante al movimiento. De la fotografía al celuloide.

 

El Cite Lagartijo

La emoción del toreo antiguo estaba en el pase suelto y, dentro de éste, el instante cumbre era el cite o sea, en el modo y momento de enfrentarse el hombre con el toro.

 

Yiyo derechazo a Burlero

La emoción del toreo moderno (De Manolete para acá) no se centra ya solo en el muletazo aislado sino en la sucesión de ellos pero, además, dentro del muletazo, el interés no se encuentra ya en el cite sino en la longitud y duración de cada uno de esos muletazos. O sea, en la capacidad del torero para llevar bien toreado al toro. Un logro irrenunciable y que explica esa sensación de obra incompleta o fallida que se tiene cuando el toreo en redondo no surge en plenitud (cuando falta la ligazón y los pases se dan sueltos, por ejemplo, o cuando los muletazos resultan cortos o no rematados), algo que puede ser debido tanto a las condiciones de las reses como a incapacidad o error de planteamiento del propio torero.

Empezamos con una imagen de Yiyo y cerramos la entrada con otra del mismo torero pero ahora con un aire más actual. En la fotografía, un excelente muletazo de Yiyo a Burlero, el toro que le mató.

(Continuará)

2 comentarios:

F. Romero dijo...

En la clave que marcaba nuestro amigo Jack Coursier está probablemente el resumen del toreo que a mí más me gusta y que me parece mejor. Entender el toreo como tandas y verlo con una perspectiva mayor que el muletazo aislado, nos permitirá hablar de "los cites" porque son varios y distintos los que precisa el torero para construir una tanda completa. A mí, el primer cite de la tanda el cuerpo, la verdad, de perfil no me lo pide, me pide dar el pecho que no es lo mismo que encajarse totalmente de frente, en los siguientes pases, para ligar ya es otra cosa y si añadimos el ingrediente final del cite para el remate de la tanda nos cargamos el cánon por completo. Sin embargo cuando uno se pone a escribir sobre como debe hacerse , acaba borrando lo que ha escrito porque el cite y la colocación adecuada no los elige el torero, los marca el toro. El cite de frente y gallardo para el inicio de la serie, que tanto me gusta, no sirve para todos los toros, ni siquiera sirve para iniciar todas las tandas a un mismo toro. Lo mismo pasa con el el cite de perfil estudioso y científico, aparentemente más prudente y menos arriesgado

Jose Morente dijo...

F. Romero:

Totalmente de acuerdo.

En esta primera entrada solo he pretendido dar una visión histórica del problema de la colocación del torero en un primer muletazo de una serie o en un muletazo aislado.

Una colocación que a lo largo del tiempo ha ido cambiando desde dar el frente a ponerse de perfil.

Sin embargo, el tema como usted tan acertadamente señala, es mucho más complejo.

Espero que a lo largo de esta serie, seamos capaces de poner orden en esta cuestión y aclarar algunos conceptos.

Un fuerte abrazo