lunes, 2 de abril de 2012

Silencio por un torero

 

lutoporjoselitoelgallo

Impresionante imagen de la Esperanza Macarena de luto por la muerte de Joselito el Gallo

Es muy conocido el hecho de que, a la muerte de Joselito, vistieron de luto a la Macarena pues José fue hermano de esta cofradía. Lo que ya no suelen ser tan conocidas son las presiones y rechazos de la burguesía y la aristocracia sevillana al funeral que, para el diestro de Gelves, celebró -en la Catedral hispalense- el Cabildo Catedralicio el día 22 de mayo de 1920, a los seis de su cogida mortal .

joselito_gallo nazareno

José, nazareno de la Macarena

Y es que a Joselito no le perdonaban ser gitano (cuestión de raza) ser torero (cuestión de clase social) y, mucho menos, haber sido impulsor y mentor (cuestión de economía) de la plaza Monumental. Aquella plaza Monumental que puso en jaque durante varias temporadas y hasta que murió el torero al monopolio de la Maestranza sevillana.

Puerta Grande Monumental Sevilla

Puerta Grande de la Monumental de Sevilla. Joselito quería que pudieron ir a los toros el mayor número de espectadores posibles abaratando los precios. Lo curioso, en este caso, es que Juan Belmonte (supuesto revolucionario del toreo) fue al final adalid de los sectores más conservadores de la ciudad representados en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla,

A las críticas que se hicieron al Cabildo por celebrar el funeral de José en la Catedral se opuso firme la firme pluma del canónigo Juan Francisco Muñoz y Pabón quien escribió esa misma tarde, en el Correo de Andalucía, poniendo los puntos sobre las íes:

“Por cierto que no han faltado títulos de Castilla (asistentes al acto) que han sentido escándalo de que todo un Cabildo Catedral haga exequias por un torero[…] ¡Cualquiera os entiende, piadosísimos varones! Llegáis en vuestra democracia a rendir parias a la memoria del torero muerto, asistiendo a su funeral, y ponéis como chupa de dómine al Cabildo porque es "tan demócrata" que hace sufragios por un fiel que ha pasado a mejor vida en comunión con la Iglesia. ¿O es que va nuestro Cabildo a guardar estos funerales para cuando muera un político, enemigo de Jesucristo y su Iglesia, y venga la Real Cédula de ruego y encargo?.

La Real Cédula –en el caso presente- la han expedido el pueblo y la familia doliente y el Cabildo no ha hecho más que darle curso […] Ahora, si Joselito no ha sido tan funesto para la nación y para la Iglesia como lo son los políticos -aquí entran también los locales-, nadie tiene la culpa. El pobrecito puede decirse que no ha hecho mal a nadie. ¡Ojalá que de todos los que mueren pueda decirse otro tanto! ¿Será por esto por lo que en los funerales de los políticos no suele haber más que 'la música y acá', y en las honras de Joselito ha estado 'toda Sevilla', empezando por vosotros, los títulos y los grandes, y acabando por los pobres y los humildes? ¿Es que os duele el contraste?... El remedio no está en Roma: mereced ser queridos en vida y llorados en muerte. El pueblo hará lo demás".

Al día siguiente volvía a publicarse otro artículo (titulado “A Ella”) ya claramente elogioso de las virtudes personales del torero fallecido,  donde Muñoz y Pabón contestaba a una señora de alto rango social que había secundado las protestas.  

 

1920-05-31 tumulo en San Gil

Túmulo de Joselito en San Gil

El artículo tuvo un impacto tan tremendo, que por suscripción popular le regalaron una pluma de oro a su autor, que donado por su autor, luce la Macarena, todas las Semanas Santas, en sus sayas.

Juan Francisco Muñoz y Pabón

Detalle de la pluma de oro donada por Muñoz y Pabón a la Macarena

Lógicamente, el entierro de Joselito fue una manifestación de inmenso de dolor popular tanto en Madrid como en Sevilla pues, en toda España, causó honda conmoción la muerte del torero del que decían “no le podía coger un toro” y que, en Sevilla donde le conocieron bien, era –si cabe- aún más querido que admirado.

 

 

Joselito pasó a ser objeta de coplas y culto popular y su memoria y leyenda perduran aún hoy día, pues no en balde y como dijo Rafael Quintero en la copla “Silencio por un torero” había muerto, precisamente, el mejor de ellos.

Esta copla que se dio a conocer por Juanita Reina la escuchamos interpretada por Rocío y Manuel Lombo, por bulerías.

 

Silencio por un torero- Manuel Lombo y Rocío

(Quintero-León-Quiroga)

 

 

Aquella tarde Sevilla

se puso toda amarilla

quebraíta de color.

 

Y por el aire caliente

su voz clamó de repente

hay que pena y qué dolor.

 

Silencio en Andalucía,

rezadle un Ave María

y quitarse los sombreros.

 

Silencio el patio y la fuente,

que está de cuerpo presente

el mejor de los toreros.

 

"¡Parece que está dormío,

Dios mío,en su capote de brega!"

Y por Gelves viene el río, teñío,

con sangre de los Ortega.

 

Suspira bajo su velo

la Virgen de la Esperanza

y arría en señal de duelo

banderas la Maestranza.

 

Y Sevilla, enloquecida,

repetía a voz en grito:

"¡Pá que quiero mi alegría!

¡Pá que quiero mi alegría,

si se ha muerto Joselito!

 

"Silencio por un minuto,

pintad los campos de luto

el ciprés y el olivar.

 

De luto las amapolas

de luto Carmen y Lola

Concha, Pepa y Soledad.

 

Silencio guarda el romero

silencio el torito fiero

y los bravos mayorales.

 

Crespones en las divisas

silencio pide la brisa

al pasar por los trigales.

 

"¡Parece que está dormío,

Dios mío,en su capote de brega!

"Y por Gelves viene el río,

teñío,con sangre de los Ortega.

 

Suspira bajo su velo

la Virgen de la Esperanza

y arría en señal de duelo

banderas la Maestranza.

 

Y Sevilla, enloquecida

repetía a voz en grito:

"¡Pá que quiero mi alegría!

¡Pá que quiero mi alegría,

si se ha muerto Joselito!"

 

No fue la única poesía a la muerte de Joselito. El poeta López Alarcón hizo unos versos sobre esta historia que hemos contado, versos que se quisieron saeta.

Ven pasajero, dobla la rodilla,
que en la Semana Santa de Sevilla,
porque ha muerto José, este año estrena
lágrimas de verdad la Macarena.

tumba-de-joselito-el-gallo-detalle-macarena

Detalle del Mausoleo de Joselito, magistral obra de Mariano Benlliure. Una gitana lleva en las manos una imagen de La Macarena.

 

Una saeta a la Esperanza Macarena

Y hablando de saetas, creo que el mejor homenaje a José, puesto que estamos en Semana Santa, es oír esta maravillosa Saeta a la Esperanza Macarena (La Virgen de Joselito) interpretada por Carmen Linares.

Carmen Linares recogió en la antología La mujer en el cante y después de la marcha Amargura del compositor Manuel Font de Anta, este peculiar estilo de saeta que se impuso en Sevilla a partir de los años veinte por boca de La Niña de la Alfalfa, estilo que deriva de la saeta de Centeno pero recargada y con tercios más largos. 

 

Carmen Linares. Antologia de la mujer en el cante

 

Honra de los Macarenos (Amargura y Saeta)-TVE (1996)

Carmen Linares

 

Ya se acerca la Esperanza
Hermosa como los cielos
Gloria de los sevillanos
Y honra de los macarenos

 

mariquillas

La Macarena con 3 de las mariquillas que le regaló el mejor de los toreros

12 comentarios:

Xavier González Fisher dijo...

Curioso es que se criticara el hecho de que el funeral de Joselito se celebrara en la Catedral de Sevilla. Y sobre todo, por un miembro del Cabildo de ese templo catedralicio.

Cuarenta y dos años después (días más, días menos), se celebró allí también el funeral de Juan Belmonte, éste, no muerto por asta de toro, sino por propia mano.

En términos de Derecho Canónico, ¿cuál de los dos funerales sería más impropio en ese sitio?

Creo que el segundo. No obstante, creo que "las pegas" puestas por el señor Canónigo al funeral de Joselito, se deben más bien a su origen gitano, más que a otra cosa.

Saludos.

Jose Morente dijo...

Xavier:

Puede que no me haya explicado bien. El Cabildo aceptó la propuesta de la familia de celebrar los funerales en la Catedral. Las críticas vinieron de la nobleza y la aristocracia sevillana y a ellas respondíó Muñoz y Pabón a quien regalaron (en suscripción popular) la pluma de oro que luce la Macarena.

Lo de Belmonte por las circunstancias de su muerte debió ser más complejo aún aunque hay que recordar que Juan no era gitano y se integró perfectamente en la clase alta sevillana (La Maestranza fue su feudo o ¿debería decir "el patio de su casa"?).

Un abrazo

Un abrazo

franmmartin dijo...

Gracias,amigo,por tan interesante reportaje.Tengo csai todas las Obras de Muñoz y Pabón,pero no he logrado encontrar los artículos mencionados.Si existe alguna posibilidad,agradecería mucho su indicación.

Jose Morente dijo...

Franmartin:

Las referencias iniciales son de diferentes páginas de Internet sobre temas de Sevilla-

http://www.diariodesevilla.es/article/vivirensevilla/978517/la/pluma/oro/la/macarena.html

Hay transcripción álgo más completa de estos textos en "Sevilla en tiempos de Joselito y Belmonte" de Nicolás Salas que es la que he utilizado para la entrada del blog.

Si no tiene ese libro puede ponerse en contacto conmigo directamente a través de la dirección de correo eléctronico que aparece en este blog.

Un abrazo

Oselito dijo...

La foto de la Macarena vestida de luto llegó a nuestros días de milagro, pues el cardenal Almaraz, entonces Arzobispo de Sevilla, mandó destruir las matrices. Por cierto Joselito no llegó a ser hermano Mayor de la Esperanza, aunque con el tiempo hubiera llegado a serlo, ocupó los cargos de Consiliario y Fiscal de paso.
Tmabién con Juan Belmonte hubo sus más y sus menos pues dos médicos tuvieron que certificar que se suicidó en un arrebato de locura para poder ser enterrado "en sagrado". Así estaban las cosas con los toreros y la Iglesia.

Jose Morente dijo...

Oselito:

Gracias por su información sobre la foto de la Macarena y los cargos de José en la cofradía, que paso a corregir.

Igualmente interesante las circunstancias de la muerte (voluntaria) de Juan Belmonte que es su época estuvo rodeada de un halo de misterio

Un abrazo

Oselito dijo...

Se me olvidó comentar que esa gitana que porta la imagen de La Macarena en el conjunto escultórico de Joselito y que aparece fotografiada es una gitana llamada María, casada con el célebre cantaor Curro el de La Jeroma.Un saludo.

Juan Medina dijo...

Jose, ando justo de tiempo y no comento todo lo que quisiera, pero sigo leyéndote con asiduidad y "aprovechamiento".

Parece que Juan, el revolucionario, fue en realidad el "integrado". Y Dios, o sea, José, más bien el "apocalíptico". Aunque nos lo hayan vendido al revés. Y yo que los veo un poco como Lennon & McCartney, que lo grandioso para el arte fue su unión.

Un abrazo.

Jose Morente dijo...

Oselito:

Pues la verdad es que no sabía que la mujer gitana que lleva a la Macarena era la mujer de Currito de la Geroma, quien además de gran guitarrista (acompañó -entre otros- a Pastora Pavón) era bailaor y cantaor de tronío.

Un abrazo y gracias por el dato.

Jose Morente dijo...

Juan:

El seguimiento es mutuo (por cierto magníficas las últimas entradas como la inexistencia de encuestas Gallup. Surrealista).

Sobre el tema qwue comenta totalmente de acuerdo el contraste entre dos toreros como Jose Y Juan fue lo verdaderamente importante para la fiesta.

Si en este blog se incide tanto sobre Joselito es para intentar equilibrar la balanza de una historia que nos han contando tan mal, sobre todo desde el punto de vista de la técnica del toreo.

Creo que en el toreo, todas las visiones son admisibles y que las posturas excluyentes y dogmáticas nos hurtan parte del disfrute al que tenemos derecho.

Máxime hoy que los toros son atacados desde tantos frentes.

Suerte que gracias a blogs como el escalafón del aficionado nos podemos armar de contundentes argumentos y datos ciertos que oponer a tantas falacias y tergiversaciones como se plantean.

He dicho. Un fuerte abrazo

Anónimo dijo...

Las Mariquillas de la Virgen son 5 compuestas de Esmeralda,brillantes y plata traida de Mexico por el Maestro

Jose Morente dijo...

Anónimo

Efectivamente, son 5.

De hecho, el pie de foto se refiere a las 3 que se ven en la imagen ("3 de las mariquillas...")

En cualquier caso, su exigencia de rigor y precisión será siempre agradecida en este blog

Un abrazo