martes, 3 de marzo de 2015

Cuaderno de notas (XLV) Las peligrosas reformas

 

Juli cite natural

El Juli citando con media muleta en la arena. Una reforma ¿peligrosa? para algunos.

 

“No hay nada tan peligroso e incierto como introducir reformas. Porque el innovador tendrá como enemigos a todos los que se beneficiaban de la situación previa y como tibios defensores a quienes pueden beneficiarse de la nueva.

Esta tibieza nace en parte del temor a sus oponentes (…) y en parte de la incredulidad de los hombres, que no creen fácilmente en las cosas nuevas hasta que han tenido de ellas una larga experiencia.

Y así ocurre que tan pronto tienen oportunidad de atacar, quienes son hostiles a la reforma lo hacen con pasión, mientras que los otros la defienden con frialdad, lo que pone en peligro [al reformador]”

Nicolás Maquiavelo. El Príncipe. Capítulo V

38 comentarios:

japolos dijo...

No creo que esa peculiar manera de citar de El Juli deba ser considerada como una “reforma”. Las reformas deben tener mayor calado. Sería, en todo caso, una simple “innovación” ―relativa, pues ya la utilizó en su tiempo Dámaso González― de su forma de torear y, efectivamente, como toda innovación, gusta o no gusta. Y nadie tiene que rasgarse las vestiduras. No se pueden imponer patrones rígidos a los toreros, so pena ―como está ocurriendo― de anular su personalidad, una virtud imprescindible para “llegar arriba”.

Pero para citar y torear de esa forma se precisa de un toro de adecuadas características y lo más probable es que, si la innovación gusta y llega a cuajar, empecemos a ver como se utiliza de forma indiscriminada. Luego viene aquello de que los defectos son de los imitadores.

Anónimo dijo...

Esa foto es antologica . un tío retorcido como si estuviera buscando setas enseña una muleta s un toro que en vez de dar miedo, da pena.
Si eso es la revolución del toreo yo me convierto en un Leffevre del toreo.

Jose Morente dijo...

japolos:

No entro en si la foto y la pose y el cite y esa forma de torear son innovaciones o reformas o revoluciones. Eso no lo diremos nosotros sino que lo dirá el tiempo como lo ha dicho de todas las nuevas propuestas que se han hecho desde que el toreo es toreo.

Lo que me interesaba en la entrada era resaltar la inquina de los aficionados dogmáticos y tradicionalistas. Para comprobarlo sólo hay que leer el comentario anónimo que sigue al suyo... una verdadera perla cultivada de fino análisis taurino (perdone la ironía).

Un cordial saludo.

Jose Morente dijo...

Anónimo 1:

Es difícil en tan pocas líneas caer en tantos tópicos indefendibles (todos los tópicos son indefendibles) como en los que cae usted (lo del toro que da miedo es para nota).

Sin embargo, le agradezco su comentario pues es la prueba palpable de lo que se quería demostrar en este post: la reacción airada, colérica y desproporcionada que consigue todo aquel que propone cualquier innovación.

Anónimo dijo...

Yo las innovaciones se las permito frente a un toro de poder. Que le haga eso a un Cuadri y todos contentos. Por cierto mal gusto tiene el Juli un rato.

Jose Morente dijo...

Anónimo 2:

Usted no es quien para "permitir" o no las innovaciones ni con que toro hay que hacerlas... Eso lo deciden los toreros...

Anónimo dijo...

Soy el anónimo 1 y 2. Los aficionados podemos opinar. A mi Juli me parece un fraude total. No quedara en la historia del toreo como buen torero si no como un destajista de pases frente a norits.

Anónimo dijo...

Buenas José. Veo en este y anteriores post que tienes una constante fijación por un sector de aficionados. Incluso creo que te gastas. Perdóname si me equivoco, pero es lo que leo. Yo, por cierto, me identifico con este grupo de aficionados, también leo y escucho a otro tipo de aficionados, me gusta aprender de todos, pero por alguna razón, me terminan de convencer esos aficionados con los que tú constantemente discrepas.

Encuentro en estos aficionados “integristas” (no sé si este bien utilizado el término) una defensa por una fiesta llena de riquezas que se están perdiendo (incluso casi un tercio completo), luego, es probable que se manifiesten de distintas maneras y reacciones. No sé si perjudique o no el uso de tópicos, pero sobre un anterior comentario en cuanto si el toro da miedo o no, me vienen al recuerdo las reacciones de gente que llega por primera vez a una plaza de toros, o que va a una o dos corridas por temporada (hablo en mi caso de las que sientan a mi lado), y que en el tercio de varas e incluso en banderillas, sienten molestia por lo que le hacen al toro e incluso les da PENA al ver la reacción del animal, y con mayor frecuencia en tarde de figuras. ¡Les da pena José! ¡Les da pena y hasta me lo dicen! Y con toda razón creo yo, pues ese toro, cuesta admitirlo, da pena. No así, con "otro tipo de toros".

Sobre la imagen del Juli, a pesar que no es de tu mayor interés, es el comienzo de un pase en el que me resulta difícil encontrar valores estéticos.

Y excúseme si mi reacción ha sido airada, colérica o desproporcionada.

Saludos.

Gustavo Ortiz
Aficionado de Acho.

Jose Morente dijo...

Anónimo 1 y 2

Efectivamente el aficionado puede opinar y decir cosas más o menos razonables o decir sandeces. Está en su perfecto derecho. Puede incluso escribir anónimamente también.

Lo que no puede es "permitir" o dejar de permitir nada a nadie. Así de sencillo.

Jose Morente dijo...

Gustavo Ortíz:

Mucha menos fijación que la que tienen los integrista con los temas que reivindican.

La postura dogmática de ese sector de la afición no se sustenta en la argumentación o la reflexión sino en la vieja táctica de la repetición sistemática de cuatro o cinco tópicos que nos encontramos hasta en la sopa (o en chapitas)

El problema, Gustavo, es que se sustituye la capacidad de reflexionar por la aceptación incondicional de determinados "dogmas". Dogmas o tópicos que a fuerza de repetirlos, se dan por válidos y no parece ya necesario justificarlos, ni explicarlos ni argumentarlos.

Otro problema grave que acarrea las posturas integristas es el planteamiento totalitario. Me explico. Se criminaliza en bloque el toreo moderno del que todo se considera malo y se ensalza en bloque el toreo antiguo del que todo se considera heroico y bueno.

Y es que integrismo no es la defensa del toro integro ni de una fiesta integra. Esa es una mera coartada para atacar en bloque, como digo, el toreo y el toro de nuestros días que ni se entiende ni se conoce en profundidad y sustituirlo por un modelo idealizado (se propone lo que nunca se han visto sino "leído"). Mal asunto.

La realidad es mucho más compleja y tiene más matices y un repaso a la historia (que el integrista manipula a su antojo pues en realidad no le interesa conocerla en profundidad) nos abriría los ojos. En el toreo de ayer había cosas buenas y malas y en el toreo de hoy, las hay buenas y malas. El colmo es que por desconocimiento del toreo de hoy y del de ayer queramos presentar como malas las que son buenas.

Todo esto es un verdadero problema (ético) si es queremos conseguir aficionados desprejuiciados y que piensen por ellos mismos (no lo que les digan los gurús de un determinado movimiento) y no masa borreguera coreadora de consignas futboleras (Madrid, paradigma en ese sentido, da verdadera pena)

Aficionados que "piensen en lo que ven" y no "aficionados que sólo ven lo que ya piensan" es lo que creo se necesitaría de verdad.

Al aficionado hay que darle información y elementos de juicio... y, dejar libertad (algo que también se procura evitar por el sector integrista) para que cada uno forme libremente su opinión... no crear o imponer corrientes de opinión amparados en la reiteración "ad nauseam" de tanto tópico y cliché como se viene utilizando.

Un cordial saludo

PD: ¿Y quien piensa que el Juli pretende crear estética con ese cite?

PD: Sobre el toro que da miedo, hablaremos en otra entrada pues es otro de los mitos que los integristas están intentando construir; No es malo que reflexionemos sobre los pros y los contras de ese término.

Anónimo dijo...

Aficionados que "piensen en lo que ven", eso me parece lo correcto. Y es justo por fotos como las de El Juli, que muchos aficionados piensan que el toreo de hoy ha perdido mucho respecto a épocas pasadas. La foto del Juli da mucho para pensar.

Estamos de acuerdo en que si un aficionado va a la plaza con prejuicios (o con la faena hecha) pues está perdido. Es más, este aficionado no tiene solución.

Sin embargo, no creas que el “discurso integrista” (si es que existe eso) no permite reflexionar; al contrario creo yo. De verdad te lo digo, a mi incluso me genera cada vez más dudas en cuanto a mis conocimientos taurinos, lo cual me permite crecer como aficionado. Sobre Madrid, mucha gente del toro aún la considera la plaza más importante y muchos toreros y maestros consideran al tendido 7 (ya que de ellos hablamos) como un tendido respetable, por algo será.

Por otro lado, yo no le discuto a nadie su derecho a elegir bien o mal, pero es una lástima que nos estemos perdiendo de tantos matices que engrandecieron las corridas de toros. Encuentro que el toreo moderno ha cerrado los ojos a mucho de lo que ocurrió en épocas no tan pasadas (podría extenderme en eso), y entonces, en vez de lograr un mundo (del toro) más grande, ha quedado más chico, por no decir estancado, hasta el punto que me ha llegado a parecer un espectáculo repetitivo. Por suerte logro encontrar videos de corridas en Francia y renace mi afición.

No dudo de tu afición y tu interés por la complejidad de esta fiesta, pero como la veo vamos camino a convertirla en un espectáculo indefendible. Por cierto ¿Qué te parece la imagen del toro en esa foto? ¿Qué te produce al verlo?

Cordiales saludos.
Gustavo Ortiz.

PD: Yo pensaba que esta fiesta se basaba en valores éticos y estéticos -por eso el comentario respecto a la foto de El Juli-, seguro que el error es mío por haberme creído eso, revisaré mis conceptos.

Anónimo dijo...

Me olvidaba, he estado buscando en el blog entradas sobre esos tópicos con los que estas en desacuerdo, pero es tan extenso el blog que me pierdo buscando. Recuerdo haber leído algunos. Si podrías dirigirme los links para revisarlos sería bueno ya que estoy interesado en leerlos.

Saludos,
Gustavo Ortiz

Jose Morente dijo...

Gustavo Ortiz:

Es tremendo pero a mí me pasa lo mismo. Tengo (pero al final lo voy dejando) que hacer una lista de las entradas que se han hecho. Mientras tanto, pienso que lo mejor es poner en google el nombre de la razón incorpórea seguido del tema que se busque.

Saludos

Jose Morente dijo...

Gustavo Ortiz:

Cuando digo pensar en lo que se ve y no ver lo que se piensa (la frase no acaba de gustarme, habrá que pulirla por lo que se admiten sugerencias) me refiero precisamente a no utilizar como elemento de referencia una visión teórica o literaria (inventada) del toreo.

El "integrismo" (lo llamo así porque mi amigo Andrés de Miguel defiende y asume esa etiqueta para sí mismo y sus conmilitones) creo que consiste en formarse una visión del toreo única, completa y absoluta con la que se analiza de forma (pienso que excesivamente simplista toda la complejidad del toreo. La entrada anterior es un buen ejemplo de lo que hacen los toreros y los aficionados se niegan a ver y valorar). Creo que es el mismo tipo de visión esquemática que tiene el aficionado del clavel. En eso, toristas y toreristas se dan la mano.

El toreo es muy complejo y un cite como el del Juli (novedoso y sorprendente) no puede rechazarse de entrada con la frivolidad con la que se ha despachado. Ese cite tiene muchos matices, unos quizás negativos pero otros claramente positivos que no deberíamos obviar si queremos ser objetivos e imparciales (que no sé si es lo que queremos).

En absoluto, considero que se pueda decir que ese cite es una falta de respeto a los toreros del pasado. Es más creo que se piensa así por mero desconocimiento de esa historia del toreo. A Gallito sin ir más lejos lo acusaron de torear demasiado "encorvado" muchas tardes y no creo que nadie pueda pensar que Gallito pretendía faltar el respeto a sus ancestros al torear de esa manera.

(Torear como toreaban nuestros ancestros mp es respetarlos sino fosilizarlos)

Por lo que respecta al toro del Juli, visto en vídeo no en foto, me pareció un magnífico toro. No tengo ningún reparo que hacerle. Del toro me interesa y mucho, además de su bravura, su capacidad para responder a las exigencias y toques del torero. Sólo un toro con las características de ese puede poner la cara con esa franqueza antes ya de entrar humillado a la muleta como ese lo hizo. El toro me encantó sobre todo (toro determinado) porque respondió a las exigentes propuestas del Juli con esa muleta tan baja.

No creo que la fiesta vaya camino del despeñadero sólo por la evolución lógica de toro y toreo. Cada época ha aportado cosas nuevas y ha dejado en el tintero cosas antiguas. Igual que pasa hoy. Ese proceso es natural y casi biológico. Lamentarse de la decadencia de la Fiesta -como hace el aficionado nostálgico- porque las cosas cambian no es no es demasiado acertado. Desde luego, no es nada nuevo y se ha ido repitiendo a lo largo de la historia: La decadencia de la fiesta se viene denunciando ya desde los albores del toreo.

Más me preocupan las visiones distorsionadas que dan del toreo los animalistas. Si a eso se une la incapacidad de algunos aficionados actuales por encontrar valores éticos y estéticos (que existen y son indudables) en el toreo actual, mal vamos pues se le presenta a la sociedad (desde dentro y desde fuera) la imagen de una fiesta distorsionada e irreconocible.

Un saludo

japolos dijo...


Creo que es innecesario "resaltar la inquina de los aficionados dogmáticos y tradicionalistas". No hay que provocarles, la inquina está ahí, se refleja en todos los blogs, se respira en la Plaza de las Ventas y el Anónimo 1 y 2, con sus tópicos y falta de argumentos es su prototipo.

El Sr. Ortiz, en cambio, se sale del arquetipo. Estoy de acuerdo en muy pocas cosas con él, pero da sus razones y se puede discutir con él.

¡Ah! A los espectadores que les dan pena los toros les trae al pairo su presencia; sufren lo mismo con un eral que con un cuadri o un Adolfo cornipaso.

Por cierto. el toro de la foto de El Juli, en la plaza no daba tanta pena. Fue en Aranjuez, yo lo ví y la faena fue francamente buena, aunque el torero se mostró un tanto forzado y retorcido. Pero no podemos exigir a todos los toreros que toreen como Morante o como Urdiales...

Anónimo dijo...

Solo una cosa más, respecto al comentario de japolos. Y es que me ha pasado, que cuando sale un toro con fuerza y presencia me ha sido sencillo poderles explicar –a aquellos que sienten pena- los tercios ya que éstos casi no demuestran debilidad y dan buen juego en esos primeros tercios; pero con ese toro que se cae y enclenque me resulta difícil defender el espectáculo (insisto, justo en día de figuras); a aquella persona que se apena por lo que le hacen al toro, le demuestro que con un toro encastado no tienen razones para apenarse, lo cual se dan cuenta fácilmente y hasta, me parece, llegan a sentir emoción.

Saludos,
Gustavo

Anónimo dijo...

Interesante debate, vaya de antemano que se puede discutir diferentes posturas sin acritud, es fantástico el solo hecho de comprobar que hay personas con tanta pasión por el toreo. He percibido cierta disconformidad con el ambiente de la plaza de Las Ventas. Tengo que romper una lanza a favor de esta afición que hace sentir dicho ambiente. Soy aficionado desde muy pequeño, gracias a mi familia y he ido toda mi vida a ver toros a esta plaza (lógicamente también a otras). Ha cambiado bastante, pues la actitud del sector de sol, concretamente y especialmente el 7, aveces es maleducada, pero son tan importantes hoy en día que merecen hasta un premio. Cada vez más espectadores y menos aficionados en los tendidos d todas las plazas, permite a los toreros triunfar sin la exigencia del aficionado. Torear bonito esta bien, pero no es suficiente en Madrid y gracias a este sector no vale todo en Las Ventas. Una simple pregunta, les pareció la faena del primero (vitoriano) de Perera de dos orejas?

Jose Morente dijo...

Gustavo

En efecto, las malas corridas no sirven para entusiasmar a nadie ni ganar adeptos. Estoy de acuerdo y esa es mi experiencia personal...

Yo el peor día que lo he pasado en una plaza fue en la corrida de Victorino de la Feria de Madrid del año pasado.

Una corrida infumable que, sin embargo (quizás por el tópico del toro fiero que se ha impuesto en esa plaza) hizo que el público torista de Madrid se pusiera decidida, descarada e injustificadamente a favor de los toros y en contra de los toreros.

Ni siquiera que uno de los toros destrozara la rodilla de uno de los banderilleros (el tercero de la cuadrilla de Ferrera) acabando con su carrera profesional, hizo cambiar de postura a la gente. Al revés, el público cada vez estaba más encrespado y furioso (La fiera, la única fiera, que hubiera dicho Blasco Ibañez)

El trato que se les dio a los diestros por ese público que empatizaba con el animal y no con los toreros, seres humanos a fin de cuentas (curiosamente, de forma muy similar a como reaccionan los animalistas) me sorprendió y desagradó profundamente.

Esta fiesta, musemejante al circo romano y nada emocionante sino, más bien, terrorífica parece que es la quieren imponer algunos aficionados.

Espero que no lo consigan pues si esta es la fiesta que nos espera y por muy emocionante que les resulte a algunos, conmigo que no cuenten.

Mi fiesta pasa por el toro íntegro,con bravura, poder y nobleza que es el que hace posible el buen toreo. Y, si el toro saca complicaciones que las saca, por unos espectadores conocedores y capaces de valorar al torero en función del toro (lo que no hacen los toreristas ni los toristas seducidos por los nombres de los toreros artistas y los hierros de las ganaderías míticas)

Lo otro, el circo romano, no me seduce un ápice.

Un cordial saludo.

Anónimo dijo...

Jose,

Pues hemos llegado a una dicotomía. Para los ganaderos su corrida les pareció buena. A mí me gustó (la vi por la televisión). La reacción del público (creo que no solo la “torista” ese día, tú sabrás mejor pues estuviste allí) es, me parece, un tema aparte, muy a pesar si no supieron apreciar el esfuerzo hecho por los toreros. Eso no quita que haya sido una buena corrida.

Saludos.

Anónimo dijo...

Perdón, me olvide escribir mi nombre en el comentario anterior.

Gustavo

Jose Morente dijo...

Gustavo:

Yo ví la corrida in situ en la plaza.

Los toros tuvieron un comportamiento de una enorme "dureza". Lógico que, a Victorino que "vende" eso, le gustara la corrida. Lógico que no guste a los toreros (los que toreaban esa tarde y los que no). Lógico que guste al público "torista" de Madrid...

El problema y lo que no es lógica es la reacción de ese público torista. La identificación con el toro provocó "ese" comportamiento indefendible del público.

Y me temo que con tanto elogio al toro fiero y encastado podemos entrar en una espiral absurda. Que ya casi ningún toro nos parezca fiero y encastado.

En la historia del toreo, nunca ha salido por sistema un toro de esas características...nunca.

Querer convertir lo excepcional en regla es absurdo. Es convertir el toreo en fiesta de gladiadores....

Y lo peor con el público a favor de los "leones"...

La fiesta del toro que da miedo, la fiesta de la cornada, en la que lo único que se jalea y valora es el riesgo físico, no es mi fiesta.

Me interesa el enfrentamiento entre la inteligencia y entre la animalidad. Pero necesito que el toro da una mínima opción al toreo o a la lidia. Y si no la da, que el público lo entienda y valore.

Lo que pasó en Madrid es la consecuencia clara y directa del discurso demagógico que hoy se está dando sobre la bravura del toro y la forma de torear de los toreros actuales. Un proceso difícil de reconducir pues, como tanto se repite. los aficionados cabales (ponderados, desapasionados, objetivos...) escasean

Un saludo.

Jose Morente dijo...

Anónimo 3

En efecto, discutir sin acritud no exenta de pasión sobre toros, es un lujo que debo agradecerles a ustedes.

La plaza de Madrid es una gran plaza y abundan los aficionados. Exigente y entregada en muchas ocasiones.

Tradicionalmente ha sido una plaza dura y eso no es criticable, en mi opinión.

El problema y de ahí mi crítica es que Madrid antes era muy dura pero tenía mucho criterio y nunca se llegaba a protestar a un torero por que no se torease conforme a unas determinadas normas no escitas (o escritas por quienes no deberían haberlas escrito).

La afición se ha hecho siempre viendo toros, a veces con el consejo de un aficionado viejo al lado. Lo que nos permitía matizar lo que veiamos pero también discrepar de nuestro profesor.

Cuando los criterios de los aficionados se forman a partir de la literatura de dos o tres "gurús" y se repiten frases cada vez con menos sentido se acaban creando corrientes de opinión que priman conceptos muy simplificados del toreo.

El público se entusiasmó con Perera. A los aficionados que van a la plaza con la cartilla (una cartilla caduca que no explica el toreo que hoy se hace) les convenció menos.

Si nos olvidamos de los tópicos que pretenden dogmatizar sobre como debe ser el toreo, la faena de Perera es de dos orejas. Si la analizamos a la luz de esos tópicos, posiblemente, no.

Un saludo.

Guilherme Ruano da Costa dijo...

La evolucion del toreo, como se deci de la Tauromaquia2.0, se basa en aliviar el peligro al hombre, incluso reducindo su oponente, y eso puede venir a ser el futuro. Puede gustar a algunos, no a mi.
La fiesta de los Toros siempre se baso en la heroicidad del hombre ante al animal, desde sus primordios. Caminamos en estos dias hacia una fiesta de la belleza, donde no importa el porque, sino el que bonito.
La Fiesta simpre fue un reflejo, (por vezes hiperbolico, otras atenuado, otras perfecto y exacto) de la sociedad, y quizas en nuestra geracion tengamos la fiesta que la sociedad "pide", donde la muerte es algo de que no se habla, como tabu, una vez que cada dia es mas incomun la muerte por causas que no naturales.
Puede gustrar a algunos, a mi, en la Fiesta, no.
Depues de todo esto, la foto, y el pase de muleta de que se habla:
Yo, que quiero una fiesta donde el hombre se tenga que superar al animal, no permito al hombre que se alivie, haciendo "juego sucioo", porque retira la lealdad al combate.
Citar de la forma arriba, hace que el toro humille antes de galopar y/o investir, por lo que el coleta, solo le basta correr la mano. El Toreo, y la lealdad, y la dificuldad, consisten en que el toro se arraque al cite, y justo antes de tocar el engaño, el matador baje la mano, corra el pase, y milagre! cargue la suerte, obligando asi al toro; mandando en el, no enseñandole el camino.
Por eso, lo de arriba es un alivio, una ventaja. Es un cortacamiños y, para mi lo que importa en la Tauromaquia es mucho mas que simplesmente la mejor forma de llegar del punto A al puntoB Puede gustar a algunos. A mi no.

p.d. perdon los possibles errores o algun lapso de expression,soy Português, y el poco castellano que hablo y escribo lo aprendi en las plazas de toros.
Un saludo,
Guilherme Ruano da Costa

La condesa de Estraza dijo...

Muy buenas, señores, resulta que ha dejado un lector en mi blog un aviso del interesante debate que tienen montado aquí, y aquí caigo. No voy a opinar profundamente, me da miedo dado el nivel de los participantes pero el toro no se me va a ir vivo y será tratado en mi espacio, que estoy como "torera" más agusto en mi terreno.
Detesto lo que veo en la fotografía, El Juli es un torero que me espanta, tampoco me gusta Manzanares, pero por ese mismo motivo cada vez que puedo le diño a la audiencia una foto de José Mari matando un toro, número 1, como es el caso de la que tengo en portada en respuesta a la que se ha montado con lo del pijama de lunares del de Alicante, la tableta al aire.
Yo tengo más cacao que todos ustedes de aquí a Lima, veo un toro con la lengua fuera y me derrumbo, un tío retorcido y se me quitan las ganas de todo, detesto a El Juli pero detesto con la misma intesidad al aficionado "enterao" de hoy día -por esta especie está cayendo Madrid- talibaneando por esas redes aunque si hay que combatir ya y tirarnos al cuello unos a otros como se ve por ahí, siempre saldré en defensa de los toreros frente al "ganao" melón que ha tomado el tendido 7 venteño, y toda su cochambrosa doctrina, por intereses varios.
Saludos, don José y demás amigos.

La condesa de Estraza

PD: se me olvidó la moraleja, que viene a decir que lo malo de los trogloditas, como ellos mismos se llegaron a denominar, es que al ver la provocación de una revista al retratar a un tío con la Maestranza al fondo en ropa de cama, no son capaces de contarles al mundo que el mismo tío mata los toros de tal manera, dándole todas las ventajas al enemigo externo.

Jose Morente dijo...

Guilherme Ruano da Costa:

Sostiene usted que el cite de la foto que da pie a este comentario (por cierto todo el mundo ha comentado la foto pero nadie o casi nadie el texto que la acompaña) es pura engañifa.

No comparto lo más mínimo su opinión. La muleta tendida en el suelo NO tapa nada. Anda el torero pues totalmente descubierto confiado en que el toro atenderá el engaño y no al cuerpo.

Cuando hizo este cite el Juli en Aranjuez, le comenté a un amigo torero mi intención de hacer lo mismo (intentarlo) con una becerra en una plaza de tientas. Su respuesta fue rápida y contundente: ¡Ni se te ocurra!¡Te puede embestir al pecho!

Más claro imposible.

Muchas gracias por su esfuerzo en expresarse en mi idioma.

Un cordial saludo.

PD: Mientras alguno hablan (pestes) de la Tauromaquia 2.0, los toreros ya van por la Tauromaquia 3.0 que, como todas, se basa en asumir el riesgo para encandilar y emocionar al espectador de las tres (3) formas posibles y diferentes: con la épica, con la éstetica o con la razón. Y, en algunos casos, con la combinación de alguna de estas tres cualidades o las tres.

Jose Morente dijo...

Condesa de Estraza:

Ya se le echaba de menos por aquí a usted y a sus "espantes".

En cualquier caso, lo importante es que comparto su opinión. A mí me interesa poco lo que hacen los toreros fuera de la plaza. Y desde luego, no me interesa para nada utilizar esas actividades como pretexto para ir contra ninguno de ellos y conseguir crear un ambiente hostil en su contra.

Por desgracia, esa táctica, propia de los radicales siempre funciona y es la que permite conseguir un público a la contra con determinados toreros y a favor con otros (con las ganaderías pasa lo mismo).

Es curioso que, cuando se exige tanta verdad y pureza a los toreros, sean los aficionados (un grupo de ellos) los más faltos de verdad y ética.

Pero es así, vemos la paja en ojo ajeno y no vemos la viga en el propio. Creo que este refrán aplicado a los vociferantes viene que ni pintado.

Por lo que respecta a lo que hacen los toreros me interesantes y dignos de consideración tanto los de aquellos con los que coincido como los de aquell@s con los que discrepo (y quizás más estos últimos porque de ellos pueda aprender más)

Un cordial saludo.

Guilherme Ruano da Costa dijo...

Jose, si el toro estuviera aplomado, en un inicio de faena p.e., compratiria su opinion sobre la embestida al pecho. En este caso, co la lengua casi por el albero, no.
Sobre su texto, si que comenté, no solamente la foto. He dado mi opinion.
Los toreros que mas cobran y por eso imagino, figuras, no buscan encadillar por el riesgo, si no por la ilusion de este.
La epica, la estetica o la razon, lo que queira, pero con la verdad!
Y si la verdade no permite alguna de las de arriba, pues que no permite y punto. Al toro no hay que engañarle, sino someterle y obrigar.
Un saludo

Jose Morente dijo...

Guilherme Ruano da Costa:

Yo hace muchos años daba mucha importancia a ese detalle de la boca cerrada pues había oido a muchos aficionados mayores relacionarlo (lo que tiene mucha lógica) con el poder físico.

Después de ver tantos toros con la boca cerrada, incapaces de embestir y tantos otros con la lengua fuera embistiendo incansables, no sólo no lo tengo tan claro que reconozco que no me fijo.

Del toro de Domingo Hernández, tengo el recuerdo (visto en video y confirmado por dos buenos amigs que allí estuvieron Juan Antonio Polo y Luis MIguel López Rojas de que no fue un toro feble sino todo lo contrario, un toro con mucho motor.

Sobre comentar texto y foto. Tiene usted razón. Por eso he dicho "casi" nadie y no nadie. Pero reconozco que la foto es tan llamativa y atractiva para comentar que era difícil sustraerse a la misma aunque fuera para discutirla.

Sobre la verdad en el toreo, estoy de acuerdo con usted en lo básico pero creo que hay mucha confusión sobre este tema porque se generaliza sin mucho fundamento. Por ejemplo, se critica el uso del pico y se desconoce que hay que torear con pico (no que se puede sino, subrayo, que se debe) aunque una cosa es hacerlo para alejar al toro y otra hacerlo para encajar al toro y acercarlo al cuerpo del torero. Sin embargo las exageraciones son odiosas y todo el toreo no se reduce a pasar el toro tan cerca que se corra riesgo de cogida en todos los lances. Ese planteamiento, acentuar o exagerar el riesgo es propio de algunos diestros (Espartero, Reverte, Ignacio Sánchez Mejías, el José Tomás del 15 de junio) pero no puede imponerse como regla general.

Por otra parte, considerar que hay mayor riesgo con la pierna adelantada que con la pierna retrasada es una opinión frecuente pero que, para mí, no se sostiene. Al contrario, la pierna adelantada concede una ligera ventaja al torero al desplazar al toro hacia afuera. La retrasada ninguna. Otro ejemplo, con la panza se puede torear despegado del toro. Y otro, la muleta adelantada no es un alarde sino una defensa prescindible (es utilizar la muleta como escudo).

Al toro no hay que engañarlo, es cierto, pero al espectador tampoco y los clichés que la crítica al uso y los blogs en general defienden me temo que suponen, la mayor parte de ellos y hoy por hoy, una verdadera engañifa al espectador y al toro.

Un cordial saludo.

Guilherme Ruano da Costa dijo...

Mi opinion sobre la pierna adelantada es algo distinta, y no creo haber leido algo sobre esto: Êl cargar la suerte adelantado la pierna (porque para mi, se lo puede hacer a pies juntos)no es adelantar la pierna y citar, sino citar, y en la viaje del toro adelantar entonces la pierna, obligando al toro a desviarse, poniendo la ingle por donde iba a pasar el toro. Esto es muy dificil, no lo dudo, y ni todos ny siempre es possible hacerlo.

Lo de la boca abierta o cerrada lo mencione solo por constatacion, lo importante en la afirmacion es el estado del Toro, aplomado o no, no importa si com la boca abierta o cerrada.
Atencion, que tanpoco me gusta el toro constantemente rozando por la taleguilla.

En resumen, todo lo que vea yo como una ventaja, no me gustara.
Puede ser o no realidad, pero yo creo que ya he visto torear como no se podria hacer mas puro. Aquellos naturales de Urdiales en la tarde que se queria de Perera en Madrid, son ejemplo.

Jose Morente dijo...

Guilherme:

Por lo que respecta a los naturales de Urdiales estoy de acuerdo en que fueron magníficos y de una indudable y sorprendente belleza. Naturales aislados porque el toro no repetía.

Sin embargo, disiento en lo de considerar que puedan encerrar más verdad que los de Perera.

Adelantar la pierna sobre el viaje del toro supone una ligera ventaja para el torero, como señaló Manolete, porque el torero le sugiere al toro un movimiento hacia un punto (punto hacia el que quiebra su viaje el toro) al que nunca llega pues se detiene antes. No es un truco pero es un mecanismo más seguro que dirigir la embestida sólo con los brazos (piense que el toro obedece mejor el movimiento de todo el cuerpo que el que sólo está provocado por el toque de las telas).

Además y al contrario de lo que se suele pensar respecto al cite de frente, me parece evidente que al torero que se pone de frente el toro le pasa por un costado, mientras que al que se pone de perfil el toro le pasa por todo el frente. La longitud o distancia de embroque (el momento de mayor riesgo) aumenta en el toreo de perfil.

Con esto no quiero ponerle reparos al toreo de Urdiales ni regatearle méritos (¡Dios me libre!) sino reivindicar el excepcional toreo que hizo Perera esa tarde. Quizás menos bello que el de Urdiales pero, para mí, más profundo, hondo y ligado. Un toreo discutido por algunos, simple y llanamente por no ajustarse a esos cánones prefabricados que tanto daño están haciendo (en mi opinión) al toreo.

Un cordial saludo.

Guilherme Ruano da Costa dijo...

El toreo de ligazon, sin pasos "perdidos", es muy bonito, pero la mayor parte de las veces, porque ni todos los toros son perfectos, para hacerlo, los matadores se "olvidan" un poco de la ya comentada Verdad. Prefiro 3 naturales de mando, bien dados, con passos "perdidos" entre ellos, que 5 naturales y el de desden girando apenas el torero sobre si mismo, y por eso mismo, quedando-se fuera de sitio, en nombre de la ligazon y de la estetica, olvidando, ni que sea por instantes, la verdad. El toreo de piernas, como se suele decir no tiene porque ser "feo".
Quanto al cite, para mi, lo que veo con mas verdad, riesgo y toreria es dando el medio pecho, ni de frente ni de perfil, entre los dos, y entre la cara y el piton contrario, no pasandose de este. Y cuando llegue el astado adelantar la pierna. Es mas difil que el toro haga ese cambio en medio del viaje (la leye de la inercia lo dice.
Un saludo, y gracias por la sana charla de toros.

Jose Morente dijo...

Guilherme:

Estoy de acuerdo en que perder los pasos cuando es necesario no tiene porque ir en detrimento de la calidad. La clave para mí es hacerlo a ritmo, a compás. Con armonía. Estoy de acuerdo con usted.

Sin embargo, no entiendo porque girar sobre una pierna y echar la otra atrás tiene que ir contra la verdad del toreo.

Esa forma de torear la practicaba ya Guerrita si tenemos que creer a F. Bleu (que no veo porque no). Me parece bien que no le guste pero para afirmar que algo es verdad o mentira sería bueno una explicación más pormenorizada.

Ya he expuesto las razones por las que pienso que adelantar la pierna supone una (relativa, sólo relativa ventaja: El toro capta y reacciona mejor al movimiento del cuerpo y la muleta que sólo al movimiento de la tela. Adelantar la pierna ayuda a provocar el movimiento del toro.

Por otra parte, meterse en las vías del tren como se dice creo que tampoco va en contra del torero. Al revés, pues al desplazar al toro se le marca un punto al que no se llega.

Sería interesante saber porque de tres cuartos y adelantando la pierna hay más verdad que en cualquier otra postura porque, sinceramente, yo no lo acabo de ver así.

Un cordial y sano saludo

Guilherme Ruano da Costa dijo...

Quizas por mi muy flojo castellano, no me haga entender, y por eso mis disculpas.
Por partes: El cargar la suerte, a mi ver, no es mas ni menos que, ya iniciada la viaje del toro hacia la muleta, el torero cambie el viaje del toro. Se puede hacer con brazos, piernas o los dos al mismo tiempo. Adelantar la pierna antes que el toro se arranque no cambia en nada la trayectoria.

Es possible hacer esto en todos los pases de la tanda, pero para eso es necessario que se termine el pase rematado. Atras de la cadera como se dice, para que el toro se quede colocado, y el torero tambien. Se necessita tambien un toro que no sale todos los dias. No dudo. Lo que a diario se ve, en mi opinion, lo repito, es que los diestros por veces hasta empiezan la tanda cargando la suerte, pero al muletazo siguiente, para conseguir la estetica ligazon, se "olvidan" del cargar la suerte.
Porque no veo esto asi de bien? Pues porque a un bulto parado "ningun" toro embiste, asi, cuando el toro se revuelve del primer muletazo, ahi esta un D. Tancredo, al que no hay porque embestir. Y tanpoco le cambian el viaje cargando la suerte, para que se queden ya colocados para el siguiente.

Pero todo esto solo se permite, porque el toro, cuando no sale excepcional, por norma sale tonto, y despues de la carioca que a diario se pratica, como no habrian de empezar el ultimo tercio ya como si media estocada estuviera a sus lomos?

Bueno ya mesclo demasiados asuntos, espero ahor ahaber explicado mejor mi punto de vista.
Un saludo

Jose Morente dijo...

Gulherme:

Si había entendido su postura pues su castellano es magnífico. Le felicito por ello.

Otra cosa es que discrepe.

Ni siquiera los toreros más defensores del concepto de adelantar la pierna han sostenido que se deba hacer en todos los muletazos. Al contrario.

En este enlace se contiene un interesante debate de Canal plus sobre el tema en el que participa Antoñete. Todos los presentes opinan lo mismo que se puede (según algunos, que se debe) cargar la suerte en el primer muletazo pero en los siguientes, no.

https://www.youtube.com/watch?v=HgrFhjOtNVo

Sobre el primer muletazo, mi opinión personal es que tampoco debería tomarse el torero esa pequeña ventaja pero acepto que se haga, por motivos de seguridad, pues no sabemos como va a a responder el toro en su primera embestida.

Opina usted que después de cada muletazo debe el torero cruzarse para provocar la embestida pues al que hace el Tancredo no se le arranca el toro.

Se me ocurre una objeción importante:

El toreo debe hacerse con los brazos no con las piernas (Es lo que decía Pepe-Hillo). Creo más meritorio aguantar la embestida con el sólo juego de las telas movidas por los brazos que con ayuda de las piernas.

Ese movimiento de piernas del que usted habla es necesario y adecuado cuando se torea en ochos (alternando los pitones) pero carece de sentido cuando se trata de mantener el centro de la suerte en toda la tanda (toreo en redondo).

Cada forma de torear responde a conceptos distintos y exige movimientos distintos.

Un cordial saludo

PD: Espero que le interese el vídeo. Creo que es muy instructivo.

Luis Miguel López R. dijo...

Referente a esta entrada, puntualizar que la foto no corresponde a la plaza de toros de Aranjuez. Aunque el cite es idéntico al que se produjo el día de San Fernando de 2013 (30/05/2013), en el Real Sitio. Foto que inmortalizó José Mendoza “El Bomba” y que dio lugar a la entrada de este mismo blog: “El Juli, una nueva vuelta de rosca al toreo” (junio 2013).
Ese día asistí en directo a la corrida. Respecto al Juli y “su cite” reiterar la impresiones que intercambiamos nada más terminar la corrida con J.A.Polo, al que tuve el placer de conocer en persona: “…renuncia totalmente a la estética o mejor dicho, sacrifica ésta, en pos de la profundidad y largura de los muletazos. Los intenta enganchar tan delante y llevar tan atrás, con la muleta tan baja…, que su cuerpo se retuerce en demasía. Aunque no sé si esto es defecto, virtud o que realmente no se adecua a mi gusto personal en la estética del toreo.”
He llegado a la conclusión que con el cuerpo que tiene el Juli (no ser muy alto, ni tener los brazos muy largos) si se quieres torear de esa manera, no hay otra estética posible.
Tirando de hemeroteca, lo apuntilló José Morente aludiendo a Paco Camino en otra brillante entrada “Un ¿nuevo? concepto del toreo 1ª parte. (junio 2013), así que no es cuestión de ser reiterativos.
Finalizar por una apreciación personal. El público en general, que acepta antes los cambios en la evolución del toreo, así se ha demostrado a los largo de la historia. Mucho antes que los aficionados que con nuestros prejuicios, tópicos y cánones, les ponemos freno y rechazo. Repito, el público, ya espera este cite. Así lo percibí en Vistalegre (Carabanchel) el año pasado, en aquella corrida que denominaron “The Maestros”. Continúa…

Luis Miguel López R. dijo...

Tema toro: Como en el fragor de este interesante debate abierto en esta entrada, se ha hablado del toro de este día. En mi opinión (siempre discutible), este ejemplar colorado de Domingo Hernández/Garcigrande (segundo de la tarde)fue encastadísimo. Incluso a mí en directo, me despistó el detalle de la lengua fuera ya desde el primer tercio. A la vista de la poca fuerza del primero, me hizo pensar que el inicio que le recetó el Juli, seis o siete doblones poderosísimos, terminarían con el toro.Pero cada vez fue a más. Colocando la cara perfecta. El toro venía toreado dos metros antes del embroque y la longitud de los muletazos (por esa “novedosa” forma de citar del Juli), adquirían una profundidad y una longitud extraordinarias. El toro aguantó cuatro o cinco series (por ambos pitones, pero recuerdos dos por el izquierdo inmensas) de exigencia máxima. Galopando, al ataque, humillado, siguiendo los engaños hasta el infinito. Eso para mí es bravura. Bravura que se premió con la vuelta al ruedo ¿Sería posible este tipo de tauromaquia con un toro de los que no abren la boca, de medias arrancadas defensivas, que no se emplea, pero que transmite una gran sensación de peligro inversamente proporcional a lo buen torero que seas…? Ciertamente, no. ¿Qué esa embestida tan fija, tan colocada, tan atenta a lo toques, antes un torero tan técnico, tan grandioso como el Juli puede transmitir una sensación palpable de peligro al público (aunque el peligro existe y es real ante todo tipo de toro)? Ciertamente, tampoco.
Nos encontramos en la disyuntiva de los efectos que estas diferentes tauromaquias provocan en el público y/o aficionados: Emoción estética (profundidad, largura, sometimiento, técnica aplicada…) y la emoción vía peligro (transmisión de evidente riesgo físico del torero).
Pero afortunadamente, todas las tauromaquias tienen cabida. No son mejores, ni peores. Son distintas. Es más bien cosa de gustos personales.La cuestión es no ser excluyentes bajo el amparo de tópicos, cánones... y por supuesto, no quitar el mérito que cada una tiene.
Un saludo a los lectores del blog, especialmente a los participantes en esta entrada.

Jose Morente dijo...

Luis Miguel:

Poco puedo añadir a su primer comentario, salvo agradecerle que se pase por esta página puntualizando , recordando y matizando.

Por lo que respecta a la expectación del público respecto a ese cite, lo comprendo perfectamente pues yo participo también de esa "excitación".

Sólo me gustaría que el Juli pudiera repetirlo y hacerlo en la plaza de Madrid ante un toro de los que allí se estilan y que el público acogiera la propuesta con el alborozo que merecen las coas nuevas o con el discreto silencio de las que no nos placen. ¿Un sueño imposible?

Un cordial saludo

Jose Morente dijo...

Luis MIguel:

Y menos aún puedo añadir nada a su segundo comentario...

¡Chapeau!

Muchas gracias y un abrazo.