martes, 1 de octubre de 2013

Perera

Por José Morente

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Natural de Perera en Sevilla (Retoque sobre foto de López&Matito para Burladero) 

Vinimos a Sevilla…

Vinimos a Sevilla, el fin de semana, a homenajear la memoria de ese gran torero y personaje poliédrico que fue Ignacio Sánchez-Mejías.

Y lo homenajeamos, como debe ser, con su familia y con su Peña de Manzanares (Ciudad Real) y en su casa de Pino Montano, ese Santuario del gallismo (o Vaticano Taurino que diría Paco Aguado) que fue primero de José y luego de Rafael.

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Pino Montano. Santuario gallista (Foto de José Sanchez-Mejías Herrero)

Ya en Sevilla, nada mejor, si hay toros, que acercarse a la Maestranza que es la mejor forma de homenajear al toreo. Aunque eso de que hubo toros es un decir pues el domingo en corrida que, por lo atractivo del cartel (Morante, Juli y Talavante), había despertado inusitada expectación, los malos toros de Juan Pedro trajeron la decepción que cumplimenta el refrán.

La suerte es que uno se apunta a todas (a todas las que puede, claro) y el sábado (día en el que se cumplían 101 años de la alternativa del mejor de los toreros) nos tocó el premio gordo de la lotería taurina en forma de dos memorables faenas de Miguel Ángel Perera, a quien acompañaban un buen Cid y un desdibujado Castella.

Lo de Perera en Sevilla, sin embargo, merece punto y aparte.

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El emocionante final de faena de Perera por manoletinas (foto de López&Matito para Burladero) 

…Y nos encontramos a Perera

Anda Perera esté año por la cara de los toros con la misma seguridad, contundencia y torería con la que anduvo aquella temporada enorme del 2008, su mejor año, con la única diferencia que, entonces, todos (aficionados y críticos) cantaban sus excelencias y este año se pone sordina a su toreo.

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Larga cambiada de rodillas “a porta gayola” de Miguel Ángel Perera en el último toro de la tarde del sábado. Un cinqueño de Olga Jiménez Fernández al que Perera toreó más que bien.

Aquella racha magistral de hace un lustro se truncó la aciaga tarde de su “encerrona” madrileña. El día en el que se truncó también cualquier atisbo de respeto que pudiera merecer la plaza de Madrid, injusta y despiadada, sin motivo alguno, con el torero extremeño.

La afición madrileña está en deuda, desde entonces, con Miguel Ángel Perera y le debe el merecido desagravio que, me temo, nunca llegará pues esa afición no se aplica para sí el mismo rigor y exigencia de honestidad que pretende imponer a los toreros.

Como bien dijo Gerardo Diego:

¡Cobarde!, grita un cobarde

Y un valiente palidece.

La afrenta ciega la tarde

Y el instante enorme crece

Pues lo dicho. Perera que, al contrario, no tiene nada de cobarde, derrochó en Sevilla, el día del aniversario de la alternativa de Gallito, valentía y aguante ante un complicado toro de Olga Jiménez Fernández (segundo de la tarde), probón y muy vencido por el pitón derecho.

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Perera lleva siempre muy embarcados y toreados a los toros en la muleta (Foto de López&Matito para Burladero)

Un toro, al que primero sometió y luego, una vez derrotado y entregado, toreó a placer, y al que endosó, en los medios y con viento, quince muletazos seguidos, toreando en ochos sin mover las zapatillas, recordando al genial Paco Ojeda, y poniendo a la Maestranza (algo lenta en reaccionar, al igual que la banda de música, todo sea dicho) en pie.

Más no se despacha en esa tienda que es el toreo.

 

Faena de MA Perera (Fragmento del video de la empresa de la plaza de toros de Sevilla)

PD: El comportamiento, tan escaso de fuerzas que se simuló la suerte de varas en casi todos los toros en la Feria de San Miguel, exige comentario aparte. Lo haremos…

14 comentarios:

Pedro Pérez Muñoz dijo...

Gran dimensión de Perera este año, como el año 2008. Gracias por el post.

javier dijo...

Así vimos a Perera en Madrid el pasado San Isidro y así lo contaba Rafael Cabrera:
Reconozcamos, al menos, que Perera anduvo firme –salvo en el constante paso atrás-, que bajó mucho la mano y tiró del bicho, que aguantó muchas miradas estoicamente y algún parón. ¡Ay, si hubiese toreado hacia delante!, hasta yo mismo me rendiría a sus pies. Pero no; ligó y bastante a base de no molestar al animal, de cederle el paso, retrocediendo en cada lance para quedarse descolocado, exageradamente, retorciéndose a cada paso en esa postura cuasi inverosímil de cite, y donde no se remata un pase para ligar el siguiente… dejándole la muleta siempre en la cara. Toreo contracultural sin duda, y donde el mérito reside en dejar que el bicho pase por allí, sin molestarlo mucho en su recorrido, a base de echarse siempre para atrás. Como uno ha crecido en otra época, creía que el mérito consistía en ganar terreno y hacer que el toro fuese por donde quería el maestro y no al revés, forzando su viaje para que rodeara el cuerpo del espada y rematando el pase –finalizándolo, en suma- para ligar el siguiente volviendo a estar colocado ante el toro.

Anónimo dijo...

De acuerdo en todo: muy importante Perera el sabado, a pesar de que pocos lo canten.

Saludos,

paolo

Anónimo dijo...

De acuerdo en todo. El sabado gran tarde de Perera con importantes momentos "puro ojeda" (casi como los que vivimos en Malaga con el Juli este agosto).

Un saludo


Paolo

Gil de O. dijo...

Perera se bajó de un tren que lo llevaba a la cúspide del Toreo. Ahora se mueve entre vagones cargados, como aquellas "tranfesas", de ganado de carne. La catarsis de la encerrona de las Ventas y la dura recuperación lo metieron en esa vías (ojedismo, descontrol, vanidad etc.) de pequeña velocidad, a lo cual no es ajeno su apoderado.
Esos comentarios sobre los toros, han debido venir "ya y en la mano" con la entrada. Todo lo dicho, sin el Toro, no tiene valor alguno.

Saludos de Gil de O.

Jose Morente dijo...

Pedro Perez Muñoz:

Gracias a tí, por el comentario y pro pasarte por aquí

Saludos

Jose Morente dijo...

Javier:

La antrada se refiere a la actuación de Pêrera en Sevilla, el sábado paasado y no a su actuación en Madrid el último San Isidro.

No obstante, Javier, el análisis de Rafael Cabrera me parece magnífico (como todo lo suyo) aunque con un pero. Que lo que dice Rafael está muy bien para el toreo en ochos (alternando pitones) y ganado terreno pero (en mi opinión) no es lo más correcto para torear en redondo, aguantando el terreno (sin perderlo) y haciendo que el toro se desplace alrededor del torero.

No se trata de toreo contracultural sino, pienso yo, de otro concepto del toreo distinto.

Salvo, claro está,que consideremos cultural el antiguo toreo de Belmonte y contracultural el moderno toreo en redondo de Joselito el Gallo pues, en ese caso, yo me declaro partidario acérrimo del toreo contracultural: el de Joselito el Gallo, el de Chicuelo y el de Manolete...

Un cordial saludo

Jose Morente dijo...

Paolo:

Esa es la imagen que dio en la plaza. Otro tema es la repercusión fuera de ella.

Un fuerte abrazo

Jose Morente dijo...

Gil de O.:

No creo que Perera se bajara del tren que lo llevaba a la cúspide sino más bien que "lo bajaron", lo que no es lo mismo aunque lo parezca.

Lo peor es que en Madrid, nadie parece sentir remordimientos por lo hecho con este torero (ni por lo hecho con Alberto Aguilar, más recientemente, tampoco).

Lo del toro es tema aparte pues la capacidad de Perera era el tema de la entrada y el diestro extremeño la ha probado sobradamente.

Sin embargo, resulta sorprendente, la magnífica presentación de la corrida del domingo y el mal juego de los Juan Pedro-Parladé, máxime cuando este ganadero viene echando ultimamente buenos toros.

Mala fue tambien la corrida del sábado pues incluso en los dos toros de Perera (cinqueños y cuyas dificultades, sobre todo el primero de ellos, alzapriman el mérito del torero) hubo que pasar de puntillas en la suerte de varas. Mal asunto.

San Miguel en Sevilla viene siendo los últimos años una feria que no acaba de levantar vuelo pese a las buenas (a priori) combinaciones.

Un cordial saludo

Anónimo dijo...

Si la entrada era sobre la actuación de Sevilla, que le dice usted a Javier, entonces no sé a que cuento viene la critica a Madrid, de aire gratuito y olor obsesivo.

Pero, ya que se hace esa crítica, manténgala, que ya vale de bajarse del caballo a mitad de carerra para salir por piernas a poco que le aprietan. Pero claro, eso hubiera sido reconocer que en Madrid también se ha valorado a Perera (como pone de manifiesto Javier en su cita de Cabrera), más allá de que el matiz de esa valoración sea de su gusto o no (lo cual no importa en este sentido). Y por tanto reconocer que su comentario no estaba muy fundado.

Que alguien no reconozca que no lleva razón no quiere decir que los demás no VEAMOS que no lleva razón.

Toda idea tiene un ángulo muerto, ciego, y es mejor defenderlo que moverse diciendo DONDE DIJE DIGO DIGO DIEGO cuando alguien lo descubre.

Por lo de la credibilidad y eso.

Un cordial saludo

J. C. Romero

Anónimo dijo...

P. D.:

todas las plazas tienen defectos y no seré yo el que discuta que Madrid es ahora mismo una plaza grosera (en lineas generales). Pero otras, incluida Sevilla, también tienen lo suyo y también estaría bien hablar de eso, digo yo, a menos que uno no quiera tapar lo que es en realidad es una obsesión pura y dura. Lo suyo con Madrid, digo.

J. C. Romero

Anónimo dijo...

Pido perdón por no hablar de Perera, pero todavía estoy bajo los efectos de la maravillosa faena del Cid en Madrid el pasado cuatro de octubre (fecha para los anales de la plaza).

Ahí no hubo "ojedismo", ni ochos, ni ese toreo de quietud "estatuaria", que sin duda tendrá mucho mérito pero que a mí me lleva anímicamente de la plaza de toros al circo.

El Cid demostró que se puede torear a un toro (torazo en este caso) bravo y noble sin crispaciones ni retorcimientos. Que no hay que bajar exageradamente la mano ni obsesionarse con alargar el muletazo. Basta utilizar el vuelo de la muleta con arte y sabiduría y quedarse quieto "olvidándose del cuerpo" para crear una obra de arte. Claro que para hacer eso hay que tenerlos bien puestos.

No sé si por influencia de Morante o por qué, pero da la impresión de que se puede poner de moda la naturalidad en el toreo.
El Cid del otro día es una muestra.
Ferrera en su sensacional actuación de ayer también parece que se apunta.

"Aholá", que diría Ruiz Miguel.

Mosquete

Jose Morente dijo...

J.C. Romero:

Al analizar una actuación concreta (la tarde de Sevilla), no me parecía correcto esgrimir la crónica de un tercero sobre otra actuación distinta (la de Perera en San Isidro). Ponerle peros a algo que no se ha visto no parece lo más ajustado.

Y es que un torero puede estar unas veces bien y otras mal. El Cid, por ejemplo. ¿Vamos a decir que no estuvo bien es Viernes pasado porque lleva 4 años sin cuajar un toro?. En ese sentido, iba mi comentario.

Por el contrario, la referencia a su encerrona de 2008 lo era no a su forma de torear ese día sino a la forma en que la plaza de Madrid consiguió "romper" una trayectoria ascendente de un torero que no acaba gustarle. Filias y fobias en estado puro.

Estoy de acuerdo en que en todas partes cuecen habas pero la haba del grito a destiempo, de la protesta orquestada, de la mala educación taurina y de la otra, en resumen, es, personalmente, la que a mí menos me gusta.

Por eso, no me cansaré de incidir en ella.

Un cordial saludo.

Jose Morente dijo...

Mosquete:

La plaza de Madrid (y nosotros con ella) vibró con el toreo desmayado del Cid, igual que hace años vibraba con el toreo desmayado de Joselito.

Cuestión distinta es el mérito real de la faena (en función de las condiciones del nobilísimo toro) y si ese modo de torear es mejor o peor que otros.

Queden planteadas ambas cuestiones que quizás deberíamos trasladar a su lugar correspondiente (a su entrada correspondiente en el blog, quiero decir) pues el tema lo merece.

Muchas gracias y un fuerte abrazo.