lunes, 2 de enero de 2012

Suertes en desuso (I) Montera por estoque

Por Jose Morente

1903-01-29 (p. SyS) Caricatura de Montes R. Esteban

Antonio Montes en 1903 visto por R. Esteban (Caricatura publicada en la revista Sol y Sombra)

 

Dos corridas de toros en Murcia

Los días 6 y 8 de octubre de 1903, el diestro Antonio Montes toreaba en Murcia sendos “mano a mano” con su tocayo Antonio Fuentes.

La última de esas corridas (la del día 8) fue probablemente una de las más importantes que se han celebrado en esa plaza, por lo menos desde el punto de vista ganadero.

Y es que ese día se lidió –según Areva- uno de los mejores encierros que Juan Carreros, el famoso ganadero salmantino que era el equivalente en la capital del Tormes a don Antonio Miura en Sevilla (según palabras de Luís Fernández Salcedo), envió a una plaza de toros.

 

Ganderos de antaño-Juan Carreros 001

Juan Manuel Sánchez (Carreros). Fotografía incluida en el libro de Areva, “Ganaderos de Antaño” (1ª ed., Madrid, 1959). Un ganadero con una personalidad muy acusada que se refleja en la siguiente anécdota. Cuentan que en un tentadero de vacas viejas, ante una res muy astifina y cornalona, y ante la negativa de los toreros (Bombita y Ballesteros) de torearla, Juan Carreros requirió la capa, le dio varios lances eficaces a la vaca y al rematar se volvió hacia los diestros gritando ¡Toreros!.

 

1902-12-21 (p. 1903-01-29 SyS) Toros de Carreros en Mexico 001

Una de las cuestiones en que se semejaba esta ganadería a la de Miura era en el crecido número de cabezas lidiadas (hasta 200 se llegaron a correr algún año). En la foto, toros de Juan Carreros en México. Esta corrida se jugó –con mal resultado- el 21 de diciembre de 1902.

 

Para Francisco Moya, que hizo la crónica de estas dos corridas en Sol y Sombra, las reses de Juanito Carreros (como cariñosamente se le conocía) que se lidiaron en Murcia, no sólo estuvieron magníficamente presentadas (salieron a 315 kilos de promedio a la canal) sino que derrocharon bravura (entre los seis, tomaron 40 varas, derribaron 28 veces a las cabalgaduras y mataron 18 caballos).

Como además los dos toreros estuvieron inconmensurables, la tarde fue de las que hacen afición.

 

1903-09-08 (p. 26 Oct SyS) Fuentes 001

De la buena presentación del ganado da fe esta fotografía de Antonio Fuentes esperando la muerte del primero de la tarde, quizás el menos bravo de la corrida de Carreros.

 

Nada que ver esa tarde con la corrida del anterior día 6, donde los mismos diestros se las vieron con un mal encierro de don Víctor Biencinto (De “tontos de remate” y algunos mansos, los calificó el cronista). El festejo resultó pésimo por lo aburrido.

 

1903-09-06 (p. 29 Oct SyS) Fuentes descabello

Antonio Fuentes, descabella al primer toro (de la ganadería de Víctor Biencinto) de la corrida del día 6 . El toro se defiende aculado en tablas y se resiste a doblar pese a llevar media estocada que han ahondado los peones hasta convertirla en entera.

 

Un detalle curioso

Pero la tarde del 8, además del éxito para el ganadero y para los toreros, en especial para Montes, nos aporta un detalle muy curioso que merece la pena relatar y del que tenemos la suerte de poseer documentación gráfica.

Montes quien estuvo sensacional con los estoques toda la tarde, había matado a su bravísimo primer toro de una estocada superior.

 

1903-09-08 (p. 1903-10-29 SyS) Murcia Montes entando a matar ahon 2º toro

Murcia. 8 de octubre de 1903. Montes citando para matar al segundo de la tarde, al que le propinaría una superior estocada. 

 

Cuando llegó la hora de matar a su segundo (cuarto de la corrida), Montes que estuvo muy valiente, consiguió sacarle de tablas a base de riñones y le dejó al herir media estocada “buenísima” (al decir del crítico de Sol y Sombra).

Al no caer el toro, el torero entró a matar nuevamente pero (y este es el detalle que se aprecia magníficamente en la fotografía que se inserta a continuación) con la montera en la mano para ahondar con ella el estoque que el toro tenía clavado en el cuerpo.

Algo que no era tan inusual en aquellos tiempos, pero que hoy nos resulta sorprendente.

1903-09-08 (p. 1903-10-29 SyS) Murcia Montes entando a matar 4º toro

En la misma corrida, Montes citando al cuarto toro de la tarde. Lleva la montera en la mano para con ella ahondar el estoque que tiene clavado el toro.

 

Desde luego, el método de Montes resulta más torero y mucho mejor que la interminable sucesión de capotazos por ambos lados, propinados por los banderilleros,  para conseguir que el estoque ahonde sólo.

Creo que también es preferible esta solución a tener que sacar el estoque para volver a entrar a matar.

Se me olvidaba añadir que Montes consiguió su empeño, pues “el toro cayó como herido por el rayo” y añade el crítico que “la ovación fue de las que no se olvidaran fácilmente”.

 

1903-10-29 (p. SyS) Montes con amigos Casino Murcia

Montes con unos amigos, visitando el Gran Casino de Murcia. La circunstancia de torear en esa ciudad los días 6 y 8 de octubre de 1903 le permitió al torero hacer algo de “turismo

9 comentarios:

Juanito dijo...

Morente de las costumbres antiguas siempre se aprende algo y esta forma de de rematar al toro está llena de sentido común algo que hoy escasea, creo recordar que tambien se han hecho comentarios con respecto a dar la puntilla desde atras y no por la cara, eso tambien evita que el toro se levante y se ahorraria muchos machetasos, por estar tapada la medula ya que por atras parece ser que es más facil acertar en la misma.

Jose Morente dijo...

Juanito:

Comparto su criterio sobre lo de la puntilla.

Precisamente, en todas las fotos que he localizado del Papa Negro esperando la muerte del toro (para una próxima entrada sobre el diestro), el puntillero se aproxima a este por detrás y no por delante.

UN abrazo y feliz año

Juanito dijo...

Igualmente que este año puedas cumplir tus deseos.
Lo que más me estraña es que aparte de lo que comente anteriormente, con los avispados que existe hoy en el toreo, como no se an dado cuenta que aparte de beneficias la muerte del animal, perderian menos "orejas" al existir mayor prontitud en la muerte.
Un abrazo

Xavier González Fisher dijo...

Otra curiosidad es eso de apuntillar a los toros por detrás. Aquí en México es la forma ordinaria de hacerlo y aunque de repente se alzan voces que piden que se haga de frente, "como en España", considero que a Juanito le asiste razón en el sentido de que los toros "se tapan" menos y también, a los puntilleros les resulta más sencillo "auxiliar" a los matadores en el caso de estocadas de efectos escasos.

Saludos.

Jose Morente dijo...

Juanito:

La razón puede que estribe en que los toreros al ser muy conscientes del peligro que corren son poco propicios a innovaciones ("los experimentos con gaseosa"). Quizás por ello cuando una moda se impone (como apuntillar a los toros por delante), tenga base lógica o no, nadie se atreve a modificarla va a ser que....

Un abrazo

Jose Morente dijo...

Xavier:

Efectivamente, apuntillar por detrás parece pues lo correcto. Muy acertado las dos razones que usted aduce: se evita que los toros se "tapen" y los puntilleros pueden actuar con mayor eficacia.

Sin embargo, las modas se imponen contra viento y marea. Esperemos que esta no llegue a México, donde como usted dice, todavía se apuntilla correctamente, por detrás.

Un fuerte abrazo

Vazqueño dijo...

Como usted sugiere, me parece perfectamente válida esa entrada montera en mano, no veo ningún ardid en ello, el torero asume el riesgo de enfrontilarse de nuevo con el toro y rebasar la cara del bicho, con el consiguiente peligro.

Me llama la atención la suerte empleada para matar, teniendo el toro querencia a tablas según narran las crónicas, no logro entender por qué lo citaba de dentro a fuera, a no ser que el torero intuyera que el toro en esa suerte no hiciera nada por él y aprovechar para entrar a matar como una exhalación.

Saludos!

Jose Morente dijo...

Vazqueño:

La verdad es que el toro está algo sesgado. Quizás debería estar más paralelo a tablas pero...¿como saberlo?

En cualquier caso, la salida de la suerte es hacia su querencia, lo que es lo importante pues creo que es lo que garantiza (en lo posible) la seguridad del torero al ejecutar la estocada.

En todo caso, parece que coincidimos todos en que no se trata de ningún ardid sino un "recurso" muy torero. Pero ¿que diría el público hoy si se diera un caso semejante?

En mi opinión, en Madrid creo que se admitiría sin mayor problema. No lo tengo claro como reaccionarían en otras plazas.

Un abrazo

Vazqueño dijo...

Cierto, tiene razón. Tuve un desliz y pensé que las instantáneas del segundo y cuarto toro de aquella corrida plasmaban la lidia del mismo animal. Los toros tienen hechuras muy similares pero fijándome detenidamente la dirección que siguen las astas es ligeramente distinta.

Saludos.