lunes, 16 de abril de 2018

Cuaderno de notas (CXXVII) Se apareció la Virgen

Por Joaquín Vidal




Fotografías: Arjona y Maestranza

"Aquello de que a los toros hay que ir a divertirse es una falsedad. A los toros hay que ir dispuesto a sufrir; provisto de lupa para comprobar la casta y la fortaleza de las reses, la integridad de sus astas, el discurrir de la lidia, el mérito de los lidiadores, la calidad de los lances, el correcto estado de la cuestión. Y si algo de todo esto falta, el aficionado conspicuo lo exigirá con la vehemencia que sea del caso; y si se cumple cabalmente, lo celebrará gozoso e incluso puede que entre en trance y crea que se le ha aparecido la Virgen..."


8 comentarios:

POCHO PACCINI BUSTOS dijo...

Hola José.
Lo dicho por don Joaquín Vidal Vizcarro, aplica si y solo si, todo ello ocurre ante un TORO BRAVO al cual se le ha logrado TOREA.

En el caso del Indulto sevillano, no estuvieron presentes ninguno de los presupuestos anteriormente señalados,en nuestro concepto claro está.
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Claro que también dirán que la bravura de un TORO apto para el indulto, no se mide en el caballo, y que para una faena de indulto basta el toreo perfilero y sin dejarse ver.

Saludos.

POCHO PACCINI

Jose Morente dijo...

Estimado Pocho:

Joaquín Vidal fue un gran escritor pero un pésimo crítico. Su anacronismo, su desconocimiento de los principios básicos de la lidia y su incapacidad de entender la evolución del toreo, lo descalifican como analista cualificado del presente

Si el toreo se hubiera quedado estancado en el siglo XIX (toro fiero y toreo lucha) sus argumentos podrían ser considerados pero su análisis del toreo moderno en redondo tomando como referente el desfasado toreo en ochos carece en mi opinión de lógica.

Vidal, por eso, solo sirve para descalificar el presente, no para comprenderlo.

Hoy nadie pinta como Velázquez, ni escribe como Cervantes, ni hace música al estilo de Mozart. Los tiempos cambian y aunque siempre habrá nostálgicos del pasado, la realidad se impone.

Un cordial saludo.

PD: "Orgullito" fue un toro de clase excepcional en la muleta y la faena de Juli un prodigio de precisión, técnica y buen gusto. La afición de Sevilla, una de las mejores del mundo lo acreditó. Lamento que usted no disfrutara con ese toro y ese toreo.

POCHO PACCINI BUSTOS dijo...

Estimado José:

Me he visto obligado a pasar por esta su casa, al ver que en su entrada hacia mención a una frase de don Joaquin Vidal, con retranca y animus jocandi.

En efecto nuestra sospecha se confirma cuando usted afirma que: "Vidal, por eso, solo sirve para descalificar el presente, no para comprenderlo."

Entonces, no entendemos porqué hace uso de una cita del libro "El toreo es grandeza" de Joaquín Vidal, para referirse a una faena (con indulto incluido), que sabe muy bien que este crítico "anacrónico" habría calificado como ventajista; y en cuanto al sucedáneo que saltó al ruedo, bien sabe que lo habría calificado como un animal de compañía.

Para demostrarle que don Joaquin Vidal, no es tan "anacrónico" como pretende venderlo, me permitiré recordarle aquella crónica del 8 de junio de 1994 que tituló "Un toro de casta brava", en la que narró con su "desconocimiento de los principios básicos de la lidia y su incapacidad de entender la evolución del toreo", aquella faena heroica de Cesar Rincón al gran "Bastonito" de Baltasar Ibán. Faena que, sin haber culminado con el indulto de "Bastonito", en LAS VENTAS DE MADRID, los aficionados que buscamos ante todo la emoción que la proporciona el toro bravo y encastado, aún seguimos recordándola. (Dudamos que la faena de El Juli, la recuerden sus corifeos, más que una efímera temporada, no porque lo digamos nosotros, sino porque no tuvo nada de fundamental según lo sostiene crítica independiente que no vive de la fiesta).

Para mayor abundamiento y con el solo ánimo de desvirtuar su afirmación respecto del "anacronismo" de don Joaquin Vidal, me remito al libro "Crónicas Taurinas Joaquín Vidal" en la que también se compendian algunas crónicas en las que elogia a los toros y toreros en las Tardes de Grandeza, que no precisamente son del Siglo XIX.

Saludos,

POCHO PACCINI

Jose Morente dijo...

Amigo Pocho:

Como comprenderá, se trata de pura ironía por mi parte. La frase de Vidal está dicha en un sentido contrario al que yo le he dado al sacarla de contexto. Me ha parecido interesante y divertido hacer aflorar a la superficie las contradicciones del crítico del País.

Por otra parte, es evidente que Vidal elogiaba faenas de su época (¡Bueno fuera!) pero solo aquello que le encajaba con su estrecho criterio. Y, sobre todo, sólo elogiaba aquello que le parecía podía servirle para reforzar su discurso anti-figuras y anti-evolución del toreo. A veces, no obstante tenía que transigir obligado por las circunstancias y el éxito incontestable de algunos toreros que no eran de su gusto.

Consejo por consejo, le recomiendo leer el análisis sobre Manolete que hace en su libro "40 años después", recopilación de crónicas de la temporada 1987. Después de su lectura es difícil no admitir el anacronismo de Vidal. Su incomprensión del toreo de Manolete es supina y creo que inaceptable en quien se pretende crítico de toros objetivo y ponderado. No era ni lo uno ni lo otro.

Un cordial saludo.

POCHO PACCINI BUSTOS dijo...

Estimado José.
No es necesaria su sugerencia porque hemos leído el libro y además coincidimos con Joaquín Vidal, Alfonso Navalón y Ernest Hemingway en que Manolete fue un torero de trucos baratos , con quien precisamente comenzó la decadencia de la fiesta, que ha llegado a su estado actual, en la que ya no importa que salga el TORO fiero y encastado, y tampoco que se practique el toreo fundamental sin trampas ni acartonamiento.
Felizmente aún nos queda Madrid con algunas tardes de interés y el exilio francés donde el TORO bravo y encastado realza el tercio de varas,, eje fundadamental del toreo de siempre.
Siga usted gozando del toreo moderno y ventajista usualmente realizados al toro de granja de su encaste predilecto, que nosotros seguiremos abogando por la autenticidad del TOREO FUNDAMNETAL y la DIVERSIDAD DE ENCASTES.
Saludos.
POCHO PACCINI

Jose Morente dijo...

Amigo Pocho:

Como decía Corrochano: "Advierto que no defiendo los trucos, ni los baratos ni los caros, reales o supuestos, ni las suertes excesivas de adorno -tan aplaudidas-, en sustitución de los fundamentos de la lidia, en sus tres tercios. Esto lo rechazo, lo rechacé y lo rechazaré siempre. Pero líbreme Dios de llamar TRUCO BARATO A NADA DE LO QUE SE HAGA O SE INTENTE CON UN TORO, me guste o no me guste, PORQUE EN EL SOLO INTENTO DE LA SUERTE DEL TOREO, ESTÁ EL VALOR Y LA VIDA DE UN HOMBRE" (Corrochano, 1961:19)

Espero que se entere usted, como me hubiera gustado a mí que se hubieran enterado de esto, Vidal, Navalón o Hemingway: En el toreo está en juego la vida de un hombre y eso es lo primero.

Luego ya vendrá todo lo que ustedes quieran como el desconocimiento supino, la demagogia barata (esta si es barata) y el dogmatismo excluyente del que tanto alardean algunos. Pero lo primero es lo primero.

Un saludo

POCHO PACCINI BUSTOS dijo...

José:

La muerte es un riesgo inmanente a la fiesta de los toros, y lo saben los profesionales que se visten de toreros, hagan o no hagan trucos.
Pero lo que legitima y justifica la fiesta y por ende que se dé muerte a un toro, es que no se le reste su bravura y potencial para convertirlo en un animal de compañía muy al modo de lo que exigen las figuras del escalafón actual; por contra lo que la dota de fundamento ETICO, es la igualdad de armas, que el torero debe solventar con su inteligencia.

Queda entonces humanizar la fiesta, quitarle tercio de varas, privilegiar las interminables faena de muleta insustanciales a toros bobos y colaboradores, y que se siga indultando per secula seculorum.

Apago la luz y hasta luego.

Jose Morente dijo...

Amigo Pocho:

El hecho de que la muerte sea un riesgo inherente a la fiesta, no justifica que nadie califique como truco lo que hace el torero en la plaza, guste más o guste menos.

Creo que, para defender lo que nos gusta no es necesario, en absoluto, descalificar aquello que no compartimos, como hacen algunos aficionados quizás por falta de argumentos de mayor peso.

Un modo de proceder que, en mi opinión, adolece de falta de ética. Esa misma ética que (contradicciones de la vida)luego le exigimos a los toreros de modo harto vehemente.

Un cordial saludo.